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Arsenal
Los apoyos sociales de Morena, vía Finabien, y el “lavado de dinero”
FRANCISCO GARFIAS
Excelsior
Hace 11 días escribimos en este espacio sobre los 252 mil “apoyos sociales” que Morena dispersó mediante Financiera del Bienestar en forma irregular y sin notificar al INE.
El asunto lo hizo público Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, a partir de una investigación respaldada en documentos oficiales de la Auditoría Interna de Finabien (otrora Telecomm).
Para entender de qué se trata hay que subrayar que Finabien es un organismo público encargado de facilitar el envío y recepción de remesas, y la inclusión financiera de los más vulnerables.
Les tengo noticias. A raíz de esa publicación fuimos contactados por expertos en análisis de la Auditoría Interna de Finabien.
De entrada, nos dijeron que el tema prioritario no es el uso electoral que se hubiera podido dar a esos recursos —calculados en más de 600 millones de pesos— durante el tiempo que duró el contrato: del 1 de junio de 2022 hasta el 28 de junio de 2024.
No está de más subrayar que el citado contrato se terminó cuatro semanas después de la última elección presidencial.
Los expertos nos pidieron ir al punto 4 del documento del Órgano Interno de Control en Financiera para el Bienestar publicado por MCCI. A la letra dice:
“No se identificó ninguna acción o protocolo para la atención de la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita; antiterrorismo; de Instituciones de Tecnología Financiera o de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores”.
En otras palabras, no se sabe de dónde vinieron los recursos ni cómo fueron dispersados. “Es lavado de dinero”, aseveraron, sin usar la palabra presunto.
Agregaron: ¿por qué Raquel Buenrostro, de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, no ha hecho nada al respecto?
Es una buena pregunta.
* MCCI no da tregua a Morena y a sus gobiernos. Ayer publicaron otra investigación cuyo título es: “Incursionó la familia Rocha Moya en el negocio de autos de carreras”.
El documento lo firma Valeria Durán y expone lo siguiente:
“Una empresa en la que participan un hijo y el yerno de Rubén Rocha Moya incursionó en el mercado de combustibles para autos de carreras al realizar, en un solo día, 17 operaciones de importación con VP Racing Fuels, firma texana especializada en gasolinas y aditivos de alto octanaje”.
Agrega que todas las operaciones se realizaron el 28 de junio de 2024 y que los productos importados no fueron declarados en la aduana como combustibles —que es la especialización de VP Racing Fuels—, sino con una variedad de conceptos que van desde aditivos, químicos diversos, tapas, embudos y calcomanías.
Un claro contrabando de combustibles.
La empresa importadora se denomina Stare It Services SA de CV. Fue creada en junio de 2016 ante un notario del Estado de México.
Ese año se tomó el acuerdo de integrar como administrador único a Ricardo Rocha Ruiz, hijo del gobernador con licencia de Sinaloa, “quien ha sido acusado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos por presuntos nexos con el narcotráfico”, afirma MCCI.
En noviembre de 2019, el hijo de Rocha Moya cedió la administración única de la empresa a su cuñado, Jorge Antonio Cano Félix, quien, hasta marzo de 2026, fue subdirector de Tecnologías en Pemex, añade el documento.
MCCI, organización ciudadana que encabeza María Amparo Casar, precisó que en la declaración patrimonial que Cano Félix presentó al dejar su cargo en Pemex, dijo que era piloto profesional de carreras y que por esa actividad cobraba 250 mil pesos al año.
“Además, reportó que su participación en Stare It Services era de 80% y que su principal cliente en ese negocio era la empresa de ropa deportiva Maja Sportswear, de la que recibió ingresos por 5.3 millones de pesos”, puntualiza el documento.
¿Cómo la ve?
* Chucho Zambrano, último presidente que tuvo el desaparecido PRD, dice que es falsa la versión de que Giovani Gutiérrez, alcalde de Coyoacán, quiera dejar como sucesora a su esposa Rosy Romero. En otras palabras, no se ha contagiado de la la fiebre del nepotismo.
“Está pensando en otra carta que ha estado con él desde la primera administración. Es el director general de Desarrollo Social, Fernando Cravioto. Aunque no se ha desplegado mediáticamente, Giovani está pensando más en él, según mi valoración”, nos dijo Jesús.
Razones
CSP y Felipe: realinear todo
JORGE FERNÁNDEZ MENÉNDEZ
Excelsior
HEATHROW, GB.— Es una buena noticia que la presidenta Claudia Sheinbaum se reúna con el jefe de Estado español, el rey Felipe VI, cerrando una crisis ficticia creada por el expresidente Andrés Manuel López Obrador y su esposa Beatriz Gutiérrez Müller con el país más cercano en casi todos los sentidos a nosotros y uno de nuestros más importantes socios comerciales.
Nadie comprendió la necedad, repetida en el intransitable libro Grandeza, de exigir disculpas a España por lo ocurrido hace cinco siglos durante la llegada de Hernán Cortés a lo que ahora es México, un país que, como tal, entonces no existía, como tampoco existía España.
Pero todo eso sirvió para tratar de reescribir sin éxito la historia y ajustar algunas cuentas políticas. El encono fue suficiente para que muchas empresas españolas dejaran el país, sobre todo las que habían llegado en los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto y que habían invertido en muchos ámbitos, sobre todo en energía e infraestructura.
El Mundial, como ocurre tantas veces con el futbol, que puede unir o dividir mucho más que otros fenómenos sociales, ha brindado la excusa para que la presidenta Sheinbaum se pueda reunir con el monarca español. Ha dicho la mandataria que hablará con Felipe de Borbón de los pueblos originarios. Ojalá no lo haga: lo último que necesitamos es seguir pretendiendo dar clases de historia y aislándonos de los países de una Iberoamérica que nos resulta cada día más lejana. Con España hay que dar vuelta la página, hablar de objetivos comunes, que tenemos y muchos, hay que hablar de comercio, de inversiones, de turismo, de la relación con la Unión Europea, de lo que viene y aparcar el sinsentido y los rencores.
Porque, además, como hemos dicho muchas veces, nos estamos quedando solos: América Latina está girando hacia regímenes muy lejanos de la ideología lopezobradorista, y a la reciente derrota de Gustavo Petro e Iván Cepeda en Colombia, en octubre podría unirse Brasil, donde Lula está debajo del hijo de Bolsonaro en las encuestas. Venezuela y Cuba en los hechos se han rendido a las presiones de Trump y van encaminadas, les guste o no, hacia un cambio de régimen. Las relaciones con Argentina, Chile, Bolivia, Perú y Ecuador son tan malas que con los tres últimos literalmente no las mantenemos. Lo mismo sucede con los países de Centroamérica, en forma notable con El Salvador.
La 4T reclama por la injerencia extranjera y en todos esos países ha tratado de intervenir política, y electoralmente y para colmo sus apuestas han sido derrotadas. En la propia España, Pedro Sánchez y el PSOE están a punto de sufrir una catástrofe con un gobierno que caerá, acosado por los casos de corrupción, desde los de Rodríguez Zapatero hasta los de la esposa de Sánchez. Dos de los principales colaboradores de Sánchez, José Luis Ábalos y Koldo García acaban de ser sentenciados, esta misma semana, a 24 y 19 años de prisión. Incluso por eso es buena la visita de Felipe VI y su encuentro con Sheinbaum, porque con el Partido Popular, que pronto terminará reemplazando al PSOE, la distancia de Morena es absoluta.
México debe reconfigurar su política exterior y su toma de decisiones políticas, porque a todo este escenario se suma otro de capital importancia: la relación con el gobierno de Trump que no cejará hasta ver que las redes de protección al crimen organizado sean desmanteladas y exista un realineamiento del gobierno de Sheinbaum en la agenda bilateral.
De eso dependerá la continuidad del T-MEC y sin él la economía nacional se derrumbará. No es catastrofismo: es un hecho. Podemos tener distintas opiniones, pero no podemos tener distintos hechos.
Un ejemplo de los costos que tienen las decisiones unilaterales y basadas en manipular las emociones, lo está viviendo en estos días Gran Bretaña, donde mientras se cumplen diez años del Brexit, que separó a este país de la Unión Europea, dimitió el primer ministro Keir Starmer, un abogado laborista de centro izquierda que había ganado las elecciones hace apenas dos años.
Es el sexto mandatario británico que debe renunciar desde el Brexit. Lo que fue presentado como una solución, la separación de los socios europeos, se ha convertido en un fracaso en términos económicos y sociales, que no ha generado ni riqueza ni inversión, tampoco un mayor control fronterizo o una reducción real de la migración ni mucho menos mayor peso e influencia internacional ni siquiera la alianza con Estados Unidos que algunos prometían.
Pero es mucho más fácil destruir que construir, es más fácil polarizar que unir y buscar consensos. Lo buscó Starmer y fracasó porque no pudo reconstruir las relaciones con Europa y con Estados Unidos ni tampoco ser determinante en la guerra de Ucrania, se quedó en todo a mitad de camino. Ahora será reemplazado por un político de nueva generación del partido laborista, el alcalde de Manchester, Andy Burnham que tiene la dificilísima tarea de impedir que un personaje populista y ultraderechista cercano a Trump, Nigel Farage (el gran impulsor del Brexit, ubicado en los extramuros de la política democrática) termine convirtiéndose en primer ministro en el futuro cercano.
Es hora de reconducir la política, la economía, la diplomacia, de reconocer errores, de cambiar perfiles, de entregar delincuentes a la justicia en lugar de protegerlos. Por lo pronto habrá que conformarse con una plática con Felipe VI.
Juegos de poder
La preocupación de López Obrador sobre El Mayo
LEO ZUCKERMANN
Excelsior
Es común que las editoriales adelanten extractos de libros a periódicos en vísperas de su publicación. Se trata de una herramienta de mercadotecnia con el fin de elevar las ventas. En esta ocasión, BenBella le compartió a Reforma algunas revelaciones del libro de memorias del exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, titulado Las fronteras: mi lucha por un EEUU incluyente.
Escribe Salazar que él tenía un amigo “prominente empresario mexicano que de vez en cuando me daba consejos” y que también “era un amigo y confidente del presidente” López Obrador.
El embajador lo llamaba El Susurrador porque “le susurraba al oído a López Obrador”.
Por lo general, El Susurrador le “contaba las cosas buenas que de forma casual e informal” decía el mandatario mexicano sobre el embajador estadunidense.
Sin embargo, un mes después de que Ismael El Mayo Zambada apareciera en Estados Unidos y fuera arrestado por las autoridades de ese país, El Susurrador le advirtió a Salazar que “López Obrador es un hombre diferente” que “no puede soltar el poder” y “está muy preocupado por la información que Estados Unidos pueda obtener de El Mayo”.
El embajador concluyó: “Como si el poderoso y arraigado capo del narcotráfico pudiera ‘soltar la sopa’ sobre cualquier cantidad de funcionarios públicos mexicanos”.
El Mayo efectivamente era uno de los capos más importantes del crimen organizado en México. Aunque no hay una versión oficial de los hechos, la prensa ha reconstruido lo que le ocurrió al líder histórico del Cártel de Sinaloa el 25 de julio de 2024.
Ese día, a Zambada lo convocaron a una reunión con líderes políticos y criminales de Sinaloa. Al parecer, mediaría entre el gobernador de ese estado, Rubén Rocha Moya, y el diputado federal electo de oposición Héctor Melesio Cuén, quien acabó asesinado ese mismo día en circunstancias sospechosas.
Joaquín Guzmán López, uno de los hijos de El Chapo, el otro líder histórico del Cártel de Sinaloa, le pidió viajar a El Mayo a inspeccionar propiedades o atender asuntos relacionados con la organización criminal. Lo llevaron a una pista aérea. Según Zambada, ahí fue sometido por hombres armados y obligado a abordar una aeronave privada.
El vuelo cruzó la frontera sin intervención visible ni de las autoridades mexicanas ni estadunidenses. La avioneta finalmente aterrizó en el aeropuerto de Santa Teresa, en Nuevo México. Agentes federales estadunidenses ya los estaban esperando para detenerlos. Tanto Zambada como Guzmán López quedaron bajo custodia de las autoridades federales de EU.
En suma, a Zambada lo secuestraron y extrajeron ilegalmente de México.
El gobierno de Estados Unidos niega su participación en este evento argumentando que fue el hijo de El Chapo quien actuó por iniciativa propia buscando beneficios procesales.
Yo no me creo esa historia por dos detalles.
Primero, después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, no hay manera de que una aeronave llegue a EU sin que el gobierno de ese país conozca quién va en ella y autorice el cruce fronterizo. Segundo, cuando arribó El Mayo al aeródromo estadunidense, ya estaban esperándolo para arrestarlo.
Lo que yo creo es que el gobierno de ese país sí sabía y lo negó para no meterse en problemas con los mexicanos. Sospechaban, como efectivamente sucedió, que López Obrador se enfurecería por este secuestro/extracción, una clara y grosera violación a la soberanía nacional.
En su texto, Salazar insiste en que la entrega de El Mayo fue un hecho que sorprendió a todos los funcionarios estadunidenses. Que Guzmán López se los llevó como regalito al entregarse. Y que él, como embajador, se enteró “de estos arrestos esa misma tarde”.
Eso sí puede ser. No se puede descartar que la DEA, el FBI o quien haya extraído ilegalmente a Zambada no le hubiera avisado al embajador para que él pudiera negar que lo sabía y así salvar la cara con López Obrador.
Aquí lo importante es que fue el gobierno de Joe Biden el que hizo esta operación, lo cual demuestra que el combate al crimen organizado en México es un tema que comparten los demócratas y republicanos. Se trata de un asunto de Estado para el vecino del norte. Esto lo deben entender todos los que piensan que la presión actual estadunidense es temporal y pasajera y que, en cuanto se vaya Trump del poder, dejará de ser una prioridad de Washington.
Para nada. Esto es lo que precisamente nos recuerda el texto de Salazar: que en este asunto hay coincidencia de los dos partidos americanos.
Y, como hemos visto en las semanas pasadas, vaya que tenía razón López Obrador al preocuparse por la sopa que podía soltar El Mayo.
La pregunta que todos nos hacemos es qué tan involucrado estaba él como Presidente en la vinculación de su partido con el crimen organizado.
Astillero
¿Gallardismo sin esposa? // Morena plantea “alternativa” // SLP: ley Serrano y represión // Periodistas protestan
JULIO HERNÁNDEZ LÓPEZ
La Jornada
La presidenta de Morena en San Luis Potosí, Rita Ozalia Rodríguez Velázquez, planteó como alternativa de solución ante la probable ruptura de alianza entre el Verde y Morena, a causa de una candidatura conyugal del primer partido, que éste proponga a otra persona (sin características de nepotismo, se entiende), para que abandere y sostenga la coalición correspondiente: “Si en un momento dado hubiese otro prospecto, otro perfil del Partido Verde para la gubernatura, yo creo que igual y ellos serían los que fueran a la cabeza de la coalición” (https://goo.su/rCPP).
La fórmula propuesta es sumamente pragmática: si el Verde, es decir, el gobernador Ricardo Gallardo Cardona, desiste de imponer a su esposa, Ruth González Silva, como candidata a la sucesión, Morena le cedería la postulación al Verde Ecologista de México (partido de las cuatro mentiras, suele decir un tecleador astillado).
Sería un negocio redondo para la poderosa corriente clientelar y electoral que ha tejido el mencionado gobernador, cuyo padre es actualmente diputado federal, y su esposa, presunta aspirante a la sucesión, es senadora, todo bajo el amparo del Tucán. Así podría colocar a otra pieza, de bajo perfil hasta ahora, ajena al golpeteo, susceptible de conducción transexenal y, en una de ésas, la senadora González Silva puede nuevamente aspirar al cargo dentro de seis años. No sería nepotismo, sino cacicazgo, pero éste no ha sido prohibido legalmente.
Una opción no matrimonial significaría la continuidad del dominio de la familia Gallardo. De hecho, sería una especie de certificado absolutorio, con sello 4T de autenticidad, de las acusaciones que en esa entidad se hacen al expansivo gobernador Gallardo, a quien en su momento favoreció Mario Delgado al abatir cualquier posibilidad de crecimiento y triunfo de Morena para cumplir el pacto político de apoyo al Verde y a Gallardo. La historia, con sus matices, ¿se repetirá?
En otro tema, que no está desconectado: en San Luis Potosí ha crecido el rechazo a una adición a un artículo del Código Penal del estado, aprobada en noviembre de 2025, que establece sanciones a quienes usen de manera indebida la inteligencia artificial y la tecnología digital. En esencia, dispone la privación de la libertad, de uno a seis años, a quienes utilicen herramientas cibernéticas para alterar imágenes, audios, videos o la voz de una persona sin su consentimiento.
A esa propuesta punitiva se ha denominado ley Serrano, pues fue impulsada por el diputado local Héctor Serrano Cortés, quien fue secretario general de Gobierno de la Ciudad de México (y, enseguida, de Movilidad) con Miguel Ángel Mancera como jefe y, desde la postulación de Ricardo Gallardo Cardona como candidato al gobierno de San Luis Potosí en 2021 (campaña electoral de la que fue coordinador), convertido en operador político en la entidad, donde actualmente es diputado local por el Verde Ecologista de México y, como coordinador de la mayoritaria bancada de este partido, virtual jefe político de la Junta de Coordinación Política del Congreso estatal.
La mencionada ley Serrano ha servido de inmediato como garrote contra periodistas potosinos, según lo que han denunciado. Ha habido detenciones y hay investigaciones judiciales en curso, no sólo sustentadas en la “ley” mencionada. El propio Serrano ha acusado, por ejemplo, a Juan Pablo Moreno, de la revista La Noticia, por la vía penal, y la próxima semana lo hará por la vía civil. Un periodista de Ciudad Valles, Christian Herrera, del portal Código Rojo, fue encarcelado durante un mes bajo acusaciones, hasta ahora imprecisas (conforme a otro artículo reformado del Código Penal estatal), pero que incluyen el haber insertado en una publicación de Internet, como ilustración de un contenido, la insignia de una corporación policiaca y, además, “usurpar” funciones oficiales al invitar a los ciudadanos a allegarle denuncias de abusos de poder y otros casos lesivos.
México SA
Intacto, tráfico de armas hacia México // Boyante, narcotráfico en Estados Unidos // Petróleo: Donald Trump afila colmillos
CARLOS FERNÁNDEZ-VEGA
La Jornada
No transcurre día sin que la Casa Blanca (directamente su inquilino Donald Trump o por conducto de alguno de los impresentables integrantes de su gabinete, como el halconcito Marco Rubio o el parrandero Pete Hegseth) amenace, chantajee, acuse y responsabilice a México por el tema del crimen organizado (con énfasis en el narcotráfico) sin que, en el correlato, la parte “acusadora” reporte, ni por aproximación, resultados positivos en la tarea que a ella corresponde (por ser un problema bilateral) en la lucha contra los cárteles de la droga.
Una tras otra, sin la menor prueba, que involucran a todo aquel que políticamente le resulte conveniente (siempre con el apoyo del grupo autóctono de cipayos a su servicio), al tiempo que se lava las manos de lo que sucede en su propio territorio, donde es cotidiano el enorme cuan inagotable flujo de droga, el lamentable registro de muertes por sobredosis de enervantes (muchos de ellos “legalizados” por el propio gobierno estadunidense y sus emporios farmacéuticos) y el creciente ejército de zombis callejeros que inundan las principales ciudades del vecino del norte, abandonado a su suerte por una autoridad que permanentemente se queja de que otros son “otros” los “responsables”, sin que mueva un dedo para siquiera mitigar tan dramática situación social y sanitaria, mucho menos impedir que su nación se mantenga como el mayor consumidor mundial de todo tipo de estupefacientes.
Y otro de los “compromisos” descaradamente incumplidos por el gobierno estadunidense, no único, desde luego, es el de cerrar su frontera sur al ilegal tráfico de armas (que se incrementó ferozmente a partir de que Felipe Calderón se instaló en Los Pinos) que nutre a los cárteles de la droga que operan en México, con un balance escalofriante: el jugoso negocio, con multimillonarias ganancias, para los intocados gringos dedicados al trasiego; el “pretexto” político para la Casa Blanca para que esté duro que dale con las acusaciones, y los muertos, la violencia y el costo para nuestro país.
En el mejor de los casos, de forma excepcional para tapar el ojo al macho, desde allá se reporta la incautación de algunas armas y cartuchos útiles, más con fines propagandísticos que efectivos.
Por ello, no es gratuito el puntual “recordatorio” de la presidenta Sheinbaum. La Jornada (Alma E. Muñoz y Arturo Sánchez) lo reseñó así: “en las reuniones bilaterales de seguridad hemos planteado a los estadunidenses que tienen que hacer su trabajo de detener armas que vienen a México, pero también detenciones de las organizaciones delictivas que distribuyen la droga en Estados Unidos y las de lavado de dinero; no todo es hacia afuera; ellos tienen que trabajar también hacia adentro. Es algo que permanentemente estamos diciendo en las reuniones bilaterales y por lo menos en el caso de armas ha habido incautación por parte de distintas instituciones de Estados Unidos para evitar que pasen a México”.
Pero, ante el ingreso masivo de armamento, el volumen incautado es mínimo e infrecuente, aunque la mandataria políticamente le da cierta importancia: “el decomiso en Arizona de 43 mil cartuchos es un buen ejemplo de cómo hay comunicación, porque habría que ver cuántas incautaciones de armas y municiones ha habido en Estados Unidos antes de la llegada del presidente Trump. Hemos insistido muchísimo en que así como ayudamos a que no llegue droga a su territorio (y el gobierno mexicano ha actuado en consecuencia, con históricas confiscaciones y destrucción de narcolaboratorios), ellos tienen que trabajar para que no pasen armas a México; hacemos nuestro trabajo todos los días, desde la atención a las causas hasta la coordinación permanente para poder detener a presuntos delincuentes, generadores de violencia”. Entonces, menos uso político-chantajista por parte de la Casa Blanca, porque, como bien subraya la presidenta Sheinbaum, “Estados Unidos tiene que hacer su parte; hay armas que se compran allá y pasan a México de manera ilegal”, amén de “organizaciones delictivas y no se podría pensar la cantidad de droga que allá se vende de manera ilegal”.
Las rebanadas del pastel
Trump y su pandilla afilan sus colmillos para clavarlos en las naciones con grandes depósitos de oro negro (el caso venezolano no es casualidad), porque el estadunidense Departamento de Energía reconoce que las existencias de su reserva estratégica de petróleo cayeron a su nivel más bajo de los últimos 43 años, “a medida que la oferta sigue reduciéndose a consecuencia de la (ilegal) guerra contra Irán”.
