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Baluarte Político
Layda Sansores consolida El Tren Ligero de Campeche
Raúl García Araujo
Los proyectos de infraestructura rara vez son solo obras: también son símbolos, disputas y mensajes.
El Tren Ligero de Campeche, a un año de haber iniciado operaciones, ya no se discute únicamente en términos de movilidad, sino como parte de una narrativa más amplia sobre el modelo de transformación que impulsa el Gobierno de Todos.
Desde su arranque, el sistema ha sido observado con escepticismo por sus detractores, que lo colocaron en la lista de proyectos cuestionables.
Sin embargo, el paso del tiempo ha ido desplazando el debate del terreno de la crítica al de la operación cotidiana. Hoy, el tren no solo circula: se ha incorporado, poco a poco, a la rutina de la capital campechana.
La gobernadora Layda Sansores ha defendido la obra como una apuesta estratégica de largo plazo.
Y en efecto, el sistema ha logrado acumular cifras de operación que buscan respaldar su viabilidad: miles de kilómetros recorridos, trayectos diarios constantes y una base creciente de usuarios que lo utilizan como alternativa al transporte tradicional.
El Tren Ligero opera con unidades eléctricas, conecta puntos clave de la ciudad y se articula con otros proyectos federales de movilidad.
En términos técnicos, se presenta como una solución moderna. En términos políticos, como una demostración de que la inversión pública puede redefinir la vida urbana cuando existe decisión desde el poder.
No es casual que el proyecto se inscriba en la misma lógica de otras obras impulsadas desde el gobierno federal.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha colocado la movilidad como uno de los ejes centrales de su visión de ciudad, y Campeche aparece como un laboratorio donde esa idea se materializa en coordinación con el gobierno estatal.
En ese sentido, el Tren Ligero no es solo una obra local: es también un mensaje político. La infraestructura se convierte en argumento, y el argumento en legitimación.
La ecuación es clara: si funciona, valida el modelo; si se consolida, refuerza el discurso.
Como ocurre con todo proyecto de alto impacto, las críticas no han desaparecido. Persisten dudas sobre su alcance, su costo y su verdadera capacidad de transformación urbana.
Sin embargo, el tiempo suele ser el juez más importante. Y en este caso, el sistema ha sobrevivido a su primera prueba: la de la operación continua.
Más de seis mil personas han participado en recorridos de conocimiento del sistema, lo que sugiere un proceso gradual de aceptación social.
El antecedente histórico que algunos evocan —como el Metrobús en la Ciudad de México en sus primeros años— sirve como referencia inevitable: los proyectos de movilidad suelen enfrentar resistencia inicial antes de consolidarse como parte del paisaje urbano.
La diferencia, en este caso, es que el Tren Ligero nace ya dentro de un ecosistema político que lo respalda de forma directa.
A un año de su arranque, el balance no es solo técnico, sino político. El tren funciona, pero sobre todo comunica. Comunica continuidad, coordinación entre niveles de gobierno y una apuesta por la modernización desde el Estado.
Los proyectos no se juzgan solo por su arranque, sino por su capacidad de permanecer. Y el Tren Ligero de Campeche ha logrado lo más difícil: seguir en marcha en medio del ruido.
Porque más allá de las cifras, las estaciones o los kilómetros recorridos, lo que realmente está en juego es otra cosa: la disputa por el significado de la transformación.
Y en esa disputa, el tren ya tomó su propio carril.
En este contexto, destaca la gran sinergia no solo política sino también de administración pública entre la presidenta Claudia Sheinbaum y la gobernadora Layda Sansores, lo que ha permitido una coordinación estrecha en la implementación y consolidación de proyectos estratégicos como el Tren Ligero de Campeche.
Desde La Muralla: Secretaría de Salud con datos, no con rumores
En tiempos donde las redes sociales suelen amplificar versiones sin sustento, la Secretaría de Salud de Campeche optó por responder con información, evidencia y responsabilidad institucional.
El secretario Orlando Alvarado Rivadeneyra salió a desmentir la supuesta presencia de casos de la llamada “diarrea explosiva”, dejando en claro que no existe ningún registro epidemiológico que confirme la circulación de ese padecimiento en la entidad.
La aclaración no es un asunto menor. En una época en la que la desinformación puede generar alarma social, la dependencia estatal privilegió la transparencia y recordó que el incremento de enfermedades gastrointestinales durante la temporada de calor responde a un comportamiento estacional asociado al consumo de alimentos o agua contaminados, una situación que se presenta año con año y que está plenamente identificada por las autoridades sanitarias.
Más allá del desmentido, el mensaje refleja una estrategia permanente de prevención.
La Secretaría de Salud mantiene campañas de orientación para fomentar el lavado de manos, el manejo adecuado de alimentos y otras medidas de higiene que contribuyen a reducir riesgos entre la población.
Se trata de acciones sencillas, pero fundamentales para evitar enfermedades que, en muchos casos, pueden prevenirse con hábitos básicos.
El trabajo de vigilancia epidemiológica también merece atención. Detectar oportunamente cualquier brote, monitorear el comportamiento de las enfermedades y mantener informada a la ciudadanía forman parte de una labor cotidiana que pocas veces ocupa los titulares, pero que resulta esencial para proteger la salud pública.
En un escenario donde abundan las noticias falsas, la respuesta institucional de la Secretaría de Salud de Campeche envía un mensaje claro: las decisiones deben sustentarse en datos científicos y no en rumores. La prevención, la información oportuna y el monitoreo permanente siguen siendo las principales herramientas para salvaguardar la salud de las y los campechanos.
Desde El Fuerte: La salud también se construye en la Feria del Carmen
Las grandes concentraciones de personas representan un reto para cualquier autoridad sanitaria.
Mientras la mayoría disfruta de los espectáculos, la gastronomía y la convivencia que ofrece la Feria del Carmen 2026, hay un equipo que trabaja discretamente para proteger la salud de miles de asistentes.
Ese es el caso de la Secretaría de Salud de Campeche, que ha convertido este importante encuentro social en una oportunidad para acercar los servicios médicos preventivos a la población.
A través de la Jurisdicción Sanitaria No. 3, la dependencia instaló módulos gratuitos dentro de la Expo Turística y Empresarial, en el Centro de Convenciones, donde visitantes y habitantes pueden acceder a pruebas para la detección oportuna de diabetes, hipertensión arterial, así como de infecciones de transmisión sexual (ITS) y VIH.
Son acciones que privilegian la prevención y permiten identificar oportunamente padecimientos que, atendidos a tiempo, pueden evitar complicaciones mayores.
La estrategia no se limita a la aplicación de pruebas. Consciente de la alta movilidad que genera una de las festividades más importantes del estado, la Secretaría de Salud también reforzó la vacunación del esquema básico para proteger a quienes acuden a la feria, además de desplegar brigadas de promoción que recorren los pasillos del recinto llevando información directamente a la ciudadanía.
Durante estos recorridos, el personal de salud orienta a las familias sobre la importancia de acudir periódicamente a sus centros de salud para realizar chequeos médicos, mantener una rutina de actividad física y reforzar medidas preventivas contra el dengue, como conservar patios limpios y eliminar criaderos de mosquitos. Es una labor educativa que busca transformar hábitos cotidianos en acciones permanentes de cuidado.
La presencia de los servicios de salud en un espacio de convivencia masiva demuestra una visión preventiva que va más allá de la atención en consultorios y hospitales. Llevar información, vacunas y detecciones oportunas hasta donde se encuentra la población fortalece la cultura del autocuidado y acerca los servicios médicos a quienes, en muchas ocasiones, difícilmente acudirían a una unidad de salud por iniciativa propia.
En Campeche, la prevención sigue consolidándose como uno de los pilares de la política sanitaria. Aprovechar eventos multitudinarios como la Feria del Carmen para promover estilos de vida saludables y detectar enfermedades de manera temprana confirma que la salud pública también se construye en las plazas, los recintos feriales y cada espacio donde la ciudadanía convive.
