Columnas Escritas
Lo que dicen los columnistas
Los estafadores ya conocen nuestro nombre
El problema ya no es solamente que los delincuentes llamen. El problema es que, cuando llaman, saben exactamente quiénes somos. Y si a ello se suma la vinculación de líneas telefónicas a plataformas de identificación, es comprensible que aumenten la incertidumbre y desconfianza ciudadana.
Proceso
Hace días la Condusef (La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros) informó que entre enero y mayo de 2026 se registraron más de 35 mil reclamaciones por posibles fraudes financieros. Lo más preocupante es que 91% de los reportes está relacionado con fraude o estafa, acoso telefónico y spam.
La realidad es alarmante: los delincuentes ya no llaman al azar. Hoy conocen nuestro nombre, datos personales, hábitos de consumo e incluso algunos movimientos financieros. Por eso muchas víctimas terminan creyendo que la llamada, el mensaje o el correo que reciben son auténticos.
Durante años, los adultos mayores fueron los principales afectados. Sin embargo, las estadísticas actuales muestran otra realidad: los mayores incrementos se registran entre personas de 40 a 59 años y jóvenes de 18 a 29 años, precisamente los sectores que más utilizan servicios digitales.
Las cifras de la Condusef reflejan algo más profundo que un simple aumento de delitos: evidencian una transformación estructural del fraude en México. El incremento cercano a 20% durante los primeros meses de 2026 demuestra que la digitalización bancaria avanza al mismo ritmo que evolucionan las estrategias criminales.
Hoy, los delincuentes utilizan ingeniería social, llamadas falsas, mensajes SMS apócrifos, correos fraudulentos y páginas prácticamente idénticas a las oficiales. A ello se suman las vulneraciones masivas de datos personales registradas en distintos sectores.
Las filtraciones de datos explican parte del problema, pero la precisión con la que operan muchos de estos fraudes exige fortalecer las investigaciones sobre posibles fallas en la cadena de resguardo de la información. No debemos normalizar estas situaciones ni aceptar que los ciudadanos terminen pagando consecuencias que no les corresponden.
Las aplicaciones bancarias son cada vez más utilizadas, pero también más expuestas. El dinero puede moverse en segundos y, en muchos casos, cuando la víctima reporta el fraude, la respuesta llega tarde o se limita a informar que la operación “sigue en proceso”, aun cuando los recursos ya fueron dispersados.
Surgen entonces preguntas legítimas: si las instituciones financieras cuentan con tecnología para monitorear operaciones en tiempo real, ¿por qué no se detienen preventivamente las transacciones sospechosas? ¿Por qué la carga probatoria recae casi siempre en la víctima?
El problema no es únicamente operativo, sino también institucional. Cada vulneración de datos personales debería dar lugar a investigaciones de oficio. No basta con registrar incidentes; es necesario investigar, sancionar y prevenir.
También resulta indispensable que las autoridades informen a la ciudadanía sobre sus derechos y los mecanismos de denuncia. La protección de datos personales no puede ser un tema reservado a especialistas.
La experiencia demuestra que cuando existen investigaciones y sanciones, las instituciones fortalecen sus medidas de protección. La ley existe y debe aplicarse con rigor cuando se vulneran los derechos de las personas.
El desafío actual es que la tecnología financiera avanza más rápido que la educación digital de los usuarios y, en algunos casos, más rápido que la capacidad de respuesta institucional.
Por ello, la solución no puede recaer únicamente en los ciudadanos. Se requiere fortalecer la supervisión, garantizar investigaciones efectivas y mejorar la coordinación entre autoridades y entidades financieras.
Porque el problema ya no es solamente que los delincuentes llamen. El problema es que, cuando llaman, saben exactamente quiénes somos.
Y si a ello se suma la vinculación de líneas telefónicas a plataformas de identificación, mientras las aplicaciones bancarias incorporan mecanismos como la geolocalización para validar operaciones, es comprensible que aumenten la incertidumbre y la desconfianza ciudadana. La confianza digital se construye con garantías, no con imposiciones.
Arsenal
La extorsión agarra parejo
FRANCISCO GARFIAS
Excelsior
Cuenta Juan José Sierra, presidente de Coparmex, que la principal preocupación que le exponen sus interlocutores en los 71 centros que la organización patronal tiene en el país, es la inseguridad en general, y la extorsión en particular.
El señalamiento no sorprende a nadie. La percepción en ese delicado tema es mala, a pesar de los “otros datos” del Gabinete de Seguridad, que mañanera tras mañanera nos recetan en Palacio Nacional: todos los delitos están a la baja.
La última Encuesta Nacional de Seguridad Urbana del Inegi, publicada el 24 de abril pasado, nos dice que 67% de las mujeres consideran que vivir en su ciudad es inseguro.
Ese porcentaje baja entre los hombres: 54.6 por ciento.
El dirigente del “sindicato de patrones” —así describe Sierra a Coparmex— está convencido de que sin seguridad no hay desarrollo y sin él no hay seguridad ni futuro para México.
El dirigente patronal reconoce, eso sí, que hay un cambio de estrategia en materia de seguridad en el país.
La política de abrazos, no balazos —cheque en blanco para la delincuencia— quedó definitivamente atrás. “Era fundamental”, subraya.
Pero agrega: “Las cifras siguen siendo alarmantes. Si México quiere ser un jugador valioso, atractivo en esta nueva realidad global, tiene que seguir trabajando en seguridad, certeza jurídica y energética”, subraya.
* La plática con el mero, mero de la Confederación Patronal de la República Mexicana se realizó en el restaurante del Centro Asturiano de Polanco.
Abordamos temas relativos a la innovadora relación obrero patronal, las relaciones de los empresarios con el gobierno de izquierda en México; sus visitas a Estados Unidos, su reciente viaje a Europa, las mipymes… Imposible agotarlos en una columna.
* El tono de voz de Sierra Álvarez se hizo más enfático cuando habló de las extorsiones que hoy se sufren. Los criminales no distinguen edad, sexo o posición social.
“Lo mismo extorsionan un changarro que un restaurante de lujo, el dueño de un centro nocturno, los aguacateros, los hoteleros”, como apunta la socióloga María Amparo Casar, en el portal de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad.
Agarra parejo.
Sierra Álvarez dio datos que ilustran la afirmación de que ese delito está desbordado:
“Nos acaban de dar el dato de los primeros cuatro meses de 2026. La extorsión tiene la cifra más alta de los delitos. 97% no se denuncia. De ese 3% que se denunció, el delito subió 9%, en comparación con 2025.
“La extorsión no sólo es la delincuencia organizada. También recibo quejas en algunas ciudades y estados, de que en aras de hacer cumplir la ley, las autoridades se convierten en el mayor extorsionador de los empresarios, por los montos”.
Ya encarrerado, se congratuló de que el multicitado delito ya esté tipificado en la Ley General de Castigo a la Extorsión, así la llamó.
Dijo más: “Ahora vamos a evaluar la homologación de esta ley en los congresos de los estados.
“Hay dos acciones que pueden bajar la extorsión: la creación en las fiscalías estatales de unidades antiextorsión y los inhibidores de llamadas en los reclusorios estatales.
“Con esas dos acciones, si se llevan a cabo, bajarían los niveles de extorsión. Te lo firmo”, subrayó.
Y dio datos de Data Coparmex: 18% de los socios del “sindicato patronal” han sufrido intentos de extorsión.
De ese total, 37% ha pagado. “Es el delito que tiene de rodillas a miles de empresarios en todo el país”, puntualizó.
* Rafael Marín Mollinedo, fundador local de Morena y su primer dirigente en Quintana Roo, es outsider en la contienda para elegir candidato a gobernador del oficialismo en ese hermoso estado que enfrenta dos problemas graves: crimen organizado y sargazo.
Las encuestas lo colocan en tercer lugar en las preferencias internas, detrás del senador con licencia, Gino Segura, aliado de Jorge Emilio González, otrora conocido como El Niño Verde.
Pero también de Ana Paty Peralta, alcaldesa de Cancún, respaldada por la gobernadora Mara Lezama.
Marín Mollinedo, exjefe de Aduanas, sabe que Jorge Emilio anda diciendo que va a hacer todo para que Segura sea el candidato, pero no se desanima.
Está convencido de que si el Partido Verde va con abanderado propio en Quintana Roo, se cae. Su apuesta es convencer que es el más morenista de los contendientes internos del oficialismo.
“Voy subiendo. Estoy esperando la encuesta”, nos dijo, convencido de que va a gobernar el estado.
Juegos de poder
Sobre los directores técnicos en el Mundial
LEO ZUCKERMANN
Excelsior
Hasta ahora, sólo 22 directores técnicos han sido campeones del mundo: Alberto Suppici en 1930 con Uruguay; Vittorio Pozzo en 1934 y 1938 con Italia; Juan López Fontana en 1950 con Uruguay; Sepp Herberger en 1954 con Alemania Occidental; Vicente Feola en 1958 con Brasil; Aymoré Moreira en 1962 con Brasil; Alf Ramsey en 1966 con Inglaterra; Mário Zagallo en 1970 con Brasil; Helmut Schön en 1974 con Alemania Occidental; César Luis Menotti en 1978 con Argentina; Enzo Bearzot en 1982 con Italia; Carlos Bilardo en 1986 con Argentina; Franz Beckenbauer en 1990 con Alemania; Carlos Alberto Parreira en 1994 con Brasil; Aimé Jacquet en 1998 con Francia; Luiz Felipe Scolari en 2002 con Brasil; Marcello Lippi en 2006 con Italia; Vicente del Bosque en 2010 con España; Joachim Löw en 2014 con Alemania; Didier Deschamps en 2018 con Francia; y Lionel Scaloni en 2022 con Argentina.
Todos estos directores técnicos eran de la misma nacionalidad del equipo con el que ganaron la Copa. Menciono esto porque de las 18 participaciones que ha tenido la Selección mexicana de futbol varonil entre 1930 y 2022, ha sido dirigido por nueve entrenadores mexicanos y seis extranjeros. Estos últimos de cuatro nacionalidades: el español Juan Luque de Serrallonga en 1930; el español Antonio López Herranz en 1954 y 1958; el serbio/yugoslavo Bora Milutinović en 1986; el argentino Ricardo La Volpe en 2006; el colombiano Juan Carlos Osorio en 2018; y el argentino Gerardo Martino en 2022.
Un mexicano (Raúl Cárdenas) y otro extranjero (Bora Milutinović) han llevado a México a la fase más lejana en un Mundial, cuartos de final, en ambos casos cuando nuestro país fue la sede de la justa futbolística.
Regreso a los entrenadores que sí ganaron mundiales.
De todos, Pozzo es el único que ha ganado dos Mundiales consecutivos (1934 y 1938). Scaloni podría convertirse en el segundo en lograr esta hazaña de manera seguida si Argentina gana de nuevo el Mundial de este año. El otro es el francés Didier Deschamps, aunque sería interrumpidamente.
Hay tres directores técnicos que obtuvieron otro logro enorme: ganar un Mundial como jugador y, luego, como entrenador. Son Zagallo de Brasil, Beckenbauer de Alemania y Deschamps de Francia.
Uno de los temas que más se debate en el fútbol es cuánto pesa el director técnico en el funcionamiento de un equipo. En México, por el sistema de competencia de la LigaMX, estamos acostumbrados a que, cuando un equipo va mal, se culpe al entrenador y lo despidan. En el pasado torneo vimos cómo el Cruz Azul corrió a su director técnico, Nicolás Larcamón, en la última fecha de la fase regular sustituyéndolo por su auxiliar, Joel Huiqui. De inmediato, el equipo funcionó de nuevo teniendo una liguilla espectacular que le valió conseguir su décima copa de la historia.
En mi opinión como aficionado creo que los técnicos sí influyen mucho, pero no tanto como suele creerse. Como se lo escuché, y de ahí aprendí, al gran entrenador Nacho Trelles, el principal determinante del éxito es la calidad de los jugadores, lo cual está íntimamente relacionado con el presupuesto del equipo.
El director técnico sí toma decisiones importantes: el sistema de juego, la presión, la defensa, las transiciones, las jugadas a balón parado, la elección de titulares, los cambios durante el partido y el ambiente interno del vestidor. En torneos cortos, como un Mundial, su influencia puede sentirse más porque una decisión táctica o un cambio pueden definir una eliminatoria.
En 1970, Zagallo tenía una selección con un talento envidiable en la cancha: Pelé, Jairzinho, Tostão, Rivelino, Gerson y Carlos Alberto. En el equipo brasileño de Scolari en 2002 estaban Ronaldo, Rivaldo, Ronaldinho, Cafú y Roberto Carlos.
En la Alemania de 1974, Schön tuvo dos jugadorazos: Beckenbauer y Gerd Müller.
Bilardo en 1986 diseñó una selección argentina que acompañara a uno de los grandes de la historia del fútbol mundial: Maradona. Lo mismo hizo Scaloni en 2022 con otro titán: Messi.
Ni qué decir del talento del conjunto Del Bosque en la España de 2010: Xavi, Iniesta, Casillas, Puyol y Sergio Ramos.
Los mexicanos tuvimos a un jugador de clase mundial, Hugo Sánchez, quien pasó de noche en la Selección. En Argentina 1978, todavía era muy joven y México quedó eliminado en fase de grupos. En México 1986 fue su mejor Mundial anotando un gol contra Bélgica, pero fallando un penal contra Paraguay. En 1990, cuando Hugo estaba en su mejor momento, nuestro país no fue al Mundial porque la FIFA nos castigó por tramposos. En Estados Unidos 1994, el pentapichipichi español ya estaba en la parte final de su carrera y jugó muy poco.
Astillero
Neocorcholatismo // Facciones y “unidad” // Cobros compensatorios // Ohuira: provocación de Gas y Petroquímica de Occidente
JULIO HERNÁNDEZ LÓPEZ
La Jornada
El método obradorista de las corcholatas implicó, para quien se quedara con la candidatura presidencial morenista de 2024, la obligación de dar y mantener presencia política de primer nivel a los competidores derrotados o, para decirlo con más propiedad, los no elegidos.
Por ello, Claudia Sheinbaum Pardo ha debido respetar los espacios que correspondieron a Ricardo Monreal (y con él, familiares y allegados), Adán Augusto López Hernández (con Ignacio Mier como continuidad, e intocado en cuanto al grave caso de La Barredora) y Marcelo Ebrard (quien trabaja con la vista puesta en la siguiente candidatura, en 2030); a Gerardo Fernández Noroña, entonces participante a nombre del Partido del Trabajo, se le dio una asignación acotada, la presidencia de la mesa directiva del Senado durante un año, y Manuel Velasco Coello navega sin sobresaltos como uno de los líderes del Verde Ecologista de México.
Con la “unidad” como objetivo y condicionante, las principales facciones de la llamada Cuarta Transformación han conservado posiciones y privilegios, al grado de que algunas boicotearon o pospusieron propuestas claudistas de reformas constitucionales (por ejemplo, contra el nepotismo y la relección, bateadas hasta 2030 en que ya habrá otra correlación de fuerzas) y, ahora, de manera abierta, por el inicio del proceso guinda de selección de candidatos para 2027, tales facciones empujan sus propias cartas sin que necesariamente coincidan con las intenciones de Palacio Nacional.
Con el registro de aspirantes a las postulaciones a gubernaturas se abre la puerta a una segunda versión de la estrategia de 2024. Es decir, un neocorcholatismo que busque ganancias compensatorias si no se obtiene el premio principal. Perder lo probablemente inalcanzable en cuanto a aspiraciones de gobiernos estatales a cambio de ganar lo que luego podrá cobrarse en candidaturas a diputaciones federales y locales y presidencias municipales.
Una diferencia importante es que el corcholatismo de 2024 sirvió para mantener presencia importante del gobierno que iba formalmente de salida, una continuidad transexenal; ahora, rumbo a 2027, el neocorcholatismo regional no servirá plenamente para consolidar el poder político de Palacio Nacional, sino para mantener cuotas del anterior y modelar un esquema compartido para las palabras mayores a pronunciarse en 2030, la sucesión de Sheinbaum en primer lugar y una cascada de candidaturas.
En otro tema: la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos de Sinaloa AC (que preside Leonel Aguirre, con Enrique Díaz Terán como secretario general) ha emitido una “solicitud urgente de medidas preventivas de protección (…) en favor de las comunidades indígenas mayo-yoreme y de las personas defensoras del territorio que sostienen un plantón pacífico frente a las instalaciones de la empresa Gas y Petroquímica de Occidente (GPO) en Topolobampo, ante el riesgo inminente que representa la contramarcha convocada por esa misma empresa para el domingo 28 de junio de 2026”.
En una clásica maniobra de división social y confrontación entre pobladores, la empresa que pretende instalar una planta de amoniaco (con el pleno apoyo del gobierno federal) ha sido señalada de ofrecer 600 pesos a cada persona que asista a la contramarcha denominada Aquí Sí (en contraposición de la lucha histórica que proclama Aquí No), así como la entrega de obras y servicios a las comunidades de la región, además de alentar a los trabajadores (3 mil, según la misma empresa) a romper la manifestación pacífica de los opositores a la planta.
Y, mientras Edmundo Cázares, autor de una presunta entrevista a Carlos Monsiváis que habría sido hecha 26 años atrás, publicada ahora con señalamientos “recuperados” contra un joven Andrés Manuel López Obrador, busca y rebusca la grabación que pruebe lo ya asumido como “verdad” por algunos comentaristas anti-4T.
México SA
México, aferrado al T-MEC // Ebrard, “entusiasmado” // ¿Diez o dieciséis años más?
CARLOS FERNÁNDEZ-VEGA
La Jornada
Entusiasmado por lo que califica de un “buen resultado”, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, notifica que “en el peor escenario” el Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC) “sólo” se mantendría vigente de aquí a 2036 por dos razones, aunque detalla que el reglamento del propio mecanismo fija el 1º de julio de 2026 la fecha límite para que alguno de los tres gobiernos involucrados patentice su decisión de no continuar con dicho mecanismo (lo que hasta ahora no ha sucedido), de tal suerte que la vigencia se reduciría a una década; la segunda, que en esa misma oportunidad cada uno de ellos deberá dejar en claro si su país extiende el acuerdo a 16 años, algo con lo que está de acuerdo la parte mexicana.
Emocionado, el funcionario cree que por ser firmado por las tres naciones, el reglamento del T-MEC (específicamente su artículo 34.7) alcanza y sobra para ratificar el mecanismo comercial, aunque parece dejar de lado el delirante comportamiento de Donald Trump, quien desde su primera estancia en la Casa Blanca abiertamente se ha manifestado en contra de este acuerdo trilateral y en no pocas ocasiones ha amenazado con la salida de Estados Unidos, amén de enrarecer el ambiente y condicionarlo en cada revisión. De hecho, apenas unos cuantos días atrás el magnate naranja reiteró que a su país “le iría mejor sin el tratado”.
Sin embargo, Ebrard se muestra “confiado” en un “buen resultado”, porque el T-MEC es ley. Sin embargo, de cuándo acá Trump, en particular, y el gobierno estadunidense, en general, respetan la ley. Sólo hay que darse una vuelta por la historia del imperio para conocer de qué tamaño ha sido el “respeto” gringo de la legalidad, especialmente cuando se trata de las enloquecidas cuan unilaterales decisiones de la Casa Blanca, sin importar quién la ocupe.
Lo cierto es que el gobierno mexicano, de la mano del sector productivo privado, se aferra al citado mecanismo y elude cualquier posibilidad de encontrar alternativas más sólidas, confiables, democráticas y multilaterales para expandir su comercio exterior. No hay que olvidar que 85 por ciento de su intercambio global se concentra en el mercado del vecino del norte.
Llama la atención que el renovado entusiasmo de Ebrard choca con lo dicho una semana atrás por el propio funcionario: el T-MEC “tiene problemas serios de salud; estamos en el hospital; Estados Unidos dio un viraje radical, drástico, de todo el manejo comercial, y ahora domina un enfoque de seguridad económica y de diseño geopolítico en las relaciones mercantiles; la época de libre comercio está llegando a su fin, lo que significa que vas a pasar de esa hiperglobalización que esencialmente era el fin de la historia, el libre comercio, a un nuevo sistema donde vas a reinstalar aranceles diferenciados depende de dónde produzcas; es un diseño geopolítico; eso pega al crecimiento del país”. Entonces, habrá que ver hasta dónde rinde la “emoción” del secretario de Economía.
En vía de mientras, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe informó que México “es el país más expuesto a variación en los anuncios de inversión extranjera directa (IED) como consecuencia de la política arancelaria de Estados Unidos. Incluso en 2025, estos flujos cayeron 5 por ciento y la baja en los anuncios de nuevas inversiones fue liderada por la industria automotriz. El año pasado, sumó 43 mil 221 millones de dólares frente a 45 mil 475 millones registrados en 2024. La diferencia respecto a lo reportado por la Secretaría de Economía se debe a que la dependencia mexicana difunde sus cifras con base en una edición anterior del Manual de Balanza de Pagos y Posición de Inversión Internacional” (La Jornada, Dora Villanueva). Con todo, nuestro país se mantiene en la segunda posición latinoamericana como receptor de estos recursos, sólo por detrás de Brasil.
El organismo especializado de la ONU detalló que la reinversión de utilidades fue el principal componente de la IED hacia México, al haber representado 64 por ciento del total, pese a disminuir 3.7 por ciento el año pasado. Los aportes de capital crecieron 78.1 anual, con lo que llegaron a representar 17 por ciento de los ingresos totales, mientras los préstamos entre empresas se redujeron 34.8 y representaron 19 por ciento del monto total de entradas en 2025 (ídem).
Las rebanadas del pastel
¡Qué delicado resultó el barón de los abonos chiquitos y los intereses de agiotaje! No transcurre día sin que injurie y se mofe de todo lo que se mueva, utilizando los calificativos más abyectos, pero enloquece y se ofende cuando a él le gritan “perrita de Trump”.