Columnas Escritas

Lo que dicen los columnistas

Published

on

Mayor vigilancia digital, menor rendición de cuentas

Las políticas públicas que involucran información personal necesitan legitimidad social. Y la legitimidad se construye con transparencia, certeza jurídica y garantías claras para los ciudadanos.

Julieta del Río

Proceso

La discusión sobre los datos personales en México ha dejado de ser un tema exclusivo de especialistas. Hoy forma parte de la vida cotidiana de millones de personas que utilizan aplicaciones bancarias, realizan transferencias desde su teléfono móvil o reciben solicitudes de sus compañías telefónicas para actualizar información personal.

Lo que para algunos son simples requisitos tecnológicos, para otros representa una transformación profunda en la relación entre ciudadanos, empresas y Estado. Y es precisamente ahí donde vale la pena detenerse.

Desde marzo de 2021, las instituciones financieras están obligadas a obtener la geolocalización del dispositivo desde el cual se realizan operaciones de banca móvil. La medida tiene fundamento legal y responde a objetivos relacionados con la prevención del lavado de dinero y el financiamiento al terrorismo. Incluso fue revisada y validada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Sin embargo, suele perderse un dato importante: esta geolocalización no implica monitoreo permanente ni aplica a las compras realizadas con tarjetas bancarias. Se activa únicamente cuando se utilizan servicios de banca electrónica.

El escenario cambió con la entrada en vigor del nuevo régimen de vinculación obligatoria de líneas telefónicas móviles. La legislación en materia de telecomunicaciones establece que cada línea deberá asociarse a la identidad de su titular mediante la CURP. La justificación oficial es combatir delitos como la extorsión, el fraude telefónico y el secuestro virtual.

La preocupación surge cuando ambas medidas se observan en conjunto. Por un lado, existen dispositivos cuya ubicación puede ser requerida para realizar operaciones bancarias. Por otro, líneas telefónicas vinculadas obligatoriamente a la identidad de sus usuarios. El resultado es una capacidad de trazabilidad mucho más robusta que la que cualquiera de estos mecanismos generaría por separado.

La pregunta deja entonces de ser exclusivamente jurídica para convertirse también en una cuestión política y social. ¿Cuáles son los límites razonables para la recopilación de datos personales? ¿Qué garantías existen para evitar abusos? ¿Quién supervisa el uso de esa información?

Desde el origen del nuevo registro telefónico, el proceso estuvo marcado por la premura. Las empresas tuvieron que adecuar sistemas y desarrollar mecanismos de validación en plazos reducidos. A ello se sumó la falta de información clara para los usuarios. Muchas personas desconocen qué datos se les solicitan, quién los resguardará, cuánto tiempo permanecerán almacenados o cuáles son sus derechos frente a un eventual uso indebido.

La consecuencia ha sido la confusión. Una parte importante de la ciudadanía ha mezclado dos temas distintos: la geolocalización bancaria y el registro obligatorio de líneas telefónicas. Aunque tienen fundamentos jurídicos diferentes, en la percepción pública terminan formando parte de un mismo sistema de vigilancia digital.

Mientras se enfatizaron los beneficios en materia de seguridad, quedaron en segundo plano las preguntas sobre privacidad, controles institucionales y salvaguardas frente a posibles abusos. Tampoco se ha explicado con suficiente claridad cómo interactúan estas nuevas obligaciones con las leyes de protección de datos personales ya existentes.

Por eso el problema es, sobre todo, un problema de confianza.

Las políticas públicas que involucran información personal necesitan legitimidad social. Y la legitimidad se construye con transparencia, certeza jurídica y garantías claras para los ciudadanos.

Existe además una diferencia relevante. La geolocalización bancaria ya fue revisada y avalada por la Suprema Corte. El nuevo esquema de registro de líneas telefónicas todavía no ha enfrentado ese examen constitucional y carga con antecedentes de modelos similares que fueron cuestionados e incluso invalidados.

El combate al crimen, al lavado de dinero y al fraude es una obligación legítima del Estado. También lo es proteger la privacidad y los datos personales de los ciudadanos. El problema no aparece cuando se busca seguridad; aparece cuando la seguridad se convierte en argumento suficiente para recopilar más información sin una discusión pública amplia y sin generar confianza.

La confianza no se decreta por ley. Se construye. La verdadera discusión no es si debemos compartir nuestra ubicación para realizar una transferencia o vincular nuestra línea telefónica a nuestra identidad. La discusión es si estamos construyendo instituciones capaces de resguardar esa información con transparencia, controles efectivos y rendición de cuentas.

Porque al final el riesgo no está en la tecnología. El riesgo está en quién la controla, cómo la utiliza y qué tan preparados estamos para evitar que una herramienta de seguridad termine convirtiéndose en un mecanismo de vigilancia.

Juegos de pder

¿Messi o Cristiano?

LEO ZUCKERMANN

Excelsior

Todo indica que éste será el último Mundial que jueguen dos de los más grandes futbolistas de la historia: Lionel Messi y Cristiano Ronaldo. Los aficionados hemos tenido el privilegio de verlos jugar por más de dos décadas. Con este Mundial, habrán sumado seis participaciones en dicho torneo. Difícil que lleguen al siguiente, en 2030, ya que actualmente Messi tiene 38 años y Cristiano 41. De hecho, es increíble que sigan jugando a tan buen ritmo y efectividad tomando en cuenta lo demandante del futbol de hoy.  

Parece que ya no hay mucho debate sobre quién es mejor de los dos. El consenso es a favor de Messi. Muchos expertos lo consideran, incluso, como el mejor de todos los tiempos por arriba de Pelé y Maradona. 

Yo sigo teniendo mis dudas. 

Aclaro que mi corazón madridista pesa mucho en mi opinión. Soy fanático de El Bicho, como le dicen a Cristiano, por su físico imponente, fuerza arrolladora y liderazgo. A Messi, en cambio, se le conoce como La Pulga debido a su estatura baja, agilidad y velocidad. 

Entre El Bicho y La Pulga, me quedo con El Bicho por las muchas alegrías que nos dio en las nueve temporadas que estuvo en el Real Madrid. Y, como aficionado de los merengues, detesto a Messi por sus exitosísimos 17 años en el Barcelona. 

Para mí, Cristiano siempre fue y será mejor que Messi. Sí, esta opinión viene de mis entrañas. Está basada más en emociones que en hechos. Ni modo. Yo no soy experto en futbol, que hay muchos y buenos, sino un aficionado que le encanta este deporte. 

Pero vámonos, ahora sí, a los números para tener un juicio más objetivo. 

Hasta antes de comenzar este nuevo Mundial, Ronaldo había jugado más partidos oficiales que Messi (mil 280 versus mil 155) y marcado más goles (970 versus 910). Si sacamos el promedio de goles por partido, Messi tiene una ligera ventaja de 0.79 versus 0.76 de Cristiano. 

No hay una gran diferencia en este rubro. 

Veamos ahora los títulos conseguidos de ambos jugadores en los diferentes equipos que han jugado. 

Messi tiene 46. Con el Barcelona logró 35: diez Ligas de España, siete Copas del Rey, ocho Supercopas de España, cuatro Champions League, tres Supercopas de Europa y tres Mundiales de Clubes FIFA. Con el Paris Saint-Germain tres: dos Ligue 1 y un Trophée des Champions. Con su club actual, el Inter Miami, dos: una Leagues Cup y una MLS Cup. Con la Selección Nacional de Argentina seis, incluyendo la Copa del Mundo 2022, dos copas América, una Finalissima, el Mundial Sub-20 de 2005 y el Oro Olímpico en 2008. 

En el palmarés de Cristiano aparecen 37 títulos. Con el Sporting CP uno: la Supercopa de Portugal. Con Manchester United diez: tres Premier League, una FA Cup, dos League Cup, una Champions League, un Mundial de Clubes y dos Community Shield. Con el Real Madrid nada menos que 16: dos Ligas de España, dos Copas del Rey, dos Supercopas de España, cuatro Champions League, tres Mundiales de Clubes y tres Supercopas de Europa. Con la Juventus cinco: dos Serie A, una Coppa Italia y dos Supercopas de Italia. Con su actual equipo, el Al Nassr de Arabia Saudita, suma dos: la Copa de Campeones de Clubes Árabes y recientemente la Liga Saudí. En cuanto a títulos con su selección, la de Portugal, tiene tres títulos: la Eurocopa y dos Nations League. 

En este rubro, Messi supera a Ronaldo, pero, ojo, también debemos ver la calidad de esos títulos. 

Como aficionado, considero que el mejor futbol se juega en la Champions League. Creo que es el certamen más duro y desafiante que hay, por encima del Mundial. Ahí participan equipos conjuntados, no selecciones que se reúnen un mes para un torneo de cada cuatro años. El futbol es un deporte de asociación donde pesa mucho el juego en equipo. En este sentido, en la Champions están los mejores equipos, no en el Mundial. 

En esos torneos, Cristiano levantó la copa en cinco ocasiones con un equipo inglés y otro español. Messi, en cambio, la ganó cuatro veces sólo con el Barcelona. El Bicho gana en este rubro. 

Pero, además, Cristiano logró algo que nunca pudo hacer Messi: llevarse tres veces el título de la mejor liga que hay en el mundo, es decir, la Premier de Inglaterra. 

Del otro lado, Ronaldo nunca ha levantado una Copa del Mundo como sí lo hizo Messi hace cuatro años. No es poca cosa. Eso lo ha puesto en la misma liga de grandes jugadores históricos como Pelé, Maradona o Beckenbauer.

Finalmente, durante su carrera, Messi se llevó en ocho ocasiones el premio al mejor futbolista del año: el balón de oro. Cristiano, por su parte, cinco veces. 

Los números no son tan apabullantes a favor de La Pulga. Yo me quedo con El Bicho. Espero que en este Mundial vuelvan a enfrentarse, ahora con sus selecciones, y veamos esa maravillosa rivalidad como cuando eran los pilares del Real Madrid y Barcelona.

Política vulgar y trivial

JUAN JOSÉ RODRÍGUEZ PRATS

Excelsior

Tragedia es disfraz, simulación, trampa. Es el bosque de Macbeth o el palacio de Edipo

Tomas Abraham.

Una verdad desnuda y cruel nos deprime cada vez más. No supimos reemplazar al PRI; es más, tal vez ni siquiera lo intentamos. Ahora el dilema es mayor: cómo reconstituir la República. La 4T ha sido una aplanadora, una inmensa mole que implacablemente tritura nuestra vida institucional.

Antes que nada, la política es orden. Sólo se pueden hacer buenas relaciones humanas en un Estado de derecho. En las dictaduras habrá orden, pero no hay política; hay sometimiento, participación precaria. La política se vulgariza cuando pierde su significado original; se trivializa cuando la tarea cotidiana se realiza con indiferencia, sin seriedad. En ésas estamos.

En 1984, la historiadora estadunidense Barbara Tuchman escribió La marcha de la locura. La sinrazón desde Troya hasta Vietnam. En este libro relata decisiones asumidas sin la información adecuada. Señala el caso de Moctezuma enviándole regalos a Hernán Cortés para persuadirlo de no continuar su marcha hacia Tenochtitlan. Evidentemente, provocó que el conquistador acelerara el paso. 

Tal parece que seguimos haciendo lo mismo, confiados ingenuamente en obtener resultados diferentes. Darle a los maestros de la CNTE más de lo que les corresponde para que regresen a las aulas solamente ocasiona la persistencia del conflicto.

Lo más probable es que debido a la fiesta deportiva vivamos una soportable tregua hasta el 19 de julio. A partir de esa fecha, me atrevo a augurar una situación de perplejidad. Cuando la ley se manipula al antojo de la autoridad, cualquier cosa puede suceder. No hay asideros confiables a los cuales sujetarse. 

La urgente necesidad de restablecer la convivencia armónica exige la propuesta de un nuevo orden. El gobierno no puede continuar impunemente con la exclusión de quienes no se suman a sus designios. La negativa arbitraria al reconocimiento de nuevas organizaciones en el escenario político sería un detonador de malestar colectivo: o se abren canales democráticos como opciones para la contienda legal, o se seguirá insuflando el ambiente de anarquía.

No encuentro antecedentes de una actitud más intolerante de una autoridad: la secretaria de Gobernación amenaza a las madres buscadoras de investigar los posibles apoyos recibidos para su traslado a la CDMX. De existir éstos, ¿cuál es el delito? ¡Lamentable que el desempeño de los funcionarios gubernamentales tenga ese grado de extravío!

Según un sondeo de opinión pública publicado hace algunos años, los mejores presidentes de México son Benito Juárez, Lázaro Cárdenas, Porfirio Díaz, Gustavo Díaz Ordaz y Guadalupe Victoria. Tal parece que se ponderó como la cualidad más trascendente el valor para tomar decisiones, para enfrentar retos, para no rehuir la confrontación. El ciudadano desconfía del indeciso y del incongruente. 

Tanto en Europa —considerada la zona de mayor desarrollo en todos los órdenes—, como en América latina, se están decantando nuevos perfiles de liderazgo. El voto se está inclinando por candidatos más sobrios, menos proclives al populismo, con propuestas factibles de ser realizadas. 

Desde luego, en esto no hay nada escrito. México ha tenido políticos —hay que decirlo sin tapujos— más cultos, más preparados. Dicho de otra manera, con ideas, con pudor; con oficio, para decirlo pronto. Habrá que agregar el cuidado de los ritos, de los símbolos, del discurso, de los usos y costumbres de los que se ha revestido a quienes requieren respetabilidad en la opinión pública. 

Pretender refutar a quienes somos críticos con el señalamiento de que obedecemos intereses individuales es una suposición injusta, por decir lo menos. El papa León XIV, en sus recientes mensajes, insiste en un elemental llamado: “Alzad la mira”. Ahí está la clave: rescatar el quehacer político auténtico, el vinculado a la ética, al derecho. Ésa es hoy una responsabilidad insoslayable.

Astillero

“Instrucciones de Palacio a la Corte” // Esthela Damián envió oficio // Para favorecer a LaLa y otros // Lenia Batres atenderá caso

JULIO HERNÁNDEZ LÓPEZ

La Jornada

La entonces consejera jurídica de la Presidencia de la República, Esthela Damián Peralta, firmó y envió el 24 de marzo del año en curso un oficio, dirigido al presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Hugo Aguilar, con indicaciones para resolver un recurso judicial en contra de la lucha de años de habitantes de Coahuila y Durango contra la sobrexplotación del acuífero de la Comarca Lagunera.

El oficio, aseguran tres organizaciones civiles, “contiene instrucciones precisas para que la Suprema Corte modifique el alcance de la sentencia firme que ordena frenar la sobrexplotación del acuífero en beneficio directo de los grandes concesionarios del agua” (esta columna agrega que entre los beneficiarios de la insólita maniobra política y judicial destaca la familia Tricio, con Eduardo Tricio Hara como principal accionista del Grupo LaLa, líder nacional de la industria lechera, que durante décadas ha sobrexplotado los mantos acuíferos, generando escasez del líquido y concentración de arsénico que, a la vez, ha dañado la salud en la región).

En concreto, agregan, el oficio 100.CJEF.06053 2026 “instruye expresamente a la Corte a: redefinir los alcances de la ejecutoria de la primera sala, establecer que no puede paralizarse la actuación de la Conagua, fijar directrices favorables a los concesionarios para reanudar el trámite de prórrogas suspendido por mandato judicial, y resolver el recurso de queja 192/2025 en sentido favorable a los intereses del Ejecutivo Federal y de los grandes concesionarios del agua”.

Como ha sucedido en la Bahía de Ohuira, con el proyecto de una planta de amoniaco, y como se pretende hacer en la sierra de San Miguelito, con “correcciones” para ceder a planes inmobiliarios de superlujo, desde instancias gubernamentales se han venido buscando fórmulas en La Laguna para disolver conquistas de luchas populares.

En marzo de 2023, la primera sala de la SCJN “emitió la ejecutoria del amparo en revisión 543/2022, sentencia firme que ordena a las autoridades responsables garantizar la preservación y protección del acuífero”. Pero, señalan las organizaciones denunciantes, “desde que se dictó la ejecutoria, la Conagua y los grandes concesionarios han desplegado una estrategia documentada y reiterada –hasta la fecha sin éxito– para vaciar de contenido la sentencia de la Suprema Corte e incluso dejarla sin efectos. Un patrón claro, reiterado e inocultable de obstaculización al cumplimiento de una sentencia protectora de derechos humanos”.

Las organizaciones ProDeNazas, Desarrollo Cardenista para el Campo Lagunero y Encuentro Ciudadano Lagunero, reportan también que “la Suprema Corte decidió atraer el asunto y resolverlo, registrándolo como recurso de queja 11/2026 y turnándolo a la ministra Lenia Batres para su resolución, lo que hace urgente que la sociedad conozca las instrucciones que el Ejecutivo le envió previamente al tribunal”.

En un “comunicado urgente”, las tres agrupaciones afirman que “esta intervención del Ejecutivo en el Poder Judicial constituye una violación frontal a la independencia judicial (…) y contraviene directamente el propio discurso público de Sheinbaum en materia de derechos humanos (…) y su compromiso de garantizar el derecho humano al agua. Para más información, el abogado Luis Pedroza (@luispedroza1390), integrante de las organizaciones civiles mencionadas, ha colocado mensajes en X sobre el tema (https://goo.su/uOaZ2); también está un video en YouTube (https://goo.su/sozvm).

Y, mientras Morena no ha podido resolver explícitamente el reto del Verde en San Luis Potosí, que pretende ir por fuera de la coalición 4T con la posibilidad de postular a la gubernatura próxima a la esposa del actual gobernador, ¡hasta mañana, con Trump reiterando desde la reunión del G7 sus amenazas e insultos hacia México y su Presidenta!

México SA

¿Marcha fúnebre para el T-MEC? // “Tiene problemas de salud serios” // México, amarrado a EU

CARLOS FERNÁNDEZ-VEGA

La Jornada

El tono lúgubre utilizado por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, parece adelantar un no muy lejano sepelio del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), al menos en los términos hasta ahora conocidos y practicados, especialmente con el desquiciado Donald Trump en la Casa Blanca: el acuerdo comercial trilateral “tiene problemas de salud serios; estamos en el hospital”, es decir, la estrategia salinista impuesta 32 años atrás, seguida a pie juntillas por los seis gobiernos subsiguientes, que encadenó a México a los intereses del vecino del norte y lo convirtió en una república maquiladora, estaría por llegar a su fin sin alternativas a la vista, dado que las distintas administraciones gubernamentales (incluidas las de la 4T) rápidamente batearon todo tipo de propuestas tendientes a lograr la diversificación de mercados.

Así es: la “estrategia modernizadora” del salinismo (construida con base en los intereses gringos, ante los que el neoliberalismo mexicano se arrodilló) ha permanecido intocada a lo largo de poco más de tres décadas, en la creencia –falsa, desde luego– de que ese proyecto “integrador” era el pase automático al primer mundo y el gozo inmediato de las mieles por la asociación con Estados Unidos (en realidad, Canadá sólo fue parte de la decoración, porque el único objetivo real siempre fue la “absorción” económica por parte del vecino del norte).

A lo largo de los años, gobierno tras gobierno, de vez en vez se mencionaba “la posibilidad” de diversificar mercados para disminuir la dependencia con el vecino del norte y acceder a otras zonas en la que podrían comercializarse productos nacionales. Desde luego, ello no trascendió el discurso, por mucho que se presuman (Secretaría de Economía) 14 Tratados de Libre Comercio con 52 naciones; 30 Acuerdos para la Promoción y Protección Recíproca de las Inversiones con 31 países o regiones administrativas y nueve acuerdos de alcance limitado en el marco de la Asociación Latinoamericana de Integración, porque en los hechos alrededor de 85 por ciento del comercio exterior mexicano (de ida y vuelta) es con Estados Unidos, de tal suerte que la cacareada “diversificación” sólo quedó en el anecdotario.

No hay que dejar de lado que México (ya con los gobiernos de la 4T) desechó varias invitaciones para incorporarse a distintos mecanismos de cooperación y comercialización, siempre en el marco del multilateralismo, y con ello romper la brutal dependencia de la economía gringa heredada por Salinas de Gortari. Un caso por demás sobresaliente fue la invitación de los BRICS para que nuestro país se incorporara a este mecanismo, el cual (datos de 2023) representa más de 36 por ciento del PIB mundial, 37 por ciento del comercio global, 40 por ciento de la producción petrolera internacional y casi la mitad de la población del planeta. Pero la respuesta fue un contundente no, gracias, y se mantuvo intocada la “estrategia modernizadora” del salinato.

Entonces, hay alternativas, pero hasta ahora han sido totalmente desaprovechadas, de tal suerte que el lamento, con su respectivo obituario, del secretario de Economía resulta tardío. ¿Qué dijo Marcelo Ebrard en su entrevista con La Jornada? (Dora Villanueva, Roberto González Amador y Braulio Carbajal). Entre otros elementos, los siguientes:

“Estamos en una transición mayor del orden comercial y, en general, del orden económico global; no son los tiempos habituales. Eso significa que tienes que ver muchos factores al mismo tiempo y que una buena parte de esos factores no son predecibles del todo… El punto de inflexión no es gratuito: Estados Unidos dio un viraje radical, drástico, de todo el manejo comercial, y ahora domina un enfoque de seguridad económica y de diseño geopolítico en las relaciones mercantiles; la época de libre comercio está llegando a su fin, lo que significa que vas a pasar de esa hiperglobalización que esencialmente era el fin de la historia, el libre comercio, a un nuevo sistema donde vas a reinstalar aranceles diferenciados depende de dónde produzcas; es un diseño geopolítico.

“Washington tiene 14 tratados comerciales, 13 en una procesión funeraria, y el de nosotros y Canadá tiene problemas de salud serios; estamos en el hospital, pero, ¿cómo va a remplazar Estados Unidos esos 13 tratados?; este año tenemos que llegar a despejar muchas de estas dudas, si no es que todas. Es un mundo que está dejando de ser, pero todavía no se va, y el que va a llegar, todavía no llega del todo.”

Las rebanadas del pastel

Con los atentos saludos del salvaje de la Casa Blanca: “a Estados Unidos le iría mejor sin el T-MEC”.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Lo más Visto

Salir de la versión móvil