Columnas Escritas
Lo que dicen los columnistas
Año de los fifís del bienestar
Yndira Sánchez Ruiz, tabasqueña que desde hace unos años es colaboradora cercana del senador Adán Augusto López Hernández, tiene un sueldo mensual bruto de 172 mil 486 pesos, que después de impuestos queda en 120 mil 617 pesos, con lo cual está colocada en los salarios élite del Congreso de la Unión…
Excelsior
El año 2025 será recordado por la clase política gobernante como el año en que los viajes, los bolsos, los relojes, los zapatos, los anillos o los aretes de lujo fueron una tentación que no pudieron resistir y mucho menos pudieron evitar exhibirlos en sus cuentas de redes sociales para que todos sus seguidores se dieran cuenta de que hoy viven en la abundancia del presupuesto federal, estatal o municipal.
Y no me refiero sólo a los casos de senadores, diputados federales o alcaldes que no pueden contener su vanidad de llenarse de objetos caros para mostrar su superioridad de clase, sino a funcionarios federales, estatales y municipales que también muestran su riqueza y su adicción a las llamadas marcas de alta gama.
En el caso de diputados federales, hemos visto los casos de Sergio Gutiérrez Luna, así como de su esposa, la también diputada federal Diana Karina Barreras, que muestran en redes sociales los zapatos, bolsos, chamarras, relojes, tenis, pulseras, aretes, collares de marcas exclusivas, cuyos cosos superan los 10 mil pesos; una cantidad lejana al salario mínimo, aun cuando éste aumentó en los últimos años.
También está el caso del morenista Pedro Haces, cuya riqueza le alcanza para invitar a sus amigos a sus fiestas de cumpleaños que celebra en otros países, como este año hizo en España; amigos a quienes les pagó el viaje y la estancia. El diputado, que también es líder de la central obrera morenista CATEM, usa un helicóptero como taxi para moverse por la Ciudad de México.
En el Senado tenemos los casos de Gerardo Fernández Noroña, con sus viajes en clase premier, su casa de 12 millones de pesos, sus camionetas de alta gama; Sasil de León también gusta de usar zapatos de marcas exclusivas y joyería que supera el millón de pesos, de acuerdo con las imágenes que ella misma muestra en sus redes sociales.
Mariela Gutiérrez también tiene afición a usar bolsos, chamarras, relojes y todo tipo de joyería de marcas exclusivas, y el líder de los senadores morenistas, Adán Augusto López Hernández, compró miles de libros para regalarlos a sus compañeros senadores morenistas con su propio dinero y, aunque él no hizo público el dinero que gastó en ello, por el número de volúmenes, que superan los 17 mil, es evidente que fueron millones de pesos.
A nivel de alcaldes tenemos los casos de Laura Imelda Pérez Segura, de Tlaquepaque, Jalisco, que recién se compró una camioneta de casi dos millones de pesos; o a Diego Rivera Navarro, de Tequila, Jalisco, que se quedó con un museo y lo convirtió en su lugar de residencia.
Pero también hay casos de servidores públicos no famosos, pero que también tienen gusto por los lujos.
Por ejemplo, Yndira Sánchez Ruiz, tabasqueña que desde hace unos años es colaboradora cercana del senador Adán Augusto López Hernández.
De acuerdo con la información que puede encontrarse en la Plataforma Nacional de Transparencia, estuvo con él en el gobierno de Tabasco, en la Secretaría de Gobernación y ahora en el Senado como coordinadora administrativa del grupo parlamentario de Morena, que encabeza López Hernández.
Tiene un sueldo mensual bruto de 172 mil 486 pesos, que después de impuestos queda en 120 mil 617 pesos, con lo cual está colocada en los salarios élite del Congreso de la Unión.
Gusta de mostrar en sus redes sociales que viaja con frecuencia, incluso estuvo en el concierto de Adele en Las Vegas, Nevada. La fotografía que Yndira Sánchez subió a sus redes sociales la muestra con un bolso de Dior y unos zapatos Valentino. También hay imágenes que ella subió a sus redes sociales donde porta un bolso de Yves Saint Laurent.
Claro que esta afición de los políticos y los servidores públicos por el lujo no es nueva. Incluso es muy vieja. Recuerdo cuando el líder de la CTM, Fidel Velázquez, cumplía años, los regalos tan ostentosos que recibía o las bolsas lujosas de Elba Esther Gordillo, a quien gustaba comprar en las tiendas exclusivas en Estados Unidos.
En este 2025 vimos que se fueron los fifís revolucionarios y llegaron los fifís del bienestar.
Alto mando
Mover a García Harfuch, error que Washington no perdonaría
Miguel Ángel Godínez García
Excelsior
A unos días de cerrar 2025, vuelve a circular el rumor de ajustes en el gabinete presidencial. Entre ellos, la salida de Omar García Harfuch de la SSPC para enviarlo a Gobernación. De concretarse, no sería un simple enroque administrativo, sino un error estratégico de alto costo para la presidenta Claudia Sheinbaum, sobre todo frente a Washington, que no deja de presionar. Para el gobierno de Donald Trump, García Harfuch es el funcionario en quien descansa una estrategia de seguridad ambiciosa, vigilada y, sobre todo, validada tras el desmantelamiento gradual de la fallida estrategia de “abrazos, no balazos” heredada de Andrés Manuel López Obrador. El modelo de García Harfuch está centrado en inteligencia operativa, control financiero y coordinación interinstitucional.
Al colocar cuadros de su confianza en áreas clave —el CNI, la UIF y áreas sensibles de la FGR—, ha conformado un bloque que trabaja con lógica quirúrgica. Pero, más allá de los nombres, el punto central es la confianza que le otorgó Sheinbaum para construir su equipo y la que le concedió Estados Unidos para compartir información sensible. Eso le ha permitido a García Harfuch tener un mayor control.
En los círculos de seguridad estadunidenses, García Harfuch no es visto sólo como un secretario más, sino como un zar de la seguridad. En poco más de un año ha logrado algo que ningún otro secretario había conseguido en los últimos sexenios: centralizar mando, inteligencia y operación policial sin romper la coordinación con las Fuerzas Armadas. Incluso, la ha fortalecido. Quizá porque reconoce que la participación de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Marina y la Guardia Nacional son clave en esta nueva etapa, particularmente en el combate al narcotráfico. Los números respaldan esa percepción. De acuerdo con datos oficiales de la Secretaría de la Defensa, que encabeza el general Ricardo Trevilla, entre enero y octubre de 2025 se aseguraron 554 kilos de fentanilo, lo que supera en más de 60% lo incautado durante todo 2024. Es un dato que en Washington no pasa desapercibido, sobre todo en un contexto donde la presión política por el tráfico del opioide sintético es recalcitrante.
Estos decomisos históricos cobran especial relevancia tras el endurecimiento del discurso y las órdenes ejecutivas de Trump, que colocan el fentanilo como un arma de destrucción masiva y una amenaza a la seguridad nacional estadunidense. En ese escenario, los resultados de las Fuerzas Armadas y de la SSPC funcionan como un dique de contención frente a la tentación intervencionista. Pero el riesgo no desaparece. En los márgenes del trumpismo sigue viva la idea de una intervención “quirúrgica” en territorio fronterizo contra células criminales, con el permiso a las FA de EU para atacarlas de manera letal, tal como ocurre en el mar Caribe frente a las costas de Venezuela, donde el Comando Sur ha hundido, al menos, 25 embarcaciones y dado muerte a 99 presuntos narcotraficantes. Mientras tanto, en el plano interno, el Ejército mexicano ha intensificado operativos, desmantelado laboratorios clandestinos y golpeado estructuras criminales. Planes como Michoacán y Paricutín han permitido recuperar parcialmente regiones clave para productores de limón y aguacate, tras episodios de violencia extrema que evidenciaron la captura territorial del crimen organizado. El reto sigue siendo monumental. Mover a García Harfuch en este momento no sólo desarticularía un engranaje interno aún frágil. Mandaría, además, una señal equivocada a Washington.
* La audiencia de Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de seguridad de Adán Augusto López, fue aplazada a marzo 2026. Si la FGR pretende enviar un mensaje creíble de combate a la corrupción, este proceso debería tener prioridad. Bermúdez no operaba en solitario. Tenía respaldo, aval y cobertura. De acuerdo con fuentes, existe documentación pública que acredita la cercanía con Adán Augusto López, hoy senador de Morena y exgobernador de Tabasco, desde vínculos empresariales gestados en la notaría del legislador hasta contratos otorgados durante su administración.
DE IMAGINARIA
El secretario de la Marina Armada de México, almirante Raymundo Pedro Morales, ordenó el seguimiento y coordinación con la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos para determinar las causas del accidente de la avioneta Beech King Air 350 de la Marina, en Galveston, EU.
Astillero
Putin, ¿realmente solidario con Maduro? // El Panu, muy confiado en CDMX // Veracruz: reportero “terrorista” // Michoacán, cárcel por dichos en redes
Julio Hernández López
La Jornada
La administración Trump ha hecho correr la versión de que Rusia sólo se habrá de solidarizar con Venezuela en el discurso y no en los bélicos hechos, como si hubiera un pacto que permitiría a Estados Unidos actuar como quisiera en América y a Vladimir Putin en terrenos como el de Ucrania.
Por lo pronto, María Zajárova, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Moscú, aceleró en lo retórico al señalar: “hoy somos testigos de una completa anarquía en el mar Caribe, donde se están reviviendo el robo de propiedad ajena, es decir, la piratería, y el bandidaje, olvidados desde hace mucho tiempo”. Un día antes, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, envió una felicitación por Navidad al presidente Maduro, subrayando la “solidaridad” de Rusia con el pueblo venezolano ante “la presión externa sin precedente” a que es sometida actualmente.
Se confirmó, por parte de la fiscalía capitalina, que la persona asesinada en un restaurante de la Zona Rosa fue Óscar Noé Medina, apodado El Panu, integrante del primer círculo operativo del grupo de Los Chapitos, escisión del cártel de Sinaloa. Según se ha mencionado, habría estado en un tercer escalón de mando, apenas abajo de dos de los hermanos Guzmán, y Estados Unidos ofrecía 4 millones de dólares por su captura o datos que llevaran a ella.
Siendo un jefe delictivo de tal calibre, resulta extraño que se moviera con tanta soltura en la Ciudad de México, sin escoltas ni protección, incluso en las cercanías del edificio central de la Secretaría de Seguridad capitalina. Demasiada confianza, tal vez.
A otros hechos preocupantes de presión o represión a periodistas, sucedidos durante el año que está por fenecer, ha de agregarse lo sucedido este 24, cuando fue detenido en Veracruz el reportero Rafael León Segovia, bajo acusación de terrorismo, delincuencia organizada, encubrimiento y delitos contra instituciones de seguridad. Acciones judiciales de esa magnitud, contra un periodista, requerirán fundamentación probatoria plena, pues de entrada parecen desproporcionadas en un entorno nacional y regional de graves hechos susceptibles de ser catalogados como parte de un terrorismo que las autoridades suelen negar de manera contundente.
La organización Artículo 29 ha señalado que “la investigación (contra León Segovia) se originó por hechos directamente vinculados a la cobertura de nota roja que desarrolla en Coatzacoalcos, Veracruz (…) Casos como este generan un efecto inhibidor para el periodismo, especialmente en contextos de suma violencia y donde operan redes de macrocriminalidad. El uso del sistema penal como represalia por la labor que desarrollan los periodistas es un abuso y no tiene cabida en una democracia”.
Por cierto, la fiscalía de justicia de Michoacán cumplió ayer una orden de aprehensión contra una persona, sólo identificada en boletín oficial como “Cristina N.”, como presunta responsable del delito de ataques al honor a través de medios cibernéticos en Nuevo San Juan Parangaricutiro, un pequeño municipio michoacano.
Según la información disponible, tales ataques se habrían referido a un servidor público del pequeño municipio mencionado (casi 21 mil habitantes, en 2020) y cometido mediante publicaciones en “distintos perfiles y grupos en redes sociales”. El presidente de ese ayuntamiento es el médico Jesús Espinoza Rochín, quien va en su segundo periodo a nombre del PRI (la primera ocasión fue postulado por PRD y PAN).
Y, mientras Javier López Zavala ha sido declarado culpable de la autoría intelectual del asesinato de Cecilia Monzón (en mayo de 2022), madre del hijo de ambos, por lo cual deben dictarle sentencia el próximo día 31 (López Zavala fue secretario de Gobierno y de Desarrollo Social con Mario Marín como gobernador de Puebla, y en 2010 fue candidato del PRI a gobernador de la entidad).
México SA
Pobreza y sueño húmedo de Calderón // Régimen neoliberal la incrementó 50% // Atentos saludos del Kremlin a Trump
Carlos Fernández-Vega
La Jornada
Días atrás, el esperpéntico Felipe Calderón afirmó que en México “la baja de la pobreza viene desde 2000, no desde 2018”, y se basó en un artículo de opinión de uno de sus comentócratas preferidos (Sergio Sarmiento). Es una afirmación igual de “documentada” que en 2011 publicitó su entonces secretario de Hacienda, Ernesto Cordero, quien aseguraba que “México dejó de ser un país pobre hace mucho tiempo” para convertirse, decía, “en un país en el que la clase media está consolidada y en desarrollo”, y para confirmarlo presumía que un ingreso de 6 mil pesos mensuales resultaba más que suficiente para pagar un crédito para vivienda, otro para la compra de un automóvil, permitía inscribir a los hijos en una escuela privada y todavía alcanzaba para comer, vestir y “vivir cómodamente”. Calderolandia, pues.
Pero más allá del sueño húmedo de Borolas (que a los mexicanos prometió “vivir mejor”) y del onanismo mental de compadre Ernesto, el ahora residente en Madrid, protegido por la ultraderecha española, resulta el menos indicado para cacarear la presunta reducción de la pobreza en su sexenio, toda vez que a lo largo de él la pauperización fue verdaderamente atroz.
La Jornada (Angélica Enciso) lo reseñó así en julio de 2013: “el sexenio de Felipe Calderón sumó a 15.9 millones de mexicanos a la pobreza medida únicamente por ingreso, ya que en 2006 había 45.5 millones y para 2012 se llegó a 61.4 millones, esto es, 52.3 por ciento de la población, reportó el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval: Medición de Pobreza 2012). Ese año, la población en pobreza alimentaria –la que no cuenta con recursos para adquirir la canasta básica– llegó a 23.1 millones de personas, contra 14.7 millones en 2006”. Y el susodicho todavía pretendió imponer el IVA en alimentos y medicinas, sin olvidar que por aquel entonces alrededor de 70 por ciento de la población tenía un ingreso inferior a la clasemediera cota fijada por Ernesto Cordero.
El balance del “éxito” calderonista en materia de “combate a la pobreza” se puede resumir así: 15 millones 900 mil mexicanos depauperados en el sexenio, a razón, en números cerrados, de 2 millones 650 mil por año; 221 mil por mes: 7 mil 367 por día o, si se prefiere, 310 por hora. Por cierto, antes de ocupar la Secretaría de Hacienda, Ernesto Cordero despachó, por cortesía de Felipe Calderón, como titular de la Secretaría de Desarrollo Social, de tal suerte que ninguno de los dos puede zafarse de su responsabilidad.
Ahora, si amplía el periodo de análisis y se consideran los seis sexenios de la “modernización” neoliberal, al cierre de 2018 a duras penas sólo dos de cada 10 mexicanos eran considerados “no pobres ni vulnerables”, mientras el resto sobrevivía con un ingreso inferior a la línea de bienestar, de acuerdo con el propio Coneval. De hecho, al cierre del gobierno de Enrique Peña Nieto el número de connacionales en tal dramática situación ascendió a 61 millones 100 mil.
El 2 de diciembre de 1988, con bombo y platillos, Carlos Salinas de Gortari estrenó sexenio con su Programa Nacional de Solidaridad (después Progresa; más adelante Oportunidades y finalmente, con Peña Nieto, Prospera, todos con los mismos tétricos resultados) y aseguró que sería “el balance moral de la modernización” (inmoralmente neoliberal) y lo fue: de ese año a 2018 (cinco sexenios al hilo –tres priístas, dos panistas– que fueron una enorme fábrica de pobres) el número oficial de mexicanos depauperados se incrementó (también con cifras oficiales) alrededor de 50 por ciento, pero Felipe Calderón y su comentócrata afirman que “la baja de la pobreza viene desde 2000, no desde 2018”.
Entonces, no cabe duda de que lo recientemente informado por la presidenta Sheinbaum provocó un severo ataque hepático en gentuza como Calderón: tras siete años de 4T, “por primera vez en México hay más clase media que personas en pobreza; alrededor de 12 millones de mexicanos se sumaron a ese nivel socioeconómico, un incremento de 12.4 por ciento, mientras la pobreza se redujo 13.6 por ciento”.
Las rebanadas del pastel
Para Trump, con los atentos saludos del Kremlin: “Estados Unidos está reviviendo la piratería y el bandidaje en el mar Caribe al bloquear a Venezuela; hoy somos testigos de una completa anarquía en esa área, donde se están reviviendo el robo de propiedad ajena; abogamos de forma sistemática por una desescalada acorde con el derecho internacional y confirmamos nuestro apoyo a los esfuerzos del gobierno de Nicolás Maduro dirigidos a proteger la soberanía y los intereses nacionales”.
