Columnas Escritas
Baluarte Político
El pacto de las mujeres más poderosas de México
Raúl García Araujo
Una vez más, la presidenta Claudia Sheinbaum llegó a Campeche para enviar el mensaje político más contundente de su administración: Layda Sansores es una de sus aliadas más sólidas y estratégicas en la construcción del segundo piso de la Cuarta Transformación.
No fue una visita de cortesía ni una gira más de fin de semana. Fue la ratificación pública de una alianza que hoy representa el liderazgo femenino más poderoso de México y que avanza con una fuerza política pocas veces vista entre una presidenta de la República y una gobernadora.
Mientras en distintos rincones del país la oposición continúa atrapada entre divisiones, protagonismos y disputas internas, Sheinbaum y Sansores han construido una relación cimentada en la confianza absoluta, la lealtad política y una visión compartida de gobierno.
Ambas entienden que el poder solo tiene sentido cuando se traduce en bienestar, justicia social y oportunidades para quienes durante décadas fueron olvidados por los gobiernos del viejo régimen.
La presidenta llegó a la Concha Acústica de San Román con un mensaje que define el rumbo de su gobierno: el presupuesto regresa al pueblo.
Y Campeche es uno de los ejemplos más claros de esa política. Hoy 385 mil 811 campechanos reciben algún Programa para el Bienestar mediante una inversión histórica de 8 mil 478 millones de pesos, una cifra que no solo refleja recursos públicos, sino una decisión política de romper definitivamente con el modelo neoliberal que concentraba la riqueza en unos cuantos y abandonaba a millones de familias.
No existe casualidad en la política. Que Sheinbaum visite una y otra vez Campeche demuestra la importancia que tiene Layda Sansores dentro del proyecto nacional.
La gobernadora no solamente administra un estado; se ha convertido en una de las voces más firmes de la transformación, una mujer que ha defendido el movimiento incluso en los momentos de mayor confrontación y que hoy encuentra en Palacio Nacional el respaldo de una presidenta que reconoce su trabajo y su liderazgo.
Los resultados acompañan esa alianza. Campeche vive una etapa de inversión pública sin precedente con obras que redefinen su futuro: la Línea de Carga del Tren Maya, el Tren Ligero, la ampliación de la carretera Macuspana-Escárcega, caminos artesanales para comunidades indígenas, un acueducto que garantizará agua potable para miles de familias, 27 mil 450 Viviendas para el Bienestar, hospitales, centros de salud, preparatorias, consultorios médicos y espacios de atención para mujeres.
No son anuncios electorales; son proyectos en marcha que muestran la coordinación permanente entre el Gobierno de México y el gobierno campechano.
Layda Sansores resumió esa filosofía con una frase profundamente política: el bienestar es el amor convertido en política pública. Y quizá ahí radica la mayor coincidencia entre ambas mandatarias.
Tanto Sheinbaum como Sansores han entendido que gobernar no consiste únicamente en administrar presupuestos, sino en transformar derechos sociales en justicia cotidiana para millones de personas. Pensiones, becas, salud, vivienda y educación dejaron de ser promesas para convertirse en obligaciones constitucionales del Estado mexicano.
Hay además un elemento que fortalece aún más este eje político. Durante su recorrido nacional denominado Honestidad y Resultados, la presidenta ha visitado quince estados en apenas dos semanas, pero fue en Campeche donde encontró una de las demostraciones de respaldo ciudadano más claras, cuando la población aprobó por unanimidad la iniciativa de reforma constitucional para que quienes aspiren a gobernar un estado o la Presidencia tengan una sola nacionalidad y juren lealtad únicamente a la bandera de México.
El mensaje fue inequívoco: la transformación también se defiende desde la soberanía.
La fotografía de Claudia Sheinbaum y Layda Sansores caminando juntas tiene un enorme significado para el presente y para el futuro político del país.
Una conduce los destinos de México desde Palacio Nacional; la otra consolida un liderazgo estatal que trasciende las fronteras de Campeche y se proyecta como una de las figuras más influyentes del movimiento obradorista.
Son dos mujeres que rompieron inercias históricas, desplazaron viejas estructuras de poder y demostraron que el liderazgo femenino no necesita tutelas ni intermediarios para gobernar con firmeza.
En política los símbolos pesan tanto como los resultados, y cada nueva visita presidencial a Campeche confirma que entre Sheinbaum y Sansores existe mucho más que una buena relación institucional: existe una auténtica sociedad política construida sobre la lealtad, la confianza y una visión compartida de país.
Hoy ese eje no solo fortalece a Campeche; también se perfila como uno de los pilares más sólidos del poder nacional.
La historia podría recordar que fue desde Campeche donde terminó de consolidarse la alianza femenina más poderosa que ha tenido México en el ejercicio del gobierno.
Desde La Muralla: Salud que transforma Campeche
Una de las transformaciones más silenciosas, pero también más profundas que vive Campeche, no ocurre en los grandes eventos políticos ni en los discursos multitudinarios.
Está sucediendo todos los días en las colonias, en las comunidades y en los espacios públicos donde la Secretaría de Salud ha decidido llevar la medicina preventiva directamente hasta los ciudadanos.
Ahí es donde un gobierno demuestra si realmente entiende que la salud es un derecho y no un privilegio.
Bajo el liderazgo de la gobernadora Layda Sansores, la política pública dejó de esperar a que los pacientes lleguen a los hospitales para salir a buscarlos antes de que la enfermedad avance.
La reciente participación de la Secretaría de Salud en la Feria de Servicios del INAPAM es un ejemplo claro de esa estrategia.
Más de 38 adultos mayores recibieron atención integral gratuita mediante valoraciones de glucosa, presión arterial, peso, talla, orientación nutricional y revisión de esquemas de vacunación, además de tamizajes para detectar caídas, inmovilidad, deterioro cognitivo e incontinencia urinaria.
No fueron consultas aisladas; fueron acciones preventivas que pueden cambiar el futuro de muchas familias campechanas.
La diferencia entre un gobierno reactivo y uno responsable está precisamente en esas decisiones. Detectar oportunamente hipertensión, diabetes u obesidad evita complicaciones que después cuestan vidas y millones de pesos al sistema de salud.
Por eso resulta relevante que la cobertura del Programa de Enfermedades Cardiometabólicas y Atención al Envejecimiento se mantenga en todo el estado, llevando orientación también a familiares y cuidadores, quienes muchas veces sostienen el bienestar de los adultos mayores desde el hogar.
Campeche comienza a construir una cultura donde envejecer con dignidad deja de ser un privilegio para convertirse en un compromiso institucional. Y detrás de esa estrategia existe una Secretaría de Salud que ha entendido que gobernar también significa estar cerca de quienes más necesitan atención, antes de que la enfermedad toque la puerta.
Desde El Fuerte: Salud sin escritorio en Campeche
Mientras muchos gobiernos esperan a que los ciudadanos lleguen a un hospital, en Campeche la Secretaría de Salud está haciendo exactamente lo contrario: llevar la medicina preventiva hasta donde vive, trabaja y estudia la gente. Esa decisión está marcando una diferencia real en la vida de miles de campechanos.
La instrucción es clara: acercar servicios gratuitos para detectar enfermedades antes de que se conviertan en una tragedia familiar.
Por ello, la Jurisdicción Sanitaria No. 3 ha convertido a Ciudad del Carmen en un modelo de atención territorial, con brigadas que recorren colonias, comunidades y espacios públicos para ofrecer consultas preventivas sin costo.
En esa estrategia destaca una de las campañas más importantes para la salud de las mujeres: la promoción de la Autotoma del Virus del Papiloma Humano (VPH), una herramienta que facilita la detección oportuna y rompe barreras de acceso para prevenir el cáncer cervicouterino.
La prevención dejó de depender exclusivamente de un consultorio y ahora llega directamente a las campechanas.
La misma política de cercanía se refleja en el Mercado Público Morelos, donde personal especializado realizó pruebas para detectar diabetes e hipertensión, además de valorar peso y talla para identificar riesgos de obesidad.
Son enfermedades silenciosas que, diagnosticadas a tiempo, pueden evitar complicaciones graves y salvar vidas.
Pero la apuesta va más allá de la salud física. En el CONALEP, especialistas hablaron de prevención del suicidio con cientos de jóvenes, enseñándoles a reconocer señales de alerta, expresar sus emociones y buscar ayuda profesional. Atender la salud mental ya no es un tema secundario: es una prioridad de salud pública.
Incluso los centros laborales forman parte de esta transformación. Trabajadores del Museo de la Ciudad participaron en jornadas de alimentación saludable y activación física, fortaleciendo una cultura donde prevenir enfermedades se convierte en un hábito cotidiano y no en una medida de emergencia.
La Secretaría de Salud de Campeche está demostrando que gobernar también significa estar presente en la calle, escuchar a la población y actuar antes de que aparezca la enfermedad. Esa política de proximidad, silenciosa pero efectiva, comienza a consolidarse como uno de los mayores aciertos del gobierno campechano en favor de sus ciudadanos.
