Opinión
Baluarte Político
Layda Sansores: firmeza y autoridad
Raúl García Araujo
Layda Sansores San Román ha dejado claro que en Campeche se gobierna con carácter, pero también con institucionalidad.
Frente a la narrativa impulsada por Movimiento Ciudadano sobre un supuesto “acoso judicial” contra diputados locales, la mandataria respondió con datos y no con estridencias: no existen órdenes de aprehensión, no hay persecución política y no hay intención de vulnerar la división de poderes.
Tras la difusión de imágenes que pretendían sostener la versión de un operativo contra legisladores, la gobernadora solicitó información directa a la Fiscalía.
El reporte fue puntual: una camioneta oficial y elementos ministeriales en recorridos habituales. Nada más. Sin embargo, la versión fue amplificada dentro y fuera del estado como si se tratara de una ofensiva política.
La pregunta que subyace es evidente: ¿qué se gana construyendo una narrativa de persecución donde no la hay?
Sansores ha reiterado que no tiene problema con los diputados, que los respeta y que el diálogo continúa hasta agotar todas las instancias.
Esa postura desmonta cualquier intento de presentar al Ejecutivo estatal como un actor de presión. Su liderazgo no se basa en el sometimiento, sino en la conducción política y en la claridad de posiciones.
Uno de los temas centrales es la discusión sobre la restauración del fuero. La gobernadora ha sido consistente: esta figura se ha utilizado demasiadas veces como escudo de protección.
En ese punto coincide plenamente con la visión de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, cuya propuesta de Reforma Electoral plantea su desaparición.
No es un detalle menor: Layda Sansores cuenta con el respaldo moral y político de la jefa del Ejecutivo federal, lo que fortalece su posición tanto en Campeche como en el escenario nacional.
La polémica también alcanzó al coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, quien llamó a respetar la división de poderes.
La respuesta de la gobernadora fue directa. Y no es casual que, cuando se habló de la posible difusión de audios que lo vincularían con Alejandro Moreno Cárdenas, el legislador morenista recurriera a tribunales para impedir su publicación. Esa decisión reveló que el debate no era menor.
Lo que está en juego no es un desencuentro menor entre actores políticos, sino el rumbo ético de la transformación. Sansores ha sido una de las voces más consistentes en denunciar pactos en lo oscurito y privilegios heredados del viejo régimen.
Su postura frente al fuero no es coyuntural: es parte de una convicción histórica de que el poder debe estar sujeto a la ley, no blindado por ella.
En Campeche, la gobernadora ha demostrado que no cede ante presiones mediáticas ni ante amagos políticos. Si algo ha caracterizado su trayectoria es la confrontación directa contra estructuras de poder que antes parecían intocables. Por eso incomoda. Porque no administra silencios: los rompe.
A nivel nacional, su peso específico es innegable. No sólo gobierna un estado estratégico del sureste; forma parte del núcleo político que respalda y fortalece el proyecto que encabeza Claudia Sheinbaum.
Esa cercanía no es subordinación, es coincidencia ideológica. Y en política, las coincidencias con la Presidencia pesan.
El liderazgo de Layda Sansores no se explica únicamente por la coyuntura actual, sino por una trayectoria de décadas en la oposición, en la construcción de movimiento y en la defensa pública de causas que otros preferían evitar.
Esa experiencia le ha dado una lectura fina del poder: sabe cuándo dialogar, cuándo confrontar y, sobre todo, cuándo exhibir contradicciones. No es una improvisada en el escenario nacional; es una figura que ha sabido transitar del activismo combativo a la responsabilidad institucional sin perder identidad.
Además, su liderazgo se sostiene en un elemento clave: coherencia. En un momento en que la política mexicana vive reacomodos internos y disputas de poder, Sansores ha optado por alinearse sin titubeos al proyecto presidencial.
Esa definición clara le da margen de maniobra y autoridad moral. No juega a dos bandas ni manda mensajes ambiguos. En tiempos de cálculos y titubeos, esa claridad se convierte en fortaleza.
Quienes intenten doblarla con campañas de victimización o advertencias veladas se equivocan de cálculo.
Layda Sansores ha dejado claro que no negocia principios ni retrocede ante presiones.
En Campeche, la transformación no se arrodilla frente a privilegios, y quien pretenda utilizar el poder como escudo personal terminará exhibido por la fuerza de los hechos y por la contundencia política de una gobernadora que no sabe —ni quiere— hacerse a un lado.
Desde La Muralla: Campeche blinda su salud pública
Frente al contexto epidemiológico nacional por el brote de sarampión, Campeche no ha optado por la espera ni por la reacción tardía.
La Secretaría de Salud del estado activó con oportunidad una estrategia integral de vacunación para reforzar la protección de la población e impedir la dispersión del virus. La prevención volvió a colocarse como eje rector de la política pública sanitaria.
El Gobierno de Todos habilitó 161 módulos de vacunación gratuitos distribuidos en los 13 municipios del estado. Esta cobertura territorial demuestra planeación y compromiso, pues garantiza que la vacuna contra el sarampión esté al alcance de comunidades urbanas y rurales por igual. No se trata sólo de abrir puntos de atención, sino de acercar el servicio a donde vive la gente.
Además de fortalecer la infraestructura presencial, la dependencia incorporó herramientas digitales como la plataforma oficial “¿Dónde me vacuno?”, que permite a la ciudadanía ubicar con facilidad los centros disponibles según municipio y grupo de edad.
Esta estrategia combina territorio y tecnología, facilitando el acceso a información clara, direcciones y horarios para organizar la asistencia sin contratiempos.
El mensaje institucional es contundente: la salud pública no se deja al azar. En un país donde los brotes epidemiológicos pueden expandirse con rapidez si no se actúa a tiempo, Campeche decidió blindarse con prevención, logística y coordinación.
La vacunación masiva no sólo protege a quien recibe la dosis; protege a toda la comunidad mediante la inmunidad colectiva.
Desde El Fuerte: Salud que transforma desde las aulas
Cuando la política pública se traduce en acciones concretas, los resultados se sienten donde más importa: en la vida cotidiana de las familias.
En Campeche, la Secretaría de Salud ha demostrado que la prevención no es discurso, sino estrategia permanente, al reforzar el cuidado integral en las escuelas del municipio de Escárcega.
A través de los promotores del Distrito de Salud para el Bienestar No. 2, se realizaron visitas a los preescolares “Leona Vicario” y “Xóchitl Palomino Contreras”, donde se impartieron sesiones educativas sobre salud bucal, prevención de enfermedades diarreicas, infecciones respiratorias, cáncer infantil y alimentación saludable.
No se trata de actividades aisladas, sino de una intervención estructurada que coloca a la niñez en el centro de la política pública.
El valor de estas acciones radica en su enfoque preventivo. Detectar a tiempo factores de riesgo mediante tamizajes permite intervenir antes de que un problema de salud se convierta en una barrera para el aprendizaje o el desarrollo físico.
La prevención, bien aplicada, reduce costos futuros, evita complicaciones médicas y fortalece el rendimiento escolar. Es una inversión social con visión de largo plazo.
La Secretaría de Salud entiende que el desarrollo infantil no puede desligarse del entorno educativo. Un niño con buena salud bucal, con alimentación adecuada y protegido frente a enfermedades comunes tiene mayores oportunidades de concentrarse, aprender y desarrollarse plenamente. Esa es la verdadera transformación: construir bienestar desde la infancia.
