Columnas Escritas
Los monólogos de la Martina y las rimas del tal Nico
El senattore Ricardo Monreal vino a Ciudad del Carmen de nuestro Campechito bienamado, a hacer campaña en un acto de una senadora de su partido y, sin que nadie le preguntara, dijo que venía en son de paz. ?????????, cualquier cosa que esto signifique.
En verdad me queda claro
Que en la política real
Viéndolo de cerca o lejos
A don Ricardo Monreal
Le encanta hacerse pendejo
Como los intelectuales inorgánicos de antes, Monreal sigue metiendo el dedo gordo del pie para checar la temperatura de la alberca.
Incapaz políticamente de lanzarse de una vez por todas a esa alberca, y tomar una decisión definitiva y definitoria en cuanto a su posición de ir en serio y con todos los riesgos por la candidatura a la presidencia de México.
O pactar, de nuevo, como hace ya casi 6 años, la candidatura a la jefatura de gobierno de la Ciudad de México.
Mientras, el respetable y sus cada vez más escasos seguidores que aún creen en él, en la veracidad de sus palabras y en su postura política de enfant terrible dentro de MORENA, le cuestionan cada vez más su falta de decisión y su tibieza.
Y es que para un político, sea pez grande o chico, no hay nada más pernicioso y desgastante que la indecisión.
Y es más que evidente que Monreal es uno de esos políticos indecisos, calculadores, especuladores, taimados.
De esos que la voz popular califica como los que no saben dar paso sin huarache.
… O bien, cómo políticos parientes del tío Lolo. Ya todos sabemos porqué.
Que sigan pasando excelente su domingo, mis bienamados amigos y lectores que me hacen el inmenso favor de leerme.
Sin ustedes, sería menos que nada. Me cae.