Columnas Escritas
Los monólogos de la Martina y las rimas del tal Nico
Nicolás Canto González
El Ayuntamiento compartido de doña Biby y el fugitivo Eliseo cortó un árbol en los alrededores del parque de Santa Ana, que daba protectora sombra a mucha gente en estos tiempos de calor infernal en nuestro campechito retrechero que nuestros mayores nos enseñaron a amar (por lo visto, no a la Biby ni al tal Eliseo, acaso porque ninguno de los dos es nativo de Campeche. )
Ante tal infamia veraniega y ecocida, el tal Nico no puede hacer otra cosa, en frustrada autodefensa, que exclamar a voz en cuello, urbi et orbi y hasta a la ciudad y el mundo:
¡¡¡ Qué poca madre!!!
Ahhhh!!!!, pero no sólo eso. Ni madres. Ya encarrerado y entrado en gastos, el tal Nico le dedica a tan bonita y siniestra pareja, una rima de su autoría. Cómo chingaos de que no!!!
Va la rima con letra y música de la canción «mi árbol y yo», para que le dé vergüenza, (suponiendo que alguna vez se las hayan presentado), a esa pareja.
Ese par Bibi-Elisiano
Dos que piensan con el …
… con las patas.
Y para que quede puntual constancia del encabronamiento sin fronteras, límites ni riberas del tal Nico, va de nuez la exclamación ante tal infamia ecocida y en contra de las glándulas sudoríparas de todos nosotros, ciudadanos que habitamos el municipio de Campeche.
… ¡¡¡ Qué poca madre!!!
Me cae.
