Columnas Escritas

Los monólogos de la Martina

Published

on

Finalmente la vida, la caprichosa vida, termina siendo la suma de todas las decisiones y de todos los riesgos que a lo largo de ella tomamos.

Habrá decisiones equivocadas que traerán malos resultados; habrá también malas consecuencias de los riesgos asumidos.

Pero también buenos resultados y buenas consecuencias de ambos, que equilibrarán la balanza existencial.

De eso se trata. De tener éxitos y fracasos en la vida. De no temerle al uno o al otro. Y de aceptarlos tal cual, como parte fundamental de nuestra existencia.

Nuestros éxitos nos harán sentir bien y arañar por un tiempo eso que solemos llamar felicidad, que sólo lo es verdaderamente cuando es pasajera.

Nuestros fracasos nos harán reflexionar en la infabilidad como tan solo un mito, una utopía; nos darán una gran lección de nuestra imperfección como simples mortales… y, por sobretodo, grandes aprendizajes, que nos harán mejores en nuestro corto o largo caminar por la vida.

Además, como elemento adicional, éxitos y fracasos harán de nosotros buenos filósofos. Ciertamente, mucho más los fracasos.

Bienvenidos, pues, éxitos y fracasos, materia prima de la vida, y consecuencia de nuestras decisiones y de nuestra capacidad de asumir riesgos.

Me cae.

Buenos día, bienamados amigos. Espléndido fin de semana a todos.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Lo más Visto

Salir de la versión móvil