Conoce más de nosotros

Columnas Escritas

LO QUE DICEN LOS COLUMNISTAS

Published

on

Twitter
Visit Us
Follow Me
You Tube
Instagram

Número cero

Tercer Informe o de la exaltación presidencial

José Buendía Hegewisch

Excelsior

El mensaje principal del Tercer Informe de Gobierno es la exaltación de confianza en la presidencia fuerte para consolidar sus reformas sobre el naufragio de las anteriores de los “neoliberales”. A diferencia de hace tres años, la 4T ahora cuenta con mayor presencia territorial y la mayoría de los gobernadores en el bolsillo, aunque enfrenta un Congreso más difícil, sin fuerza para sacar sólo cambios constitucionales. Así y todo, López Obrador fustiga a los adversarios, “tengan para que aprendan”, como un recado de que, a mitad del camino, se siente cerca de derrotarlos, aunque aún le quede otra mitad incierta por recorrer.

La idea que quiere posicionar es que sus reformas no tienen marcha atrás, ni las políticas volverán a sus antiguos dueños con la prueba de haber logrado “parar en seco” privatizaciones y concesiones de bienes públicos, en el sector energético y eléctrico, su principal apuesta para implantar las transformaciones sin riesgo de inestabilidad política y económica. El tono, sin embargo, es el de una forma de la presunción que no admite prueba de lo contrario o de esa clase de hechos que la ley tiene por ciertos sin necesidad de que sean probados. Ofreció una batería de “récords históricos” en la economía, como si sirvieran para enterrar en definitiva cualquier duda sobre el éxito de su programa, aunque, como todo dato, estén sujetos a la ponderación.

La 4T es “casi irreversible”, ha repetido con satisfacción, al punto de cerrar la alocución con aseveraciones prematuras, como decir que con lo ya alcanzado “podría dejar la Presidencia sin sentirme mal”. No es la primera vez que un Informe a mitad de una administración es el marco para destacar méritos y logros presidenciales, aunque para los tres presidentes anteriores marcaron también el inicio de su declive sin, al final, lograr siquiera controlar su sucesión.

El Tercer Informe para Fox fue el último llamado de sus reformas, como la fiscal, que acabarían por estrellar en el Congreso. Calderón reivindicaba la “guerra contra el narco” sin darse cuenta de que sepultaría a su gobierno. Y Peña Nieto enarbolaba las reformas del Pacto por México antes de precipitarse por la crisis de Ayotzinapa y que el escándalo de la Casa Blanca diera la puntilla a su sexenio.

López Obrador también canta la victoria de sus reformas y envía señales de que tiene el mando bajo control, aunque queden importantes escollos en el camino. Las mayores interrogantes con que arranca la segunda parte son si el bloque opositor tendrá la capacidad de funcionar como contrapeso del Ejecutivo y si éste podrá mantener el control de una sucesión anticipada con el enroque de su gabinete en su círculo más cercano y de más lealtades.

En efecto, contrasta el mensaje de “viento en popa” de su gobierno con un reacomodo de su gabinete, que parece orientado a descansar y cerrarse en amigos, operadores incondicionales, así como en mayor aislamiento de interlocutores con poderes fácticos, como los empresarios, de concretarse la salida de Julio Scherer de la Consejería Jurídica de la Presidencia. El riesgo de esa contradicción es confundir su alta popularidad con la concentración de poder, mientras se pertrecha en su círculo íntimo de los embates internos por la sucesión.

¿Cómo recibe el mensaje la oposición? La otra cara de la realidad es la percepción de soberbia con que aprecian el mensaje presidencial, aun cuando dependen del Congreso

tres de las reformas constitucionales (Guardia Nacional, político-electoral y eléctrica) que necesita para llegar a decir “misión cumplida” con su 4T. El bloque opositor se dice capaz de contener y funcionar como contrapeso del Ejecutivo, aunque ha pasado cerca del 80% de sus iniciativas e incluso acompañado reformas constitucionales en seguridad y justicia.

La presión ha logrado doblar resistencias en el Legislativo, aunque ahora la oposición tiene más margen de acción con una mayoría debilitada de Morena en la nueva Legislatura. No obstante, persisten dudas sobre su fuerza para fijar posiciones comunes o ceder a alianzas que lo dividirían, como la que López Obrador ha ofrecido al PRI.

De cara a la segunda parte del sexenio, el Presidente está todavía muy lejos de llegar a la meta de 2024 con el sabor de la “misión cumplida” que adelantó en su Tercer Informe, aunque, como suele decir, tenga otros datos para creer lo contrario.

Juegos de poder

La elección presidencial del 2024 hoy

Leo Zuckermann

Excelsior

Todavía está muy lejos la elección presidencial de 2024. Sin embargo, la fiebre por la sucesión ya comenzó. Es el “deporte” que domina la conversación en los mentideros del país. ¿Es Claudia la favorita de Andrés Manuel? ¿Qué van a hacer Monreal y Marcelo? ¿Se atreverán a romper con Morena? ¿Se lanzarán como candidatos de otro partido? Y la oposición, ¿irá unida como este año? ¿Quién podría ser el candidato?

Las especulaciones, siempre acompañadas de cuentas aritméticas a la medida, están a todo lo que dan. Veamos las cifras de lo que hoy, hoy, hoy, realmente piensa la opinión pública sobre las próximas elecciones presidenciales. Para tal propósito, utilizo los resultados de la Encuesta Nacional de Vivienda publicada ayer por Reforma.

Hoy por hoy el partido con más preferencias en el electorado es Morena. En porcentaje efectivo, eliminando a un 18% de personas que no declaran su intención de voto, este partido cuenta con el 43% de las preferencias. Lejos está el PAN, con 20 por ciento. En tercer lugar aparece el PRI, con 19 por ciento.

Interesante que los cuatro partidos chicos, más posibles opciones independientes, suman el 18% de las preferencias. Y he ahí un primer asunto que será fundamental en el 2024: ¿cómo van a jugarla los partidos chicos, se unirán a una alianza con los grandes o irán por su cuenta?

Si, por ejemplo, Movimiento Ciudadano va solo, eso cinco puntos porcentuales que hoy tiene podrían hacer la diferencia para que ganara o perdiera uno de los posibles candidatos de los grandes.

La gente hoy no tiene apetito por posibles alianzas electorales. Cuando se le pregunta si estaría dispuesta a votar para presidente por un candidato de la alianza Morena-PT-PVEM, 45% dice que “sí”. En otras palabras, Morena sólo gana un par de puntos porcentuales por sumar a sus dos rémoras.

Pero véase los números de la otra posible alianza, la que obtuvo resultados razonablemente buenos en la elección pasada de junio, es decir, PAN-PRI-PRD. Sólo el 30% del electorado manifiesta que hoy estaría dispuesto a votar por una alianza de este tipo. Estamos hablando de 12 puntos porcentuales menos que la suma que sacarían estos tres partidos si fueran separados.

Aquí el tema será para el PAN. Vamos a quitar de la posible ecuación aliancista al PRD que es un partido que está en el límite de mantener el registro, con un 3% de las

preferencias. La pregunta es si le suma o no el PRI a los panistas. Del 20% de las intenciones de voto yendo solos subirían a 30% con el PRI. Sí ganan algo, pero estarían lejos de alcanzar a Morena con su 43 por ciento.

Todo lo cual lleva a un tema obvio. Esto va a depender mucho de los candidatos que también pueden acabar sumando o restando a los partidos o posibles alianzas.

En este asunto, la encuesta de Reforma demuestra que todos los posibles aspirantes, salvo Ricardo Anaya, son bastante desconocidos para la opinión pública nacional. Y hay una regla implacable en las elecciones: la gente no vota por alguien que desconoce. (Por cierto, Anaya, aunque conocido, concita muchas más opiniones negativas que positivas).

Regreso a las posibles alianzas. En este momento, no parece que la gente quiera la unión del PAN con el PRI para competir en contra de Morena. Sólo el 17% está de acuerdo con una alianza de este tipo. Raro, porque el 30% votaría por ella. Algo no cuadra con estos datos.

En cualquier caso, me parece que los números de la encuesta son favorables para el gobierno de López Obrador que en las próximas semanas tiene que romper la alianza opositora del PRI con el PAN para conseguir los votos legislativos del tricolor a favor de las reformas constitucionales que quiere el Presidente.

Como también resulta favorable para Palacio Nacional el apetito que hoy existe más a favor de la continuidad que de un cambio, uno de las fuerzas más poderosas de toda elección. A la pregunta “De cara a las elecciones presidenciales de 2024, ¿qué es mejor para el país?”, 57% responde que debe ganar un candidato que dé continuidad al proyecto del presidente López Obrador, frente al 31% que opina que debe ser alguien que detenga este proyecto.

En suma, buenos números para Morena, el gobierno y el Presidente. Preocupantes para una oposición que dio la lucha en los comicios pasados de junio, pero que tendría que construir una alianza nacional que concite más apoyo de la ciudadanía.

Eso son los datos hoy. Cifras de una encuesta nacional representativa que usted puede utilizar en sus pláticas sobre la sucesión presidencial en los mentideros de la República. Claro que siempre podrá decir, con razón, que tan pronto como mañana, dependiendo de las circunstancias, la cosas pueden cambiar y mucho.

Pandemia: opiniones y controversias

Jorge Eduardo Navarrete

La Jornada

El debate global sobre el Covid-19 resultó, en las semanas recientes, particularmente animado y rico. Reflejó, de un lado, la creciente diversidad de experiencias regionales, nacionales y locales de una pandemia que continúa sorprendiendo con una cada vez mayor variedad de peculiaridades, que desafían las hipótesis genéricas que pretenden en vano abarcarla.

De otro, mostró que respecto de la pandemia y sus secuelas es todavía mucho más amplio el campo de lo que se ignora que el que ha llegado a dilucidarse con certeza, sobre todo en cuanto a los tiempos y rumbos de su probable evolución futura. Sigue un muestrario un tanto desordenado de algunos de los extremos que marcaron estos señalamientos y controversias recientes.

Han continuado expresándose preocupaciones sobre las vacunas. Ya no acerca de su efectividad, que ha quedado de manifiesto para cualquier visión desprejuiciada, sino sobre la duración en el tiempo de la protección efectiva que ofrecen. La experiencia histórica indica que ésta es variable: desde algunos meses o un año hasta un periodo ilimitado, de

por vida. Los hallazgos que despertaron controversia, según un despacho de la CNBC (25/8/21), fueron los siguientes: a) Un estudio británico de 400 mil receptores de dos dosis de la vacuna Pfizer-BioNTech encontró que su efectividad se abatía (desde 88 por ciento un mes después) hasta 74 por ciento transcurridos de cinco a seis meses de recibida la segunda dosis; b) Un análisis de 700 mil personas que habían recibido las dos dosis de AstraZeneca mostró que su efectividad caía (desde 77 por ciento un mes después) a 67 por ciento después de cuatro o cinco meses.

Dos de las vacunas más usadas en el mundo requerirían por tanto de dosis de refuerzo medio año después de administradas. Anna Goodman, infectóloga, admitió que con el tiempo, los refuerzos serán necesarios, aunque sería deseable que eso ocurriera una vez que se haya vacunado a toda la población del mundo.

Fue inevitable pensar que estos hallazgos constituían una inmejorable noticia para la perspectiva de negocios de los fabricantes de vacunas. También alimentó esta noción el que fueran los propios laboratorios los que fomentaran con gran entusiasmo la conveniencia de una tercera dosis, como se señaló aquí hace dos semanas. Ahora, los principales fabricantes ya dan por supuesto que la siguiente fase de la pandemia implicará la comercialización de dosis anuales de refuerzo ( FT, 28/8/21) y que el mercado global de vacunas continuará siendo regido por criterios comerciales y sujeto a reglas rígidas de propiedad intelectual. La mayor pandemia en un siglo traducida en el mejor negocio en un siglo.

El 25 de agosto, la Administración estadunidense de Alimentos y Medicinas (FDA) expidió su primera autorización general (no sólo para emergencias) a una vacuna contra el Covid-19: Pfizer-BioNTech. Muchos lo celebraron como un hecho sin precedente, registrado apenas año y medio después de la declaratoria de pandemia. Se espera que otras se anuncien antes del fin de año. Al existir ya una vacuna para uso general, se inició el debate sobre de los mandatos de vacunación, expedidos por autoridades, instituciones y empresas.

Los casos que inicialmente se propalaron y discutieron fueron los del Departamento de Defensa, entre las instituciones públicas; algunas universidades, en el campo educativo, y diversas empresas, en el sector privado. Los mandatos establecerían un plazo, más o menos perentorio, para que empleados, estudiantes y docentes, y trabajadores comprueben haber sido vacunados. A pesar de la popularidad y amplia aceptación de estos mandatos, los legisladores republicanos han propalado su intención de legislar para que se prohíba su expedición.

Ya avanzado agosto se difundió un resumen, severamente censurado, de la investigación de la comunidad estadunidense de inteligencia acerca del origen de la pandemia. Se manejaron dos hipótesis principales: la del origen natural, el tránsito del virus desde un animal huésped a un humano, y la de la fuga accidental del virus desde un laboratorio. Algunas entidades manifestaron tener poca confianza en que el contagio se explique por la exposición natural a un animal infectado con el virus o con un progenitor cercano del mismo.

tra institución expresó confianza moderada en que la primera infección humana se debió a un incidente de laboratorio, derivado quizá de la experimentación, el manejo de animales o de muestras en el Instituto de Virología de Wuhan. Por su parte, el director de emergencias sanitarias de la OMS indicó que todas las hipótesis están sobre la mesa, todas requieren continuada investigación y elucidacion. ( The Guardian, 25/8/21). Existe consenso en el sentido de que un conocimiento lo más preciso posible de los orígenes de la pandemia será muy importante para responder a nuevas emergencias sanitarias y a sus secuelas.

Twitter
Visit Us
Follow Me
You Tube
Instagram
Continue Reading
Publicidad
Presiona para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicidad

Lo más Visto

Copyright © 2021 Cauce Campeche. Diseñado por Sin Contexto.