Columnas Escritas
Lo que dicen los columnistas
Cuando el esfuerzo de una vida se convierte en “objetivo fiscal”
Si el objetivo es hablar de justicia y distribución de la riqueza, el debate también debería incluir a quienes concentran grandes fortunas y tienen mayores capacidades económicas, en lugar de poner la mirada únicamente sobre quienes durante años han trabajado para construir un patrimonio familiar
Proceso
Hay debates que parecen técnicos, pero en realidad tocan algo mucho más profundo: la tranquilidad y la paz de millones de familias que durante años han trabajado, ahorrado y construido un patrimonio pensando en su futuro y en el de sus hijos.
La reciente discusión en la Suprema Corte de Justicia de la Nación sobre la posibilidad de gravar las herencias y las Afores abrió una conversación que va mucho más allá de un impuesto. Se trata de preguntarnos qué valor le damos al esfuerzo, al ahorro y a la propiedad que las personas construyen legítimamente a lo largo de su vida.
En los últimos tiempos hemos visto decisiones y planteamientos dentro de la Corte que generan preocupación, no sólo por sus posibles efectos legales, sino porque parecen dejar de lado principios fundamentales como la certeza jurídica y el respeto al patrimonio de las personas.
Por eso causó preocupación la posición de la ministra Lenia Batres al señalar que es “injusto” que las herencias y las Afores no paguen impuestos. Una afirmación de esta naturaleza merece una reflexión profunda porque detrás de cada patrimonio familiar hay una historia que no puede reducirse a una simple cifra.
Una herencia no aparece de la nada. En la mayoría de los casos representa años de trabajo, sacrificios, horas extras, decisiones difíciles, ahorro constante y el deseo de dejar algo a la familia. No es un regalo sin esfuerzo ni un privilegio automático; es el resultado de toda una vida de dedicación.
Presentar el patrimonio heredado únicamente como una ventaja económica desconoce la realidad de millones de mexicanos que han construido, poco a poco, lo que tienen, muchas veces renunciando a gustos personales para brindar mayor bienestar y seguridad a sus familias.
El problema no es discutir reformas fiscales. Toda sociedad puede debatir cómo financiar sus necesidades públicas. El problema surge cuando se pretende hacerlo sin considerar el origen de los bienes, como si todo patrimonio fuera producto de privilegios y no del trabajo, el ahorro y la responsabilidad de quienes lo construyeron.
Además, abrir la puerta a nuevos gravámenes sobre el patrimonio familiar genera una pregunta fundamental: ¿qué tan segura está la propiedad que una persona construye durante toda su vida?
La seguridad jurídica significa que las reglas deben ser claras y que las personas puedan confiar en que el fruto de su trabajo será respetado. Si el patrimonio familiar puede ser visto permanentemente como una fuente adicional de recaudación, se genera incertidumbre y se afecta la confianza de quienes todos los días trabajan para salir adelante.
La discusión de fondo no debería ser si una familia tiene derecho a heredar, sino cómo garantizar que el esfuerzo, el ahorro y la responsabilidad individual sigan siendo valores reconocidos y protegidos en nuestro país.
Lo verdaderamente injusto sería convertir el trabajo de toda una vida en un objetivo permanente de cobro, sin mirar la historia que existe detrás de cada casa, cada ahorro y cada patrimonio familiar.
Es positivo que seis ministras y ministros hayan frenado este planteamiento, que para muchos representa una amenaza al patrimonio construido con esfuerzo por millones de mexicanos.
El ministro Arístides Guerrero García recordó, además, que el impuesto sobre herencias y legados dejó de aplicarse en México desde la década de 1960. Antes de impulsar propuestas de este alcance, resulta indispensable revisar el marco jurídico, los antecedentes históricos y las consecuencias reales que podrían generar para las familias y para la certeza jurídica del país.
Si el objetivo es hablar de justicia y distribución de la riqueza, el debate también debería incluir a quienes concentran grandes fortunas y tienen mayores capacidades económicas, en lugar de poner la mirada únicamente sobre quienes durante años han trabajado para construir un patrimonio familiar.
Porque detrás de una herencia no sólo hay bienes: hay historias de esfuerzo, sacrificio y del anhelo de ofrecer un mejor futuro a las siguientes generaciones.
Arsenal
El fantasma de Muñoz Ledo
FRANCISCO GARFIAS
Excelsior
A Morena se le apareció ayer el fantasma de Porfirio Muñoz Ledo, poco después de rendirle un sentido homenaje, a tres años de su fallecimiento.
Ocurrió cuando se discutía la agenda política en la sesión de la Comisión Permanente.
El diputado del PRI Rubén Moreira aprovechó su turno en tribuna para hacer una travesura que dio pie a un ensordecedor coro de gritos de los legisladores guindas.
Apenas inició su intervención, el priista solicitó una “moción de ilustración”. En las pantallas del salón de sesiones apareció la imagen de Muñoz Ledo con el durísimo llamado que le hizo a López Obrador en el último tercio de su gobierno.
Dijo Porfirio:
“El Presidente va a terminar su periodo de gobierno. La pista ya se le está acabando. Él piensa que puede heredar al siguiente gobierno su asociación con los delincuentes, y qué eso le otorga mayor poder.
“Porque además de tener autoridad, recursos del gobierno federal, éstos se suman a los del narcotráfico. Entonces, no hay nada que se le pueda oponer. A esto le llamamos en México el Maximato.
“Debe entender Andrés Manuel López Obrador que su contubernio o alianza con el narco no es heredable, porque éstos, como han hecho siempre y en todas partes, en todas las plazas, se entienden con el que va a llegar. El narco ya no va a necesitar del presidente”.
Ya para entonces, el salón de sesiones era un manicomio. Los gritos de los legisladores oficialistas no dejaban escuchar el mensaje que dio Porfirio antes de morir.
El senador Gabriel García, uno de los más cercanos a López Obrador, se levantó de su escaño como queriendo pelear. El priista, micrófono en mano, lo azuzaba: “¡Yaa! Ponte a bailar en tu mesa…”, le decía.
No pasó a mayores.
Las graves palabras de Muñoz Ledo, uno de los políticos más brillantes, controvertidos y versátiles que haya tenido México, confirman lo que el gobierno niega: los pactos del gobierno con el narco. ¿Verdad, Rocha Moya?
*Ken Salazar es el villano favorito del gobierno de la “Transformación”. La Presidenta no baja de “mentiroso” a Ken Salazar, exembajador de Estados Unidos en México, por haberle dicho al gobierno mexicano que ninguna agencia de su país intervino en el secuestro de Ismael El Mayo Zambada.
La FGR lo acusa de “graves violaciones al derecho internacional”, los legisladores dicen que violó la soberanía nacional. Ni Carlos Salinas de Gortari llegó a tanto.
Y es que casi dos años después se supo, por el periodista de investigación Luis Chaparro que el FBI organizó la operación que llevó a El Mayo a su destino final: cadena perpetua en una cárcel del vecino del norte.
El pintoresco embajador, que tenía picaporte con AMLO, rompió el silencio. Subió a sus redes sociales un mensaje que dice:
“La presidenta Sheinbaum ha hecho una pregunta: ¿Quién dijo la verdad? Permítanme responderla claramente:
“El fiscal general Merrick Garland y yo nos comunicamos con el gobierno mexicano el 25 y 26 de julio del 2024 sobre las detenciones de Ismael Zambada García y Joaquín Guzmán.
“Le dijimos al gobierno mexicano que no era nuestro avión, no era nuestro piloto y no era nuestra operación. La verdad es la verdad. The Truth is the Truth”, subrayó.
La FGR dejó claro ayer que al exembajador Salazar no se le pueden aplicar sanciones penales por mentir.
“Los embajadores, en el desempeño de su representación, gozan de inmunidad diplomática internacional. No puede ser investigado, perseguido o castigado. Lo que se le reprocha al embajador Salazar es que se condujo con falsedad”, dijo el abogado Raúl Jiménez, número dos en la FGR.
*El senador Gerardo Fernández Noroña, inscrito en el padrón de violentadores en Michoacán tras sus ataques a la alcaldesa de Uruapan, Grecia Quiroz, quiere repetir en la presidencia de la Mesa Directiva del Senado.
Se va a quedar con las ganas. Varios senadores de Morena y de oposición le cerraron la puerta a una reelección de Noroña. El mismísimo coordinador de la bancada guinda en el Senado, Ignacio Mier, fue tajante cuando se le preguntó si hay posibilidades de reelección para Gerardo.
“No, yo creo que somos un grupo de 67 por parte de Morena, también tenemos que buscar el consenso, el acuerdo con nuestros aliados”, dijo.
Hay varios senadores morenistas que están apuntados para suceder a Laura Itzel Castillo en la presidencia de la Mesa Directiva:
Higinio Martínez, Oscar Cantón Zetina, Manuel Huerta Ladrón de Guevara y el senador del PVEM Jorge Carlos Ramírez Marín. Ayer platicamos sobre el tema con la senadora morenista Verónica Camino Farjat. “Estoy puesta”, nos dijo.
Razones
Zambada o cómo hacer el ridículo
JORGE FERNÁNDEZ MENÉNDEZ
Excelsior
La torpeza con la que se mueve el gobierno federal en todo el tema de la detención de El Mayo Zambada sólo parece comparable con lo indefendible que resulta la causa de los políticos acusados de su relación con el narcotráfico, comenzando con el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, el senador Enrique Inzunza y siguiendo con los muchos que temen estar entre la oleada de denuncias que se preparan, incluyendo, dicen en Washington, una investigación contra el expresidente López Obrador. Todo ello derivado, en buena medida, de la colaboración de distintos criminales que se han convertido en testigos de la justicia estadunidense.
En apenas tres días, el gobierno federal se ha enredado en forma notable en un tema, la detención de El Mayo, del que dicen no tener información ni tampoco, agreguemos nosotros, defensa. Primero la presidenta Sheinbaum resucitó el tema a partir de que se exhibiera en un museo local en Nuevo México la avioneta en la que fue traslado y detenido El Mayo Zambada junto con Joaquín Guzmán López, el 25 de julio de 2024. No hay una declaración implícita, pero se puede desprender de esa exhibición que El Mayo fue extraído como parte de una operación encubierta del FBI, ordenada por el Homeland Security. Eso ya lo sabíamos todos desde hace dos años, menos el gobierno federal. Lo que no sabemos es qué características tuvo esa operación. No lo dijo ni lo dirá el gobierno estadunidense porque, precisamente por eso, se llama operación encubierta.
Como quedó demostrado en las mañaneras de esta semana y en la conferencia de prensa de ayer de la FGR, el gobierno federal tampoco lo sabe y a partir de las notas de prensa impulsa un conflicto diplomático con Estados Unidos. Mientras aquí hacen declaraciones insustanciales, El Mayo Zambada recibirá el 20 de julio condena, luego de haberse aceptado su culpabilidad, su colaboración con las autoridades y su cadena perpetua a cambio de pedir un mejor trato carcelario.
En la misma narrativa de Palacio Nacional especulan con que el gobierno de Trump negocia con criminales, sin comprender que es lo mismo que hace cualquier gobierno, incluyendo el de México, cuando tiene un testigo colaborador (sin ir más lejos, eso intentaron hacer con Emilio Lozoya, por ejemplo), incluso olvidando que el propio López Obrador pedía públicamente a García Luna que se convirtiera en testigo protegido para denunciar, decía, a Calderón y a Peña Nieto. El problema que tienen es que esos testigos están declarando y dando elementos a la justicia estadunidense para judicializar los casos que, como el de Rocha Moya, apuntan a personajes de poder en México.
Mientras piden pruebas de Estados Unidos sobre la caída de El Mayo, en la mañanera anuncian que se ha reservado, bloqueado, hasta 2031, por razones de seguridad nacional, toda la información relacionada con el gobernador Rubén Rocha Moya, el senador Enrique Inzunza y los demás acusados en el caso Sinaloa. El bloqueo de información incluye todo, desde sus declaraciones ministeriales hasta el intercambio diplomático entre México y Estados Unidos sobre el tema. Ante la reacción mediática, horas después, la cancillería, como si no hubiera existido el anuncio anterior, informa que, a pedido de la Presidenta, la información intercambiada por los dos gobiernos se dará a conocer, pero, evidentemente, no lo relacionado con la investigación que debería haber ordenado el propio gobierno federal sobre todas estas complicidades e historias.
Un poco después, la fiscal Ernestina Godoy dice que sí existen investigaciones en México, que hay siete carpetas de investigación por la detención de El Mayo y por el homicidio de Héctor Melesio Cuén, por la desaparición de los escoltas de Zambada y por alterar la escena del crimen, pero que no pueden dar más detalles por la secrecía de la investigación, que lleva ya dos años sin resultado alguno y con los involucrados directos, como el propio Rocha Moya, protegidos por el gobierno.
Pero, además, informan que identificaron al piloto (al que en la mañanera le pidieron a Estados Unidos que identificara), que Estados Unidos lo deportó a México, que aquí fue detenido y que lo regresaron, expulsado, a Estados Unidos (sic). Y, al final, la culpa de todo pareciera que la tiene, dicen, el exembajador Ken Salazar, que cometió el pecado de anunciar su libro y divulgar con demasiada antelación que López Obrador tenía miedo de lo que pudiera decir Zambada luego de ser detenido. Salazar había perdido la confianza del gobierno de Biden por su insistente apoyo a López Obrador y por eso no supo del operativo con anterioridad, y nunca ha tenido el apoyo de Trump. El embajador, en última instancia, debe haber dicho lo que le ordenaron que dijera.
Como escribimos hace días, la enunciada es una estrategia suicida que busca una confrontación directa con Estados Unidos en un momento en que es evidente que vienen más y mayores acusaciones contra políticos y funcionarios del oficialismo. Y recordemos, el viernes 10 es la audiencia de Ovidio Guzmán y el 20 la sentencia de El Mayo Zambada.
SALGADO
Félix Salgado Macedonio sigue siendo uno de los mayores desafíos para la dirigencia de Morena. Luego de que le fue prohibido registrarse para buscar la candidatura de Guerrero, ha organizado grandes reuniones con militantes en Chilpancingo, y las prepara en Iguala y Taxco este fin de semana. Está demostrando que él será el gran elector en el estado.
Astillero
ICE, otro asesinato de paisano // En Houston, crueldad // Sheinbaum: “otras medidas” // FGR asegunda en caso El Mayo
JULIO HERNÁNDEZ LÓPEZ
La Jornada
La familia del mexicano Lorenzo Salgado Araujo, de 52 años de edad, 35 de ellos como trabajador de la construcción en Houston, Texas, tuvo que verlo morir tirado en el pavimento, sin poder acercarse a él, rodeado de manera infranqueable por agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, conforme a sus siglas en inglés), uno de los cuales lo había asesinado.
“La crueldad del cerco institucional obligó a sus seres queridos a identificar a Lorenzo escuchándolo pedir ayuda y viéndolo desangrarse a través de videos difundidos en redes sociales. Las autoridades continuaron con la violencia institucional, ya que después de disparar contra Lorenzo impusieron un muro de silencio burocrático, negando a la familia cualquier dato sobre su estado de salud”, señalan los familiares mediante un comunicado difundido anoche.
Salgado Araujo no tuvo “jamás ningún otro conflicto con la autoridad” y estaba “a un paso de consolidar su estatus legal y obtener un permiso de trabajo, tras décadas de aportaciones”, precisaron los familiares. Antes del amanecer de este martes, salió de su hogar en Houston para recoger en camioneta a otros trabajadores. Un vehículo sin logotipos oficiales interceptó al de Lorenzo, con saldo de su muerte por disparo de arma de fuego y la detención de tres acompañantes. ICE aseguró que fue en defensa propia, pues Salgado Araujo no habría obedecido órdenes y habría pretendido arrollar con su vehículo a los agentes (misma narrativa utilizada por ICE en otros ataques a migrantes).
De 2018 a 2026 se han documentado 38 muertes de mexicanos en cárceles de ICE o en incidentes migratorios. El pasado 25 de junio, Human Rights Watch publicó la investigación titulada Morir en detención, en la que se señala que “en los 500 días transcurridos entre la toma de posesión del presidente Donald Trump el 20 de enero de 2025 y el 4 de junio de 2026, 52 personas fallecieron bajo custodia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas en Estados Unidos (…) Los fallecidos representaban 20 nacionalidades diferentes”; 10 de esos 52, mexicanos (https://goo.su/afian).
La presidenta de México declaró ayer en su conferencia matutina de prensa: “nuestro objetivo es ir más allá de las notas diplomáticas y lo que planteamos en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, porque no podemos permitir el maltrato a nuestros hermanos que están en Estados Unidos, a los connacionales. Entonces, estamos planteando otras medidas (…) sí, estamos preparando medidas jurídicas, obviamente, más importantes”.
En lo inmediato, los familiares de Salgado Araujo plantean “demandas fundamentales”: apertura de una investigación del crimen, exhaustiva y transparente; garantías procesales y toma de declaración a los testigos detenidos; dignificación de la víctima y reforma a los protocolos de notificación y asistencia consular y un posicionamiento claro y contundente por parte de Roberto Velasco, secretario de Relaciones Exteriores. Ayer mismo fue convocada en Houston una “vigilia comunitaria, por la vida, la dignidad y la justicia”, pues “le quitaron la vida a un guerrero, que sólo iba a trabajar” y “quien le quitó la vida fue un agente del ICE”.
En cuanto a la subida presidencial de tono por el caso de Ismael Zambada El Mayo, ayer la Fiscalía General de la República secundó el posicionamiento de Sheinbaum y puntualizó que hay “tres situaciones graves: violaciones al derecho mexicano e internacional, al establecimiento de un pacto al margen de la ley, así como una mentira de un diplomático estadunidense” (el ex embajador Ken Salazar, quien ayer mismo declaró que nunca mintió y que Estados Unidos no tuvo nada que ver en el tema)”.
Y, en tanto se despeja la pregunta clave: ¿hasta dónde habrá de llegar México ante estas tres “situaciones graves”?, ¡hasta mañana, con la muerte, en enfrentamiento con fuerzas federales y estatales, del jefe de plaza de Los Chapitos en Culiacán, Sinaloa, apodado El Texas!
México SA
Estados Unidos falseó información // Godoy: “tres situaciones graves” // Ricardo Salinas Pliego, caída libre
CARLOS FERNÁNDEZ-VEGA
La Jornada
Para que no quede duda, dado que en la mañanera del pasado martes oficialmente se utilizó el condicional (el gobierno gringo “habría participado”), la fiscal general de la República, Ernestina Godoy, lo dice con todas sus letras: en el secuestro de Ismael El Mayo Zambada “se cometieron tres situaciones graves: violaciones al derecho mexicano e internacional, al establecimiento de un pacto al margen de la ley y la mentira de un diplomático estadunidense” (el ex embajador Ken Salazar)”, lo que es igual a transgredir el principio fundamental de la buena fe en las relaciones diplomáticas, previsto en diversos tratados internacionales.
Así de claro. La Jornada (César Arellano y Gustavo Castillo) así lo reseñó: “La Fiscalía General de la República (FGR) abrió nuevas líneas de investigación en el caso de Ismael El Mayo Zambada García, ex líder del cártel de Sinaloa, y se enfrenta al escenario descrito, pues (regresa el condicional) se habrían cometido, de confirmarse la información reciente, con respecto a que la FBI reconoce que se trató de una operación exitosa, planeada, organizada y ejecutada” por esa agencia estadunidense.
Y detalló: “el 9 de agosto de 2024, el entonces embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, sostuvo que el gobierno de su país no participó en esta operación, que no fue una aeronave estadunidense, ni su piloto, ni sus agentes o su gente en México, sino que fue una operación entre cárteles; frente a este escenario, la FGR realiza ya nuevos actos de investigación y por principio de cuentas se ha solicitado mediante el mecanismo de asistencia jurídica internacional, en términos de lo previsto en el tratado bilateral en la materia, una serie de requerimientos de información para que el gobierno proporcione la información relacionada con los acontecimientos referidos”.
Ello, porque “a pesar de las ocasiones en que se ha solicitado información al gobierno estadunidense sobre lo sucedido, en distintas ha dado datos falsos o imprecisos, no sólo en lo que respecta a la identidad de la persona que piloteó el avión en el que se trasladó a El Mayo, sino de otra información solicitada vía diplomática para integrarse a las investigaciones que se realizan en territorio nacional y que tienen que ver con el homicidio del ex rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Héctor Melesio Cuén” ( ídem).
Más claro, el agua, sobre todo ante la recurrente campaña contra México, financiada por oscuros empresarios y promocionada –croquetas de por medio– por cipayos en medios de “información” que todos los días abogan, en nado sincronizado, para que la Casa Blanca intervenga en su vecino del sur, al tiempo que de forma histérica subrayan “la osadía de reivindicar la soberanía nacional” y lo “delicado que resulta reclamar” a Washington por la violación del derecho mexicano e internacional, los tratados bilaterales y exhibir al mentiroso de Ken Salazar.
A este oscuro personaje, por decirlo suave, ayer la presidenta Sheinbaum lo volvió a mencionar: días atrás, un periódico “mexicano” de ultraderecha (léase Reforma) “adelantó” parte del contenido del libro que Ken Salazar está por publicar, en el que el ex embajador asegura que “AMLO teme que hable El Mayo”. Pero, ¡sorpresa!: en reciente entrevista, el mismo fulano aseguró que “yo nunca tuve evidencia de que Andrés Manuel López Obrador, el licenciado, estuviera haciendo cosas de ese tipo (relacionarse con el narcotráfico), no, no, no, no, no. Esa evidencia nunca se me presentó, y eso lo digo. Y sí le tengo respeto yo al (ex)… Yo no tengo a conocer (sic) que eso ocurría, ¿no? Y lo preguntaba, y eso no lo tenía”.
En ese libro, detalló la mandataria, el autor no cita fuente (aparentemente se trata de un empresario “que no quiere decir su nombre”), pero dio la dirección de ese oscuro declarante: Periférico Sur 4121, colonia Fuentes del Pedregal, Alcaldía Tlalpan, Ciudad de México, que corresponde a la sede de Tv Azteca, del impresentable Ricardo Salinas Pliego. Entonces, dijo, “que cada uno saque sus conclusiones de quién se trata; las probabilidades son muy pocas. Todos estamos pensando en una”.
Las rebanadas del pastel
Si de oscuros personajes se trata, el prepotente, bobalicón y autodenominado tío Richi mordió el polvo y su emporio se desploma. No es gratuito: en principio, su riqueza fue heredada y sólo la hizo crecer por medio de la evasión de impuestos, los contratos leoninos, la multimillonaria pauta del gobierno en turno, la negativa de pagar a sus acreedores, la impunidad, la complicidad con el inquilino en turno de Los Pinos y tantas otras gracias, que ya se le acabaron.