Columnas Escritas
Lo que dicen los columnistas
Las paradojas de la paridad
La presencia femenina se convierte en un recurso simbólico –»pinkwashing»– que permite, aun cuando el régimen ataque derechos y reprima libertades, denunciar cualquier crítica como no legítima, al provenir de un contexto en el cual los derechos tampoco se ejercen plenamente.
Proceso
América Latina es la región del mundo que más ha avanzado en la representación política de las mujeres. En tres décadas la presencia femenina en los congresos pasó de 8.8% a 35.9%; México saltó diez posiciones en el último índice global de brecha de género, tiene paridad parlamentaria plena –algo que sólo comparte con Nicaragua– y eligió a su primera presidenta. Quince países latinoamericanos han tenido una mujer como jefa de Estado en el último medio siglo. En materia de representación formal la región es un caso de éxito indiscutible.
Y, sin embargo, algo no cuadra. Porque esos mismos avances conviven con realidades que los desmienten, los erosionan o los vacían de contenido. Lo que tenemos no es un proceso lineal de progreso, sino uno atravesado por al menos tres paradojas que deberían incomodarnos profundamente.
La primera: más mujeres, menos democracia. El ascenso de la representación femenina en América Latina ocurrió en paralelo al deterioro sostenido de la democracia liberal. Venezuela perdió más de 60 puntos en el índice de democracia liberal mientras las mujeres ganaban escaños. Nicaragua tiene un 53.9% de representación femenina en el Congreso y una dictadura que disuelve partidos políticos, cierra medios de comunicación y encarcela a opositores. Bolivia llegó a superar 50% de mujeres parlamentarias antes de caer a 46.2% conforme sus instituciones se erosionaban. No se trata de una coincidencia incómoda, sino de un patrón que exige explicación: varios gobiernos de la región, incluidos regímenes híbridos o abiertamente autoritarios, han adoptado la paridad como estrategia de legitimación.
La presencia femenina se convierte en un recurso simbólico –pinkwashing– que permite, aun cuando el régimen ataque derechos y reprima libertades, denunciar cualquier crítica como no legítima, al provenir de un contexto en el cual los derechos tampoco se ejercen plenamente. La paridad, vaciada de contenido, funciona como escudo.
La segunda paradoja es más brutal: la región con los avances más espectaculares en representación política de las mujeres es también la que presenta los niveles más altos de violencia contra ellas. En México, 11 mujeres son asesinadas cada día; se registra un feminicidio cada diez horas; 66% de las mexicanas ha sufrido al menos un incidente de violencia en su vida. En el conjunto de la región hubo tres mil 828 feminicidios en 2024 y al menos un tercio de las mujeres y niñas ha experimentado violencia física o sexual.
Pero la violencia no sólo opera en el ámbito doméstico o criminal: es un mecanismo estructural que regula acceso, permanencia y alcance del liderazgo femenino. Datos recientes de Colombia –de un estudio realizado por ONU Mujeres– muestran que 72.4% de las candidatas sufrió violencia psicológica, 40.6% violencia económica y 25.4% violencia sexual. Casi la mitad de las mujeres afectadas por la violencia política dice que no volvería a presentarse a las elecciones. Sin embargo, la violencia no busca necesariamente expulsar a las mujeres del sistema político, sino disciplinarlas dentro de él.
La tercera paradoja complementa el cuadro: más mujeres en el poder, pero no necesariamente una mayor representación efectiva de sus intereses. El trabajo doméstico y de cuidados no remunerado aporta 26.8% del Producto Interno Bruto latinoamericano y 74.5% de ese trabajo lo realizan las mujeres. En México, las mujeres dedican 14 horas más por semana al trabajo no remunerado que los hombres. Por cada cien hombres pobres en la región hay 124 mujeres pobres; 26.3% de las latinoamericanas no tiene ingresos propios, frente a 10% de los hombres. Y en los propios Congresos, donde ya ocupan más de un tercio de los escaños, sólo 18.6% de las comisiones “duras” están presididas por mujeres. Las carteras ministeriales que ocupan son mayoritariamente “blandas”; 64% de las mujeres trabaja en la administración pública, pero sólo 31% ocupa cargos de alto nivel. La paridad numérica no se ha traducido en paridad de poder.
¿Cómo se explican estos desajustes? Una respuesta incómoda, pero necesaria: las mujeres llegaron a los Congresos justo cuando estos se estaban debilitando. Cuando el poder se vuelve a concentrar en el Poder Ejecutivo y los Congresos pierden la capacidad de decisión y de contrapeso, la paridad puede ser capturada, instrumentalizada y convertida en una fachada.
La evidencia empírica indica que la representación femenina tiene efectos positivos sobre la democracia sólo cuando hay Estado de derecho robusto. Cuando las instituciones son frágiles, la paridad corre el riesgo de ser un logro formal que encubre una derrota sustantiva. Los partidos aceptan la paridad, pero no necesariamente quieren que las mujeres tengan poder real. Cuando lo ejercen, cuando proponen, cuando desafían, responden con violencia, exclusión o castigo. Muchas mujeres políticas, conscientes de ello, optan por la autocensura: renuncian anticipadamente a su autonomía para sobrevivir en el sistema.
No se trata de minimizar lo logrado. Que la región haya pasado de 8.8% a 35.9% de representación parlamentaria femenina en tres décadas es un avance real que costó muchos esfuerzos y sacrificios. Pero celebrarlo sin examinar las paradojas que lo acompañan sería tan irresponsable como negarlo.
Y aún estamos muy lejos de una verdadera igualdad, en hechos, derechos y reconocimiento; 90% de la población mundial mantiene al menos un prejuicio contra las mujeres. En América Latina más de un quinto de la población sigue creyendo que los hombres son mejores líderes, un tercio considera que las mujeres deben concentrarse en el hogar, y más de un cuarto piensa que, cuando hay escasez de empleo, los hombres deberían tener prioridad. La paridad, sin transformar esas estructuras profundas, es un edificio impresionante levantado sobre cimientos que no han cambiado. Y los cimientos, eventualmente, determinan qué puede sostener el edificio.
Razones
Impunidad y fiscalías
JORGE FERNÁNDEZ MENÉNDEZ
Excelsior
El estudio de México Evalúa dado a conocer ayer confirma los datos que se tienen de muchas otras fuentes: en México, 93% de los delitos no se denuncia, y de éstos, de los que existe denuncia, 89% quedan impunes. Ningún sistema de justicia y seguridad puede ser eficiente con esos índices de impunidad: los estímulos para delinquir son tan altos que ninguna acción disuasoria tendrá éxito hasta que los delitos se denuncien, se procesen y se castigue a los delincuentes.
En el Gabinete de Seguridad se considera que el flanco débil del sector está en la Fiscalía General de la República que no cuenta con fuerzas propias de investigación suficientes y que requiere que sus ministerios públicos sean mucho más activos y tengan una participación mucho más cercana con las fuerzas de seguridad. Siempre ha sido así, pero durante los años de Alejandro Gertz Manero el debilitamiento de la Fiscalía fue proporcional a la discrecionalidad con que se movió el ahora embajador. La policía civil por antonomasia, que debería ser la de investigación, no termina de desarrollarse y sigue siendo casi intrascendente. Sin una sólida policía de investigación y sin ministerios públicos que realmente cumplan esa función en forma profesional, eficiente y sin corrupción, no se avanzará en términos de seguridad.
Se requiere una policía de investigación de carácter federal fuerte y poderosa, ampliamente profesionalizada, si se quiere un sucedáneo del FBI u otra fuerza similar de la que hoy carecemos: hoy la policía de investigación es pequeña y operativamente depende en muchas ocasiones de otras dependencias. Y si eso es así en el ámbito federal, en el local, en los estados, la situación es mucho peor, salvo algunas excepciones muy marcadas.
El tema va mucho más allá. Vamos a poner tres ejemplos de casos paradigmáticos que han quedado en la mayor impunidad. Hace ya casi dos años que El Mayo Zambada llegó a Estados Unidos acompañado por Joaquín Guzmán López. Hasta ahora no sabemos qué pasó, salvo las versiones de que El Mayo fue secuestrado por el hijo de El Chapo, que era además su ahijado. Una versión que suena, en el mundo real, bastante poco verosímil.
Pero ese mismo día, fue asesinado el diputado federal y amigo de El Mayo, Héctor Melesio Cuén y la propia fiscalía del estado de Sinaloa construyó, incluyendo la difusión de un video fake, una falsa versión, un montaje, tratando de demostrar que Cuén había sido asesinado en una gasolinera, en un intento de robo. La fiscal del estado renunció cuando se descubrió el montaje y que algunos de sus operadores trabajaban para El Mayo, pero nunca fue molestada. Hoy a casi dos años de los hechos no tenemos el mismo mínimo avance ni del asesinato de Cuén ni del secuestro de El Mayo ni de los delitos que pudieran haber cometido en la fiscalía y en otros ámbitos de la administración estatal. Mientras tanto han pasado ya tres secretarios de Seguridad en el estado, el más reciente en asumir es el general Sinuhé Téllez (un militar en activo con amplia experiencia operativa), hay un despliegue de miles de elementos federales, pero los índices de impunidad en el estado no se han movido: nadie es responsable de nada en la administración local.
Otro caso: la preservación de la escena en el lugar donde fue abatido Nemesio Oseguera El Mencho. No sólo porque reporteros pudieron entrar en la casa donde vivía y llevarse numerosa información muy importante, como narconóminas y detalles operativos, sin que nadie los molestara, el lugar estaba abandonado, sino también porque la zona donde finalmente fue abatido, en un bosque cercano, fue recorrido libremente por reporteros y otras personas.
La FGR es la única institución que puede y debe preservar el escenario de un crimen, más aún en el operativo más importante que se ha realizado en años y la vulneración de la escena dificulta cualquier investigación posterior. Entiendo que quizás en medio del operativo eso puede ser complejo, pero los medios recorrieron la zona entre dos y tres días después de la caída de El Mencho y no había preservación alguna del lugar. Esa es una responsabilidad ineludible de la Fiscalía. Incluso el comunicado de la FGR, dado a conocer apenas este fin de semana, se contradice con la información que dio el general Ricardo Trevilla sobre cómo se dieron los acontecimientos el 22 de febrero.
Un tercer caso, también relacionado con la preservación de escenas del delito: lo sucedido en el rancho Izaguirre en Jalisco. El lugar fue descubierto por la Guardia Nacional mucho antes que lo hicieran las madres buscadoras, allí había innumerables huellas, restos, pruebas sobre lo que ocurría en ese predio de reclutamiento, entrenamiento y exterminio. Nadie lo preservó. Cuando las madres buscadoras lo denunciaron, un operativo de la Fiscalía limpió el predio, y lo abrió indiscriminadamente a las visitas de todo mundo. Se perdió todo lo que allí se encontraba.
Sé que la fiscal Ernestina Godoy se encontró con una FGR en pésimas condiciones y que se está construyendo un nuevo equipo en la FGR, buscando los mejores mecanismos de coordinación con la secretaría de seguridad y las instancias militares. Pero si no hay un cambio profundo y rápido, si la Fiscalía no comienza a presionar a sus propias oficinas regionales y a las fiscalías estatales, no habrá avances en la seguridad y la justicia. La transformación de las fiscalías debe ser amplia, profunda y requiere tanta voluntad política, como recursos humanos y materiales para hacerlo. Hoy creo que hay voluntad, todo lo demás falta.
Juegos de poder
Una reformita para salvar la cara e inclinar más la cancha a su favor
LEO ZUCKERMANN
Excelsior
La foto lo dice todo. Líderes de los tres partidos de la coalición gobernante (Morena, PT y Verde) se encuentran juntos y sonrientes, tomados de los brazos hacia arriba en señal de victoria. Atrás, en la mampara, aparece el logo de las tres instituciones y la frase: “Respaldo Total al Plan B”.
Esto después de que el PT y el Verde rechazaran el “Plan A” de reforma electoral de la Presidenta. A todas luces, una derrota política. Por primera vez en los tiempos estelares de la Cuarta Transformación se rompió la coalición gobernante y no pasó una reforma constitucional propuesta por el Ejecutivo.
Por más que los defensores de la 4T han tratado de darle un spin a este revés de Claudia Sheinbaum, la realidad es que los políticos están para dar resultados y, cuando no los dan, pues…
La propia Presidenta niega la derrota. “Yo estoy muy satisfecha”, afirma, porque intentó cumplir lo que prometió en la campaña. No estuvo dispuesta “a negociar todo”. Pues sí, pero el desenlace fue un fracaso.
La justificación recuerda la de tantos futbolistas mexicanos de “tratamos, pero no pudimos”. Olímpicamente se escuda en el dictum de Pierre de Coubertin: “Lo importante no es ganar, sino competir”.
No. En política, lo importante es cumplir con lo prometido y, por lo menos en este rubro, la Presidenta no pudo. Y no pudo gracias a sus aliados del PT y del Verde. Ellos son los ganadores de esta partida. Chantajearon a Morena y al gobierno de manera exitosa. El mensaje es muy claro: estamos con ustedes, pero no cuando se perjudiquen nuestros intereses.
Inmediatamente después vino la operación para salvar la cara, un gran concepto inventado por los chinos. La cara es central en Asia porque representa reputación, prestigio social, dignidad personal y respeto frente a otros. Perderla implica sufrir humillación pública o quedar mal ante la comunidad. Salvarla significa lo contario.
Eso está haciendo la 4T con el Plan B: recuperar algo del prestigio, dignidad y respeto que perdieron al haberse dividido con el Plan A.
Y se tira por la borda la hipótesis de algunos de mis colegas de que el fracaso de la reforma electoral en realidad se trataba de un ejercicio calculado de la Presidenta para deshacerse de las rémoras del PT y del Verde. Que el rechazo en la Cámara de Diputados respondía a una racionalidad bien medida de liberarse del yugo de dos partiditos ensoberbecidos.
Pues no. Resulta que, como vimos en la foto de unos días después, la unión ha regresado a la 4T. Felices, anuncian su intención de votar unidos a favor de la nueva propuesta de la Presidenta que, por cierto, ya no perjudica los intereses del PT y del Verde.
Con una nueva reforma pequeña están tratando de salvar la cara después del revés de la semana pasada. Es una reformita comparada con los planes A, B y C de AMLO y el A de Sheinbaum. Se meten a definir, por ejemplo, la conformación de las cámaras de diputados locales y los ayuntamientos para ahorrar una cantidad irrisoria de dinero si se compara con lo que el gobierno federal subsidia a Pemex para mantenerlo solvente.
Aunque sí hay algo relevante en el Plan B que tiene que ver con la revocación del mandato. Cuando se aprobó esta figura, el sexenio pasado, la oposición, que en ese momento tenía los votos para bloquear una reforma constitucional, aceptó incluirla en la Carta Magna siempre y cuando se realizara en el cuarto año del sexenio para no coincidir con las elecciones intermedias del tercer año. Esto con el objetivo de que el Presidente no apareciera en las boletas y sesgara la votación para la Cámara de Diputados y elecciones locales.
AMLO siempre quiso que la revocación de mandato fuera en la intermedia para él estar en la boleta y hacer campaña. En su sexenio no pudo porque no lo dejó la oposición. Sin embargo, la coalición gobernante ahora sí tiene los votos para reformar la Constitución y eso harán: la cambiarán para que pueda efectuarse en el tercer o cuarto año de gobierno.
De esta forma, Sheinbaum podrá estar en la boleta el año que entra y, además, podrá hacer campaña, ya que también permitirán en la Constitución que pueda “difundir el proceso y promover el voto a su favor”.
Esto inclinará más la cancha de la elección a favor de Morena. Si a eso sumamos lo bien aceitada que está la maquinaria electoral del gobierno con sus programas sociales, en donde este año gastarán un billón de pesos, más la trampa de designar a los 17 candidatos a gobernador un año antes de la elección para que tengan 12 meses en campaña, pues lo que tenemos es la faceta preferida y exitosa de la 4T, es decir, la de ganar elecciones “haiga sido como haiga sido”, por citar el famoso clásico que tanto odian.
Astillero
Revocación y campañas // Coincidir en el cargado 2027 // Claudia promovería sus votos // EU-México: cercanías militares
JULIO HERNÁNDEZ LÓPEZ
La Jornada
El principal punto de la temprana polémica reside en la posibilidad, de aprobarse el llamado plan B, de que la presidenta Sheinbaum pueda hacer campaña por sí misma, para que no le revoquen su mandato, en el proceso del año próximo en que se elegirán 17 gubernaturas, la totalidad de la Cámara de Diputados federal y varios congresos estatales y presidencias municipales.
La posibilidad ha sido planteada en la iniciativa enviada ayer al Senado de la República (cambio de estrategia: no más con Ricardo Monreal en San Lázaro; ahora se encomienda el asunto a Ignacio Mier, sabida continuidad del adanaugustismo). En los artículos transitorios se establece que el hipotético ejercicio de consulta, para decidir si se revoca el mandato de quien presida al país, se realizará el primer domingo de junio del tercero o el cuarto año de gobierno. Y que “la persona sujeta a revocación podrá difundir el proceso y promover el voto a su favor, en los términos que establezca la ley en la materia”.
En la especie, si es que la iniciativa es aprobada en sus términos, se podrá ver una repetición de faenas surrealistas mexicanas: Morena y la 4T impulsarían ese ejercicio para votar en contra de la revocación y confirmar en las urnas que hay un gran apoyo a la presidenta Sheinbaum; los opositores, reacios a tales maniobras, previsiblemente evitarían participar en conseguir el “sí” que botara del poder a quien aseguran tiene rechazo popular amplio.
En todo caso, si se decidiera que tal consulta revocatoria se realizara en el tercer año de gobierno, es decir, el año próximo, la popularidad de Sheinbaum, y su base social organizada (no sólo por los programas asistenciales), constituirían un ejercicio aparatoso (es decir, con mucho aparato; también el gubernamental) que nuclearía y potenciaría las campañas y candidaturas de Morena y sus aliados (aunque ya alguna voz del PT dijo que este partido no apoyaría tal concurrencia), en una fusión de recursos y maniobras que dejaría nuevamente a los opositores en condición maltrecha.
En otro tema: así lo dijo ayer el general Gregory Guillot, jefe del Comando Norte de Estados Unidos y del Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte, ante un comité de la Cámara de Representantes de su país: “La colaboración permanente con la Defensa y la Marina (de México) ha generado beneficios significativos para la defensa del territorio estadunidense, al tiempo que ha fortalecido la capacidad de los socios mexicanos para defender a su nación frente a la influencia rusa y china”.
El pasado 19 de noviembre, Guillot fue recibido (junto con el embajador Ronald Johnson) en las instalaciones centrales de la Secretaría de la Defensa Nacional por el general Ricardo Trevilla, en el marco de la Mesa Redonda de Cooperación Bilateral Militar. También tuvo reunión el estadunidense con el secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales Ángeles. En junio del mismo 2025, reportó Juan Veledíaz en el portal Estado Mayor, “estuvieron en Colorado Springs, sede del Comando Norte, los secretarios Trevilla y Morales, en la base militar donde se ubica también el Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte” (https://goo.su/q1IUCk). Un mes antes, durante dos días, los dos mexicanos y el estadunidense “intercambiaron experiencias y resultados de operaciones concurrentes” en el Centro Nacional de Adiestramiento, en Santa Gertrudis, Chihuahua.
Astillas
Por si hubiera necesidad de subrayar el vuelco radical de la política de finales del periodo obradorista respecto a agencias de Estados Unidos, en específico la DEA, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, se ha reunido en Washington con el titular de la siempre intrusiva Administración para el Control de Drogas… Y, mientras se discute lo relacionado en el plan B con la elección de la parte restante del Poder Judicial federal y con la supresión de la paridad de género en la conformación de ayuntamientos.
México SA
Trump dice que va por Cuba // Amenaza en plena negociación // Rusia brindará ayuda a la isla
CARLOS FERNÁNDEZ-VEGA
La Jornada
No tiene la menor idea de cómo zafarse de su irracional aventura guerrerista contra Irán (amén de que en ella todos sus “aliados históricos” le han dado la espalda y la nación persa es la que marca el ritmo), pero en su delirio de grandeza Donald Trump amenaza con abrir otro frente de batalla y amaga con “tomar” el control de otra nación soberana, la cual, dicho sea de paso, no han podido doblegar 13 inquilinos al hilo de la Casa Blanca, no obstante sus reiterados cuan salvajes intentos en casi siete décadas, sin olvidar su permanente violación del derecho internacional.
Dijo el indecente magnate naranja: “Tendré el honor de tomar Cuba”, a la que calificó de “Estado fallido”, amén de que “exige” la renuncia del presidente de la isla, Miguel Díaz-Canel. “Puedo hacer lo que quiera” con la mayor de las Antillas, nación que “es la siguiente” en su lista después de Irán. “Puedo apoderarme” de todo el país. “Eso sería bueno, un gran honor; de alguna forma, sí; quiero decir, ya sea que lo libere o lo tome; se encuentra en muy mal estado y pronto haremos algo”, afirmó con el tono imperial que lo caracteriza.
En el caso de Cuba, (fuck) Trump aplica la misma receta que a Irán, cuando, en plena negociación con la nación persa por el tema nuclear, sin declaración de guerra dio la orden de atacar (siempre de la mano del genocida Benjamin Netanyahu) y asesinar a su dirigente, con lo que se metió en un pantano del que no tiene la menor idea de cómo salir, si es que lo hace.
Apenas el pasado viernes el mandatario cubano informó oficialmente que funcionarios isleños “han sostenido recientemente conversaciones con representantes de Estados Unidos, dirigidas por Raúl Castro Ruz; estas conversaciones han estado orientadas a buscar soluciones, por la vía del diálogo, a las diferencias bilaterales; el diálogo busca concretar acciones en beneficio de los pueblos de ambos países, identificar áreas de cooperación para enfrentar las amenazas y garantizar la seguridad y la paz de ambas naciones, y esto se ha planteado tomando en cuenta un sentido de reciprocidad y de apego al derecho internacional y sobre bases de igualdad y respeto a los sistemas políticos de ambos estados, a la soberanía y la autodeterminación de nuestros gobiernos”.
Setenta y dos horas después de esa notificación (y con la derrota en Medio Oriente prácticamente garantizada), lanza en ristre Trump descaradamente se tira al ruedo, suelta una sarta de improperios y amenaza a su contraparte en las “negociaciones” con “tomar” Cuba (lo mismo en plenas “negociaciones” con el gobierno de Irán). Parece que los gringos nada aprendieron de Playa Girón y la Crisis de los Misiles, ni de los seiscientos y pico de atentados contra Fidel, ni de tantas otras barbaridades que en casi 70 años, con todo y el ilegal bloqueo, no han logrado doblegar a la mayor de las Antillas, ni lo harán.
Quien de inmediato reaccionó a la nefasta amenaza de Trump fue el gobierno de Vladimir Putin: “Tras expresar una ‘seria preocupación’ por la escalada de tensión en torno a Cuba y la ‘creciente presión foránea contra la Isla de la Libertad’, Rusia condenó ayer ‘los intentos de burda injerencia en los asuntos internos de un Estado que es soberano, las intimidaciones y la aplicación de medidas restrictivas unilaterales e ilegales’; Rusia ‘reafirma su solidaridad inquebrantable con el gobierno y el hermano pueblo cubano’, de acuerdo con el Ministerio de Relaciones Exteriores, ‘en el contexto de una confrontación creada de manera artificial, Cuba afronta desafíos sin precedentes, consecuencia directa del bloqueo comercial, económico, financiero de muchos años y, últimamente, también energético impuesto por Estados Unidos; estamos seguros de que el heroico pueblo cubano, que en numerosas ocasiones ha demostrado su apego a los ideales de libertad, independencia y justicia social, así como una resistencia y un coraje ejemplares frente a las amenazas externas, sabrá defender el derecho inalienable a elegir soberanamente su propia vía de desarrollo; Rusia se compromete a ‘seguir brindando a Cuba la asistencia que requiera’” ( La Jornada, Pablo Duch, corresponsal).
Las rebanadas del pastel
Y el genocida Benjamin Netanyahu sigue sin aparecer. Bueno, lo hace pero sólo por medio de videos creados con inteligencia artificial, en los que presume sus manos con seis dedos cada una. Corre la versión de que fue alcanzado por los misiles de la nación persa. De cualquier suerte, parece que el régimen sionista ya registró que no es lo mismo asesinar a mansalva a niños, mujeres y ancianos en Gaza que hacer frente a las fuerzas armadas de Irán.