Columnas Escritas
Lo que dicen los columnistas
La guerra anunciada en Irán, sin salidas
EU e Israel atacaron violando todas las convenciones internacionales, empeñados en una guerra sin objetivos precisos y sin medir las consecuencias, según lo que ha sucedido con la inesperada, por amplia, respuesta de Irán.
Proceso
Varios encuentros se realizaron entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, y desde el 29 de diciembre, en Florida, los comentaristas pensaron que, en medio de la cortina de humo de varios temas como el nada menor de acabar con las ONG en Gaza y Cisjordania, el más importante fue el plan para atacar a Irán. Ahora puede confirmarse que en esas reuniones se planeó la estrategia que se inició el último el 28 febrero para acabar con el régimen de los ayatolas en un bombardeo que, luego se supo, causó la muerte del Líder Supremo, el ayatola Alí Jameneí.
Señalado como primer objetivo, luego se argumentó el de poner fin a su programa nuclear, olvidándose de los ataques de junio. Por su parte, Israel justificó su acción con el argumento de siempre: el de la defensa del Estado y de su nación, que los especialistas no encuentran en los protocolos del orden internacional. Coinciden, no obstante, en acabar (otra vez) con las instalaciones que permitirían a los iraníes lograr la bomba atómica, pese a que en la guerra de 12 días de junio de 2025, en que ambos países midieron fuerzas con Irán, Estados Unidos bombardeó las instalaciones de refinamiento de uranio con los misiles de profundidad únicos en el mundo que debido a su peso sólo pueden ser transportados por sus B-2, que sólo ese país tiene.
Por cierto, Israel celebró el asunto como una “victoria histórica que perdurará durante generaciones”, pero cambió de tono cuando en días pasados mencionó que había que acabar con “la amenaza existencial del régimen terrorista de Irán”. Poco importan ya las opiniones diferentes de un día a otro de ambos mandatarios. El presidente de Estados Unidos se lanzó a la guerra sin la aprobación del Congreso, necesaria según sus leyes, y el primer ministro de Israel lo hizo con la oposición de ministros cercanos a su coalición y con gran parte del país en contra, echando por la borda el entusiasmo inicial con el que contaba.
Se veía también el impresionante dispositivo militar que Estados Unidos estaba concentrando en la región. El diario israelí Haaretz publicó luego un artículo con información de diferentes fuentes, sobre la fuerte propaganda que había realizado Israel para derrocar al régimen y en favor de la restauración de los Reza Pavlevi que, por lo que se ha visto, no cuenta con las adhesiones que mantienen los ayatolas.
Estados Unidos e Israel atacaron violando todas las convenciones internacionales, empeñados en una guerra sin objetivos precisos y sin medir las consecuencias, según lo que ha sucedido con la inesperada, por amplia, respuesta de Irán. La provocación dio resultado orillando a este país a mostrar su fuerza y arrojo al alcanzar todas bases militares estadunidenses, y blancos que se consideraban impensables en los países árabes, en particular los del Golfo. El resultado ha sido la cancelación de una vía hacia la paz con los peligros de una guerra extendida por la región.
Ni Estados Unidos ni Israel en sus narrativas dejan de mencionar la paz y no tienen problema alguno en desencadenar de nuevo una fuerte contienda sin importar las consecuencias, el conteo de muertes de militares y las injustificables víctima civiles, la destrucción de infraestructura como se hace habitualmente para frenar el desarrollo de los pueblos, el previsible aumento del costo del petróleo y gas, la escasez de productos de los que algunos de los países atacados surten al mundo, el gasto en armas que podría destinarse a aliviar la pobreza. En fin, tendría que prevalecer un humanismo del cual están distanciados en su afán de un dominio territorial que sustente sus particulares intereses.
La guerra emprendida hasta ahora arroja saldos imprevisibles como el de ahondar las divisiones culturales religiosas, al atacar Irán posiciones estadunidenses en Arabia Saudita, en Emiratos Árabes, en Catar y otros países árabes. Las viejas rencillas tribales vuelven a manifestarse entre el chiismo de Irán y el sunismo de los otros.
No abundaré sobre los saldos hasta ahora de la guerra, sin embargo quiero mencionar la desaparición del ayatola Jameneí, que esperó la muerte desayunando con su familia y, como en el caso de Hasán Nasrala, supremo líder de Hezbolá, no buscaron el resguardo. Sin mudarse de domicilio y sin ninguna intención para ocultarse, ambos esperaron amparados en sus principios religiosos y quizás en la forma de entender la política, porque ¿cómo se podía atentar a personajes revestidos con la impunidad —según sus creencias— de sus liderazgos religiosos? y su papel preponderante en la mediación, en caso, de los arreglos esperados.
Y ahora por la presión de Israel que encuentra el cómplice que le entiende, el Medio Oriente enfrenta una de sus peores crisis, con el desabasto de petróleo y gas, y donde ya no sólo se trata de la pugna Oriente-Occidente, sino de algo que podría simplificarse en la guerra de todos contra todos, porque nunca se conocieron episodios como los que están dándose, en que países árabes y musulmanes se enfrenten entre ellos mismos. Serán responsables los supremacistas Estados Unidos e Israel del desencadenamiento de una guerra interminable, en la que por ahora sus alcances ya están superando todo lo previsto.
Juegos de poder
La Presidenta y su evento con los militares el ocho de marzo
La Presidenta lo justificó como un homenaje a las mujeres de las FA.
LEO ZUCKERMANN
Excelsior
Varias mujeres con credenciales feministas impecables me han comentado su enojo por la decisión de la presidenta Claudia Sheinbaum de conmemorar el Día Internacional de la Mujer con las Fuerzas Armadas en el Campo Marte de la Ciudad de México.
Mientras miles de mujeres se manifestaban en distintas urbes del país, incluyendo la capital, protestando por la violencia de género, la primera jefa del Estado se reunía con los oficiales del aparato de coerción por excelencia del Estado, es decir, el Ejército y la Marina.
La Presidenta justificó este evento como un homenaje a las mujeres de las Fuerzas Armadas. Dijo: “Sepan que el pueblo de México las ve, las reconoce y las respeta. Sepan que su servicio fortalece a nuestro país y sepan que cada paso que dan abre camino para muchas mujeres mexicanas. Y si alguna vez dudan de la grandeza de lo que hacen, recuerden esto: detrás de cada paso suyo, late el corazón agradecido de todo un pueblo y de toda una nación. Sigamos avanzando juntas. Sigamos construyendo un México donde ninguna mujer tenga límites; un México donde la igualdad sea una realidad cotidiana; un México donde la historia, el talento y la vocación de cada mujer encuentren siempre un espacio para florecer”.
Pocos escucharon el mensaje completo de la Presidenta. Lo que más vimos fue la imagen de Sheinbaum rodeada de hombres con uniformes militares de gala, por más que intentaron poner a muchas mujeres en el presídium.
Es lógico: las mujeres siguen siendo minoría en las Fuerzas Armadas.
En el evento, el secretario de la Defensa Nacional informó que en el Ejército, Fuerza Aérea y Guardia Nacional hay 42 mil 660 mujeres. Esas tres ramas tienen alrededor de 300 mil elementos, por lo que la participación porcentual femenina es de un escaso 14 por ciento.
En cuanto a los altos mandos, en el Ejército hay alrededor de 150 generales de brigada y 300 generales brigadier, un total de 450. Actualmente, sólo existen siete mujeres con grado de general, una de brigada y seis brigadier, 1.5 por ciento.
En la Armada Marina, la equidad de género es un poco mejor. Se calcula que 26% de los elementos de este cuerpo castrense son mujeres. En cuanto a los altos mandos, tenemos alrededor de 90 almirantes y vicealmirantes, de las cuales tres son mujeres, una almirante y dos vicealmirantes, 3.3% del total.
La realidad es que las instituciones castrenses siguen siendo muy masculinas.
Supongo que la Presidenta quería que se viera la imagen de todos esos hombres con uniformes militares de gala cuadrándose frente a una mujer, la primera comandante suprema de las Fuerzas Armadas de la historia del país.
(En este texto, como suelo hacer, sigo las reglas de ortografía del Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia Española que todavía son muy patriarcales. El término “comandanta”, por ejemplo, increíblemente significa, según este Diccionario, la “mujer del comandante” o la “nave en que iba el comandante o jefe de una escuadra o de parte de ella”).
Yo no veo mal que la Presidenta haya reconocido a las mujeres de las Fuerzas Armadas en su día. Pero claramente este acto no gustó a muchas feministas que vieron una falta de empatía de la jefa del Ejecutivo con las sentidas demandas de las mujeres en contra de la violencia de género.
Retomo, en este sentido, la opinión de Sabina Berman, feminista de larga data. Esto tuiteó el nueve de marzo:
“La desconexión que ayer se observó entre las feministas de a pie y las mujeres del gobierno, es un asunto de símbolos pero también de eficacia. Nadie quiere que el gobierno —aun este que se declara a sí mismo feminista— encabece los actos del 8M. Pero sí que muestre y demuestre su CONEXIÓN con las feministas de a pie, que son el alma del movimiento desde siempre, y hoy día el mayor movimiento social espontáneo del país. ¿Qué hubiera sido bueno, a mí parecer? Un largo y morado abrazo de bienvenida en los zócalos. Banderas moradas en el mástil de cada zócalo. Edificios iluminados de morado. Y luego conversación real. Entrega de resultados en el combate a las violencias contra las mujeres; en derechos adquiridos; y sí, también el recuento de lo que falta. ¿Estamos conectadas sí o no las feministas de a pie, las del gobierno y las del relato? Ayer no lo pareció. Para el siguiente 8M la posibilidad de que se muestre y se demuestre”.
Lo dice una simpatizante de la Cuarta Transformación. El mismo reclamo he escuchado de otras mujeres que se consideran feministas. No les gustó el acto de la Presienta con las Fuerzas Armadas el ocho de marzo. Esperan más de ella, la primera mujer jefa del Estado. A ver si Sheinbaum las escucha y hace algo diferente, con más empatía, el próximo año.
Arsenal
El visto bueno de la oposición al auditor electo
FRANCISCO GARFIAS
Excelsior
Los vínculos indirectos que tiene con Claudia Sheinbaum no fueron obstáculo para que Aureliano Hernández Palacio haya sido electo cómo auditor superior de la Federación para el periodo 2026—2034.
El futuro sucesor de David Colmenares es hijo de Fernando Aureliano Palacios Mirón, quien fuera secretario particular de la Presidenta de la República en sus épocas de jefa de Gobierno. Fuentes legislativas aseguran que su designación refleja la influencia de Palacio Nacional.
Llama la atención, sin embargo, que una mayoría de diputados de la oposición le dieran su voto y su confianza.
“No tiene toxicidad. De lo que pudo haber sido, no es una mala noticia. Tiene un nombre que cuidar”, nos dijo el diputado del PAN, Federico Döring.
El priista Samuel Palma comentó a vuelo de pájaro: “No lo vemos tan mal”.
Otro panista, Héctor Saúl Téllez, está convencido que al auditor electo “se le alinearon los astros”. Pero también se dice convencido de que no representa la continuidad de Colmenares en la ASF, como algunos diputados afirman en corto.
El tema no es menor. La ASF, como órgano técnico de la Cámara de Diputados, no sólo revisa la cuenta pública. Protege al patrimonio público, fortalece la confianza social y, como bien dice Agustín Caso, auditor castigado por revelar el costo real de la cancelación del NAIM, contribuye a la gobernabilidad democrática.
* Del proceso para elegir al titular de la ASF se excluyó al auditor saliente, David Colmenares, quien buscó la reelección. No llegó a la terna final.
Nos cuentan que el diputado Alfonso Ramírez Cuéllar, identificado como la voz de la Presidenta en San Lázaro, grilló intensamente para que el oaxaqueño no repitiera.
Al morenista Ricardo Monreal, presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, se veía muy contento por el resultado. Su estado de ánimo desmentía las versiones de que empujaba la reelección de Colmenares. “Fue un gran consenso con todos los grupos parlamentarios, sin excepción”, celebró, sonriente, el legislador zacatecano.
* En la primera ronda de votaciones, el auditor electo alcanzó ampliamente la mayoría calificada requerida —dos tercios de los diputados presentes—. Obtuvo 472 votos de todas las bancadas con representación en el Congreso. La terna se completó con Elizabeth Barba Villafán, un voto; y Luis Miguel Martínez Anzures, seis votos. Hubo dos votos nulos y 19 cédulas no fueron utilizadas.
* Aureliano Hernández es licenciado en Economía por la Universidad Cristóbal Colón de Veracruz. Tiene maestría en políticas públicas por la Universidad Torcuato di Tella de Argentina.
No es un improvisado. Llegó a la ASF en 2018. Desde octubre de 2025, es auditor especial de Gasto Federalizado (lo nombró Colmenares). Ayer rindió protesta.
En sus primeras declaraciones como auditor electo, dijo:
“Estoy muy orgulloso de aceptar este cargo. No vengo a cumplir con nadie. Mi trabajo será sólo el compromiso con la honestidad”.
Desde el inicio del debate —que no fue tal— el diputado Javier Herrera Borunda, presidente de la Comisión de Vigilancia de la ASF, aseguró al pleno:
“Frente a ustedes están los mejores perfiles evaluados por cada una de las fuerzas políticas. Las tres propuestas tienen la capacidad y la experiencia, pero lo más importante: tienen honorabilidad”.
* Se aprobó anoche en comisiones unidas el dictamen de la reforma electoral con los votos de Morena. PVEM, PT, PAN, PRI y MC no la avalaron.
Pero no hay que confundirse con lo que se viene. La aprobación en comisiones se logra con una mayoría simple.
El panorama cambiará radicalmente el día de hoy, cuando el dictamen sea llevado al pleno para su discusión y votación. Ahí sí necesita una mayoría calificada (dos tercios de los legisladores presentes).
Morena tiene 253 de los 500 diputados. En caso de que no haya ninguna ausencia, se requieren 334 votos para lograr esa mayoría constitucional. Sin el PVEM y el PT, no le alcanza al guinda. Saque conclusiones.
El acuerdo previo adelanta que no habrá debate en tribuna. No quieren ofensas ni descalificaciones que arrojen más tensión de la que ya hay en el seno mismo de la coalición oficialista.
Únicamente los seis coordinadores parlamentarios tomarán el micrófono para posicionar a sus respectivas bancadas, antes de votarla.
A la luz de los resultados que se perfilan, será la primera gran derrota de la presidenta Claudia Sheinbaum en el Congreso. De confirmarse, se habrá resucitado, aunque sólo sea por un día, la división de Poderes enterrada hace más de siete años.
Astillero
Preseleccionado, nuevo auditor federal // ASF: ¿continuidad o cambio? // Historia de ineficacia y corrupción // Acuerdos entre bancadas
JULIO HERNÁNDEZ LÓPEZ
La Jornada
Aureliano Hernández Palacios Cardel fue designado ayer nuevo titular de la Auditoría Superior de la Federación (ASF). Su arribo tiene plena legitimidad aritmética: 472 votos a su favor, provenientes de diputados de todos los partidos, contra seis que apoyaron a Luis Miguel Martínez Anzures, cuatro a Elizabeth Barba Villafán y 21 sufragios nulos o inutilizados.
El dictamen en la comisión legislativa correspondiente, que designó horas antes la terna a partir de la cual se votaría, fue aprobada por unanimidad. Tan cantada estaba la “elección” que el predestinado llegó a San Lázaro horas antes de la votación, según reportes periodísticos diversos.
El primer dato relevante es la evidencia de acuerdos entre coordinadores de bancadas partidistas para sacar adelante la candidatura de Hernández Palacios Cardel. No debería parecer extraordinario que hubiera un acuerdo así, pues a fin de cuentas los grupos, mal llamados parlamentarios, actúan en función de razonamientos e intereses parciales que, si son aceptablemente satisfechos, pueden llegar a decisiones compartidas. Pero en la realidad de la política mexicana cada vez resulta más difícil llegar a acuerdos, a unanimidades.
La buena noticia ha sido que David Colmenares Páramo no haya sido considerado para el segundo periodo que expresamente buscaba. Sus ocho años al frente de la ASF estuvieron marcados por denuncias de complicidades, corrupción y lavado de cuentas. Sin embargo, Hernández Palacios Cardel formó parte de la estructura de Colmenares Páramo, en 2018 como director general de Auditoría del Gasto Federalizado nivel “D”, y desde octubre del año pasado, como Auditor Especial de Gasto Federalizado.
El nuevo auditor federal es hijo de Fernando Aureliano Hernández Palacios Mirón, quien el 5 de enero de 2022 fue nombrado secretario particular de quien entonces era jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo. En esa ocasión, la ahora Presidenta de la República señaló: “Fernando estuvo, bueno lo conocemos desde hace mucho tiempo. Él fue líder del 68 y estuvo trabajando conmigo en la alcaldía de Tlalpan cuando fui (…) jefa delegacional, como director general Jurídico y de Gobierno. Él se quedó al frente como jefe delegacional de Tlalpan y ahora estuvo trabajando durante un buen rato en el Instituto para la Atención de las Adicciones de la Secretaría de Salud” (https://goo.su/2PtRR).
El proceso de elección del auditor federal, nacido en Veracruz, fue conducido por Ricardo Monreal, quien preside la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, y en particular por Javier Octavio Herrera Borunda, hijo del fallecido gobernador priísta de Veracruz Fidel Herrera Beltrán. Abogado, con 45 años de edad, Herrera Borunda es diputado por la vía plurinominal a nombre del Partido Verde Ecologista de México, al que pasó desde el Revolucionario Institucional en 2015.
Los detalles y circunstancias de esta peculiar designación por aplastante mayoría de votos provenientes de diversos partidos tiene enorme relevancia por cuanto habrá de definir la profundidad y autenticidad de la lucha institucional contra la corrupción durante los próximos ocho años. La Auditoría Superior de la Federación es la máxima instancia técnica, como órgano especializado de la Cámara de Diputados, para la fiscalización de operaciones con fondos públicos que realicen las diversas entidades del Estado mexicano.
Como su antecesora, la Contaduría Mayor de Hacienda, la ASF ha sido una voraz consumidora de recursos públicos (2 mil 800 millones de pesos en un año) que son ejercidos no sólo con prácticas correspondientes a la corrupción que supuestamente combate, sino con una ineficacia escandalosa, convertida en una instancia mafiosa de amagos por “irregularidades”, “solventación” de tales anomalías y preservación mayoritaria de complicidades y arreglos para que siga adelante el saqueo de los recursos públicos en todo el país. Ya se verá si Hernández Palacios Cardel ha llegado a tal Auditoría para darle continuidad a ese sistema o cambiarlo a fondo.
México SA
Trumplandia a todo vapor // Dice sandez tras sandez // Fábrica de noticias falsas
CARLOS FERNÁNDEZ-VEGA
La Jornada
En Trumplandia todo es color de rosa y funciona de maravilla, aunque sea una mentira descarada, especialidad del infame magnate naranja que despacha en la Casa Blanca, cuyo único logro concreto en apenas poco más de un año ha sido, cual vil gánster, amenazar y extorsionar a todo el mundo, poner patas para arriba la de por sí frágil estabilidad internacional, bombardear aquí, allá y acullá, secuestrar dirigentes de otras naciones, hacer negocios con recursos públicos, proteger a pedófilos –con él a la cabeza– y vanagloriarse de la catarata de sandeces que vomita día tras día. Vive en una burbuja de noticias falsas y “éxitos” de ficción. Un asco, pues.
En el caso de su agresión a Irán, de la mano del genocida Benjamin Netanyahu –o al revés–, Trump aseguró que sería una “excursión que acabará pronto, y obviamente porque están recibiendo una paliza brutal”, y “llevará justicia al pueblo” iraní. Para demostrarlo, de entrada asesinó a 165 niñas en una escuela y liquidó al ayatolah Ali Jamenei, sólo para ser relevado por uno de sus hijos. En los hechos, ese “paseo” se le complicó muy pronto y 10 días después del inicio del artero ataque todo indica que el marcador no le resulta favorable, amén de que su entenado sionista ya no siente lo duro sino lo tupido, por mucho que censure a los periodistas, con amenaza de cárcel si difunden imágenes de la devastación en distintas ciudades israelíes.
Pero como todos los días escupe estupideces, ahora presume que la denominada operación Furia Épica ha sido muy resultona. Por medio de otro esperpento, su secretaria de prensa, Karoline Leavitt, afirma que “esta campaña ha sido un éxito rotundo hasta el momento, y los guerreros estadunidenses están ganando esta importante batalla a un ritmo aún más rápido de lo que anticipábamos; más de 5 mil objetivos enemigos fueron bloqueados; los ataques con misiles balísticos de Irán se redujeron en más de 90 por ciento y más de 50 buques de guerra iraníes fueron destruidos. Nuestros increíbles bombarderos B-2 lanzaron docenas de bombas de penetración de 900 kilos sobre instalaciones iraníes que albergaban misiles profundamente enterrados”.
Pero en la narrativa de Trump, vía Leavitt, no hay muertos estadunidenses, ni bases militares destrozadas por los iraníes, ni destrucción de radares de costo multimillonario, ni edificios destruidos en donde despachaban militares gringos desplazados de esas bases, ni pérdidas de aviones, ni nada que afecte la imagen guerrera – made in Hollywood– de la Casa Blanca y su inquilino.
Se estima que desde el inicio de su aventura militar contra Irán, Trump gasta alrededor de mil millones de dólares por día (que no son de él, sino de los estadunidenses que mayoritariamente rechazan la guerra) , mientras deja a sus ciudadanos sin atención médica y crece el número de empleos cancelados. Todo para la guerra, el gran negocio del que muy pocos salen beneficiados.
Y por intimidaciones no para. Irán ha interrumpido el tráfico naval en el estrecho de Ormuz, acción que le ha pegado, y muy fuerte, al mercado petrolero internacional, pues por él transita 20 por ciento del crudo. Ahora, ante esa decisión, Trump amenaza: “Si por cualquier motivo se colocaran minas y no las retiraran de inmediato, las consecuencias militares para Irán serán de un nivel jamás visto; serán tratados de forma expedita y violenta. ¡Cuidado! Si, por el contrario, retiran lo que hayan podido colocar, ¡será un paso gigantesco en la dirección correcta!”. Es decir, no tiene la menor idea de cómo ha procedido Irán en dicho estrecho, pero de cualquier suerte tiene el dedo en el gatillo.
Y con la misma ligereza, el secretario estadunidense de Energía, Chris Wright, hizo público que “la Marina estadunidense escoltó con éxito a un petrolero a través del estrecho de Ormuz”, lo que causó la histeria en los mercados financieros y el desplome de los precios petroleros, sólo para ser desmentido tajantemente por la esperpéntica Leavitt, con el añadido de que ningún barco de guerra de su país “escoltó” a la inexistente embarcación citada por aquel funcionario gringo.
En fin, entre la locura de Trump, las noticias falsas y la incompetencia de su gabinete se desarrollan las hostilidades en Medio Oriente en una guerra provocada por Estados Unidos e Israel que, al parecer, no tiene para cuándo, en una “excursión” (Trump dixit) que tiende convertirse en un abismo para la Casa Blanca e Israel.
Las rebanadas del pastel
Las “dudas” sobre lo que acontece en el estrecho de Ormuz provocaron la caída de los precios petroleros: 11 por ciento. Ayer, el barril mexicano de exportación se cotizó a 77.54 dólares.
