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Crisis hídrica en México

Los tres niveles de gobierno nunca han invertido realmente en infraestructura para el aprovechamiento de agua de lluvia. Ni en pozos de absorción para la recarga de acuíferos.

Carlos Álvarez Flores*

Proceso

Nuestro país ha manejado muy irresponsablemente sus recursos hídricos en los últimos 60 años. La falta de acciones no sólo inteligentes, sino tecnológicamente factibles o de sentido común, han causado que nuestro extenso país con extraordinarios recursos naturales enfrente una prolongada crisis hídrica. Eso significa que no sólo está generando graves conflictos políticos y sociales, sino que actualmente está privando a nuestro país de aprovechar la oportunidad de recibir la indispensable inversión extranjera directa. Convirtiéndose en un nuevo obstáculo para el crecimiento económico. La economía mexicana no crecerá en 2026, generando desempleo y desesperanza entre los mexicanos.

Para entender el contexto global que enfrenta la especie humana, debo señalar que el agua es una sustancia única en el universo. No podemos fabricarla. Sin agua no existiría la vida como la conocemos. Denominamos Planeta Azul a la Tierra. Nos enseñaron que 75.0 % de la superficie del planeta es agua salada. Pensábamos que el planeta tenía más agua que tierra firme y no es así. Gracias a los avances tecnológicos ahora conocemos la realidad. El espesor de la frágil capa de agua salada que cubre el planeta es solamente de 3.0 diez milésimas del tamaño del planeta (3.68 km espesor de los océanos/12,762 km diámetro de la tierra = 0.0002883). Esto quiere decir que si la Tierra tuviera un metro de diámetro, sería tan delgada como una cáscara de huevo. Si pudiéramos reunir esta agua en una esfera, sería menos de una milésima parte de la esfera de la Tierra. 

El agua dulce sólo es 2.5 % del total de agua del planeta y 97.5 % es agua salada; 69.0 % de ese 2.5 % de agua dulce es el hielo de los polos y la nieve en las montañas y 30.0 % es agua subterránea. Solamente 1.0 % de esta pequeña cantidad de agua dulce está disponible en los ríos y lagos. De esta minúscula cantidad de agua dulce disponible depende la vida de ocho mil 300 millones de seres humanos que habitamos el planeta. El Banco Mundial calcula que existen mil 400 millones de kilómetros cúbicos de agua en el planeta; 2.5 % (35 millones/km3) es agua dulce y nos dice que podemos acceder realmente a 0.3 %, lo que nos indica que tenemos sólo 105 mil km3 de agua dulce disponible para consumo humano. Equivalente a 12 mil 650 m3/habitante para toda su vida.

Debemos entender que del total de agua dulce del planeta sólo una pequeñísima cantidad está disponible. Debemos aceptar esta peligrosa realidad. El futuro de la humanidad depende de un manejo inteligente de esta minúscula cantidad de agua dulce. Estamos contaminando irresponsablemente no solamente nuestros ríos, lagos y acuíferos, sino también el agua salada de los océanos.

La crisis hídrica que padecemos está sustentada (de acuerdo con los datos de la Comisión Nacional del Agua, INEGI y del Instituto Mexicano para la Competitividad en México) en una repartición no muy justa: 76% del agua dulce disponible se asigna a la producción agrícola. La experiencia dice que desperdiciamos 50% (equivalente a 38%) por practicar el riego por inundación, sin que nuestro gobierno federal haya podido evitarlo, cuando menos en 33 años de existencia de la Comisión Nacional del Agua. La industria utiliza 11% y los centros urbanos 15 por ciento. 

La Industria prácticamente no recicla sus aguas residuales. La Asociación Nacional de Entidades de Agua y Saneamiento de México, AC (ANEAS), reconoce que pierden en promedio 55% del agua que distribuyen en los centros urbanos por las fugas en sus redes secundarias. Tampoco los centros urbanos que albergan todo tipo de actividades económicas cuentan con plantas modernas de tratamiento de aguas residuales que la reciclen (se denominan “descarga cero”, por que eliminan todos los contaminantes que contienen y se reutilizan regresándolas a la red secundaria de distribución).

La información que publica la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales mediante su organismo desconcentrado, la Comisión Nacional del Agua, nos dice que el total del recurso dulce disponible está definido por el volumen de agua que ingresa al país vía la precipitación: mil 488.8 km3 anuales. Del cual 71.5% regresa a la atmósfera por evapotranspiración (por falta de suelos y cubierta forestal). El balance completo se obtiene de sumar 48.4 km3 anuales que ingresan de importaciones de los ríos de las fronteras norte y sur y restar las exportaciones de Estados Unidos de América de 0.432 km3 anuales. Lo que nos arroja una disponibilidad natural media para nuestro país de 471.5 km3 anuales del recurso.

El volumen utilizado para la producción agrícola es de 358.34 km3/agua/año y desperdicia 179.17 km3/agua/año. Existen 5.2 millones de hectáreas de producción agrícola que carecen de riego tecnificado (por goteo, por aspersión o multicompuertas). 

La industria contamina terriblemente un volumen de 51.86 km3/agua/año y los centros urbanos pierden 38.89 km3/agua/año y contaminan considerablemente 31.82 km3/agua/año. Existen tres mil plantas de tratamiento de aguas residuales que no operan por mal diseño, usan tecnologías obsoletas y consumen mucha energía, cuyo costo ronda los 80 mil millones de pesos. Tampoco funciona la megaplanta de tratamiento de aguas residuales de Atotonilco de Tula, que costó 10 mil millones de pesos. 

Monterrey, Mexicali, Tijuana, Aguascalientes, Saltillo, San Luis Potosí, Morelia, Querétaro y Ciudad de México padecen una grave escasez; 16 entidades federativas padecen sequía severa, de acuerdo con el Monitor de Sequía de la Comisión Nacional del Agua. 

A este desolador panorama debemos agregar que los tres niveles de gobierno nunca han invertido realmente en infraestructura para el aprovechamiento de agua de lluvia. Ni en pozos de absorción para la recarga de acuíferos. Nunca, en 33 años, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales ni la ahora Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural han implementado un programa permanente de recuperación de suelos (erosionados) ni de reforestación, indispensables para el ciclo del agua.

 

*Presidente de México, Comunicación y Ambiente, AC. 

Experto en Gestión de Residuos y Cambio Climático.

Razones

El golpe sobre la mesa

A EU van las drogas, es un crimen trasnacional con dimensiones globales y debe haber necesariamente una coordinación profunda, mucho más profunda incluso que la actual, para combatirlo con éxito.

Jorge Fernández Menéndez

Excelsior

Nos estamos equivocando como país en muchas cosas en el posicionamiento que estamos teniendo ante Estados Unidos y Donald Trump. Como hemos dicho, pareciera haber añoranza por los años 70 y se piensa que podemos movernos en un terreno similar al de aquella guerra fría que poco y nada tiene que ver con el nuevo paradigma mundial que ha impuesto Trump y que quedó de manifiesto con la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero pasado.

La primera respuesta del gobierno, presionado por el ala dura de Morena y el expresidente López Obrador (que no entiende ni quiere entender que nada ayuda interviniendo en temas que son atribución presidencial), ante la caída de Maduro, fue desafortunada. Se leyó como que el gobierno se había puesto el saco ante una posible intervención estadunidense. Las posteriores declaraciones de Trump aumentaron ese temor. No sé si la plática del lunes entre la Presidenta y Trump disiparon esos temores en lo inmediato, pero sí queda claro que hay cosas que deben reencauzarse con rapidez.

Primero hay que asumir algo que es verdad: México no es Venezuela. No digo que no pueda haber alguna acción encubierta de Estados Unidos como ya las ha habido en otras ocasiones (insisto en que la captura de El Mayo Zambada lo fue), pero nadie está hablando de una intervención militar en territorio mexicano. La cadena de intereses comunes es tan compleja, en todos los ámbitos, que sería profundamente desafortunado hacerlo y la Casa Blanca lo sabe. El combate a los grupos criminales es uno de esos intereses comunes.

Es verdad que México permitió un empoderamiento inusitado de los grupos criminales, alimentado sobre todo por las enormes ganancias del tráfico de fentanilo en el sexenio pasado, pero el tema va más allá: Estados Unidos es el mercado al que van esas drogas, es un crimen trasnacional con dimensiones globales y debe haber necesariamente una coordinación profunda, mucho más profunda incluso que la actual, para combatirlo con éxito. Lo que están haciendo en nuestra frontera norte en forma conjunta el Ejército con fuerzas militares de Estados Unidos, es una historia de éxito que ha disminuido el ingreso de fentanilo y otras drogas, de acuerdo con cifras de la Unión Americana, en más de 45 por ciento en 2025.

Eso es lo que se debe profundizar y debe ir de la mano con el golpe sobre la mesa de la Presidenta para descobijar a los cómplices y protectores de los grupos criminales, como lo publicó ayer el Wall Street Journal, una suerte de respuesta de Trump a la plática telefónica del lunes. Ésos son los “resultados tangibles” de los que hablaba el departamento de Estado el domingo, luego de la plática de Rubio y el canciller De la Fuente, y esos personajes estarán nuevamente sobre la mesa en la reunión del Grupo de Implementación de Seguridad Bilateral de alto nivel entre México y Estados Unidos esta semana en Washington.

La colaboración en seguridad de México con Estados Unidos es muy intensa, pero demanda con urgencia ese golpe sobre la mesa. La administración Trump está cumpliendo a rajatabla su estrategia de seguridad nacional y, guste o no, ello implica una profunda integración que ellos llaman hemisférica y para eso requieren que México, como país, esté alineado con esa estrategia. No quiere decir que se abandone la soberanía o algunas de las tonterías que desgranan algunos de los duros de Morena un día sí y el otro también. Implica alinear intereses, sociedades y colaboración en distintos terrenos. Y el de la seguridad es esencial en ese sentido. Pero no es el único.

Ayer Donald Trump exhibió nuevamente su descontento al decir que su país no necesita un tratado de libre comercio con México y Canadá, sostuvo que el T-MEC es “irrelevante” y que no depende de los productos generados en el T-MEC. Es una verdad a medias: de la misma forma que nadie podría decir que México o Canadá, o cualquier otro país, podría enfrentarse a una intervención militar directa de Estados Unidos (lo que suceda después, con el paso del tiempo, es otra cosa, ya lo vimos en demasiadas ocasiones) tampoco podemos decir que Estados Unidos depende de lo que importa de México o del T-MEC. Pero el tratado le da una ventaja competitiva que de otra forma no tendría, sobre todo ante China. No le es indispensable, pero no es irrelevante.

Ésa será una de las cartas de negociación de Trump si México sigue sin contemplar el alineamiento hemisférico. Casi todos los demás países de la región ya lo han comprendido.

La posibilidad de ir postergando las negociaciones del T-MEC durante todo el año no es descabellado si Trump no obtiene lo que quiere en temas que abarcan la seguridad, la energía y muchos otros que trascienden lo comercial. Incluyendo el golpe sobre la mesa de la presidenta Sheinbaum. El que conservemos el tratado en el futuro dependerá de que no sea un mero tratado comercial, si no un alineamiento hemisférico que ya está en proceso.

El golpe sobre la mesa es clave en todo esto: son demasiados los personajes que han estado coqueteando, están relacionados o directamente son cómplices de estos grupos. Se difundieron fotos y videos de los encuentros del gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal, con los integrantes de una organización que está indisolublemente ligada con el crimen organizado en el estado, la columna armada Pedro J. Méndez. Villarreal es uno de los que está en la famosa lista (que dicen que no existe) del departamento de Estado y sobre el que pesan demasiadas denuncias que vienen desde mucho antes de que llegara a esa posición.

25% de probabilidad de un ataque de Estados Unidos a México

*Se debe planear ya cuál será la respuesta del gobierno de México

Leo Zuckermann

Excelsior

No tan sutilmente, el gobierno de Estados Unidos está preparando un posible ataque militar a México en los medios de comunicación.

Tras la captura de Maduro, el presidente Trump ha quedado empoderado. Inmediatamente después de la operación exitosa en Venezuela, comenzó a mencionarse a México como un posible objetivo siguiente.

El secretario de Estado, Marco Rubio, en llamada con el canciller mexicano, Juan Ramón de la Fuente, solicitó “resultados tangibles” en el combate a las drogas en nuestro país. No dio más detalles, pero esto se interpretó como que el gobierno estadunidense no está del todo satisfecho con lo logrado hasta ahora por parte de la administración de Sheinbaum.

Y es que, al margen de miles de arrestos, la reducción de los homicidios, la incautación de drogas o el envío de capos mafiosos a Estados Unidos sin respetar su derecho al debido proceso penal, sí falta un elemento central para pegarle en serio a los cárteles mexicanos: detener a aquellos políticos que los protegen, muchos de los cuales son miembros del mismo partido que la Presidenta.

Al respecto, Donald Trump ha reiterado que en México manda el crimen organizado, a pesar de tener una buena opinión de Sheinbaum. El 9 de enero pasado, el mandatario estadunidense declaró que las fuerzas armadas de su país comenzarán a atacar por tierra en referencia a nuestro país.

Rápido, Sheinbaum consiguió una llamada con Trump que supuestamente lo apaciguó. La Presidenta descartó, por tanto, una intervención militar unilateral en México.

Trump ya demostró varias veces que sí hace lo que dice y dice lo que piensa. Por tanto, creo que hay que tomarse muy en serio la posibilidad de un ataque estadunidense en territorio nacional y comenzar a planear cuál será la respuesta del gobierno mexicano.

¿Cuál es la probabilidad de que esto suceda?

Polymarket, el sitio de apuestas en internet, ya abrió un mercado para apostar al respecto.

¿Cuándo atacaría Estados Unidos a México?

Antes del 31 de enero de este año, los apostadores le dan un 6 por ciento de probabilidad. Antes del 31 de marzo, la probabilidad crece a 11%. Y antes de que termine este año, se incrementa a 25%.

¿Qué tipo de ataque contempla esta apuesta?

“Para efectos de este mercado, un ‘ataque’ se define como el uso de bombas aéreas, drones o misiles (incluidos ataques Vista en Primera Persona y Misil Antitanque Guiado, así como misiles de crucero o balísticos) lanzados por cualquier agente estadunidense, incluidas fuerzas militares, agencias de inteligencia u otros agentes del gobierno estadunidense, que impacten físicamente territorio terrestre dentro del país indicado (México). Se considera un ataque a cualquier área dentro del territorio terrestre (incluidos ríos, lagos y puertos, pero excluyendo el mar territorial). Cualquier golpe que ocurra durante el periodo de este mercado y sea acreditado por Donald Trump o el gobierno de EU calificará”.

Muchos dirán que 25% no es una probabilidad alta. Difiero. Primero, porque nadie se metería a nadar en un mar con esa misma probabilidad de que por ahí ande un tiburón. Se consideraría arriesgadísimo hacerlo, aunque fuera 25%. Segundo, en los últimos días esta posibilidad se ha venido incrementando. Claramente existe entre los apostadores la idea de que el gobierno estadunidense sí lo está considerando.

A escena entran los problemas domésticos de Trump. Por más que trate de jalar la marca a temas internacionales, lo que más les interesa en este momento a los estadunidenses es la carestía. Los demócratas vienen ganando las elecciones en este país con ese tema.

Este año habrá comicios para renovar la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. Hoy las apuestas dan 79% de probabilidad de que los demócratas le arrebaten la mayoría de la Cámara de Representantes a los republicanos en las elecciones de noviembre de este año.

Esto le complicaría enormemente la gobernabilidad a Trump durante sus últimos dos años en la Casa Blanca. De hecho, teme que le vayan a hacer un tercer juicio político.

No tengamos duda que Trump hará todo lo posible por ganar las elecciones intermedias para los republicanos. Si le conviene electoralmente un ataque militar en México, como lo hizo en Venezuela, no tendrá empacho en hacerlo, por más llamadas telefónicas que le haga la presidenta Sheinbaum.

En Palacio Nacional tienen que prepararse para este escenario. De ocurrir, ¿cuál será la reacción del gobierno? ¿Cómo salvar cara frente a un ataque unilateral de Estados Unidos?

Astillero

Trump, ¡ahora contra el T-MEC! // Amago tras amago a México // Sandra Cuevas: nueva casaca // Más ofrendas a Casa Blanca

Julio Hernández López

La Jornada

Trump le rasca por todos lados. Si no son los aranceles son otros golpeteos comerciales, ganaderos, agrícolas e hidráulicos, o el amago de intervención directa contra cárteles.

El punto es no dejar momentos de respiro a México y su presidenta, que por más que en su relación a distancia con Donald Trump practica una suerte de inmersión intelectual en hielo, sigue produciendo encono en la Oficina Oval que desespera por mandar tropas, equipo bélico de alta tecnología y drones a México para atacar a cárteles y capos, aunque se causaran daños colaterales diversos.

Ahora, el fascista que despacha en Washington ha mencionado que el tratado trinacional de comercio no le importa ni tiene sentido, con lo cual pone a temblar el aparato de entendimientos e intereses conocido como T-MEC, el cual este año debe revisarse para definir si continuará, con los ajustes que la Casa Blanca llegara a imponer, o simplemente se le dará por extinguido y se arrojará todo el entramado comercial norteamericano a la selva, donde el consumidor compulsivo de hamburguesas y cocacolas, Rico McDonald, se cree rey.

Entre tanta farsa, voltereta y oportunismo pareciera muy difícil provocar asombro, pero eso ha sucedido con Sandra Cuevas, un extraño y turbio personaje que ha cambiado tanto y tan brevemente de afinidades y alianzas políticas hasta terminar ahora convertida en promotora de la presidenta Sheinbaum, con quien se enfrentó de manera soez cuando esta era jefa de Gobierno y aquella jefa delegacional de Cuauhtémoc, llegada a este cargo por obra y gracia del despecho electoral de la marca Monte Real.

Cuevas, con frecuencia relacionada con personajes del mundo delictivo de la Ciudad de México y convertida de manera escandalosa en “empresaria” de distintos rubros (¡hasta una galería de arte, con ella como presunto ojo experto!), también ha tenido a bien elogiar al secretario federal de Seguridad, Omar García Harfuch, en un lance que puede ser de futurismo político o de búsqueda de benevolencia en expedientes.

Para que no haya duda de la autenticidad de su más reciente conversión, Cuevas convoca a “mandar al diablo a la oposición“, una “oposición hipócrita que tuvo años en el poder y no quiso resolver absolutamente nada”, e incluso ha arremetido contra un “millonario que ya se cree presidente, que se inventa reuniones en Estados Unidos (…) Pero no porque lo manden llamar o porque esté trabajando directamente con el presidente de Estados Unidos”. Ya veremos si este cambio de casaca tiene como moneda de cambio alguna promesa de candidatura guinda o similares a algún cargo de elección popular en 2027.

Astillas

El tema de la reforma electoral tiene como punto de empuje la aritmética legislativa de la 4T, que puede aprobar reformas constitucionales sin gran problema. Pero no sólo se está prescindiendo de bases de acuerdo que podrían incluir ciertas posturas aceptables de las minorías, ahora también hay reticencia en ámbitos internos, como las consejerías del Instituto Nacional Electoral y mandos camarales, como el de Ricardo Monreal… Ritmo notable de detenciones de mandos del crimen organizado en el contexto de las exigencias gringas de hechos “contundentes” en esa materia. Ayer hubo acción en Zapopan y Tepic contra operadores del Cártel Jalisco Nueva Generación (incluso se “detectaron” pistas clandestinas de aterrizaje de este cártel en Nayarit, Zacatecas y Jalisco) y, en la capital del país, contra miembros del Tren de Aragua y la Unión Tepito. Habrá de verse si estas acciones sosiegan a Trump y Marco Rubio o se insistirá en que caigan políticos vinculados a tales faenas criminales… Y, mientras Grecia Quiroz, actual presidenta de Uruapan a la muerte de su esposo asesinado, ha recibido, con 10 años de vigencia, el registro de la propiedad intelectual de la marca “Carlos Manzo”…

México SA

Temporada de “atínale a la cifra” // India y China, motores económicos // Economía estadunidense, desplazada

Carlos Fernández-Vega

La Jornada

Se ha dado el banderazo inaugural a la temporada 2026 de “atínale a la cifra” –léase adivinanzas, bolas de cristal de por medio, sobre el eventual comportamiento económico global–, en la que, como es costumbre, participan organismos (supuestamente) multilaterales y otros regionales, instituciones “especializadas” en el arte de los presagios y demás integrantes de la industria –pública y privada– de los augurios, la cual, si bien genera pingües ganancias a los “jugadores”, en no pocas ocasiones de todas prácticamente falla en todas.

Correspondió al Banco Mundial iniciar el concurso con la divulgación de sus Perspectivas económicas mundiales –primera entrega del año–, en las que, de entrada, destaca (luego de pronosticar, como cada año, una recesión tras otra) la “gran resiliencia de la economía mundial frente al aumento de los vientos en contra del comercio internacional. El ritmo de crecimiento del último año, más rápido de lo esperado, marcó una recuperación de la recesión de 2020 sin precedente en las últimas seis décadas. No obstante, las economías de mercados emergentes y en desarrollo quedaron rezagadas. Este año se proyecta que el crecimiento global disminuya, en parte porque las empresas reducen la acumulación de inventarios y debido a la materialización de los efectos de los aranceles al comercio exterior. En este contexto, será más desafiante generar empleo para el millón 200 mil jóvenes que alcanzarán la edad de trabajar en 2035 en las economías de mercados emergentes y en desarrollo”.

De acuerdo con la bola de cristal del citado organismo financiero, las economías de India y la República Popular China mantienen el liderazgo global y su ritmo de crecimiento triplica y duplica, respectivamente (7.2 y 4.78 por ciento, en cada caso como promedio anual entre 2023 y la perspectiva para 2027, si es que finalmente Donald Trump falla en su decidido intento de estallar la tercera guerra mundial), al estadunidense (2.38 por ciento) y septuplica y quintuplica, en el mismo periodo, el estimado para los integrantes de la Unión Europea (0.98 por ciento).

Para efectos de América Latina y el Caribe, el Banco Mundial pronostica que “tras moderarse a un estimado de 2.2 por ciento en 2025, el crecimiento regional aumentará ligeramente a 2.3 por ciento en 2026 y a 2.6 por ciento en 2027. Restablecer un sólido crecimiento de la producción es fundamental para sostener la creación de empleo asalariado y mejorar su calidad. Los riesgos para las perspectivas se inclinan a la baja. Un aumento adicional de las barreras comerciales y la incertidumbre asociada, o una disminución de los precios de las materias primas, podrían frenar las exportaciones, la inversión y los ingresos fiscales. Dada la elevada carga de la deuda, un endurecimiento inesperado de las condiciones financieras podría provocar salidas de capital, y las perturbaciones relacionadas con el clima representan un riesgo para sectores vulnerables como la agricultura, la pesca y la energía”.

Algo más: la actividad económica en la región se desaceleró en el segundo semestre de 2025. “El fortalecimiento de la demanda interna se vio respaldado por un crecimiento de las importaciones que superó las expectativas, y a pesar de las elevadas tensiones comerciales, las exportaciones se mantuvieron sólidas durante el año, ya que los exportadores de materias primas resistieron las tensiones comerciales relativamente bien. La flexibilización monetaria se reanudó en varias economías, con Chile y México recortando las tasas de interés, mientras Brasil las mantuvo en 15 por ciento ante las rígidas expectativas de inflación. Los flujos de capital hacia la región se han recuperado, lo que ha respaldado las necesidades de financiamiento. Se proyecta que el crecimiento regional se afiance gradualmente durante los próximos dos años; en 2026 se espera que el crecimiento aumente ligeramente a 2.3 por ciento y a 2.6 por ciento en 2027, ya que las tensiones comerciales y la incertidumbre relacionada se mantienen elevadas y la demanda interna sigue siendo lenta en algunos países, lo que contrarresta en parte el efecto positivo de la flexibilización de las condiciones financieras”.

Las rebanadas del pastel

El vampiro pirata no sació su sed petrolera con el crudo venezolano y ahora va por el iraní (otra vez; la anterior fue en 1953, golpe de Estado de por medio), nación que ocupa el tercer escalón mundial en reservas. ¡Y quiere más! De plano, no tienen remedio: Trump a punto está de robarse Groenlandia, pero el gobierno danés culpa a Rusia y China “de la amenaza”. Ni la burla perdona.

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