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La versión femenina de Carlos Manzo

Francisco Garfias

Excelsior

Se llama Paola Gárate.  Es diputada del PRI en el Congreso de Sinaloa. Tiene 39 años. Algunos la consideran la versión femenina de Carlos Manzo, pero sin los reflectores que tenía el alcalde de Uruapan.

Hace dos semanas la encañonaron en Culiacán, luego de un duro posicionamiento que hizo en la tribuna legislativa local sobre las numerosas desapariciones en su estado, que calcula en 8 mil.

Le quitaron su camioneta, que apareció horas después. Lo tomó como un aviso para callarla, aunque no descarta que haya sido un asalto más.

En su intervención en el Congreso, la diputada puso énfasis en el caso del joven Carlos Enrique Galván, de 21 años.

Hace más de un mes, desapareció en el restaurante bar Terraza Valentino, en Mazatlán. Dijo que iba al baño y ya no regresó.

No hay pistas.     

 

—¿Tienes miedo? Le preguntamos a Paola.

—Sí, es imposible no sentirlo. Hay una denuncia formal para que se investigue, pero al día de hoy no hay ningún llamado de la Fiscalía para que me digan que están investigando.

—Alguien me dijo que eras la versión femenina de Carlos Manzo.

—No sé si sentirme halagada o preocuparme más. Te confieso que el día que ocurrió el lamentable asesinato de Carlos Manzo recibí llamadas y no menos de 150 mensajes pidiéndome que me cuidara, que ya no dijera nada, que valía más mi vida.

—¿Y?

—Si el costo es alto por decirlas cosas por su nombre y reclamar lo que es nuestro derecho, el costo por callar es mucho más grande.

—Manzo decía que sí tenía miedo, pero que…

Me interrumpió para completar los dichos del alcalde de Uruapan… “vencía ese miedo con convicción y ganas de que esto cambiara. Lo comparto completamente”.

* Muy contentos salieron del INE los integrantes de la organización SomosMX, que aspira a ser partido político. Ayer se reunieron con integrantes de la Dirección Ejecutiva de Prerrogativas y Partidos Políticos, que encabeza *Yessica Alarcón Góngora.

“Nos fue bien. Es la primera organización que se somete a revisión. Todas las observaciones que se hicieron son de forma. Ninguna de ellas tiene que ver con la parte constitucional ni con la parte legal”, celebró Leonardo Valdez, expresidente del INE, hoy integrante de SomosMX.

El hombre espera que las observaciones que hizo el Instituto queden resueltas antes de la asamblea constitutiva, programada para febrero del 2026.      

“No tenemos incumplimientos de lo que dice la Constitución. Todas las observaciones que se hicieron tienen que ver con énfasis en los lineamientos del propio INE”, puntualizó.  

 

SomosMX lleva 153 asambleas verificadas por el Instituto, de las 200 que exige la Ley para obtener el registro como partido político. El propósito es realizar las 43 asambleas restantes antes de que termine noviembre y 50 más en enero del año próximo.

* Rodolfo Ondarza Rovira, neurocirujano adscrito al Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía, nos mandó copia de la carta abierta que envió al secretario de Salud, David Kershenobich.

Le pide instruya a la autoridad responsable bajo su mando poner fin al hostigamiento laboral, la campaña de despidos injustificados, el daño a su prestigio profesional y el cese de la violación a sus derechos humanos.

El hostigamiento, dice la misiva, deriva de la denuncia que hizo en 2023 sobre experimentos en seres humanos vivos, mediante cirugía experimental ilegal y tortura médica contra 474 pacientes. Se agudizó ahora que se postula para dirigir el instituto.  

Le agradece al secretario la oportunidad de participar en la elección para ocupar el cargo de director del Instituto Nacional de Neurología.

En la misiva dice: “La violación a los derechos humanos es un asunto grave, especialmente si se origina en el sector salud. He sufrido dos despidos injustificados.

“Me vi obligado a utilizar medidas de apremio ante la negativa al pago de salarios caídos; además de ser víctima de una tentativa de homicidio, denuncia ratificada en marzo de 2023”. 

El doctor Ondarza es beneficiario del Mecanismo para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas.

Más de 50 legisladores han exigido, mediante puntos de acuerdo, el esclarecimiento de este caso, así como justicia para las víctimas, escribe en su carta abierta. 

Retrovisor

Ciro: la verdad, el periodismo y el poder

“La verdad es otra historia. Yo no busco la verdad, porque, además, si encuentro la verdad, ¿la voy a creer? Voy a decir ¿ésta es la verdad?”.

Ivonne Melgar

Excelsior

La gran crónica de Ciro Gómez Leyva sobre el atentado que sufrió el 15 de diciembre de 2022 incluye una ruda valoración de los límites y alcances de nuestro oficio.

Porque en No me pudiste matar (editorial Planeta), el periodista más escuchado de México pareciera renunciar a conocer quiénes, y por qué, quisieron quitarle la vida.

En el relato, vemos a un reportero que, en su labor, olfatea y repele las mentiras, así como rechaza “la versión inconsistente y débil” de que el atentado fue a solicitud del CJNG.

Leemos también a un periodista que hace suya la advertencia de que “la verdad” no es tarea de quienes, como él, nunca descansan en la búsqueda de información.

Emociona y enoja este testimonio de alcances literarios de lo que fue el trato gubernamental a la prensa en el sexenio anterior, y en el que Ciro se hace cargo del peso del azar y de los hechos.

¿Por qué el periodismo no necesariamente es la búsqueda de la verdad?, le pregunté en Madrid, este 30 de octubre. Aquí su respuesta:

“Para mí, el periodismo es registrar bien, procesar bien y presentar bien la información que tú tienes. ¿Esa información te va a llevar a la verdad? Pues, seguramente, si registraste bien. No a la verdad; te va a llevar a la precisión o te va a acercar a la precisión. La verdad es otra historia. Yo no busco la verdad, porque, además, si encuentro la verdad, ¿la voy a creer? Voy a decir ¿ésta es la verdad?”.

Lo interrumpo: ¿No quieres saber la verdad de los que te quisieron matar?

“Vamos a pensar que algún día, y producto de un trabajo mío, ya olvídate de un trabajo de un tercero, encontrara al autor intelectual, algo muy poco probable ¿Lo voy a creer?, ¿voy a llegar a un punto metodológico perfecto de decir él fue? Y si llegará a ese punto, ¿de qué carajos me va a servir?”.

Y aventura una hipotética respuesta: “Ya supe que fue el gobernador de tal estado… ¿Y? ¿Cómo se lo voy a probar?, ¿qué voy a hacer con eso?, ¿él ya dio por terminado el agravio con el atentado?, ¿o lo va a intentar dentro de siete años?

“Yo por eso soy periodista: registro y cuento; y presento, punto. No tengo mayores aspiraciones como eso de la verdad o la democracia”.

Ciro luce contento, caminando en las calles de Madrid, sin las escoltas que las autoridades aún consideran necesarias para preservar su seguridad cuando está en México.

En nuestra conversación, le pido unos minutos, con grabadora de por medio, para las dudas que su libro me deja. Hablamos de su perdón a los contratados a sueldo para matarlo porque, sostiene, iban a hacerlo limpiamente.

Le pregunto si el expresidente Andrés Manuel López Obrador jugó limpio cuando quiso matarlo civilmente, llevándolo a la cárcel, al convertir sus trámites fiscales en asunto penal, un giro que le notificó el secretario de Gobernación, Adán Augusto López. Va parte de su respuesta:

“No, no, no. Era un ejercicio de poder con un periodista que entiende los juegos de poder; no me victimizo. Eso habría que preguntárselo a Adán Augusto o a su jefe López Obrador. Yo no se los preguntaría, porque, lo que me contesten, no lo voy a creer. Lo que sí sé es que era absolutamente arbitrario porque yo estaba en un proceso de cierre de una auditoría con el SAT.

“Sin duda fue un ejercicio de poder. ¿Para intimidarme, para extorsionarme y llevarme a hacer lo que finalmente hice en ese momento, hacer un pago? ¿O me hicieron un favor para, de alguna manera decirme, paga? No lo sé. Lo que sé es que la Procuraduría Fiscal nunca procedió y que ocho meses después de dejar crecer arbitraria y jodidamente la deuda, se resolvió. No sé por qué no avanzaron. Y, si hubieran avanzado, yo me iba a poner mi chaleco de muyahidín”.

Ciro comparte en el libro la idea de que el golpeteo a la prensa del sexenio de López Obrador quedó atrás. Le pido que documente ese optimismo. Transcribo su reflexión.

“De la manera en que lo hizo él, sí, sin duda. Y así como digo que no tengo un dato para engarzar sus insultos con los disparos, digo, no me pudiste matar, pero me dejaste lastimado.

“Yo no digo que salí como maratonista en el kilómetro 42 ganando. No. Hubo un costo alto y yo sé que, ante muchas personas, él con su persistencia, minó mi credibilidad. Yo no digo que no nos lastimó, que no nos lesionó, que no nos jodió. Pero no nos mató. Eso sí”.

¿Y eso se acabó?, insisto.

“No sé si se acabó. La relación de la prensa con el poder siempre va a ser tensa. ¡Velo aquí en España! Y el poder va a responder, va a desacreditar. Pero, con la agresividad, la virulencia, la malignidad del sexenio anterior, por supuesto que no.

“No hablo de que no nos meten llegues, y seguramente se está presionando con presupuestos de publicidad y reclamando a los medios, sí, como cualquier gobernante, como cualquier poder.

“Pero esas ganas de dañar, de lastimar, de joder, de matar profesionalmente, yo no las veo”.

Ojalá, Ciro. Porque aun cuando —citándote— el periodismo no equivale a la verdad, sus evidencias incomodan. Y, por eso, gracias por tanto y todo, queridísimo.

Opciones para 2027

Las experiencias que siguen sufriendo nuestros hermanos latinoamericanos, sujetos a sofocantes dictaduras, no son una opción para México, que lleva demasiado tiempo buscando fórmulas de respeto a las libertades personales.

Julio Faesler

Excelsior

La colosal realidad de la inseguridad que vive la nación, que se va desvelando al repasar el asesinato a plena luz del día de presidente municipal de Uruapan, Carlos Manzo, ha cimbrado en lo más profundo la conciencia nacional. El llamado de alarma que el dramático hecho implicó tiene que haber repercutido por todos los huecos de la cerrada cúpula oficial. En otros escenarios políticos civilizados el hecho hubiera sido suficiente para abrir un severo juicio al partido en el poder. Pero aquí no es así.

Las referencias de la Presidenta han sido de artificio, evasión y trillada acusación a sexenios pasados donde el actual es sólo un heredero sin remedio. Y es que lo que a todos nos inquieta es la forma en que la actual jefatura de gobierno está conduciendo al país. El que sea o no por instrucciones de su maestro antecesor resulta irrelevante.

Lo anterior explica la creciente importancia de las elecciones legislativas intermedias de 2027. Una ciudadanía fastidiada por tanto engaño podría votar, incluso atravesando un muy dañado aparato electoral, por diputados distintos a los del partido gobernante ya por siete años y que, a más de destruir o debilitar instituciones y entidades que funcionaban razonablemente bien, ha venido endeudando al país con sus mal diseñados proyectos icónicos y su incalculable corrupción con que se ha financiado. Es en este entorno que ha organizado la vasta serie de programas populares que de nada han servido para fortalecer nuestra economía cada vez más endeudada y comprometida con Estados Unidos.

El incumplimiento de las promesas de campaña explica por qué el neoliberalismo que profesa un buen número de gobiernos está en crisis por todo el mundo.

Después de las tragedias que resultan de obsesiones hegemónicas en lo político y económico por vías militares, lo que está pasando en todo el mundo es una transformación en las visiones orientadas hacia las necesidades y aspiraciones más elementales.

El viraje que puede dar el electorado nacional no sería para repetir un nuevo régimen de izquierda. Las experiencias que siguen sufriendo nuestros hermanos latinoamericanos, sujetos a sofocantes dictaduras, no son una opción para México, que lleva demasiado tiempo buscando fórmulas de respeto a las libertades personales. Tampoco es atractiva la opción neoliberal, cuya desatención a las necesidades y aspiraciones del pueblo ha propiciado estructuras a tal grado injustas, que han provocado en todo el mundo repudios constantes a lo largo de muchas décadas en las que nuestra Revolución de 1910 fue modelo e inspiración para muchas otras.

Ya está perfectamente entendido que Claudia Sheinbaum no cambiará de rumbo, y no hay en el horizonte cambios drásticos de orientación y la intención del gobierno es seguir aplicando como criterio el pragmatismo político basado sólo en exigencias económicas. Hay sin embargo, la posibilidad de encontrar otras modalidades que se encuentran en la políticas fiscales que evadan el crudo empresarialismo y en su lugar, cimentar un criterio de contabilidad fiscal moderno y con sentido social.

Las condiciones y calidad de vida de las mayorías en todo el mundo se han deteriorado constantemente, pese a los avances en las técnicas de producción de artículos. Los gobiernos neoliberales extremaron su protección a las entidades privadas prometiendo sensibilidad para los valores “humanos”. Los derechos y aspiraciones más elementales de las mayorías populares fueron, de hecho, vistos con desdén. Arguyeron como elemento de seguridad nacional, respetar en sus negocios elementos más allá de la eficiencia empresarial, que se expresan como justicia social y consideraciones humanitarias. Pero los logros económicos no permiten que el empresariado sienta la necesidad de atenderlos.

Después de más de dos siglos de revoluciones sociales que siguieron a la Revolución francesa, no han cambiado las orientaciones de los partidos y de los gobiernos a entender, o bien proteger, los intereses empresariales, para enderezar la vista a los sentimientos y aspiraciones básicas.

Estamos en vísperas de un cambio real en la orientación de los gobiernos de los futuros gobiernos de México, que no deben regirse sólo con encuestas y estadísticas elaboradas con mentalidad de eficiencia económica, sino responder a las necesidades y aspiraciones de las familias y de la sociedad.

México SA

Cepal: mismas recetas // Vino viejo en botella nueva // Trump: ¿plan de “paz”?

Carlos Fernández-Vega

La Jornada

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) insiste en “descubrir” el hilo negro, pues es conocido y padecido que los habitantes de la región se mantienen encerrados en una cápsula de bajo crecimiento económico y escasísimo desarrollo social, al tiempo que da vueltas a la noria, toda vez que vuelve a “recomendar” la puesta en marcha de una serie de políticas que a la fecha no han rendido los frutos originalmente previstos, es decir, vino viejo en botella nueva.

Con todo, el perseverante organismo especializado de la ONU divulgó su informe Perspectivas económicas de América Latina 2025, del que se toman los siguientes pasajes. Va, pues.

El contexto macroeconómico de la región se caracteriza por la desaceleración del crecimiento del producto interno bruto, en línea con el desempeño de la economía mundial, con el PIB per cápita de América Latina y el Caribe estabilizándose en torno a su potencial. Entre 1991 y 2024, la productividad laboral en la región creció 0.9 por ciento anual, en promedio, por debajo de la tasa anual de 1.2 por ciento observada en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). En este contexto, muchos países batallan por movilizar suficientes recursos internos.

Dichas condiciones limitan la capacidad de los países de la región de promover y financiar la transformación de sectores estratégicos y la diversificación de sus economías, esenciales para lograr un mayor aumento de la productividad. Las condiciones sociales siguen siendo relativamente débiles y se caracterizan por una alta informalidad, persistentes vulnerabilidades e insuficiente protección social, que también contribuyen a los bajos niveles de productividad. En 2023, del total de trabajadores de ña región, 55.1 por ciento eran informales y sólo 2.1 por ciento tenían empleos con tecnología alta y media a alta, por debajo del promedio de la OCDE de 7.7 por ciento.

Por otra parte, el modelo actual de producción ejerce cada vez mayor presión sobre el medioambiente. Las emisiones de gases de efecto invernadero en la región aumentaron en todos los sectores entre 1990 y 2022 y los desastres naturales relacionados con el clima se duplicaron durante los 25 años pasados.

En este contexto, los países de América Latina y el Caribe necesitan reconfigurar su composición económica para aumentar la productividad y la inclusión y, a la vez, cumplir con los objetivos medioambientales. Un enfoque sistémico que reconozca la interdependencia de estos retos puede fomentar políticas coherentes hacia el logro de dichos objetivos. La transformación productiva, la transición verde y la mayor inclusión social se refuerzan mutuamente.

Esas naciones enfrentan retos de productividad de larga data, los cuales restringen su capacidad para lograr un desarrollo más fuerte, inclusivo y sostenible. Una transformación productiva, que aproveche los recursos naturales abundantes, las ventajas demográficas y los ecosistemas emergentes e innovadores, puede ofrecer una base sólida para el diseño y financiamiento de un modelo que eleve la productividad y promueva la inclusión.

Las políticas de desarrollo productivo (PDP) bien diseñadas pueden impulsar la creatividad y la diversificación. Sin embargo, en la mayoría de los países latinoamericanos y caribeños, la implementación ha sido un reto. En los 33 países de la región, 197 entidades ministeriales participan en PDP y en dos tercios de ellos involucraban a cinco o seis diferentes ministerios. Aun así, la presencia de los ministerios multisectoriales rara vez redunda en una coordinación eficaz o una visión estratégica unificada.

En el futuro, las PDP deberán interactuar más eficazmente con el sector privado y la sociedad civil, y reforzar la coordinación entre las dependencias gubernamentales, lo que significa armonizar políticas horizontales que configuran la economía total con las políticas verticales.

Las rebanadas del pastel

Donald Trump debe estar feliz con los resultados de su “plan de paz para Gaza”, “puesto en marcha” el pasado 29 de septiembre: a 40 días de su “implementación”, y dada la complicidad del magnate naranja, el genocida Benjamin Netanyahu no ha dejado de asesinar palestinos ni robar su territorio. ¿Y la comunidad de naciones? Fingiendo demencia. Ignominioso… Mientras, la venenosa embajadora de Israel en México, Einat Kranz-Neiger, inventa un “intento de asesinato” en su contra, “orquestado por Irán” en territorio mexicano (según una “fuente” gringa), algo que de inmediato desmintieron las secretarías de Relaciones Exteriores y de Seguridad y Protección Ciudadana.

El sendero del poder

Hugo Aboites*

La Jornada

El llamado de la presidenta Claudia Sheinbaum a los rectores a que disminuyan privilegios y aumenten las matrículas corre el riesgo de no trascender; ellas y ellos están más preocupados en otras cosas. Mucho más efectivo sería enviar ya una iniciativa de ley que modificara el candado que hoy existe en la Ley General de Educación y que permite a los rectores determinar quiénes tienen derecho a la educación en su institución. Los rectores difícilmente retomarán el llamado presidencial, pero no podrán hacer caso omiso de una demanda que ya tenga un respaldo oficial a su derecho.

A las rectoras y rectores les preocupa más mantener su propia tranquila permanencia al mando de la institución. En el caso de nuestra universidad, la Autónoma Metropolitana, asegura una académica respetada que de entrada nuestro rector, Gustavo Pacheco López, no asistió, y las preocupaciones de su cargo van más por el rumbo ahora de los efectos inquietantes que están surgiendo de las tensiones generadas desde su recién designación (que no elección) y la manera de asegurar el futuro de su periodo y de su grupo político que lo envuelve. Requieren de seguridad en su cargo; ellos mismos son una de sus amenazas, pues tienen en contra la inexistencia de una exitosa experiencia previa en la conducción institucional (que debería ser condición indispensable). En efecto, ni el rector Gustavo Pacheco ni la secretaria Esthela Sotelo han pasado por la experiencia y visión que ofrecen los años de administración como rectora/rector en una unidad. Un posible fruto de esa inexperiencia fue que no objetaron lo extraordinario: tres procesos simultáneos de sustitución de autoridades. Uno, a nivel general, el de designación de la nueva rectoría general, y dos en Xochimilco, el segundo de rector o rectora de unidad y el tercero de la dirección en la División de Ciencias Sociales y Humanidades (DCSH). Estos procesos, cada uno por sí mismo, no deja de ser complicado, y por eso al combinarlos imponen un importante peso y tensión institucional. Son casi una decena de candidatos y tal vez un centenar de estudiantes, académicos y administrativos, que aunque son procesos secretos o muy restringidos se mueven, generan escritos y voces a favor o en contra. El secretismo y la restricción añaden aún más tensión. Ya ha habido paros por designación a escala divisional.

Cabe entonces preguntarse: ¿por qué no retrasar algunos, como ha ocurrido antes? Eso evitaría el amontonamiento. Se puede ciertamente achacar esto a la prisa del inexperto, que quiere salir cuanto antes de una situación que ve riesgosa y que no controla. Pero también puede estar presente la motivación de, con un solo tirón, establecer en Xochimilco algo que ha funcionado en otra parte. En la Unidad Iztapalapa, un grupo de académicos en los hechos introdujo desde 1980 una innovación que sirvió de maravilla para hacer funcionar un acceso controlado –por ellos– a la rectoría general. Y fue tan exitoso este dispositivo, que durante tres décadas funcionó perfectamente. Lo que hicieron fue crear un sendero que iba depurando aspirantes y que llevaba a un jefe de departamento, siempre sí apto, al puesto de director de división, de ahí a la rectoría de la unidad y finalmente a la rectoría general. Una disciplinada y sucesiva depuración. Sin embargo, el sendero fracasó rotundamente y sin aprender el porqué, ahora lo retoman los emergentes xochimilcas.

Se puede asumir que ya tienen la rectoría general, pero necesitan entonces una división –ahora la DCSH– y también la rectoría de la unidad. Pero además de sus propios demonios, ahora no es fácil replicar el modelito. No es para nada popular la idea de crear otra dinastía con afán de perpetuidad. Y además, la de la UAM es una estructura de poder en crisis, porque cada vez menos atrae a los más capaces como autoridades. Y, además, los más sabios ahora defienden las ideas de la pluralidad como mejor sustento institucional. Crea más institución un tejido aceptado de acuerdos y desacuerdos que la regimentación vertical y absolutista. Cuando el candidato no oficial para dirigir la DCSH, el doctor Alfonso León, jefe del Departamento de Relaciones Sociales, señaló públicamente que no tendría inconveniente en recontratar al jefe de publicaciones, apenas despedido sumariamente por la ahora secretaria general en rectoría, se envió una importante señal del cambio de tiempos. Y eso genera una simpatía inmediata entre trabajadores y estudiantes hartos del constante acoso, sanciones y favoritismos en Xochimilco a manos de los ahora candidatos “oficiales”. Es otro siglo el que ahora vivimos. La estructura de control ya no aguanta el peso de su propia historia. Gracias, T. Sorokina, por el inspirador haikú de Basho:

Viejo estanque dormido

De pronto

Salta un sapo.

* UAM-X.

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