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Impudencia: Blanco y Esquivel

La investigación que llevó a cabo la rectoría universitaria encontró que la ministra Esquivel Mossa copió parte sustancial del contenido de la tesis de Edgar Ulises Báez Gutiérrez.

José Gil Olmos | Proceso

La impudencia es por definición un sinónimo de descaro y desvergüenza. Esta semana del cierre de marzo tuvimos dos ejemplos de esta falta que mancha cualquier intento de renovar la política y la justicia nacional y, sobre todo, la base de moralidad del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

El primero es el caso del exfutbolista y exgobernador de Morelos, Cuauhtémoc Blanco.

El martes 25, acompañado del diputado de Morena Pedro Haces, Blanco, acusado de tentativa de violación interpuesta por su hermana, Nidia Fabiola, llego sonriente al pleno de la Cámara de Diputados, donde legisladoras de Morena lo arroparon para que no le quitaran el fuero y ser juzgado por las autoridades judiciales.

Famoso por sus injurias, señales obscenas y reyertas en la cancha de futbol, así como por sus artimañas en la política para ascender a puestos de gobierno, el futbolista y varios de sus colaboradores tienen al menos 12 denuncias en la fiscalía general de Morelos y la Fiscalía General de la República (FGR) por desvío de recursos, corrupción, falseo de documentos y asociación delictuosa.

Además, en junio de 2020, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y la FGR detectaron una red de lavado de dinero y cuentas millonarias en el entorno de Blanco. En una de las indagatorias se señala que Jaime Tamayo, amigo que Cuauhtémoc, que designó como apoderado de su marca «Cuauhteminha», recibió en sus cuentas bancarias 558.2 millones de pesos entre 2013 y 2019.

A pesar de que es investigado por abuso sexual, corrupción, vínculos con el narcotráfico y el desvío de 6 mil millones de pesos a lo largo de su administración en Morelos, Cuauhtémoc Blanco salió airoso de la sesión plenaria de la Cámara de Diputados, donde las legisladoras de Morena y el PRI lo cuidaron bajo el grito de “no estás solo”, un grito que en su momento acompañó al expresidente Andrés Manuel López Obrador cuando lo intentaron desaforar como jefe de gobierno de la Ciudad de México.

El otro caso es el de la ministra Yasmín Esquivel, señalada como plagiaria de su tesis de licenciatura de la Facultad de Estudios Profesionales Aragón de la UNAM.

La investigación que llevó a cabo la rectoría universitaria encontró que la ministra Esquivel Mossa copió parte sustancial del contenido de la tesis de Edgar Ulises Báez Gutiérrez, quien compartía la asesoría de la maestra Martha Rodríguez. El descubrimiento descalificaba toda la trayectoria de la ministra, que buscó desacreditar a las propias autoridades de la UNAM.

Tras el escándalo, la ministra buscó un amparo y se lo concedieron para que la UNAM no diera a conocer el resultado de la investigación. Ahora una juez de la Ciudad de México declaró que el exrector de la UNAM, Enrique Graue, y Fernando Maceda Chagolla, exdirector de la FES Aragón, dañaron el honor y reputación de la maestra Martha Rodríguez, asesora de la tesis de la ministra Yasmín Esquivel Mossa, por lo que deberán pagarle 15 millones de pesos.

La juez Flor de María Hernández Mijangos, titular del juzgado Cuarto de lo Civil de proceso escrito del Tribunal Superior de justicia de la CDMX, condenó a las dos autoridades universitarias por daño moral en agravio de la maestra y les prohibió volver a expresarse públicamente sobre ella.

“Los condenados, Enrique Luis Graue Wiechers y Fernando Macedo Chagolla, obraron ilícitamente con malicia efectiva al haber realizado públicamente en diversos medios informativos, manifestaciones dolosas, carentes de veracidad e imparcialidad respecto de la actora, irrogando un daño moral al haber atacado su honor y reputación”, indica el fallo.

La profesora Martha Rodríguez fue asesora de tesis tanto de la ministra Esquivel Mossa como del abogado Edgar Ulises Baez. En diciembre de 2022 se difundió que sus trabajos recepcionales, presentados en 1987 y 1986, respectivamente, son prácticamente idénticos.

De ahí que la ministra fuera acusada de plagiar su tesis de licenciatura, por lo que el Comité de Integridad Académica y Científica de la FES Aragón realizó un análisis de ambos textos y concluyó que copió parte sustancial del contenido de la tesis de Báez Gutiérrez.

Ahora, la ministra Esquivel Mossa contenderá en la próxima elección judicial del 1 de junio, como parte de la recomposición del Poder Judicial.

Por cierto… la presidenta Claudia Sheinbaum dejó abierta la puerta para que se investiguen los otros cargos que hay contra Cuauhtémoc Blanco, que resulta impresentable para los objetivos de moralidad del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

Razones

Aranceles, crisis y oportunidad

La opción tendría que ser exactamente fortalecer las cadenas productivas en el ámbito del T-MEC para hacer más competitiva la industria.

Jorge Fernández Menéndez | Excelsior

Con el recuerdo de don Olegario Vázquez Raña, un hombre, un empresario, un deportista, excepcional, que hizo de la sencillez y la determinación virtudes que extendió a todos los suyos, a sus empresas, a todos quienes lo conocimos y tuvimos el honor de trabajar para él. Descanse en paz.

Este fin de semana Donald Trump volvió a insistir en que no le importa si los consumidores estadunidenses pagarán más por sus automóviles por el cobro de aranceles que impuso a todos los vehículos importados y repitió un mantra que, sin embargo, no tiene base real: que si fabrican los automóviles en Estados Unidos no pagarán aranceles y que tienen mucha oferta en ese sentido.

No es verdad, por lo menos no en términos absolutos y la caída de las acciones de las empresas automotrices lo demuestra: la industria automotriz estadunidense está profundamente integrada en sus cadenas de producción, sobre todo con México y Canadá, pero también con Japón y Corea del Sur. Hay vehículos que terminan de ser ensamblados en Estados Unidos, pero la mayoría o buena parte de sus componentes proviene de sus socios en otras partes del mundo y cuando más popular, accesible, es un automóvil, más es el producto de una cadena de producción integrada de distintos países, sobre todo de México.

El viernes el New York Times ponía ejemplos muy claros. Decía que un vehículo se considera una importación cuando se envía a Estados Unidos después de someterse al ensamblaje final en otro país. Pero muchos vehículos, incluidos los ensamblados en Estados Unidos, son compuestos de piezas que provienen de todo el mundo. La Chevrolet Blazer 2024, el popular vehículo utilitario deportivo fabricado por General Motors, se ensambla en una planta en México utilizando motores y transmisiones que se producen en los Estados Unidos. Nissan fabrica su sedán Altima en Tennessee y Mississippi; la versión turboalimentada del automóvil tiene un motor de dos litros que proviene de Japón y una transmisión fabricada en una fábrica en Canadá. Luego está el Toyota RAV4: la mayoría de los RAV4 que son vendidos en Estados Unidos se fabrican en Canadá. Los modelos fabricados en Canadá utilizan motores y transmisiones que se fabrican en  Estados Unidos y se envían al norte, antes de que los vehículos completos se transporten a Estados Unidos para su venta.

Y ésos son los componentes principales de cada vehículo, componentes y autopartes del universo de la integración, que es mucho mayor. Con las reglas del T-MEC ello no tendría problema alguno, por la capacidad de mover vehículos y piezas cuantas veces fuera necesario a ambos lados de la frontera. Con la lógica impuesta por Trump eso será no sólo más difícil, sino mucho más costoso y provocará el efecto contrario: en buena parte del mercado global serán los automóviles estadunidenses también mucho más caros que en la actualidad y perderán mercado, como en parte ya ocurre, ante la avalancha de automóviles chinos.

La opción tendría que ser exactamente la contraria: fortalecer las cadenas productivas en el ámbito del T-MEC para hacer más competitiva la industria, asumiendo además que buena parte de la mano de obra que se requiere para ello no estará disponible en Estados Unidos, donde los jóvenes, sobre todo, no se están volcando a trabajar en la industria y menos cobrando los salarios que se pagan (siendo bastante más altos que la media en nuestro país) en México.

Los aranceles entrarán, se supone, en vigor el jueves 3 de abril, y el día anterior Trump (también se supone, porque en el mundo trumpiano todo puede suceder) anunciará su política global de aranceles, que puede modificar los anunciados los días previos. Con todo, no creo que haya posibilidad de escapar de una decisión que, hasta que no tenga costos concretos para el consumidor estadunidense, Trump mantendrá a rajatabla.

Y volvemos a un tema recurrente cuando se habla de aranceles ¿debería México aplicar, a su vez, aranceles compensatorios a las importaciones estadunidenses? Creo que quizás con algunas excepciones no deberíamos hacerlo. Por la sencilla razón de que no nos conviene: es entrar en una guerra comercial donde tenemos más que perder que lo que se podrá ganar.

Al contrario, más allá de aumentar la producción y el consumo nacional, lo que tendríamos que hacer es incentivar la inversión privada, abrir mercados para ser más competitivos. Los apagones del sureste de los días pasados siguen demostrando que en todo el ámbito energético tenemos que abrir más el mercado, tenemos que tener mayores inversiones. No tiene sentido que no se pueda explotar el gas del norte del país porque se prohíbe el fracking, pero que entonces lo tengamos que importar de Texas, o que el que producimos en México esté contaminado y termine generando apagones porque no hay equipo suficiente para producir gas y crudo limpio.

Dicen que la crisis también es oportunidad. La crisis que está generando Trump en la economía global y regional puede ser también para nosotros una oportunidad, pero sólo si nos alejamos de cuadraturas ideológicas y de buscar respuestas en el pasado lejano sin mirar el futuro.

Juegos de poder

Yasmín Esquivel y la podredumbre de la justicia

Lo de Yasmín Esquivel es una vergüenza. Así lo demuestran los hechos.

Leo Zuckermann | Excelsior

Yasmín Esquivel no debería ser ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). Sin embargo, ahí continúa, se presentó como candidata para seguir siéndolo y aspira a ser la próxima presidenta de este órgano y, así, encabezar el Poder Judicial de la Federación.

Lo de Yasmín Esquivel es una vergüenza.

Así lo demuestran los hechos:

1. Siendo ministra, con aspiraciones a convertirse en la presidenta de la SCJN, el escritor Guillermo Sheridan exhibió el plagio de la tesis de licenciatura de Esquivel.

2. El País luego expuso que la ministra también había plagiado partes importantes de su tesis doctoral de la Universidad Anáhuac.

3. Esta institución educativa anunció que en 2009 no había herramientas digitales para detectar el plagio y que, por reglamento, no podía sancionar un evento de este tipo tres años después del examen doctoral.

4. La UNAM, por su parte, solicitó a su Comité de Ética revisar el plagio de la tesis de licenciatura de la ministra. Esquivel recurrió al Poder Judicial para detener la publicación de los resultados de la investigación de dicho Comité. Un tribunal colegiado federal le ordenó a la Universidad dejar sin efecto cualquier acto o procedimiento que vulnerara los derechos de la ministra. La UNAM acató la resolución judicial y no publicó lo que había encontrado su Comité de Ética sobre la tesis de Esquivel. Hasta hoy, se desconoce lo que dice ese dictamen.

5. Una jueza civil de la Ciudad de México sentenció que el exrector de la UNAM, Enrique Graue, y Fernando Macedo Chagolla, exdirector de la FES Aragón, habían dañado el honor y reputación de la asesora de la tesis de Esquivel, Martha Rodríguez, ordenándoles a cada uno de ellos a pagarle 15 millones de pesos de su peculio personal en compensación.

Ésos son los hechos.

Yo me atrevo a especular que Esquivel movió todas sus influencias dentro del Poder Judicial para lograr, por una parte, censurar el reporte de la UNAM y, por la otra, condenar y castigar a los dos funcionarios académicos que se atrevieron a hacer su trabajo como correspondía frente a un escándalo de este tipo.

No hay que ser un genio para pensar este tipo de cosas. A veces dos más dos si son cuatro.

Es el mundo al revés.

En lugar de que Esquivel haya salido de la SCJN por ladrona (el plago es un robo), ahí sigue y ahora resulta que Graue y Macedo tienen que pagar quince millones de pesos por daño moral.

No solamente la ministra continúa en su puesto, sino que es candidata para permanecer ahí y, ahora sí, hacer realidad su sueño de convertirse en presidenta de la Corte.

Ayer comenzó su campaña y, ¡oh, sorpresa!, lo hizo con una simulación.

En el Tecnológico de Estudios Superiores de Ecatepec se realizó un mitin para apoyarla, pero ella dijo que, en realidad, fue a “impartir la ponencia Diálogos por la Transformación de la Justicia en México”.

Engaño tras engaño con esta mujer que logró movilizar a maestros de la Sección 36 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). Según la crónica de Reforma, los profesores arribaron “con camisas, playeras y chalecos bordados con logos del SNTE, además de gorras con la leyenda Magisterio en movimiento”.

En una elección como la judicial que no despierta el interés de la ciudadanía, los que acabarán decidiendo los resultados serán las organizaciones con capacidad de movilizar personas a las casillas. Uno de ellos, de enorme tamaño, es el SNTE. Otras son las clientelas de Morena con el apoyo de los gobiernos locales.

Según Reforma, ahí también estaban apoyando a la ministra plagiaria a la que vitorearon como “¡presidenta!”. Había gente formada “para que les entregaran un atole, una torta de tamal y una pulsera verde fosforescente”. Se presentaron vecinos que demandan la provisión de agua potable y funcionarios del gobierno del Estado de México. “Venimos de parte de la gobernadora [Delfina Gómez]”, declaró un trabajador.

Así comenzó ayer la ministra plagiaria su camino a la presidencia de la SCJN.

La autodenominada “ministra de la transformación” dijo: “No hay país libre sin justicia, no hay transformación sin justicia. No hay democracia sin justicia, por eso les pido, este domingo 1 de junio, salgan a votar temprano. Es un derecho, es por nuestro futuro y recuerden, amigas y amigos, el 08, no les va a fallar”.

No, ministra, usted ya falló y hace mucho tiempo. No hay justicia en un país donde una plagiaria sigue en la SCJN, donde los jueces censuran los resultados de la investigación de su principal universidad y donde se condena por daño moral a funcionarios académicos que hicieron su trabajo. Lo que usted representa es precisamente la podredumbre de la justicia.

Astillero

Elección judicial, ¿a la altura? // Compromisos y personajes oscuros // Trump baraja ir por tercer periodo // Podría usar a actual vicepresidente

Julio Hernández López | La Jornada

La elección de personas juzgadoras, cuya campaña formal de proselitismo arrancó ayer, debe estar a la altura de las expectativas de profunda transformación depurativa que generó, y del consecuente mandato popular en urnas que tuvo como principal bandera productora de votos el llamado plan C, sustentado precisamente en una reforma judicial a fondo.

Más que el cambio de nombres y apellidos o innovaciones normativas, el proceso en curso busca que la titularidad en juzgados, magistraturas y la élite de la Suprema Corte de Justicia de la Nación sea decidida por voto popular, lo cual implica que los candidatos deban atenerse a su hipotética popularidad o a la que de manera súbita pudieran adquirir a lo largo de las campañas autorizadas, o, en otra hipótesis, que sean arropados e impulsados por entidades políticas con capacidad de movilización electoral.

La hipótesis del arropamiento e impulso políticos (no a través de partidos, que prohibido lo tienen, pero sí de sindicatos, agrupaciones y cuentas en redes sociales, entre otras vías) llevaría a que quienes aspiran a ser juzgadores asocien sus resoluciones futuras al compromiso derivado de las urnas y a proyectos políticos específicos.

No debe dejarse de lado el hecho de que muy probablemente será definitoria la confirmada capacidad de acción de la hegemónica corriente social identificada con el proyecto genéricamente denominado Cuarta Transformación. Tres ministras que decidieron competir en junio próximo mantienen una dinámica discursiva de abierta asociación con la Cuarta Transformación, sobre todo Lenia Batres y Loretta Ortiz, con un decaimiento en semanas recientes de Yasmín Esquivel, a quien están cobrando una extraña actitud que ha favorecido el interés del magnate Ricardo Salinas Pliego en cuanto al pago de impuestos, además de un igualmente extraño apoyo con aire retributivo en canales de televisión y voces cercanas a tal personaje.

El punto más delicado de este proceso, sin embargo, está en el terreno ya no de lo idóneo, sino de lo simplemente aceptable en cuanto a aspirantes con antecedentes negativos, no sólo en el plano de mayor análisis público, el relacionado con la Corte, sino en los demás ámbitos de juzgados y magistraturas, donde podrían colarse figuras totalmente contrarias a los propósitos de moralización y justicia.

Donald Trump ha puntualizado que no está bromeando al hablar de la posibilidad de buscar una tercera estancia en la presidencia de Estados Unidos. Lo hizo ayer al ser entrevistado por Kristen Welker para NBC News. A pesar de que la Constitución del vecino país establece que sólo son posibles dos mandatos, Trump asegura que mucha gente desea que él cumpla un tercer periodo, aunque él está centrado en el presente.

Aparte de la posibilidad de reformar la Constitución para abrirle paso, Trump ha esbozado otros métodos. Por ejemplo, que el actual vicepresidente, James David Vance, se postulara para presidente y luego le pasara la estafeta (no lo precisó, pero ha de entenderse que con Trump lo acompañaría en la fórmula). Ofende el multimillonario naranja a su actual vicepresidente al considerar que lo puede usar como títere, y al arcaico y deficiente sistema político estadunidense que, con todo y todo (incluyendo que el presidente actual sea un delincuente sentenciado), no ha llegado a osadías tramposas tan explícitas y descaradas.

Y, mientras el presidente de Estados Unidos vuelve a generar incertidumbre en la economía mexicana a causa del Día de la Liberación, el próximo 2, en que decidirá aranceles con impacto en varios países y definirá lo que a México corresponda, en un contexto tan impreciso que la presidenta Sheinbaum expresó ayer en Sonora: “¿Saben qué va a salvar a México?, que hay Cuarta Transformación y que el principio es: ‘por el bien de todos, primero los pobres’”.

México SA

Infonavit: 3 mil 800 denuncias // Cueva tripartita de ladrones // Particulares y negocios ilegales

Carlos Fernández-Vega | La Jornada

De siempre se supo que la tenebrosa trilogía que administraba al Infonavit (gobierno, patrones y líderes obreros) convirtió a esa institución en un campo extremadamente fértil para hacer negocios privados, abiertamente ilegales, con recursos de los trabajadores que, se suponía, eran los beneficiarios de la política de vivienda popular, puesta en marcha 53 años atrás. En el historial, atraco tras atraco, con un monumental déficit de vivienda.

A lo largo de esas décadas y a la vista de todos, esa corrupta trilogía transformó al Infonavit en una gran fábrica de fortunas privadas –las de sus integrantes y cómplices del sector de la construcción– con dineros ajenos que, en el mejor de los casos, entregaba a los trabajadores viviendas de pésima calidad, cada vez con dimensiones más pequeñas (hasta entregar verdaderos huevitos), alejadísimas de los centros laborales y a precios exorbitantes, sin olvidar los abultados intereses que hicieron impagables los adeudos de millones de familias.

Desde el primer minuto de este gobierno se ha denunciado y documentado el tenebroso proceder y las sucias prácticas de esa trilogía, la cual, por razones de miles de millones de pesos, puso todo tipo de trabas para impedir que se reformara la Ley del Infonavit. Con todo, la nueva legislación fue aprobada y sigue la limpieza a fondo, porque donde se aprieta sale pus.

En este sentido, la presidenta Sheinbaum actualizó el avance del programa de limpieza del instituto: la larga noche terrible que vivió México con los gobiernos neoliberales hizo del Infonavit un negocio muy corrupto, como muchas otras cosas en el país; en todos sus gobiernos, de 1982 a 2018, en vez de construir vivienda para la gente, (se dedicaron) a puro negocio corrupto, y detalló que con lo hasta ahora investigado suman 38 las carpetas en las fiscalías, pero van a ser 3 mil 800 por fraudes que se hicieron a las y los trabajadores afiliados.

Algo más dijo la mandataria: el director general del Infonavit, Octavio Romero, acaba de anunciar: 850 mil viviendas que fueron abandonadas están vandalizadas o de plano invadidas, 850 mil que se hicieron en aquel periodo. ¿Y el dinero?, pues en la bolsa de algunos porque no le dieron vivienda a la gente porque era puro negocio. Ahora, el Infonavit cumple para lo que fue hecho, para construir vivienda para las y los trabajadores de nuestro país, en especial para los de escasos recursos, es decir, que reciben entre uno y dos salarios mínimos. Además, anunció, cuatro millones de créditos de familias que no podían pagar o acabar de pagar, pues ya les descontamos los créditos que debían.

Por otra parte, el director del Infonavit dio a conocer que, con base en la más reciente Encuesta Nacional de Vivienda, en el país existe un déficit de más de 8 millones de casas, una carencia que a estas alturas no existiría si el Infonavit (quitando a esa trilogía corrupta) se hubiera manejado como se estipuló en su etapa fundacional. Pero como el hubiera no existe, más de cinco décadas después quienes han pagado por las tropelías de ese grupo mafioso son los derechohabientes.

Octavio Romero se comprometió a no cometer los errores de los gobiernos neoliberales, cuando se construían casas de 35 metros, sin servicios y alejadas de los centros urbanos” y laborales, siempre privilegiando el ilegal beneficio económico de los constructores, pero dejaban a un lado el bienestar de la población. Ahora, las casas que vamos a edificar van a estar cerca de centros de trabajo, serán seguras, eficientes, confortables, asequibles y contarán con todos los servicios básicos, con la infraestructura necesaria y con equipamientos urbanos, como áreas verdes, deportivas y de convivencia social. Ello, mientras no deja de salir pus.

Las rebanadas del pastel

Tiene razón la Rayuela jornalera, cuando advierte que el alza en el precio de la tortilla sólo es un aviso… Ahí viene lo demás. En efecto, como en el caso de la gasolina, si aumentan los demás precios se van como hilo de media. A estas alturas hay ciudades (Mexicali, por ejemplo) en las que este producto básico se expende a 32 pesos el kilogramo… Si en apenas dos meses y días de su segundo mandato en la Casa Blanca ha destrozado a más no poder el de por sí precario equilibrio mundial, ahora Donald Trump amenaza con un tercer periodo presidencial, con lo que estaría en la mejor disposición de violar la Constitución estadunidense (ninguna persona será elegida para ese cargo más de dos veces). Pero al cavernícola le vale, y no estoy bromeando, según advierte.

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