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La explotación reproductiva en México: el paraíso del tráfico humano

Es evidente que el tema no puede darse por zanjado y merece una intervención urgente que atienda de manera integral el otro rostro de profunda injusticia social que conlleva la explotación reproductiva en México.

Abraham Madero Márquez * | Proceso

Algo comienza a preocupar a los sujetos del derecho internacional que desde el más alto nivel normativo suenan alarmas sobre los riesgos sociales que conlleva la existencia del mercado clandestino de renta de mujeres y venta niños vía la denominada figura de la “gestación subrogada” o “vientres de alquiler”. 

Durante las últimas dos décadas, en diversas partes del mundo se ha generado evidencia suficiente sobre el comportamiento nocivo de esta práctica que –disfrazada de derechos– en realidad cobija un negocio de intermediarios que permite una avenida de tránsito libre para el tráfico humano, so pretexto de lagunas normativas y la omisión de los órganos legislativos y judiciales en sede nacional.

Contrario a los argumentos de que la “maternidad subrogada” representa un tema de vanguardia y de supuesta progresividad de derechos que admite múltiples ángulos, en la práctica se trata de un fenómeno que asoma con meridiana claridad dos rostros bien definidos: la explotación y cosificación de mujeres con fines reproductivos y la gestación de bebés como un producto comercializable. 

No es casualidad que en semanas recientes el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea acordaron reformar la Directiva 2011/36/EU relativa a la prevención y lucha contra la trata de seres humanos y a la protección de las víctimas, a efecto de dictar parámetros mínimos para que la denominada “maternidad subrogada” se considere finalmente como una forma de explotación y se sancione como delito para aquellos que captan u obligan a una mujer para subrogar su vientre, así como a condicionar la venta de bebés en el contexto de trata de personas.

Esta directriz adoptada por el sistema europeo y sugerida como lineamiento regulatorio para los países de la Eurozona constituye un precedente relevante no sólo para aquella región, sino para el resto de los sistemas de protección a los derechos humanos a escala universal e interamericano, que ahora contarán con un nuevo estándar digno de ser ponderado, pues al considerar que la “maternidad subrogada” es una forma de explotación cuando encuadre en el contexto de la trata de personas, se hace un reconocimiento normativo explícito y del más alto nivel sobre los efectos nocivos contra las mujeres, y niños que nacen mediante esta práctica.

Países desarrollados como Alemania, Francia y España se han preocupado por examinar a fondo las causas sociales que rodean a esta industria decidiendo prohibir o regular de manera restrictiva la compraventa de estas dignidades en sus marcos legales. Para los parlamentos y tribunales supremos de estas naciones no hay medias tintas, la filiación es un asunto de Estado –no de contratos ni de lucro–, donde el interés superior de la niñez y la protección de las embarazadas debe prevalecer por encima de cualquier perspectiva y no puede regirse bajo una lógica de mercado.

En el caso mexicano este fenómeno no ha sido abordado con la completitud y seriedad que exige, pese a que nuestro contexto social y normativo claramente dista de ser el de los países europeos, no sólo por su diseño, sino sobre todo por la realidad social o cultural en el que se pretenden insertar este tipo de mecanismos. 

Aquí la industria de la subrogación ha encontrado en las desigualdades sociales, la precariedad de nuestro Estado de derecho y en el activismo judicial, un ambiente proclive para instalar –sin ningún tipo de control– un mercado de clínicas dedicadas profesionalmente a la captación silenciosa de mujeres para su renta y a la oferta de niños para su comercialización, especialmente en las zonas sur y centro del país.

A escala federal no existe una ley que prohíba la explotación reproductiva en México, tampoco la legislación general en materia de salud establece mecanismos para que las autoridades sanitarias supervisen y, en su caso, sancionen el funcionamiento irregular de clínicas o centros de reproducción asistida cuando realicen procedimientos contrarios a la dignidad de las embarazadas vía contratos que contienen cláusulas ilegales que atentan contra su salud y derechos fundamentales.

En el ámbito estatal, Tabasco y Sinaloa son las únicas entidades que expresamente permiten esta práctica dentro de sus códigos civiles. Mientras que Querétaro y San Luis Potosí la prohíben, en el resto del país la explotación reproductiva no se regula o existen vacíos que convierten a México en un paraíso ideal para el turismo reproductivo.

En 2021 el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación discutió una acción de inconstitucionalidad y un amparo relacionados con la regulación de la gestación subrogada en Tabasco. Sorprendentemente, pese a contar con los elementos normativos, recomendaciones internacionales y la evidencia de un buen número de casos de mujeres que han denunciado ser víctimas de esta práctica, así como de testimonios que dan cuenta de las vulneraciones a los derechos de los niños, la interpretación del máximo tribunal en ambos asuntos privilegió la misma narrativa ideológica de escritorio sobre la “libertad de decisión” y “voluntad” de las madres gestantes, así como del “derecho” de dichas clínicas para ofertar este tipo de servicios o la libertad de los solicitantes para acudir a esta práctica. El mundo al revés.

En cambio, la Corte no dedicó ningún renglón, argumento o ponderación jurídica sobre la protección reforzada que precisamente esas mujeres y los niños que nacen mediante estas técnicas requieren para evitar ser –como en la realidad ocurre– víctimas del mercado de lucro, trata, discriminación, explotación y abuso de que son objeto. 

En tales resoluciones se ignoró que Tabasco es una de las entidades con los indicadores más significativos de rezago, pobreza y desigualdad social. Pasó por alto que las mujeres jóvenes captadas por las clínicas y orilladas por condiciones precarias en las que viven, por ejemplo, en zonas como el Estado de México y la capital del país, donde también se han detectado casos de este tipo, se encuentran a merced de su situación económica y son obligadas a sujetarse a las cláusulas de estos contratos a cambio de dinero.

De igual manera, ni las organizaciones que promovieron estos litigios ni la Corte se pronunciaron sobre el hecho incuestionable de que los niños que nacen bajo esta práctica son tratados como meros objetos de comercio, vulnerando diversos derechos humanos como su derecho a la nacionalidad, identidad, a conocer su origen genético y biológico, así como el derecho a permanecer con su familia de origen. 

Y quizá lo más delicado, en dichas sentencias ni por asomo se realizó un análisis de ponderación sobre los parámetros de protección reforzada que exigen en este tema la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño y de la Niña (art. 7, 9 y 35); el Protocolo Facultativo de la Convención de los Derechos del Niño relativo a la venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de los niños en la pornografía (art. 2 a y 3); el Protocolo Adicional de la Convención contra el Crimen Organizado Transnacional (art. 3 a); y la Convención para la Eliminación de Todas Formas de Discriminación Contra las Mujeres (CEDAW, en sus artículos 3 y 6).

Ante este escenario, es evidente que el tema no puede darse por zanjado y merece una intervención urgente que atienda de manera integral el otro rostro de profunda injusticia social que conlleva la explotación reproductiva en México, vista no sólo a partir del privilegio o del poder económico de quienes acuden y se benefician de esta práctica, pues el fin no justifica los medios.

La decisión que adoptó el Parlamento Europeo representa un mensaje contundente hacia la comunidad internacional, el gremio jurídico, los tribunales constitucionales y sobre todo para los órganos legislativos y parlamentos de los Estados.

En el Early Institute hemos dedicado más de una década en investigar, documentar y visibilizar de manera objetiva los riesgos de la explotación reproductiva en México, creemos que finalmente se está logrando un cambio de paradigma y que existen las condiciones normativas y de evidencia social que permitirán una renovada lectura de esta temática a partir de los próximos años.

Estamos seguros de que la nueva composición del Congreso de la Unión y la mayoría de los congresos estatales comprenderán la necesidad de prohibir esta práctica como una de las formas de explotación, trata y discriminación más severas que actualmente existen contra mujeres y niños en México.

* Abogado. Doctorando en Derecho por la Universidad Panamericana. Director ejecutivo del Think Tank mexicano Early Institute.

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Los riesgos para los datos personales en el trámite de pasaporte de menores

La información sensible de los menores, así como la de sus padres o tutores, se debe manejar de manera adecuada, evitando su uso indebido y garantizando su privacidad. Esto es crucial para prevenir situaciones como el robo de identidad o la trata de personas.

Julieta del Río* | Proceso

El ejercicio de los derechos de Acceso, Rectificación, Cancelación, Oposición y Portabilidad de Datos Personales (llamados derechos ARCOP) permite observar fallas en los procesos burocráticos de las autoridades.

En la más reciente sesión del Pleno del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), resolvimos un caso que demuestra que algunas acciones gubernamentales pueden poner en peligro la integridad de menores de edad, por ejemplo, al emitir un pasaporte que permitiría su salida del país.

La relación entre la protección de datos personales y la correcta operación del trámite migratorio para obtener el pasaporte mexicano en menores de edad es fundamental. La información sensible de los menores, así como la de sus padres o tutores, se debe manejar de manera adecuada, evitando su uso indebido y garantizando su privacidad. Esto es crucial para prevenir situaciones como el robo de identidad o la trata de personas.

En el caso que refiero, una persona solicitó el documento de identificación presentado ante la oficina de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y la firma que autorizó la emisión del pasaporte de su hija menor de edad. Además, la persona solicitante mencionó no estar enterado ni haber dado su consentimiento para dicho trámite.

En su respuesta, la SRE puso a disposición la información identificada, previa acreditación de la personalidad del titular y la menor de edad. Sin embargo, el ciudadano interpuso su queja en el INAI en contra de la secretaría, argumentando que la dependencia le solicitó presentar la credencial del INE de su hija, lo cual le era inviable, ya que la menor de edad no cuenta con dicha identificación.

Como comisionada nacional, mi resolución fue modificar la respuesta de la SRE, a efecto de que realice la entrega de la información con la previa acreditación de la personalidad, en las oficinas más cercanas al domicilio del ciudadano.

Para tramitar el pasaporte a menores de edad, la información oficial menciona que se debe contar con la presencia de ambos padres o de quien ejerza la patria potestad. La tendencia en este trámite ha favorecido el uso de nuevas tecnologías para agilizar el registro, pago y cita vía internet, lo cual permite procesos más ágiles. En esta misma sintonía, desde 2021 se presentó el nuevo pasaporte electrónico que contiene un chip, hologramas y una hoja de policarbonato como medidas de seguridad, características que lo vuelven infalsificable.

En este contexto donde vemos un mayor uso de recursos enfocados a la seguridad del pasaporte, es crucial que los datos personales de los menores de edad se manejen con el más alto nivel de confidencialidad y resguardo. La protección de estos datos incluye verificar la autenticidad de los documentos presentados, asegurar que sólo las personas autorizadas tengan acceso a la información y mantener registros precisos para evitar fraudes y errores.

La correcta implementación de los derechos ARCOP permite a la ciudadanía controlar cómo se utilizan sus datos personales o los de sus hijos, garantizando que cualquier irregularidad pueda ser corregida a tiempo y que la información se maneje de acuerdo con las leyes de protección de datos. Es fundamental proteger la integridad y seguridad de los menores, quienes son un grupo especialmente vulnerable en situaciones de migración y viajes internacionales.

* Comisionada del INAI.

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Arsenal

La mano de López Obrador

Francisco Garfias | Excelsior

Se nota la mano de Andrés Manuel López Obrador en tres de los cuatro nombramientos que hizo ayer la virtual presidenta electa Claudia Sheinbaum.

Salvo Omar García Harfuch, mal visto en Palacio por sus antiguos lazos con García Luna, los otros tres están identificados con el Presidente saliente.

Rosa Icela Rodríguez va a la Secretaría de Gobernación. La conocí cuando era reportera de La Jornada. Una mujer inteligente y sensible. Su estilo no es de confrontación.

Pero su trayectoria tiene poco que ver con el desarrollo político del país y la conducción de las relaciones del Ejecutivo con los otros Poderes de la Unión, que son tareas que realiza esa secretaría.

Su expertise es desarrollo social y seguridad pública. Ya adelantó la futura Presidenta que ella no dialogará directamente con la oposición. “Para eso está la Secretaría de Gobernación”, dijo.

El reto para mi paisana, Rosa Icela, es mayor. Se va a sentar en la silla que ocuparon Ruiz Cortines, Díaz Ordaz, Echeverría, antes de llegar a la Presidencia de la República, o destacados políticos como Reyes Heroles, Gutiérrez Barrios o el propio Bartlett.

“El mensaje que nos manda es que seguirá el desprecio de López Obrador por la política”, sintetizó Juan José Rodríguez Prats, tres veces diputado federal del PAN y una senador.

El analista Federico Berrueto, en cambio, considera que la integración del gabinete, hasta ahora, da una idea de un cambio importante. López Obrador no gobernó con el gabinete, ella sí lo hará, sostiene.

Berrueto nos mandó un video que grabó para El Financiero en el que dice que el tabasqueño “ha sido de un pragmatismo fuera de lo institucional y esto ha significado el deterioro de la Secretaría de Gobernación”.

Y, sin embargo, Rosa Icela aparece con 92% de opiniones favorables en el análisis de la Conversación Sociodigital que hizo el grupo MW. Sólo tiene un 8% de negativos.

* Mario Delgado será secretario de Educación. “Es un pago del Presidente por su ciega obediencia y todos los sapos que se tragó”, nos dice Fernando Belaunzarán, filósofo de formación, político de profesión, irreverente de tradición.

“La SEP le queda grande, pero después de Delfina y Leticia, no se notará”, vaticinó el también exdiputado del PRD.

Delgado fue secretario de Educación cuando Marcelo Ebrard, al que le dio la espalda, fue jefe de Gobierno de la CDMX. Es presidente nacional de Morena.

De los cuatro, es el que más opiniones negativas tiene en la conversación digital: 75% negativas y sólo 25 positivas.

MW Group dice que en las redes mencionan que en lugar de estar en la SEP, Mario debería estar en la UIF, por sus supuestos nexos con huachicoleros.

* Ariadna Montiel se queda en Bienestar, una secretaria de gran importancia electoral. “No la soltó el Presidente”, hace notar Belaunzarán.

En las redes dicen que ha dejado testimonio de su capacidad, pero le recuerdan que en su gestión fue acusada por Marcelo Ebrard de desviar recursos federales para favorecer a Sheinbaum en la elección interna del candidato(a) oficialista a la Presidencia de la República. Tiene 31% negativos y 69 positivos.

* Omar García Harfuch va a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana. Es el único identificado plenamente con Claudia Sheinbaum. En la conversación digital le reconocen su buen desempeño en Seguridad Pública de la CDMX.

Pero “va de adorno, porque será un jefe de policía sin policías. La Sedena manejará la Guardia Nacional”, destaca Belaunzarán.

Omar tiene 62% de percepción positiva y 38% negativa.

* Nos comunicamos vía WhatsApp con la exdiputada Lorena Beauregard, candidata del PRI y PAN a la gubernatura de Tabasco en las pasadas elecciones.

Le pedimos su opinión sobre la incorporación de José Ramiro López Obrador, hermano del Presidente, como secretario de Gobierno en Tabasco y de Julián Romero Oropeza, hermano del director de Pemex, como secretario  de Administración de Finanzas de Javier May, próximo gobernador del estado.

Cito textual su respuesta: “Está muy mal, aunque mi pronóstico es que la jugada será que May esté dos años en el gobierno. Pedirá licencia para irse al gobierno federal y que Pepín López lo sustituya en el gobierno para que la familia de López Obrador tenga el control para seguir sangrando el presupuesto”, respondió.

* La morenista Ana Lilia Rivera salió al paso de los rumores en torno a su intención de reelegirse como presidenta de la Mesa Directiva del Senado.

“No, no. Creo que he cumplido con un ciclo que me correspondió en esta Legislatura…Terminó ese espacio. Hay que dar oportunidad a nuevas compañeras y compañeros”, remató.

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Nudo gordiano

El plan maestro de Alito Moreno

Claramente, ocho años más de su liderazgo es justo lo que necesita un partido en plena desintegración.

Yuriria Sierra | Excelsior

¡Ah, qué maravilla! Nuestro querido Alejandro Alito Moreno, ese gran visionario de la política mexicana, nos deleita una vez más con su infinita sabiduría. ¿Quién más podría tener la brillante idea de aferrarse al timón de un barco que no sólo se hunde, sino que también ya está, prácticamente, en el fondo del mar?

Tras la aplastante victoria electoral del PRI el pasado 2 de junio (porque perder por paliza es la nueva forma del triunfo moral aquí y en tantísimos otros países, ¿no?), Alito ha decidido que lo mejor para su partido es seguir bajo su iluminada dirección hasta el lejano 2032. ¡Bravo! Porque, claramente, ocho años más de su liderazgo es justo lo que necesita un partido en plena desintegración.

¿Qué pretende Alito? Bueno, es evidente que busca negociar desde una posición de fuerza. Después de todo, ¿qué mejor momento para hacer tratos que cuando tu partido se desmorona y tus militantes huyen como ratas de un barco que se hunde? Es la estrategia perfecta: “Mírenme, soy el líder de lo que queda de un partido otrora poderoso. ¡Teman mi influencia sobre estas gloriosas ruinas!”. O acaso saliva por la noche creyendo que será él quien venderá a precio de oro la colaboración de los dos senadores que le faltarán a Morena para la mayoría calificada en el Congreso.

Quizás su verdadera intención sea protagonizar la rapiña por los restos del otrora poderoso PRI. Imaginen la emoción de pelear por las sobras, por los muebles viejos de las oficinas, por el último peso en las arcas del partido. ¡Qué emocionante debe ser presidir desde y sobre las migajas!

O tal vez, sólo tal vez, Alito aspira a algo más grande: pasar a la historia como el auténtico enterrador del PRI. Porque, seamos honestos, ¿quién no quiere ser recordado como el capitán que hundió definitivamente el Titanic de la política mexicana? Es un legado envidiable, sin duda. Buscar ser él (y no López Obrador) el arquitecto de la extinción, quien se lleve todo el crédito de haber logrado que el PRI se esfume del horizonte político nacional.

En fin: regocijémonos ante este espectáculo de tenacidad y visión política. Mientras el PRI se desmorona como un castillo de naipes en medio de un huracán, Alito se mantiene firme al volante, conduciendo con determinación hacia el precipicio. Porque si vas a estrellarte, mejor hacerlo con estilo y determinación, ¿no es así?

Así que adelante, Alito. Sigue presidiendo (y devorando las que puedas) sobre tus migajas hasta 2032. Estamos ansiosos por ver aquello que quedará del PRI para entonces. Quizás sólo una placa conmemorativa que diga: “Aquí yace el PRI. Alito estuvo aquí”.

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Razones

Diferencia y ejercicio del poder

Los miembros del gabinete siguen definiéndose por la capacidad, los acuerdos internos y externos y sus personalidades políticas.  Su forma de entender y ejercer el poder.

Jorge Fernández Menéndez | Excelsior

Ya analizaremos con detalle los nuevos nombramientos que hizo Claudia Sheinbaum este jueves. Los miembros del gabinete siguen definiéndose por la capacidad, los acuerdos internos y externos y sus personalidades políticas. Su forma de entender y ejercer el poder. Los cuatro, Omar García Harfuch en Seguridad Pública, Rosa Icela Rodríguez en Gobernación, Mario Delgado en la SEP y Ariadna Montiel en Bienestar, tienen personalidad y peso propios, significan algo hacia dentro y hacia afuera, y generan también interlocuciones diferentes.

Ése parece que será el estilo personal de gobernar de Sheinbaum. Y ese estilo establece diferencias que trascienden la ideología y los acuerdos evidentes con el presidente López Obrador. No se trata de pintar rayas. Es la forma de ejercer el poder lo que puede diferenciar esta administración de su sucesora.

En su célebre libro El estilo personal de gobernar, Daniel Cosío Villegas dice que “puesto que el presidente de México tiene un poder inmenso, es inevitable que lo ejerza personal y no institucionalmente… Es decir, que el temperamento, el carácter, las simpatías y las diferencias, la educación y las experiencias personales influirán de un modo claro en toda su vida pública y, por tanto, en sus actos de gobierno”. Don Daniel hablaba entonces de Luis Echeverría, pero la definición se puede aplicar perfectamente al presidente López Obrador. Es imposible comprender su forma de ejercer el poder sin asumir que del que goza es inmenso, que lo hace de una forma mucho más personal que institucional, y que se rige por su temperamento, sus simpatías, por su educación y experiencias personales, tan afincadas en aquellos años de su inicio personal y político.

La reforma propuesta al Poder Judicial es una demostración evidente de ese estilo personal de gobernar. No hay elemento alguno que sustente la utilidad de una reforma en los términos en los que está planteada. No existen ni antecedentes nacionales o internacionales de que la elección directa de jueces, magistrados y ministros sea más eficiente, represente mejor los intereses de la sociedad y/o evite o disminuya la corrupción. Al contrario, puede ser un instrumento de corrupción, de penetración de factores de poder, desde partidos hasta criminales, pasando por empresarios o grupos religiosos; acabará con miles de carreras judiciales y terminará limitando seriamente la independencia judicial o, de plano, subordinando ese poder al Ejecutivo.

En el fondo, como diría Cosío Villegas, es la demostración de un poder que se ejerce en forma personal y no institucional, incluso para con su sucesora. Los intentos de atemperar la reforma, de ponerle matices, de tratar de darle cabida a sus críticos, terminan desde el ámbito presidencial siendo desechadas. Cuando el Presidente dice que no habrá concertacesiones ni negociación, la pregunta pertinente es para qué entonces se realizan los foros nacionales. Se supone que es para conocer posiciones, cotejarlas, negociar acuerdos y buscar las mejores soluciones. Qué sentido tiene participar en ellos si desde el poder presidencial se descarta que eso pueda ocurrir.

Existen serios temores respecto a la certeza jurídica en que se dejará a la sociedad con la reforma. En el terreno empresarial, muchas inversiones están en stand by esperando ver qué sucede. Nuevos inversionistas ya ponen como condición para hacerlo que, en caso de diferencias o violaciones de los acuerdos, sea en los tribunales estadunidenses donde se litiguen los casos. El propio secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O, tuvo que estar la semana pasada en Londres para tratar de disipar temores y dijo, según las versiones de quienes estuvieron en esos encuentros, que la reforma será matizada por la próxima administración. Pero eso se niega desde la mañanera.

La ministra Yasmín Esquivel hizo una propuesta que permite graduar la reforma y avanzar, paso a paso, en ella. Se podrá estar o no de acuerdo con lo que propuso Esquivel, pero la intención evidente, en consonancia con lo que se piensa en el equipo de la virtual Presidenta electa, era reformar el Poder Judicial sin dinamitarlo. Algo similar han propuesto otros ministros con diferentes matices.

La intransigencia presidencial, alimentada por los dirigentes más duros de Morena, deja en una muy difícil posición a Claudia: si va a una reforma sin matices comienza su gobierno con la desconfianza de inversionistas y empresarios, y con un Poder Judicial paralizado durante meses; si la matiza, se distancia de un Presidente popular, poderoso y que piensa ejercer plenamente el poder, por lo menos, hasta el último día de su mandato. E imponer como legado esa reforma.

Esa forma de ejercer el poder de la que hablaba Cosío Villegas también se puso de manifiesto en el caso de Latinus, sus periodistas y colaboradores. Se podrá o no estar de acuerdo con el periodismo que se hace en Latinus, con Carlos Loret o con Víctor Trujillo, pero divulgar sus salarios e ingresos, de ellos y de otros colaboradores de ese medio, y de muchos más como ya se hizo muchas veces en la mañanera, es una violación a la ley y al derecho a la privacidad.

Pero eso es lo que pasa cuando se ejerce el poder con base en “el temperamento, el carácter, las simpatías y las diferencias, la educación y las experiencias personales” de un mandatario, mismas “que influyen en toda su vida pública y, por tanto, en sus actos de gobierno”. El estilo personal de gobernar que tanto criticaba Cosío Villegas en Luis Echeverría… hace medio siglo.

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Astillero

Mario X. Delgado en la SEP // CNTE lo impugna // García Harfuch: Batman sin batiseñales // Rosa Icela y Ariadna, sin ruido

Julio Hernández López | La Jornada

Mario Delgado ligó cargo a pesar de todos los cargos que una parte del cuatroteísmo le endilgó a cuenta de bastantes candidaturas viscosas, no sólo la del tentativamente lilitellezco Sergio Mayer, por cuya bolita de subibaja ideológico (es un decir, este adjetivo) terminó sin rendir cuentas, ya encaminado a dar el brinco a la secretaría de educación electoral, perdón, pública.

Especializado en la materia sí es Mario X. o, con más precisión, en ciertas maniobras relacionadas con la materia, pues junto a Claudio X. González impulsó como diputado ebrardista del PRD la reforma educativa de Enrique Peña Nieto. En la más reciente movilización de la CNTE en la Ciudad de México, los profes de esta organización tan claridosa le soltaron en su cara reproches por aquellos tiempos peñaclaudistas. Incluso le corearon: ¡Morena, decía / que todo cambiaría! / ¡Mentira, mentira! / La misma porquería!

Poco elegante pero, sobre todo, poca visión estadista se advierte en el constante uso de la reverenciable silla secretarial de la educación pública para pagos por servicios políticos o electorales. Mario fue secretario de educación con Marcelo Ebrard en el gobierno de la CDMX, como fue secretario de finanzas y como aún es presidente nacional de Morena: cumplidor de instrucciones superiores con una cuota a rascar (grande o chica, ya es otro asunto) para fines personales.

Por cierto, gruesamente distanciado el susodicho Delgado de su anterior jefe y promotor, Marcelo, del que ya no es carnal. Por cierto, para pagarle a Mario sus servicios partidistas (aparte de lo anteriormente caído, sobre todo en candidaturas y gastos de campañas), la nueva administración hubo de posponer para mejores momentos la designación realmente deseada, la de la universitaria Rosaura Ruiz a la que, en compensación a cuenta de cambios que se podrían dar en el gabinete claudista a mitad de sexenio, se le habilitó un Conahcyt con grado de secretaría. Por cierto, nada de lo que se ve hoy en estos acomodos de gabinete debe darse por políticamente cierto hasta que, un poco más adelante, la científica de la coleta se asiente y se siente en la silla todopoderosa.

El otro ganador en términos de polémica ha sido el Batman capitalino, Omar García Harfuch, al que han enviado a una oficina de relumbrón desde la cual no necesariamente podrá responder con fuerza y eficacia a las señales luminosas de auxilio. Sí, queda como secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, cosa tan cantada, pero no tendrá fuerza policiaca real, pues la Guardia Nacional ni ha estado ni estará bajo mando civil, así que le quedarán agentes cuidadores de edificios y similares. Aunque habrá de verse si le agencian al secretario favorito, desde ahora mencionado como precandidato presidencial, órganos de inteligencia y otros menesteres (¿y más adelante, Gobernación, como fantasean algunos de sus cercanos?).

Para fortuna de las otras dos designadas, Rosa Icela Rodríguez Velázquez y Ariadna Montiel, sus nombramientos no generaron las turbulencias que hubo con los varones. La próxima secretaria de Gobernación les conoce el modito al saliente y a la entrante, de tal manera que será un puente institucional aceptable en la finca chiapaneca de sonoro nombre y en la silla de Palacio con ocupante femenina. Montiel, confirmada en el Bienestar (es decir, en el cargo), será secretaria transexenal como Rogelio Ramírez de la O en Hacienda.

Por cierto, rondaba ayer en corrillos de maledicencia política una aritmética que este tecleador despistado no alcanza a entender: ¿tres para ya sabes quién y uno para también ya sabes quién? Lo bueno es que a este golpeador de teclas lo que le genera ahora sana curiosidad es saber quién quedará en Morena, ¿una alcaldesa predeterminada, hacia la que ya se mueve algo parecido a la cargada de los tiempos priístas? No se pierda el siguiente episodio. ¡Hasta el próximo lunes, en la semana en que se supone ya estarán los nombramientos de Sedena y Semar (¿qué, tan difícil ha estado la concertación?)!

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México SA

Avanza Internet para Todos // Atiende a zonas olvidadas // Sheinbaum: más nombramientos

Carlos Fernández-Vega | La Jornada

Cuando al inicio de su mandato anunció la creación del Banco del Bienestar, el presidente López Obrador comentó que algunos banqueros se pusieron más que nerviosos por lo que calificaron de competencia desleal, a lo que el mandatario les dijo: si ustedes se comprometen a invertir y abrir sucursales para atender a la población en las zonas en las que la nueva institución operará (es decir, las más alejadas y desatendidas por esos mismos barones), pues adelante, sin problemas. La respuesta de los angustiados fue el silencio sepulcral. Obvio es que ni un peso arriesgarían en esa aventura popular, porque no les era redituable, y como no lo harían Andrés Manuel les reviró: entonces, no estorben.

Algo similar sucedió cuando el propio López Obrador dio a conocer el programa Internet para Todos, sin fines de lucro: a los oligarcas acaparadores de ese mercado se les pusieron los pelos de punta y arguyeron lo mismo: competencia desleal y aventura popular. Claro, obtuvieron la misma respuesta: si atienden a la población en las zonas olvidadas… Entonces, no estorben, y siguió adelante, en el entendido de que alrededor de 20 millones de mexicanos permanecían incomunicados por no tener acceso a esa tecnología, de tal suerte que era urgente cerrar la brecha de retraso y marginación.

En aquella ocasión, el mandatario denunció que alrededor de 500 municipios del país (más o menos 20 por ciento del total) no tenían posibilidad de comunicarse por medio de Internet, ni las cabeceras municipales; no se podía siquiera hablar por teléfono celular. Por su parte, Manuel Bartlett, director de la Comisión Federal de Electricidad y encargado poner a caminar dicho programa (infraestructura incluida, con cerca de 12 mil torres) comentó que millones de niños en México no pueden quedar en desventaja frente a sus contemporáneos porque viven en lugares a los que el acceso se considere antieconómico y no rentable. Esto es una ina-ceptable injusticia para el país.

Así, en materia, López Obrador procedió en riguroso sentido contrario que, por ejemplo, Felipe Calderón, quien descaradamente entregó al capital privado (Televisa-Telefónica Movistar-Megacable), mediante hoteles de conexión, 34 mil 500 kilómetros (propiedad del Estado) de tendido de fibra óptica, con cobertura nacional, que en ese momento tenían la Comisión Federal de Electricidad y la extinta Luz y Fuerza del Centro (LFC) para dar servicio a esa población marginada.

Pues bien, ayer el coordinador de Estrategia Digital Nacional de la Presidencia de la República, Carlos Calderón Mercado, informó que Internet para Todos se inició prácticamente desde cero, siempre con el objetivo de conectar con Internet a toda la población del país, porque el abandono de la infraestructura en telecomunicación era total en zonas poco redituables para los intereses de empresas particulares, es decir, en la mayor parte de los casos, las comunidades más alejadas y pobres.

A estas alturas, sorteando problemas inesperados, el porcentaje de cobertura poblacional es de 95.3 (si se prefiere alrededor de 120 millones de personas), y van por el 100 por ciento para llevar este derecho humano a las poblaciones más alejadas y conectarlas.

A su vez, el director general de CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos, David Pantoja Meléndez, detalló que para este año estarán funcionando 12 mil 629 torres de telecomunicaciones. En el caso del servicio de Internet gratuito, existen 98 mil 960 puntos instalados en todo el país, sobre todo en las comunidades que tienen más dificultades para conectarse, y a pesar de ello cerca de 27 millones de usuarios lo han logrado, sin costo.

Las rebanadas del pastel

Toma forma cuasi definitiva el equipo de trabajo de la virtual presidenta Claudia Sheinbaum, quien ayer dio a conocer cuatro nombramientos más como parte de su futuro gabinete legal. Faltan posiciones clave, como los titulares de las secretarías de la Defensa Nacional y de Marina, pero en vía de mientras ya se conoce el nombre de quien despachará en Bucareli: Rosa Icela Rodríguez, excelente funcionaria en todos los puestos públicos que ha ocupado. También se destapó al próximo secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, aunque de tiempo atrás estaba más que cantado: Omar García Harfuch. En Bienestar repite Ariadna Montiel y en Educación Pública la próxima mandataria se animó a designar a Mario Delgado. Pendientes quedan, también, aquellos que formarán parte del gabinete ampliado, entre ellos los titulares de Petróleos Mexicanos y la Comisión Federal de Electricidad.

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Señoras presidentas

Jorge Carrillo Olea | La Jornada

La historia está llena de damas ilustres por mil razones, pero los varones las hemos tratado egoístamente. Les hemos dado acceso a presidir su país sólo cuando irrumpen imparables.

En tiempos cercanos la cosecha política ha sido notable: Margaret Thatcher, Angela Merkel, en Europa, y en terrenos latinoamericanos mucho más: Michelle Bachelet, en Chile; Dilma Rousseff, en Brasil; Laura Chinchilla, en Costa Rica; Violeta Chamorro, en Nicaragua; Mireya Moscoso, en Panamá, y María Estela Martínez de Perón y Cristina Fernández de Kirchner, ambas de Argentina.

Repasando esta larga nomenclatura se extraña la ausencia de una jefa de Estado mexicana. Países tan pequeños como Panamá o grandes como Brasil las han tenido, México no. ¿La razón?, no es la ausencia de grandes mujeres. Busquemos más bien en el machismo del régimen político posrevolucionario.

Por 80 años el PRI/gobierno ni remotamente consideró a una señora como candidata. No dio espacio a María de los Ángeles Moreno, a Dulce María Sauri o a Beatriz Paredes. El PAN que también tuvo su oportunidad después de Fox, no lo pensó impedido por su misoginia religiosa. La izquierda no supo crear una oferta para personajes del tamaño de Ifigenia. El sistema en conjunto nunca tuvo un proyecto femenino, tuvo que venir una corriente universal y una voluntad nacional para que se diera.

Pero como sea, ahí está la señora virtual presidenta electa Claudia Sheinbaum. Llegó por la voluntad popular. Ahora nos viene una exigencia de gran calibre: ¡dejémosla gobernar! El país requiere corrientes adversas inteligentes, firmes, leales a la democracia. No confundamos rencillas con oposición ni frustraciones con legitimidad.

Claudia es presidenta en momentos de enorme complejidad por más que en cada fin de administración nos jalemos los pelos anunciando el fin del mundo. Recordemos aquella histeria de José López Portillo quien, al rendir su último Informe, lloró, golpeó el atril, se declaró culpable de sus fallas; pidió perdón y se fue.

A pesar de que esas escenas hoy pintan más que ridículas, es inevitable recordarlas como lección: no es lo que cuenta empezar bien, sino terminar bien, asumiendo los propios riesgos desde el primer momento con entereza y serenidad para ejercer un mandato exigido como de alto nivel.

Un ejercicio justo, honesto y eficiente, al que hoy habrá que sumar aquello que hasta hoy no habíamos tenido necesidad de descifrar: los enigmas y circunstancias del hecho de ser gobernados por una mujer.

Se trata de gobernar un país desapasionadamente, con firmeza, objetivos, metas y programas sensatos. Eso sería algo y ya es mucho. Ahora la responsable es una mujer a la que nuestro machismo originario ya le señala como defectos centrales ser serena, firme, clara y predecible. ¡Vaya defectos! Cuando es eso precisamente por lo que se le eligió. Esos antis desearían ver a la mujer actual como un personaje literario delicado, propio de la Jane Austen del siglo XIX.

Del PRI brotan voces machistas, valentonas, ataviadas de oposición ideológica. No conocen el camino de ser de respetables; son indigentes en la materia, sólo buscan el poder por el dinero, más dinero. Emocionalmente se identifican con la personalidad de algún ídolo ranchero y bravucón.

La presidenta Claudia suma como opositores a empeñosos stars miembros del PAN, que no son lo peor, están fracasados. Más letales son los embozados que sonríen, lucran y atacan con golpes bajos. Pero los hay peores: aquellos membretados como fieles miembros de su círculo, pero que dan la espalda cuando en los hechos no se cumplen sus expectativas.

Y ese es el frente palabrero. Ahora viene el desafío formal: la señora tiene el deber institucional de garantizar la gobernabilidad, considerando en ello como lo más arduo la seguridad pública, debe definir el perfil de las fuerzas armadas, cuidar las finanzas, torear a Trump y 100 lindezas más. Ese es a la ligera el paquete duro de la debutante señora presidenta.

Ese es su desafío institucional agregado por el recóndito plus de ser la primera presidenta de este nudo gordiano llamado México. El paquete se constituye tanto con grandes retos como promisorios momentos, ¡capturemos los dos! La coyuntura es propia para reconocer que en ciertos espacios nuestra democracia tiene limitados avances como es la igualdad de oportunidades ante la desigualdad vigente. Hoy se da un delicado paso más.

Para terminar con acento histórico, femenino fundamental de fines de la Edad Media, es propio recordar a la primera reina de España, Isabel la Católica, que igual quieren llevarla a los altares que hundirla en el averno. Desempolvemos entre otras cosas que en 1503 aprobó los casamientos interétnicos. Una forma eminente de igualdad.

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