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Propósitos inaplazables

Carlos Carranza

Excelsior

Hemos llegado a las últimas horas de un año convulso en el que, con toda claridad, lo que se ha puesto en juego no sólo es el futuro inmediato de nuestro país. Quizá desde la obcecación y el egoísmo que florece en las trincheras políticas y partidistas, tal vez desde el silencio que rodea a la barbarie y el salvajismo o simplemente desde la poca claridad del impacto que sufriremos a consecuencia de la crisis climática y la carencia del agua, por mencionar algunos aspectos, el próximo año –del cual ya se escuchan los lejanos murmullos de sus campanadas– terminará por impactar a las futuras generaciones.

Sé que no es el mejor de los inicios cuando se trata de realizar una suerte de balance para determinar cómo nos fue durante el año que culminará en unos cuantos minutos. Sin embargo, también es una manera de colocar en el pizarrón de los pendientes aquello que es inaplazable, lo que está más allá de una coyuntura política, como tantas otras que hemos experimentado: es necesario que no perdamos la brújula y el camino que nos permitan generar un futuro en el que la vida y la dignidad, la justicia y la paz sean los cimientos de lo cotidiano. Más de una persona enarcará la ceja, mirará con recelo cada una de estas palabras que, a fin de cuentas, no dejan de ser el eco de los discursos llenos de politiquería y obscenidad con los que hemos convivido a lo largo de los últimos años.

Y quizá en este punto radique uno de los mayores retos: es imperante recuperar, una vez más, el lenguaje, las palabras que han sido arrebatadas por esa suerte de clase política que, además, no deja de fundamentar el vacío de sus ideas con discursos redactados a la medida de la mediocridad y la vacuidad. ¿Cómo se escuchan, el día de hoy, términos como esperanza, futuro o solidaridad? Sí, estas palabras son el ejemplo de cómo la propaganda política no deja de incidir en la comunicación, en lo más cotidiano y habitual de nuestros días. No hace falta realizar un análisis muy sesudo para percatarnos que, durante este sexenio, ésa fue la apuesta que han ganado con creces: dividir y enconar los sentimientos de frustración –combustible y cerillo de la sociedad– a partir de un lenguaje que ha minado los vínculos y ha generado estereotipos que, a la postre, resultarán más nocivos de lo que hoy podemos imaginar.

Época de propósitos y buenos deseos, inicia un año en el que dicha estrategia propagandística adquirirá una nueva fuerza, se impondrán agendas políticas y aquello que es inaplazable quedará en manos de quienes han demostrado que sus intereses personales y sectarios están por encima del bien común. En ese sentido, lo inaplazable apenas será parte de discursos pedestres que dejan de lado la urgencia de aquello necesita afrontarse y ser resuelto si aún queremos tener una perspectiva de futuro. Queda claro que, si bien es apremiante generar un efectivo sistema de rendición de cuentas de las y los políticos que se jactan de representarnos y que, además, cumplan con las exigencias de la sociedad por encima de sus filias partidistas, no podemos dejar únicamente en sus manos el futuro de nuestro país. Por ello, el papel de la sociedad, de las organizaciones no gubernamentales y de las instituciones que garantizan nuestros derechos será imprescindible en los próximos meses.

Lo más sencillo es estacionarnos en visiones del desastre que serán el resultado de los amenazantes discursos que escuchamos todos los días. Quizá no se necesite de mucha imaginación para saber que la inseguridad, la violencia, el crimen organizado y la inoperante política de seguridad, la falta de servicios dignos en el sector salud y la creciente presencia de las Fuerzas Armadas en todos los ámbitos son parte de esa receta que nos lleva a imaginar un escenario poco favorable para los buenos deseos. Y, sin embargo, es necesario que los expresemos y los hagamos valer sin miramientos: que la sociedad se reivindique como la protagonista del futuro y no sólo como una simple máquina expendedora de votos y botín político.

Sí, es día del recuento del año y de vislumbrar lo que queremos como país en los siguientes meses y décadas. Lo valioso es actuar a sabiendas que no sólo se trata de las elecciones políticas, nos encontramos ante las puertas de un camino que podemos seguir andando o de un callejón cuya salida se nos perdió a lo largo del trayecto.

Mantengamos la esperanza, así, sin sesgo. Lectora, lector, gracias por tu generosidad durante este año 2023. Espero que disfrutes de un estupendo 2024 y nos sigamos encontrando en estas líneas que, sin duda, existen gracias a tu lectura. Abrazos.

Como la vida misma

Miguel Dová

Excelsior

ADIÓS 2023… BIENVENIDO 2024

Se inauguró el Tren Maya ¡vaya por Dios! Surca el etéreo el primer vuelo de Mexicana, orgullo militar en vuelos civiles, ¡yuju, qué lujo! Todo son éxitos en esta administración tan divertida. No hay masacres, lo de Salvatierra fue sólo una mala noche. La megafarmaciototota central rebosa medicinas y con una logística entre danesa y noruega, con camiones, bicicletas, aeronaves, motonetas y helicópteros no faltarán mejorales o supositorios Senosian ni en el pueblito más recóndito de Quintana Roo, aunque los tengan que llevar con drones, aquí no se escatima. Viva López, que supo crear un problema donde no lo había y ahora le está metiendo ganas a la solución, hay que reconocerle que es muy ocurrente.

Se acabó la corrupción, véase mi ondear de pañuelo emocionado. Aquí no hay consumo de fentanilo, se controló el paso de migrantes y se les trata con dignidad, sólo se nos quemaron unos poquitos y eso con todas las garantías y los derechos humanos. Qué belleza. Pinche país de primer mundo que tenemos. En los hospitales del IMSS no hay listas de espera y los niños con cáncer ya no fingen para denostar a esta administración y se están curando todos con los tratamientos más avanzados y las quimioterapias cubanas de última generación.

No hay intromisión y los tres Poderes trabajan separados, como en Alemania, con independencia en las decisiones, pero con un mismo espíritu patriótico. Nunca tuvimos tanta democracia y tanto respeto a las organizaciones civiles, jamás se vio tal altura de miras. Acapulco ya quedó, listo, recuperado y creciendo de nuevo; está lleno de lucecitas navideñas y sobraron pavos y bacalao en la noche del 24. Faltan algunos albañiles, pero el pueblo bueno está reconstruyendo sus casas con el bien hacer de cada vecino. Esta vez con más varilla y más concreto, con menos asbesto en los techos, para que, si se viene otro Otis, ya nos haga lo que el viento a Juárez.

Claudia vuela en su campaña y se nos prometen otros seis años de continuidad, no entiendo si es una promesa macabra o si en serio creen que eso queremos, seis años más de lo mismo no serán fáciles de resistir. Estos señores están por la labor de desmadrarlo todo. Y seguirán culpando a gobiernos anteriores, nada más brincándose éste que es de ellos y no lo podrán ni mencionar. El Ejército se hace cargo de todo, tomará el control de las escuelas, de las primarias y las secundarias, las universidades, hasta las academias de danza, la idea es bailar todos al mismo ritmo y son.

2024 será año de Hidalgo, que ya no significa nada, porque se han quedado con todo desde 2018, pero igual suena amenazador. Ver a quienes les ha ido bien en este sexenio, es una prueba de aguante de la sociedad. Los supermillonarios han ganado igual o más que siempre, los políticos han robado su cuota eterna, el Ejército ha adquirido poder y presencia a niveles de riesgo, unas Fuerzas Armadas tan empoderadas pueden caer fácilmente en tentaciones muy feas. ¿Y nosotros?  Los normalitos, la clase media, estamos más jodidos que nunca y engrosando la clase baja, en vez de que el ejercicio fuera al revés, cada día deberían pasar miles de mexicanos de la pobreza a la digna medianía, pero aquí, además de enaltecer la escasez, ensalzamos la miseria. Se le está dando en la torre a la clase que sujeta al país. Qué pesimista estás, me dice la Unagi, leyendo esta reseña. Sí, le digo, tengo pocos motivos para el optimismo general. Por eso, para mí y, les deseo lo mismo para ustedes, me aferro al amor, al arte, a la cercanía y a la belleza, por eso insisto cada semana en recomendar la lectura y yo mismo trataré de leer cuanto pueda, procuraré ver buen cine, ir al teatro, trataré de viajar, de derrochar cariño a los que tengo cerca, trabajaré y me romperé el alma para vivir cada día un poquito mejor, para regalarme momentos felices, porque la vida se construye así, y… que se conformen nomás los feos. Nosotros duro y para adelante, a crecer a prosperar, a cuidarnos mucho y sacarle a la vida toda la felicidad que se le pueda exprimir. Feliz y saludable 2024. Que la suerte nos acompañe y que espabile Xóchitl.

Migración: muchos focos rojos

Jorge Durand

La Jornada

Para este año que se nos viene, en el tema migratorio se han encendido demasiados focos rojos. Tantos que requirieron una reunión bilateral de urgencia, que, al decir de los funcionarios del otro lado, ha sido muy productiva, veremos.

El comunicado de la Casa Blanca propone una narrativa muy acorde con las posiciones de la 4T, lo que sin duda es significativo. En primer lugar, se destaca la importancia de atender las causas: pobreza, desigualdad, violencia y el declive de la democracia en la región.

No obstante, se señala como casos aparte a Cuba, Venezuela, Nicaragua y Haití, que requieren de una iniciativa especial y en los cuatro países la responsabilidad recae en la política especial que tiene Estados Unidos con estos países, que generan pobreza extrema y consecuentemente migración.

En segundo lugar, se refieren al tema trillado de combatir a las mafias de coyotes, traficantes y tratantes. Recordemos al publicitado GAI (Grupo de Acción Inmediata) para combatir a las mafias, creado en diciembre de 2021 y donde participan varios países para expiar sus culpas, después del accidente de un tráiler en Chiapas en el que murieron más de 50 migrantes.

En tercer lugar, se hace referencia a la urgencia de regularizar a la migración indocumentada y especialmente a los DREAMers o DACA. Por lo que se sabe, el gobierno de Biden no ha hecho nada al respecto, pero es una tecla importante que no hay que dejar de tocar, tocar y tocar.

La novedad, al final, con las firmas, es que no aparece el comisionado Francisco Garduño, ¿impresentable…? y sí su asesor Armando López Cárdenas que entre sus credenciales tiene la de saber inglés y estudios de administración pública.

Esta y otras reuniones ponen en evidencia la relevancia que tiene el tema migratorio, que ha servido para chantajear a México con imponer aranceles; que sirve en la actualidad a los republicanos para chantajear a Joe Biden con el tema del apoyo a Ucrania y de paso presionar a México para que haga el trabajo sucio de contención y, no menos importante, que es un tema fundamental en el debate electoral en Estados Unidos, donde México figura como piñata.

Habrá que darle el crédito de esta declaración de la Casa Blanca a la secretaria de Relaciones Exteriores, Alicia Bárcena. No obstante, la bola y la letra chiquita del acuerdo queda en Gobernación, con una subsecretaría dedicada a los derechos humanos, pero que no ha hecho casi nada en el tema de población y migración en lo que va del sexenio. Al parecer, todo el peso de la gestión migratoria recae en Francisco Garduño.

Lo que sí funciona en la Segob es la Unidad de Política Migratoria (UPM) que propiamente es una unidad de estadística migratoria, la cual nos permite entender y localizar los focos rojos que están prendidos prácticamente en todo el globo terráqueo.

El reporte de la UPM señala como principal foco rojo a Venezuela, con la detención de 194 mil migrantes irregulares hasta noviembre de 2023 y que representa dos terceras partes de la emigración que proviene de Sudamérica. En segundo lugar figuran Honduras con 106 mil migrantes y Guatemala con 72 mil, estos dos países representan 81 por ciento de la emigración que viene de Centroamérica. Cabe señalar que el nuevo miembro del grupo centroamericano es Nicaragua con 15 mil migrantes detenidos, país que no figuraba anteriormente.

Los focos rojos en el Caribe están puestos en Haití con 41 mil detenciones y en Cuba, con 24 mil, que representan 73 por ciento de la emigración caribeña.

También hay que considerar a la creciente migración de tránsito que proviene del continente africano y asiático. En el caso de África se detecta una gran dispersión, prácticamente todos los países africanos están representados este año, con algún migrante irregular y en total fueron 51 mil. Destacan Senegal con 17 mil, Mauritania con 8 mil y Guinea con 8 mil.

En el caso de Asia se registró a 41 mil migrantes irregulares, con mayor concentración en China con 12 mil, India con 11 mil y Uzbekistán 5 mil.

Con cifras muy menores figuran Norteamérica (Estados Unidos y Canadá) Europa y Oceanía. En total, la UPM informa que se contabilizó a 686 mil migrantes irregulares, lo que constituye un récord en cuanto a registros. Pero sólo fueron deportados 53 mil.

Si a esto le sumamos que la Patrulla Fronteriza reportó que para el periodo fiscal 2022-2023 fueron registrados 3.2 millones de encuentros en la frontera y en el 2022 fueron 2.7 millones, el asunto toma proporciones mayúsculas. En este rubro habría que descontar a los mexicanos, unos 600 mil, de los que el comunicado no dice nada.

México se ha convertido en un destino global como país de tránsito para llegar a Estados Unidos. No sólo eso, es el último país de tránsito continental, donde los migrantes se enfrentan al muro, el río Bravo, el desierto y la Patrulla Fronteriza. El Darién ha perdido su prefijo de Tapón y el corredor migratorio se ha extendido hasta la Patagonia y el mundo entero. Y ya no hay marcha atrás.

Sin embargo, a fin de cuentas, para Estados Unidos es más importante Ucrania que América Latina.

Cuba, educación popular y desarrollo sostenible

Jorge Hernández Martínez*

La Jornada

Presentamos los dos siguientes libros: Cuba, educación y desarrollo sostenible y Educación Popular en voces cubanas (Plaza y Valdés, 2023), escritos por Hassan Dalband, profesor e investigador de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México.

Lo novedoso de los libros del profesor Dalband es que se proyectan con análisis que entrelazan el proceso educacional en Cuba, que constituye un fenómeno realmente revolucionario, con el contexto de transformaciones operadas en la sociedad cubana en su conjunto. Es decir, Dalband asume su estudio como si se tratara de una revolución dentro de la Revolución. En este sentido, como podrán constatar aquellos que emprendan la lectura de los citados libros, la educación cubana se comprende a partir de los condicionamientos económicos, políticos, culturales, ideológicos y éticos que recibe de la orientación socialista de los cambios que se producen en la isla caribeña desde los primeros momentos de la etapa revolucionaria, iniciada en 1959, y del relacionamiento con esferas de acción específica, como la de las definiciones y redefiniciones económicas que han tenido lugar, o la de los reajustes en el sistema político, particularmente con respecto al carácter de la democracia, la cual adquiere una creciente impronta participativa, alejada de la connotación formal que la caracteriza en no pocos países de nuestro continente.

El libro Cuba, educación y desarrollo sostenible expone, ante todo, un análisis panorámico sobre el sistema educacional cubano que establece el proceso revolucionario, fundando un contrapunto con las características de la educación en ese país a lo largo de la república neocolonial que prevaleció durante casi seis décadas (1902-1958), reproduciendo un esquema previo de enseñanza escolástica, asentada en la tradición original que se fijó bajo la dominación española, primero, y se amplificó luego la influencia estadunidense. A través de 193 páginas y de tres capítulos, con un lenguaje claro, ameno, que tiende a dejar a un lado el tratamiento especializado, con el fin de llegar a un público más amplio, no sólo a investigadores o expertos, el libro avanza, con el propósito de realizar un examen crítico de las características y métodos que utiliza el sistema educativo capitalista como herramienta de dominación cultural y moral. La investigación destaca la relación entre la democracia participativa, el socialismo y el papel transformador de la educación. Sobre esa base y prestando atención a los pilares pedagógicos y éticos de la educación cubana revolucionaria, el libro presenta una visión resumida del despliegue de la política educacional en sintonía con el desarrollo del socialismo.

La complejidad de la educación popular, que es el tema central de este segundo texto, Educación Popular en voces cubana, aconseja precisar algunos aspectos, sobre todo teniendo en consideración que el asunto es familiar, pero suele ocurrir que no es comprendido en toda su dimensión. En Cuba, si bien la perspectiva teórica y didáctica que presupone la educación popular se halla incorporada a la propia práctica que la Revolución en el poder, lleva consigo desde que se superan las políticas de la vieja sociedad y se convierte la educación en un derecho de todos, y también en un deber de todos, asignándose un papel activo a la familia, al barrio, a la comunidad, en el estudio y la asistencia a la escuela desde las etapas más tempranas de la niñez y, luego, en la adolescencia y la primera adultez, instrumentándose incluso la educación vespertino-nocturna para trabajadores, que ha sido poco estudiada. Justamente, ahí radica el principal valor, mérito, aporte, de este otro libro del profesor Hassan Dalband .

El libro de 239 páginas está basado totalmente en 16 entrevistas a destacados educadores cubanos radicados en La Habana y la ciudad de Santa Clara que desempeñan su actividad en diferentes niveles y tipos de enseñanza, en diversas áreas de conocimiento, con variadas formaciones profesionales y años de experiencia. El autor resume y finaliza en sus conclusiones hablando de un país en revolución que llevó a cabo una Campaña Nacional de Alfabetización hace ya más de 60 años, convirtiendo a esa sociedad en una gran escuela.

Educación Popular en voces cubanas y Cuba, educación y desarrollo sostenible son una buen y oportuna opción de lectura. Aunque son textos independientes, quizá valdría la pena sugerir a los interesados que decidan introducirse en sus páginas y, si les parece, que lo hagan en el orden en que los hemos presentado. Felicitamos a Hassan Dalband por sus contribuciones académicas en el camino hacia un mundo mejor que es posible.

* Profesor e investigador titular de la Universidad de La Habana.

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