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Arsenal

Goliza de la Corte a YSQ

Francisco Garfias

Excelsior

La Suprema Corte de Justicia le asestó otro revés a Andrés Manuel López Obrador. El Presidente pretendía impedir que el ministro Javier Laynez Potisek tramitara la controversia alrededor de los fideicomisos por 15 mil millones de pesos que el Ejecutivo pretende expropiar al Poder Judicial.

La nota es que ni las ministras Loretta Ortiz ni Yasmín Esquivel, sus incondicionales, votaron a favor del impedimento promovido por la consejera jurídica de la Presidencia, María Estela Ríos.

Para usar términos similares a los de AMLO en la mañanera de ayer –al hablar de las elecciones en Argentina–, los ministros le metieron una “goliza” al Presidente.

Desecharon el impedimento de la consejera Ríos por diez votos contra cero.

Un comunicado de la SCJN explica que los impedimentos son improcedentes cuando se trata de acciones de inconstitucionalidad o controversias constitucionales.

“El ministro Laynez señaló que no considera que esté afectada la objetividad de su actuación al ser instructor de la demanda”, puntualiza el máximo tribunal.

No está de más recordar que María Estela Ríos integra la terna propuesta por AMLO al Senado para ocupar el lugar que dejó en la SCJN, Arturo Zaldívar, para sumarse al equipo de Claudia Sheinbaum.

¿Se la imagina como ministra de la Corte si el Senado la aprobara? ¿A quién cree que va a servir?

* Fue al hablar del triunfo del ultraderechista Javier Milei en Argentina que el Presidente utilizó una expresión futbolera:

“Fue un autogol. Y yo no estoy de acuerdo, aunque respeto la decisión de los pueblos, con los gobiernos de derecha. No estoy de acuerdo con los gobiernos clasistas, racistas, con la hipocresía, que es lo que caracteriza a la derecha en el mundo”.

Ya encarrerado, AMLO dijo que en México no tenemos riesgo de una victoria de la ultraderecha, que encarna en estas elecciones el actor Eduardo Verástegui.

“No hay nada que temer, el pueblo de México está muy consciente, es de los pueblos más politizados del mundo y sabe muy bien que los gobiernos de derecha sólo favorecen a las minorías, son defensores del conservadurismo”, dijo.

* Ya que estamos. AMLO asumió el compromiso de que en marzo próximo vamos a tener el mejor sistema de salud en el mundo. “Aunque se burlen mis adversarios”, dijo.

¿Dónde he oído eso?

Es otra promesa demagógica. Una más. Faltan menos de cinco meses para que se cumpla el plazo fijado por el Presidente y México está lejos, muy lejos, de estar entre los 10 países con los mejores sistemas sanitarios del mundo.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el país que cuenta con mejor sistema sanitario es Francia. Le siguen Italia, San Marino, Andorra, Malta, Singapur, España, Omán, Austria y Japón.

Buscamos al exsecretario de Salud, Salomón Chertorivski, hoy aspirante de MC a la Jefatura de Gobierno, para pedirle opinión.

“Una nueva mentira. No hay nada que esté en marcha que pueda hacer que las cosas sean diferentes”, nos dijo vía WhatsApp.

En la mañanera, AMLO retomó otro viejo compromiso: en diciembre se va a inaugurar la “gran farmacia” que va a contar con todos los medicamentos que se requieren.

Va a estar cerca del aeropuerto Felipe Ángeles. Birmex, empresa de participación mayoritariamente estatal, se va a encargar de la distribución.

* Andaba bravucón el presidente de Morena, Mario Delgado, en la conferencia de prensa que convocó ayer para presumir encuestas –Mitofsky, De las Heras, El Universal– que les dan a los aspirantes de Morena en las elecciones presidencial y la CDMX, entre 25 y 30 puntos de ventaja.

En la conferencia, agarró parejo con la oposición. Primero dijo que, en la coalición PAN-PRI-PRD “están fritos con su Frente gelatinoso”; luego califica al jefe priista, Alito Moreno, de “héroe anónimo de la 4T”.

Dijo que no hay noticias de la posible incorporación de los expriistas Alejandro Murat y Adrián Rubalcava a Morena.

A Samuel García, precandidato único de MC a la presidencia de la República, lo calificó de “viejo joven político mañoso”.

A propósito: por Código Magenta nos enteramos que el alcalde de Monterrey, Luis Donaldo Colosio, le recomendó a su compadre Samuel no ir por la Presidencia en el 2024.

“Yo sí le dije, al igual que mi persona: no es el momento, no es nuestro momento”, aseguró en entrevista con ese medio.

De naturaleza política

Nuevo revés de la Corte

Enrique Aranda

Excelsior

La petición sólo evidencia el desconocimiento que tiene el gobierno sobre la ley reglamentaria de la Corte.

¿La traición se paga con traición, Adriancito?

Cuando no pocos creyeron advertir un “relajamiento relativo” de la tensión prevaleciente entre Andrés Manuel López Obrador y la presidenta de la Suprema Corte Norma Lucía Piña, el pleno de ésta última propinó un nuevo y duro revés al tabasqueño que, no sólo vio cómo rechazaban su petición de que el ministro Javier Laynez Potisek se excusara de dictaminar la acción de inconstitucionalidad promovida por senadores contra la extinción de 13 (millonarios) fideicomisos del Poder Judicial, sino que, además, al propio tiempo, vio “morir” su propuesta para que la consejera jurídica de la Presidencia María Estela Ríos pudiera asumir como ministra en sustitución del ahora moreno-moreno Arturo Zaldívar Lelo de Larrea.

El asunto no es menor puesto que, al margen de maniobras por venir, el hecho de que la infundada solicitud del Ejecutivo fuera desechada por el voto unánime del pleno de la Corte evidencia el escaso desconocimiento que su consejera jurídica tiene de la ley reglamentaria de una instancia a la cual preveía incorporarse y, al propio tiempo, pone en entredicho el escaso respeto de aquel al Poder Judicial y, de manera especial, a uno de sus integrantes que, vale decir, ha cumplido un papel importante en el repudio de no pocas de las reformas más importantes promovidas por el fracasado gobierno de la 4T…

Hoy, por lo pronto, a la vista del posicionamiento de la totalidad de los ministros en apoyo (indirecto si se quiere) a Laynez Potisek, es por demás claro que el proceso continuará al paso que va y que, en su momento, con el voto de éste y resto de sus pares, la votada extinción de los millonarios fideicomisos de la Corte por parte de la mayoría lopezobradorista en San Lázaro, de algunos, al menos, será objeto de desconocimiento e invalidez, como previsiblemente lo será también el inconcluso proceso para destinar parte de ellos al rescate y apoyo de los miles de damnificados que en Acapulco dejó el huracán Otis.

Al tiempo…

 ASTERISCOS

* De no ocurrir nada extraordinario que lo impida, será el próximo martes 28 cuando el Legislativo capitalino concrete —con el voto unánime, en contra, de PAN, PRI, MC y PRD— el anunciado rechazo de la ratificación de la impresentable scheinbaumista Ernestina Godoy Ramos para un nuevo periodo al frente de la fiscalía. Duro golpe, otro a la corcholata de la 4T…

* Donde las aguas continúan más que agitadas es en el tricolor que, ayer mismo, daba por hecho el abandono de la Fundación Colosio por parte del impresentable José Murat para seguir los pasos de su hijo Alejandro que, a la víspera dio a conocer su renuncia al Revolucionario Institucional que, en ambos casos, les impulsó hasta la gubernatura de Oaxaca…

* De llamar la atención el esfuerzo que en Querétaro capital realiza el  alcalde Luis B. Nava para involucrar a la población en el mejoramiento y conservación de espacios públicos. Ahora, anunció, vía el programa Querétaro Lindo que aspira a “enchular” 400 colonias de la ciudad, con apoyo directo de la comunidad. Bien…

Juegos de poder

¿Quiénes son los populistas verdaderos?

Leo Zuckermann

Excelsior

Populistas, lo que se dice populistas, los peronistas. Juan Domingo Perón fue uno de los que inventó este sistema de gobierno clientelar: repartir dinero para ganarse el cariño de la población.

“Si los obreros te piden, dales —recomendaba un gobernante populista a otro de sus colegas sudamericanos—; si te piden más, dales más; al fin y al cabo la economía es flexible”.

No, la economía no es flexible. Tarde o temprano se acaba el dinero. El gobierno ya no puede financiar tantos compromisos sociales. Pero la gente ya está acostumbrada a recibir apoyos como si no costaran.

Presionados por mantenerse populares, los gobiernos se empiezan a endeudar hasta que las finanzas públicas colapsan.

Sin poder contratar más deuda y sin la voluntad de recortar gastos o subir los impuestos, imprimen cada vez más dinero, lo cual genera inflación. Inflación que se convierte en un impuesto encubierto que afecta más a los que menos tienen.

La definición de “populismo” tiene muchas acepciones. Yo aquí utilizo una de las más tradicionales: la manipulación de la economía de mercado con fines político-electorales. Típicamente esto se hace por medio de un mayor intervencionismo del Estado en temas económicos.

Por ejemplo, si una empresa privada quiebra, el gobierno se la queda para evitar el despido de los trabajadores. Los contribuyentes acaban pagando el agradecimiento de los obreros al gobierno que los salvó.

En un gobierno populista, el gasto público se manipula para conseguir votos. Los programas sociales tienen un papel primordial en esto. Se reparte cada vez más dinero para mantener la popularidad.

Hasta que el destino los alcanza.

Es lo que pasó en Argentina en todos estos años de peronismo. Populismo duro y puro.

En víspera de la primera vuelta electoral, La Nación reportaba: “Massa —ministro de Economía y candidato de los peronistas— amplió el gasto: mil millones por día para Aysa [la empresa pública Agua y Saneamientos], dinero para imprimir billetes y centenares de nuevos empleados públicos. El gobierno incrementó las partidas presupuestarias de 129 programas y aumentó el déficit en 416,556.3 millones”.

Con las finanzas públicas quebradas y una inflación galopante, Massa siguió imprimiendo dinero para ganar las elecciones anunciando nuevos apoyos económicos a los trabajadores y jubilados entre la primera y segunda vuelta electorales.

Locura, lo que se llama locura, es este manejo económico de un gobierno. No por nada una gran mayoría de argentinos, como no se había visto en ese país desde que regresó a la democracia hace cuatro décadas, votó para echar a la calle a los peronistas.

De ser argentino, yo hubiera votado por Javier Milei. Prefiero la locura posible de este personaje controversial a la locura segura de la continuidad del populismo peronista. Celebro que los argentinos hayan votado masivamente en contra de los que históricamente han llevado a ese país al despeñadero.

Locura es hacer lo mismo una y otra vez esperando obtener resultados diferentes. Ésa era la segura locura peronista. Y la gente no es tonta.

Yo no dudo que Milei sea un desquiciado. Muchas de sus actitudes y propuestas me disgustan. Un liberal, menos un libertario, no puede estar a favor de que el Estado prohíba a las mujeres interrumpir voluntariamente un embarazo. Eso es una inconsistencia monumental del nuevo presidente argentino.

Pero, con todo, Milei tiene muy claro cuál es el problema económico de ese país y la urgente necesidad de ordenar las finanzas públicas con el fin de detener una inflación galopante que ya llega al 140% anual.

El reto es enorme. Si Milei fracasa, regresarán los peronistas con su proverbial populismo. Ahí sí, adiós Argentina.

Un último punto. A López Obrador también se le caracteriza como un gobernante populista. No lo ha sido bajo la definición que utilizo en este artículo. El Presidente ha manejado de manera responsable las finanzas públicas. Cortó mucho el gasto público en diversos rubros para financiar sus programas sociales y megaobras. Pero ni ha endeudado de más al país ni ha presionado al banco central para emitir más moneda y generar inflación.

Sin embargo, sí le heredará a su sucesora unas finanzas públicas endebles por las crecientes presiones en el gasto público, incluyendo partidas cada vez mayores para los programas sociales. La siguiente presidenta tendrá que decidir si se comporta de manera responsable o toma el camino fácil de repartir dinero para ser popular.

Astillero

Sandra Cuevas se reacomoda // Denuncia al Frente // ¿Va a Morena o a MC? //¿Samuel rebasará a Xóchitl?

Julio Hernández López

La Jornada

Sandra Cuevas se nutre de la polémica, del escándalo. Más ahora que los dirigentes de los partidos que integran la versión capitalina del Frente Amplio por México le han cerrado las puertas a su aspiración de ser candidata a la jefatura de Gobierno. Ayer, en ese contexto, soltó una serie de acusaciones contra las élites de los partidos Acción Nacional, Revolucionario Institucional y de la Revolución Democrática.

Las revelaciones más estructurales de Cuevas se refieren a peticiones chantajistas de entrega de posiciones administrativas importantes y de cuotas de aviadores para hacer trabajo político territorial. No resulta inverosímil el relato (al contrario, tales negociaciones suelen ser moneda corriente en el ámbito político mexicano), pero tampoco suena honesto el denunciarlas ahora, más de dos años después de sucedidas, en reacción de despecho político y búsqueda de reacomodo partidista.

Además de los rubros de chantaje arriba mencionados, Cuevas detalló el trato tramposo e incluso grosero que en semanas recientes le dieron líderes del citado Frente. En alianza política y/o sentimental con Adrián Rubalcava, alcalde de Cuajimalpa que ha renunciado al PRI, la alcaldesa de Cuauhtémoc recorre a su manera el mismo camino de confrontación con los frentistas, de los que esperaba nuevas oportunidades electorales.

De entrada, ambos le hacen a Morena y a Clara Brugada el favor de embarrar (aún más) a los dirigentes frentistas y a su candidato Santiago Taboada, en espera de conseguir nuevas postulaciones, por la vía del Movimiento Ciudadano (aliado inconfeso del guinda), si en la promiscuidad electoral de Morena no tuvieran cabida (ayer mismo, Claudia Sheinbaum, al ser preguntada sobre la postura de Cuevas, dijo que se irá viendo el tema paso a paso, sin cancelar las posibilidades de integrar a los inconformes con el Frente).

En otro tema: no parece seria la pretensión de Samuel García de presidir a México. Pero es probable que justamente en esa insustancialidad, en esa distancia respecto a la solemnidad programática de los políticos tradicionales, pueda sustentarse la captación de una buena porción del voto volátil, sobre todo el juvenil.

El mundo entero tiene ejemplos del ascenso electoral de figuras ideológicamente fofas, catapultadas por el rechazo genérico al estatus, rupturistas principalmente en materia de formas, usuarias de la ligereza de las redes sociales (pero no X, sino, sobre todo, YouTube, TikTok e Instagram). En México es un ejemplo el propio Samuel, quien debería apellidarse Rodríguez y no García, pues su esposa Mariana fue la principal palanca para ganar la gubernatura de Nuevo León y, ahora, para retomar la filosofía fosfo fosfo en una aventura presidencial.

La mayor preocupación ha de anidarse en el Frente Amplio por México y su candidata decreciente, Xóchitl Gálvez, que hasta ahora ha ido de tumbo en tumbo. Movimiento Ciudadano, con la pareja fosforescente en busca del voto desparpajado, podría desbancar del segundo lugar de la competencia presidencial a la borrosa postulación xochitleca, y no sería solamente por las habilidades propagandísticas del combo neoleonés sino, sobre todo, por los errores, divisiones e incluso desánimo que puede advertirse en el flanco frentista.

No parecería dar el crecimiento naranja para amenazar el posicionamiento ampliamente favorable a Claudia Sheinbaum (según la mayoría de las encuestas de opinión más o menos respetables). Sobre todo si, como acusan los frentistas, la divisoria habilitación de Mariana y su esposo corresponde a una suerte de acuerdo que propiciaría el crecimiento de MC, buscaría desbancar o cuando menos afectar a Xóchitl Gálvez y terminaría favoreciendo a Sheinbaum y su caravana electoral.

Y, mientras la Corte cierra filas para rechazar la extinción de los fideicomisos del Poder Judicial federal.

México SA

Argentina: cruda electoral // Precios básicos se disparan // AMLO: Milei, autogol

Carlos Fernández-Vega

La Jornada

La cruda electoral en Argentina se presenta en toda su expresión tras el ascenso de Javier Milei a la Presidencia de Argentina; domingo de euforia, lunes feriado y martes donde todo comenzó a reventar, como es la intención de este nefasto personaje –autocalificado como anarcocapitalista–, es decir, terminar de hundir al gobierno del desafortunado Alberto Fernández y que éste asuma el costo político (el social, quiéranlo o no, es para la ciudadanía).

Como indicador, ayer el dólar oficial a futuro (con vencimiento en diciembre próximo) trepó a 920 pesos por dólar (mil para enero), cuando hoy ronda los 371 pesos (en el mercado paralelo, el denominado dólar blue, que es ilegal, pero todos participan en él, sobrepasó las mil 75 unidades, y aumentando). Y los precios, de por sí elevados y acelerados, trepan con mayor velocidad, siempre, desde luego, de forma proporcionalmente inversa al poder adquisitivo.

Al mismo tiempo, Milei –que de lengua se come un plato– se topa con una realidad que dista de sus alegres propuestas de campaña. Por ejemplo, en ella presumió que, con la dolarización, el proceso inflacionario –terror de los argentinos– no solo se desinflaría rápidamente, sino que llegaría a cero. Sin embargo, ya electo, reconoce que ese plan podría realizarse, si bien va, dentro de un año y medio o dos, siempre y cuando la soberanía monetaria termine por entregarse a la Reserva Federal.

Tal vez los argentinos, tardíamente y tras escuchar el canto de las sirenas (y, desde luego, con la idea de que todo se resolvería de inmediato, especialmente lo económico), registran que, mediante su voto, lo único que lograron fue dejar al zorro como amo y señor del gallinero.

Pero no sólo el tipo de cambio. Como parte de la cruda electoral, ayer los argentinos amanecieron con brutales aumentos de entre 40 y 50 por ciento en los precios de productos básicos –comida, especialmente–, dado que los comerciantes aprovecharon la noche previa para remarcar febrilmente, de acuerdo con los reportes de medios de comunicación de aquel país. Y esto apenas comienza.

La cruda realidad argentina también se reflejó en la foto del día: como protagonistas, el presidente saliente, Alberto Fernández, y el electo, Javier Milei. Finalmente se reunieron en la Quinta presidencial de Olivos, un encuentro que en un primer momento el mandatario entrante exigió realizar en un lugar neutral, fuera de todos los cauces institucionales, pero se topó con pared y la gráfica reflejó el ácido momento: caras incomodas, amargas, por mucho que el protocolo obligue al encuentro.

Una muestra de por dónde realmente caminará Milei (algo ya superado por los mexicanos) es uno de sus primeros anuncios: privatización de Yacimientos Petrolíferos Fiscales, entregada por Carlos Menem a trasnacionales (1998) y recuperada para el Estado (51 por ciento) por Cristina Fernández de Kirchner (2012) y joya de la corona del Estado. El presidente electo designó como nuevo titular de YPF a Horacio Marín, hasta ahora presidente de Exploración y Producción de la empresa Tecpetrol, propiedad del italiano Paolo Rocca, el más rico de Argentina, con cerca de 8 mil millones de dólares.

En fin, sólo pasajes de la terrible cruda electoral por decisión, sí, de la mayoría, pero con una brutal repercusión para todos los argentinos, quienes lejos de aligerar la carga optaron por incrementar el de por sí enorme peso sobre sus espaldas.

Sobre el mismo tema, ayer el presidente López Obrador utilizó términos futboleros (una de las grandes pasiones de los argentinos) para resumir las consecuencias de lo sucedido el pasado domingo en el país cono sureño : al elegir a Javier Milei –a quien previamente calificó de facho–, ese pueblo se metió un autogol y no les va a ayudar. Para decirlo en una palabra, con todo respeto. Y no estoy de acuerdo, aunque respeto la decisión de los pueblos, con los gobiernos de derecha, racistas, clasistas, hipócrita, que es lo que los caracteriza.

En México, dijo, no tenemos ese riesgo, no hay nada que temer. El pueblo está muy consciente y sabe muy bien que los gobiernos de derecha sólo favorecen a las minorías, son empleados de las oligarquías”.

Las rebanadas del pastel

¿Querían una versión rioplatense del payasito de la tele Zelensky? Pues ya lo tienen. ¿Querían una Gaviota, como la de Peña Nieto? Pues también (Fátima Flores, novia de Milei, actriz, bailarina, cantante, modelo, conductora, imitadora y humorista). Entonces, como lo subrayó la Rayuela jornalera del pasado lunes, ahora sí, lloremos por Argentina.

Persistente oposición

Luis Linares Zapata

La Jornada

Han sido por demás constantes, incisivos, puede decirse, en sus críticas. No han cejado, ni siquiera una aislada, triste, alegre o santificada vez en hacerlo. Bien puede ser con algo o mucha enjundia, tal vez digna de otras muchas causas, aunque fueran menos trascendentes. ¡Pero no! Eso no se lo pueden permitir. Lo que está en juego, al menos desde la altura de sus insignes miras, es demasiado importante para dejarlo al garete. Algo, por fuera de sus dictados se está desbocando. Los daños que se intenta ocasionar no aparecen a la vista. Así que, semana a semana para los articulistas o cada uno de los días en que publiquen sus columnas, si a ello se dedican, escogerán, sin falta, tema para su inclemente picota. La catorriza al gobierno en su quehacer diario o, con especial deleite, al Presidente y sus actitudes –autoritarias, dicen– le lloverá sobre mojado. Así, sin contratiempos innecesarios, con la solemnidad y puntillosidad pertinente, han transcurrido estos cinco años del gobierno actual. Y, al parecer, esperan emplear lo que resta de este corto sexenio para seguir martillando con la esperanza de ablandar el tozudo cráneo de AMLO y exponerlo, ya vacío, al escarnio de la multitud.

A esta altura de la pelea, emprendida desde el mero inicio y, a veces, desde mucho antes, han sido altivos críticos inveterados. Siempre coordinados aunque, en apariencia, no lo estén ni lo reconozcan. Muchas veces se ha mencionado aquí lo terminal, condenatorio y hasta trágico que han concluido sus picantes observaciones. Pero, eso sí, envueltas en sabias, técnicas, severas frases. Todas desplegadas desde las lecturas de libros recientes, bajo tutela de modelos empleados en el mundo entero y de los cuales están pendientes y conocedores. Dominan lo que en otros ambientes se hace, se predica, se copia o usa. Y, si esta práctica no la siguen desde el poder vigilado, con regularidad, estos inevitables predicadores se asignan un papel de censores indiscutibles, de conductores a los que hay inescapable obligación de atender. Claro, esto es conducente, si se tiene buena voluntad y se aceptan los consejos que emanan, con la debida frecuencia, sin intenciones adicionales, confiesan. En este, autoasignado papel estelar, no caben otras interpretaciones. Por algo son actores consagrados, con años de experiencia y saludables propósitos, por el bien de la nación. Para leerlos sólo hay que abrir las paginas del periódico Reforma y encontrar sus legítimas, inocultables huellas. No importa si es entre semana o durante las versiones dominicales. Ahí están, con sus armas en ristre, según afirman, esquivando polarizar. Aparecen en pares, uno frente al otro o dando vuelta, en los anversos. Su acomodo y extensión es constante. Lo mismo sucede con las columnas a lo largo de El Universal o las primeras planas de Milenio. Lo que se oye en la radio es todavía un granero más extenso, puntilloso y abierto. Ahí no hay medias tintas, abren micrófonos con regularidad y extensión inigualable para que sus oyentes se expresen. Las conclusiones flotan sin dificultades. Van asidas a situaciones terminales. El país cae a pedazos, la salud inexistente y cuando algo aparece es de mala calidad o inoportuna. La inseguridad es fenómeno desbocado, rampante. La educación dislocada, sin rumbo, atrasada. AMLO es un mentiroso consuetudinario, tramposo, apegado a su afán de control total. Un aspirante a tirano sin compostura. Manipulador empedernido de su candidata a quien trata sin respeto alguno. Y ella se deja llevar sin oponer la resistencia que debería y a la que urgen defenderse, atacar, responder, tomar su propio cauce, aunque implique el rompimiento, situación que solicitan a gritos destemplados.

Pero, de pronto, como de la preñada oscuridad, aparece una encuesta incómoda. AMLO recibe 79 por ciento de aceptación (De las Heras), Claudia le lleva drástica ventaja a sus oponentes. Amplitud que de inmediato vetan opositores y críticos incrédulos y mordaces. Y esto se rellena con la ascendente marcha de la economía, con el aumento salarial y sus efectos en reducir la pobreza, inflación a la baja, incremento pensionario, con 200 nuevas facultades en la ruralidad, con finos y abiertos hilados con el chino, el gringo y el canadiense. ¡Caramba! Nada de eso estuvo previsto –tal vez sea mentira, se adelanta–, pero, como siempre, todo lo anterior se deja de lado o se lo mira con perpleja incredulidad. ¡Allá ellos!, se oye. Mientras, la tragedia acapulqueña transcurre sin dolorosos sobresaltos adicionales, con algo de prisa y aciertos. Ahí trabaja el Ejército, miles de jóvenes construyen su presente, se terminan los censos para las dotaciones de enseres y ayudas, el rescate de los marinos y la zonificación de los cuarteles de la Guardia Nacional. La reconstrucción apalancada por el gobierno o la banca seguirá su curso. Las predicciones de ausencias y errores llevan un derrotero que habrá de frustrarse. ¡Lástima de crítica cotidiana!

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