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Capital político

Teme la 4T que Xóchitl atraiga al pueblo bueno

Adrián Rueda / Excelsior

Hasta hace unas semanas, Xóchitl Gálvez era a la que menos esperaban ver como contendiente de las corcholatas de la 4T, en especial de Claudia Sheinbaum, que pintaba como la única aspirante a conquistar el apoyo del pueblo bueno.

Todos en Morena daban por hecho que Gálvez se aferraría a la candidatura a jefa de Gobierno y que el PAN no la dejaría pasar. Incluso el propio Presidente la animaba desde sus mañaneras a buscar ese puesto.

Pero un error de cálculo de Andrés Manuel López Obrador puso en la palestra a la senadora, pues al cerrarle la puerta de Palacio Nacional y decirle que hiciera sus propias mañaneras le dio reflectores a nivel nacional.

El tabasqueño se subió al ring con Xóchitl, dándole un peso que no tenía y convirtiéndola en un fenómeno mediático que ahora no sabe cómo parar.

Apenas el lunes el Presidente presentó en su mañanera un cartón de La Jornada para burlarse de la senadora, quien presume una niñez dura y de haber tenido que dejar su pueblo para estudiar, ser profesionista, empresaria y política.

Esa narrativa resultó tan atractiva para los mexicanos, que preocupó en Palacio, pues el que provenga de la cultura del esfuerzo la pone en el radar, incluso de simpatizantes pejistas que se identificarían más con ella que con cualquier otro aspirante.

Es probable que el pueblo bueno —que Morena dice tener de su lado— preferiría a Xóchitl sobre la exjefa de Gobierno, pues empiezan a ver a la hidalguense como una fuente de inspiración no solamente para los de abajo.

Inspira a las mujeres en general y eso no conviene a la 4T, donde tienen claro que la clase media no apoyaría ni a Claudia ni a Adán Augusto López y ahora tampoco a Ricardo Monreal, quien regresó al modo ultramoreno.

Quizá ese segmento le daría el beneficio de la duda a Marcelo Ebrard, quien no es la corcholata favorita del Presidente, que contaba con la exclusividad de su base de pobres para apoyar a quien él les dijera.

Nadie imaginaba que a la oposición —que andaba extraviada— le cayera de pronto alguien que lo mismo entusiasma a las clases medias que al pueblo bueno, Ése que López Obrador creía tener patentado.

Por eso en las mañaneras el Presidente centra su discurso en desacreditar los orígenes de la senadora, asegurando que no es representante del pueblo, sino de la oligarquía, concepto que, por cierto, las mayorías no entienden.

Quiere alejar a Gálvez del pueblo bueno, porque si la hidalguense se les mete ahí, Claudia no tendría nada que hacer y el Presidente se vería obligado a optar por Marcelo para mantener competitiva a la 4T en 2024.

Ahora más que nunca la disputa es por el voto de los oprimidos y al mandatario le urge desacreditar a Xóchitl, pero no halla cómo. Igual le reviven lo de su hermana presa, un tema ya muy gastado.

Al Presidente le urgía que la oposición definiera candidato, pero jamás imaginó que fuera una mujer todoterreno que, al estilo de Vicente Fox en el 2000, se le está imponiendo a los partidos.

CENTAVITOS

Por cierto, mientras Sheinbaum publica fotos echando cascarita de futbol, como si fuera su deporte, en las redes aparecen fotos más auténticas de Gálvez desde jovencita con su playera del Cruz Azul, equipo de sus amores. También las redes destacan que mientras Xóchitl vivía en un cuarto de azotea y vendía gelatinas para ir a la escuela, la exjefa de Gobierno estudiaba ballet y asistía a escuelas privadas. La hidalguense marca la agenda y está llevando a las corcholatas a su terreno.

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De naturaleza política

Dividen al TEPJF precampañas…

Enrique Aranda / Excelsior

Chocó el Metrobús y se inundó Cuatro Caminos (L2).

En las próximas horas, presumiblemente, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), que preside Reyes Rodríguez Mondragón, deberá abordar y, eventualmente, dictaminar —aunque de manera tardía en opinión de no pocos— las impugnaciones que en contra del ilegal y anticonstitucional periodo de precampaña (disfrazada) que por mandato del inquilino de Palacio vienen realizando las corcholatas lopezobradoristas, presentaron legisladores de al menos dos partidos de oposición.

Hoy mismo, en efecto, los integrantes de la Sala Superior del organismo prevén discutir y votar el cuestionable dictamen que sobre el caso elaboró la “oficialista” Mónica Aralí Soto que, se sabe, valida el proceder de Andrés Manuel López Obrador y los suyos, algo que desde el pasado viernes, al menos, mantiene en ascuas, claramente divididos a los magistrados que, de manera presuntamente mayoritaria, comparten la ilegalidad y clara violación a la Constitución implícita en actuar de los aspirantes de Morena y sus parásitos aliados.

Trascendental sesión ésta, entonces, en que, por otra parte, el pleno de la máxima instancia electoral judicial podría optar por no rechazar la propuesta de sentencia sobre las impugnaciones que ante el “tramposo” proceso definido por el oficialismo para elegir al coordinador nacional de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación —para no hablar de su candidato presidencial de cara al 2024, se entiende— se solicitaría también al ahora desarticulado Instituto Nacional Electoral (INE), encabezado por la lopezobradorista Guadalupe Taddei Zavala, volver a dictaminar el asunto pero, ahora, dada su innegable trascendencia, en el pleno de su Consejo General y no sólo de su Comisión de Quejas y Denuncias.

Atentos hoy, entonces, a lo que pudiera surgir de la referida sesión en que, más que un asunto polémico en particular, estará en juego la validación de una eventual ilegalidad y vuelta de espaldas, literal, a la más elemental constitucionalidad…

 ASTERISCOS

* En medio de un entorno, evidentemente festivo, Xóchitl Gálvez y Santiago Creel formalizaron ayer su registro como aspirantes a la candidatura del Frente Amplio por México, ocasión que no desaprovechó la hidalguense para enviar a YSQ el mensaje de que “a mí ningún cabrón me puso en ningún lado” ni, perdón, el calderonista Jorge Luis Preciado para hacer el ridículo…

* Claridoso como es, el zacatecano Ricardo Monreal fue entre las impresentables corcholatas de Morena, quien, luego de días de ilegal precampaña —23 asambleas informativas, 7 mil 800 kilómetros recorridos y un sinnúmero de pláticas con seguidores— mejor cumplió con la exigencia de transparentar el gasto realizado hasta la fecha: 900 mil pesos. Bien…

* Mañana en Cancún, Raquel Buenrostro, secretaria de Economía de México, Katherine Tai, representante comercial de Estados Unidos, y Mary Ng, ministra de Comercio de Canadá, buscarán resolver múltiples desencuentros por incumplimiento del T-MEC que enfrentan sus países y que, hoy, se reflejan en la existencia de controversias y solicitudes de paneles, en especial contra el nuestro. Veremos…


México SA

Xóchitl, ¿carta fuerte? // Santiago, telenovelero // Carcajada en Palacio

Carlos Fernández-Vegaa / La Jornada

Acusar a un tercero de misógino y machista se ha convertido en muletilla cuando cualquier funcionaria, legisladora, candidata, representante de la sociedad civil o conexos es denunciada por incumplimiento de sus funciones o proceder en sentido contrario a lo originalmente prometido, y de ello hay suficientes muestras en el gobierno federal, en la autodenominada oposición, en los poderes Legislativo y Judicial, y en cualquier otro sector o actividad pública.

De ahí que nada fuera de lo común resulte la primera reacción de Xóchitl Gálvez al anuncio presidencial de que ella sería la candidata de la oposición a la Presidencia de la República, tras el visto bueno de la oligarquía mandona. Y ante tal pronóstico, la reina de los albures en automático acusó de machista a López Obrador, aunque es de subrayar que la hidalguense pobre (o pobre hidalguense) sí falló en aquello de que el mandatario mexicano no puede concebir que una mujer fuerte y capaz pueda ganar por sí misma, y en la tienda de enfrente hay sobradas pruebas de que es todo lo contrario.

Textualmente, lady amparos dijo a López Obrador: usted dice que fulano o zutano me van a poner de candidata porque no puede concebir que una mujer fuerte y capaz pueda ganarse por sí misma una posición en la política. Usted no puede imaginar que una mujer obtenga una candidatura por méritos propios, porque usted es machista. Usted me entregará la banda presidencial, misma que recibiré con una amplia sonrisa, pues nadie en la vida me ha regalado nada y así como yo, hay millones de mexicanas que sin la ayuda de nadie luchan por lo que creen y salen adelante. Dicho lo anterior, agarró la bicicleta (no la vayan a agarrar como a Gabriel Quadri con su farsa de la combi) y se fue a registrar como aspirante a abanderar al Frente Amplio por México; vamos a poder con todos los que me pongan enfrente, así sea que el jefe de campaña (de Morena y aliados) sea el mismísimo Presidente de la República ( La Jornada, Alma Muñoz y Néstor Jiménez).

Sonriente por el calificativo de ocasión utilizado por la pobre hidalguense, el presidente López Obrador comentó: ¿qué machismo puede haber?, porque al inicio de su administración 51.1 por ciento de las un millón 380 mil 247 personas servidoras públicas eran hombres y 48.9 mujeres; en 2022, de un millón 494 mil 916 personas servidoras públicas las mujeres tienen una representación de 50.9 por ciento, mientras los hombres 49.1 por ciento; en 2023 se alcanzó el mejor registro de ocupación de mujeres en la administración pública federal. Con ello se materializó una política incluyente y con perspectiva de género. Y esto no sucedía.

Sin duda, la mejor propagandista de Xóchitl Gálvez es ella misma, porque se muestra tal cual es: ignorante, superficial, gritona, peleonera y sin propuestas, más allá de los chistoretes de ocasión. Entonces, sólo hay que imaginar a este personaje despachando en Palacio Nacional, porque, en su calidad de botarga no sería ella quien ejercería el poder presidencial. Algunos alegremente consideran que la señora es la carta fuerte de la oposición. Entonces, ¿cómo estarán las débiles?

Qué decir del sempiterno candidato perdedor y lord casinos, Santiago Creel, quien mucho aprendió del mundillo de las telenovelas que tanto le gusta: se puso a llorar de emoción en pleno acto de registro como aspirante del Frente Amplio por México, y su lacrimosa presentación incluyó, según él, un eje fundamental: confío en que Dios me ayude para encabezar este esfuerzo colectivo, porque soy creyente. Alabado sea el Señor.

La Jornada (Alma Muñoz y Néstor Jiménez) lo reseñó así: “con voz quebrada, Creel mostró dos cintas colocadas en su muñeca derecha, las cuales, dijo, le acompañarán en este proceso: una azul, por el PAN, y otra rosa, en defensa del INE. ‘Somos mujeres y hombres libres, determinados. Andrés (López Obrador), te vas a topar con pared; si te atreves a tocar la democracia va a ser tu tumba política. Hoy vengo a decirle adiós a Andrés. Aquí empieza tu conteo de salida. Hoy o nos decidimos a dar todo lo que está en nuestro corazón, nuestra mente y experiencia, o la tarea no va a estar cumplida’”.

Y en Palacio Nacional se escuchó tremenda carcajada.

Las rebanadas del pastel

Se va, se va, se va: Manuel Marcelo Camacho Ebrard se sabe perdedor y por eso se le queman las habas. “Lo único por lo que rompería con Morena, lo inaceptable, es que quieran hacer una chicanada, una cosa rara, una adulteración del sentido de la encuesta” ( La Jornada, Miguel Ángel Velázquez).


La vieja derecha moderna en el entramado presidencial

Bernardo Barranco V. / La Jornada

El proceso de selección de candidatos o candidatas a la Presidencia de la República ha sacudido todo el entablado político del país. Todas las corrientes ideológicas se han agitado y reclaman incidencia o al menos ser considerados en la toma de decisiones.

Es el caso de la derecha y la ultraderecha mexicanas. Ambas reclaman un derecho de piso en dos cuestiones centrales. Una, el rechazo a la candidatura de Xóchitl Gálvez por considerarla una izquierdista encubierta. Y segundo, ante la invitación de Eduardo Verástegui a Lilly Téllez a unirse a Viva México, se ha encendido un interés para construir una verdadera alternativa política de derecha y ultraderecha en México.

La piedra angular de la derecha mexicana es el ex actor Eduardo Verástegui. Cercano a Steve Bannon, estratega ultraconservador ex asesor de la Casa Blanca. Verástegui es ahijado político del ex presidente Donald Trump. Recordemos que recientemente se celebró un cónclave de la ultraderecha internacional en México los pasados 18 y 19 de noviembre de 2022, organizado por la Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC). Ahí se reunió la crema y nata de los derechistas de América y Europa. Trump envió un mensaje grabado, exaltando la figura de Verástegui. Remarcó la misión de los conservadores de todo el hemisferio para, unidos, defender a Dios, la familia y la patria. También dijo: “Necesitamos detener la propagación del socialismo y no dejar que continúe corriéndonos de nuestra región o de nuestras tierras… Y gracias de nuevo, Eduardo, por su destacado liderazgo”.

En ese acto, ante decenas de activistas de la derecha internacional, que incluían al español Santiago Abascal, de Vox; Lech Wałęsa, Christopher Landau y Steve Banon, entre otros, Verástegui anunció planes para crear un partido de derecha verdadera en México, pues Acción Nacional, dijo, no representa la agenda de un verdadero partido conservador. El PAN rechaza sus orígenes y es vergonzante. No se da cuenta de una gran tendencia hacia la derecha en la cultura política contemporánea en el mundo.

Verástegui, organizador del evento, calificó al PAN de derechita cobarde y acomplejada para combatir el aborto, el matrimonio homosexual y el comunismo. Trató de provocar a los blanquiazules al afirmar que hoy en el mundo ser de ultraderecha es un buen negocio político. Ahí están Fratelli d’Italia, de Giorgia Meloni; el Fidesz, Unión Cívica Húngara, de Viktor Orban; Santiago Abascal, con Vox, en España; el Frente Nacional, de Marine Le Pen, en Francia; Nueva Democracia, de Kyriakos Mitsotakis, en Grecia; el Partido Social Liberal, de Jair Bolsonaro, de Brasil, y desde luego Donald Trump que, a pesar de sus vicisitudes legales, se perfila como candidato en Estados Unidos. Ahí está el deslumbramiento de Lilly Téllez, las lentejuelas seductoras de la derecha moderna, comprende que es, ante todo, una empresa redituable en México. De regresar Trump a la Casa Blanca, el proyecto de Verástegui tendrá las puertas abiertas a decenas de poderosas organizaciones e iglesias evangélicas de corte supremacista y sectores católicos ultraconservadores.

Es cierto que el PAN siempre rehuyó admitirse de derecha. En los tiempos que se fundó el blanquiazul, 1939, ante las polarizaciones ideológicas imperantes en México y el mundo, se explica una postura moderada. Pesaba la posición intransigente de los cristeros, el PAN quiso deslindarse.

La revista Nexos publicó, por los años 80, un número especial sobre la derecha en México. Se preguntaba entonces por qué nadie se decía de derecha en este país, ni siquiera los panistas. Incluso era un insulto político declararse de derecha. La respuesta que se daban los ensayos era el efecto político y cultural de la Revolución Mexicana y de la estricta laicidad. Una derecha derrotada en la historia: los conservadores en el siglo XIX en la Reforma, la invasión francesa y los cristeros en la década de 1920.

La derecha en México no es homogénea. Sin embargo, permea en las diferentes posiciones un catolicismo de tipo teocrático. Una aversión radical a la llamada ideología de género y una defensa abigarrada a la defensa de la familia tradicional. En la actualidad, la tendencia internacional conservadora nos lleva a observar la salida del clóset de una ultraderecha local que había estado enmascarada. En el mundo están brotando movimientos de derecha, por ello, los conservadores mexicanos están animados de crear un partido de derecha. ¿Pero qué tipo de derecha? ¿Una derecha moderna, equilibrada, revanchista? Todos los caminos nos llevan al Yunque, una ultraderecha rencorosa, heredera del movimiento cristero que aspira a poner a Dios en el centro del poder.

El Yunque es socio preferencial de Vox español, cuenta con cierta base social, financiamiento y un amplio espectro en redes sociales. Ahí hay nostalgia por el pasado, añoranza por lo sagrado, ya sea religioso o moral y de censura moral a la libertad sexual y a la homosexualidad.

La invitación de Verástegui a Lilly Téllez es la punta del iceberg. Se está gestando un movimiento político ultraconservador, con apoyo internacional, que en principio rechaza tajantemente el comportamiento de todos los partidos políticos en México.

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