Conoce más de nosotros

Columnas Escritas

Lo que dicen los columnistas

Published

on

Twitter
Visit Us
Follow Me
You Tube
You Tube
Instagram

La tragedia contemporánea del oráculo: Las encuestas

Ricardo Raphael | Proceso

Parece tragedia griega. El oráculo le dijo a Edipo que iba a matar a su padre y que yacería con su madre. Aún si lo intentó, el héroe no pudo evitar su destino.  Algo similar está sucediendo con el oráculo de moda: las encuestas. Se corre el riesgo de que se conviertan en la línea más corta entre la profecía y un destino funesto.

Morena decidió hace tiempo resolver la nominación de sus candidaturas a partir de encuestas. Vale recordar que ninguno de los otros métodos previstos por este partido para el mismo propósito es viable. Esta fuerza política tiene un padrón deficiente y el modelo de asamblea ha sido un desastre todas las veces. Como ejemplo está el proceso aquel, en 2019, para sustituir a Yeidckol Polevnsky como presidenta de ese instituto político, donde hasta sillas se aventaron.

Copistas sin reflexión, los partidos de la oposición están también contemplando usar la encuesta como método para conseguir una candidatura de unidad que represente militancias y simpatías tan divergentes como las que gravitan dentro de Acción Nacional, el Revolucionario Institucional y el Partido de la Revolución Democrática.

¿Qué otro método, si no fueran las encuestas, podrían emplear estos tres partidos cuyos padrones también son un desastre y cuyas estructuras no son confiables, al menos, cuando se miran desde el balcón de enfrente?

Así es como se llega a la conclusión de que el oráculo encuestador es el único para resolver, por ahora, ese momento clave en cualquier democracia que es la legitimación de las opciones a los cargos de elección popular. Las encuestas hoy en día no son el mejor método, como se dice de la democracia, sino el menos malo.

Tal cosa no quiere decir que la tragedia esté salvada. La palabra “encuesta” esconde en la realidad muchas incógnitas que merecen ser despejadas. Ahí está el Estado de México cuyos comicios recientes probaron el grado superlativo de incertidumbre que pueden arrojar las casas encuestadoras.

Como botón están los resultados que Mario Delgado, líder nacional de Morena, cantó el domingo de los comicios. Ahí dijo que, a partir de los sondeos realizados fuera de la casilla, dos encuestadoras serias –Parametría y El Financiero– habían pronosticado un triunfo de la morenista Delfina Gómez por más de 17 puntos.

Al día siguiente que escampó la euforia resultó que la verdadera diferencia entre ambas opciones fue de 8.4 puntos. ¿Cómo explicar un error de esa magnitud? En contraste, otras casas como Buendía Laredo, De las Heras o Mitofsky entregaron a sus clientes resultados muy parecidos a los que revelaría del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP). Es decir que tuvieron diferenciales razonables de entre dos y tres puntos con respecto al resultado final.

Una primera lección para conjurar la tragedia sería evitar la contratación de las casas encuestadoras que cometieron los yerros más graves. Es público, por ejemplo, que Morena suele contratar a Covarrubias. La misma casa que quince días antes de la elección en el Estado de México pronosticó un triunfo para Delfina Gómez de 24.4 puntos de diferencia respecto a su adversaria, Alejandra del Moral. En este caso el error fue de 16 puntos, los cuales no podrían explicarse por las dos semanas que transcurrieron entre el levantamiento y el día de los comicios.

La otra encuestadora que comúnmente trabaja para el oficialismo es Mendoza Blanco & Asociados. Esta casa se equivocó por 15.4 puntos. De su lado Enkoll, que también es proveedora de Morena, erró por diez puntos.

Estos traspiés no pueden ser valorados como anecdóticos, sobre todo porque en manos de estas empresas podría estar el futuro político de la nación. Usando la metáfora futbolística, si ya se decidió que el pase de los cuartos de final a la semifinal se realice, no por el juego de las militancias partidarias, sino a través de encuestas, por lo menos que quien desempeñe el papel de oráculo no cargue en su haber con un saco de equivocaciones.

El mismo fin de semana de esta publicación se estará reuniendo el Consejo Político Nacional de Morena. Esta sesión fue convocada para decidir dos cosas. La primera es la licencia o, en su caso, la renuncia a los cargos públicos que actualmente desempeñan las personas aspirantes a participar en la encuesta. La segunda será el tipo de encuesta que vaya a realizarse.

Este punto del orden del día tiene a su vez cuatro incisos: 1) ¿quién hará la encuesta? 2) ¿qué pregunta o preguntas contendrá el cuestionario? 3) ¿quiénes responderán? y 4) ¿cómo se contestarán las preguntas?

El primer tema tiene que ver con escoger más de una casa encuestadora de entre las que no hayan hecho el ridículo con sus números descabellados. Dará certidumbre aquella casa encuestadora que tenga un buen historial, que esté registrada ante el Instituto Nacional Electoral y que, en caso de hacer mal su trabajo, corra el riesgo de extraviar reputación.

Deberían seleccionarse al menos tres empresas para inhibir un comportamiento incorrecto. La competencia entre ellas obligaría a sostener el mayor rigor metodológico.

Respecto al tema de las interrogantes, aportaría mayor certidumbre el que se hiciera una sola pregunta y que ésta fuera sencilla de responder. Algo así como, “¿quién le gustaría que ocupara la Presidencia entre 2024 y 2030?”, o bien, la tradicional fórmula de “¿por quién votaría usted?”. Enredar el cuestionario con muchas preguntas ponderadas de manera arbitraria podría generar más problemas de los que se querrían atender.

A propósito de quién respondería la encuesta está claro que ésta se realizará a población abierta, lo cual indicaría que no solamente serán interrogadas personas afines al movimiento. Por tanto, imponer una pregunta de control a propósito de las filias morenistas sería un filtro ineficiente que, además, entregaría un poder cargado de arbitrariedad a la persona encuestadora.

Por último, debería quedar desterrada cualquier otra encuesta que no sea en vivienda, cara a cara y a partir de una muestra estadísticamente bien construida. En otras palabras, los sondeos telefónicos o vía digital deberían estar proscritos.

Este conjunto de criterios reduciría la tragedia del oráculo. Es decir, el riesgo de que alguna o varias de las personas aspirantes decidan desconocer el instrumento por considerarlo un ejercicio meramente legitimador de un destino previamente trazado.

Cabe predecir que, en caso de que tal cosa ocurriera, es alta la posibilidad de ver al movimiento divorciado y por tanto de presenciar su eventual derrota en 2024.

– – – – – – – –

De naturaleza política

Empatan encuesta(s) e informe…

Enrique Aranda

Sí, es verdad: ¡mal pensado que es uno!… pero, si bien para una gran mayoría el asunto pasó desapercibido, lo cierto es que la sola determinación del 28 de agosto al 3 de septiembre como periodo para el levantamiento de las encuestas con base en las cuales se seleccionará –“impondrá”, diría alguno– al candidato del oficialismo de cara al 2024, y la coincidencia de la promoción de aquéllas con el periodo de campaña informativa previa al V Informe de Andrés Manuel López Obrador mueve a toda suerte de especulaciones y suspicacias, y hasta a pensar mal…

El solo hecho de que al tiempo que el partido del gobierno se prepara para realizar el sondeo propio y los “cuatro espejos”, vía medios oficiales y privados, se estén publicitando acciones y logros, reales o supuestos, de la administración del tabasqueño, abre un amplio margen a la difusión de mensajes encubiertos –“cifrados”– que en un momento determinado pudieran beneficiar o perjudicar a alguno de los aspirantes a hacerse con la candidatura a debate. Así de sencillo.

Y si a ello agregamos la consideración de que al margen que la normativa aprobada por el Consejo Nacional “en un entorno de absoluta unidad” como se informó por parte de todas las corcholatas, en forma acrítica y sin mediar mayor discusión de procesos, reglas y tiempos, hace pensar más en la imposición de la misma –“desde Palacio” como podrían suponer no pocos– que en su definición en el marco una discusión abierta, seria y con una amplia participación –normada por directivos del partido, si así se hubiera definido– de representantes de uno y otro de los directos implicados, o de ellos mismos.

La inexistencia de debates y/o confrontación de propuestas entre los participantes que permita conocerlos más y su proyecto de gobierno, y consolidar a uno u otro, igual que el dictado de normas explícitas que prohíben “los debates públicos y polémicas, acciones de desprestigio, descalificaciones o agresión entre aspirantes” (propios de este tipo de contiendas) y sus seguidores, llama también la atención, amén que en el documento final del Consejo difundido la tarde-noche de ayer, nada se dice sobre la existencia de sanciones por ello, cuando no sea la (ingenua) referencia que se hace al final del mismo respecto a que “el incumplimiento de los términos, más allá de beneficiar a los aspirantes, les hará perder la confianza del pueblo”.

Sí, es verdad: ¡mal pensado que es uno!….

Asteriscos

* Luego de su abrumadora victoria en la puja por el gobierno de Coahuila, en la que obtuvo 765 mil 979 votos, el priista Manolo Jiménez Salinas recibió ayer en Saltillo la constancia que lo acredita como gobernador electo de la norteña entidad en la que, reiteró, dará forma y encabezará la administración “más ciudadana” de la historia…

* Laura Valeria Rasgado, alumna del Centro de Educación de la Cooperativa La Cruz Azul en Lagunas, Oaxaca, ganó la Novena Expo-Ciencias Milset Brasil 2023 celebrada en Fortaleza. Representando a México, la joven presentó el trabajo Feminismo: ¿moda o supervivencia? Bien.

– – – – – – – –

Juegos de poder

¿Se podría caer la candidatura de Claudia en 72 días?

Leo Zuckermann | Excelsior

Sigo creyendo que López Obrador escogerá al candidato presidencial de Morena. Sigo creyendo, también, que su favorita es Claudia Sheinbaum.

No es porque me lo haya vaticinado el Oráculo de Delfos. Simple y sencillamente me he dado cuenta, como casi todos, que es la morenista que López Obrador más ha protegido y apoyado. La sienta en los mejores lugares en los eventos públicos. Habla maravillas de ella. Le ha sacado no pocas veces las castañas del fuego, como en el accidente de la Línea 12 de Metro. Es la candidata que ha tenido más dinero (quién sabe de dónde) para una extensa campaña en todos los estados.

Hay una fotografía del 29 de septiembre de 2021 donde el Presidente le está levantando la mano señalándola con su dedo como expresando: “ella es la buena”. No van a encontrar una foto similar ni con Ebrard ni con López Hernández, mucho menos con Monreal. Y sabemos que López Obrador es un político que le da mucho valor a los símbolos.

Ni qué decir de toda la disquisición del Presidente acerca de cómo Lázaro Cárdenas se equivocó al elegir a Ávila Camacho y no a Múgica como su sucesor. La Múgica actual es Claudia, la más cercana ideológicamente a AMLO, quien ya prometió que él no errará.

Hay, también, una cargada de morenistas, incluyendo los gobernadores de este partido, a favor de la jefa de Gobierno capitalino. Los otros posibles candidatos se han quejado de la bufalada. Pues claro que existe, porque ella es la favorita de Palacio Nacional.

Es por eso que sigo pensando que el 6 de septiembre, cuando Mario Delgado abra el sobre y diga “la candidatura se la lleva”, anunciará a Sheinbaum.

Todo este dizque proceso de elección por una “encuesta madre”, levantada por la unidad demoscópica del partido, y cuatro más “espejo” de encuestadoras privadas seleccionadas por sorteo, a partir de propuestas de los propios aspirantes (dos cada uno), es pura faramalla para legitimar el proceso interno de Morena. Se trata de disfrazar el dedazo de AMLO y decir que ellos, a diferencia de los priistas del pasado, son democráticos.

Los cuatro posibles aspirantes tendrán que renunciar a sus cargos públicos antes del 16 de junio en que comenzarán las campañas (prohibidas por la ley, pero ya sabemos que eso les importa un pepino a los morenistas). Entre esta fecha y el 27 de agosto, los aspirantes harán campaña simulando que no la están haciendo.

La gran pregunta es si, en esos 72 días, se caerá Claudia, ya sin ser la jefa del gobierno capitalino.

Es a lo que le están apostando Ebrard y López Hernández (a Monreal, por su patetismo, ni siquiera hay que mencionarlo). Que Claudia demuestre ser una pésima candidata o cometa errores garrafales. Que el Presidente se dé cuenta que su plan A no funciona y tenga que recurrir a una alternativa.

Marcelo y Adán Augusto van a tratar de provocar esta situación. Lo que está en juego es mucho: el poder al más alto nivel.

Lo cual nos lleva a una siguiente pregunta. A lo largo de toda su carrera política, López Obrador ha protegido a Sheinbaum. La ha llevado hasta donde está actualmente posicionada: la favorita presidencial. Claudia es su creación, como Colosio lo fue del presidente Salinas. En estos 72 días, AMLO seguirá protegiendo a su delfina o la dejará sola para ver si tiene la madera para ser candidata presidencial?

Es un gran desafío para el Presidente, quien debe evitar que se le descarrile la sucesión. Que no pase algo como en 1994. Una vez que Salinas destapó a Colosio, no supo cómo manejar a uno de los perdedores, Manuel Camacho, a quien el Presidente entregó un cargo que lo dejaba en posibilidades de convertirse en candidato sustituto de Luis Donaldo. Los demonios se soltaron. El rumor comenzó a circular: Salinas revelaría a Colosio porque su campaña no prendía. El Presidente tuvo que salir a aclarar que no se hicieran bolas, que solo había un candidato y era Luis Donaldo. Pero el daño estaba hecho: la sucesión ya se le había complicado a Salinas.

Insisto: creo que Claudia tiene asegurada la candidatura presidencial, pero en estos 72 días podría descarrilarse este proyecto. Todo depende de cuánto intervenga AMLO para protegerla y evitar que los otros lobos se la coman viva. O que la científica demuestre que tiene los tamaños para enfrentarse por sí misma a un político de la talla y experiencia de Marcelo.

Son los tiempos de Claudia. Tiene todo para ganar. Es la favorita. Pero en esta faramalla de las encuestas para dizque elegir al candidato presidencial, se puede caer obligando al presidente López Obrador a apuntar su dedo hacia una segunda opción.

– – – – – – – –

Astillero

Sin rupturas, con acuerdos // Sin debates, con premios // Sheinbaum, lugar preferente // Marcelo, al extremo

Julio Hernández López

La Jornada

No hubo rupturas. Ni siquiera molestias explícitas. En una sesión relativamente breve (si se considera que había augures funestos fuera de Morena que presagiaban cuando menos tensas y prolongadas discusiones), el partido en el poder despachó el listado básico del proceso que le llevará a tener definida su candidatura presidencial 10 días antes del correspondiente a la Independencia nacional.

Formalmente todo quedó resuelto: renuncias a cargos públicos o de representación popular, campañas internas, encuestas y un acuerdo de unidad firmado por los cuatro morenistas oficiales. Además, una especie de manual del buen comportamiento de los poderes morenistas y de los propios competidores: una suerte de cartilla moral-electoral leída por el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, quien preside el Consejo Nacional, y secundada por el presidente de ese partido, Mario Delgado.

Tal vez lo peculiar, por inductivos o predictivos, fueron los acomodos y reacomodos de los personajes en el foro dominical. La centralidad escénica correspondió a Claudia Sheinbaum, quien estuvo colocada en varios momentos en sitio preferente, entre el presidente de ese partido, Mario Delgado, y otro semicompetidor, el secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández, o entre el mismo presidente del partido, Delgado, y el presidente del Consejo Nacional, Durazo. Colocación privilegiada, más que sugerente en un escaparate tan especial.

En uno de los extremos, permítase la obviedad de decir que distante del centro, quedó en algunos de los reacomodos Marcelo Ebrard Casaubón, quien no parecía demasiado entusiasmado, a veces entretenido con el celular fotográfico mientras los demás aplaudían. Luego puso un video en el que deslizó tonos de cierto reproche, pero en lo esencial, celebrando los acuerdos y asegurando que las cosas irán bien.

La competencia quedó cerrada a seis, tal como se había prefigurado: cuatro de Morena y los correspondientes al Verde y al del Trabajo, Manuel Velasco y Gerardo Fernández Noroña, que fueron convidados a escena, colocados en otro de los extremos, poco integrados a las algarabías de Adán Augusto, Sheinbaum y Delgado.

Cuatro de Morena que en realidad son dos, la puntera Claudia y el rebelde Marcelo, con Adán Augusto fuera del cuadro demoscópico pero con esperanza de desarreglos finales en el proceso, que le llegaran a abrir una puerta de emergencia. A Monreal, la realidad no le da para aspirar a Palacio Nacional, y ya podría girar la vista hacia la candidatura a la gubernatura de la Ciudad de México. Y Fernández Noroña parecería con capital político para entrar a las tandas de compensación que significarían coordinaciones de bancadas legislativas o cargos gubernamentales, ¿o Morelos? Velasco, el ex gobernador chiapaneco, busca a su vez alguna recompensa tardía, que no se le ha dado en lo que va de este sexenio.

Día de fiesta para el morenismo, la 4T y Palacio Nacional. Falta, desde luego, el difícil paso de la teoría a la práctica, de la conversión de las sonrisas y el coro de ¡unidad, unidad! a la aceptación por parte de los perdedores, o del perdedor, del curso del proceso y su desenlace. La firma de acuerdos de unidad sirven para el momento mediático y propaganda de descalificación de desertores, pero los vaivenes, estremecimientos y rupturas en las contiendas internas siempre podrán producir excusas o argumentos para buscar caminos distintos a los convenidos.

Ebrard aceptó los términos de la competencia, sobre todo el que promovió, de las renuncias anticipadas, pero no se le concedió la realización de debates y se establecieron reglas en busca de evitar la descalificación entre aspirantes, lo cual favorece a Sheinbaum.

Y, mientras los opositores siguen batallando para definir procedimientos y candidatura, atrasados en el calendario político, hasta ahora solamente empeñados en descalificar al adversario adelantado.

– – – – – – – –

México SA

AMLO: Le gané a los expertos// ¿Compró dólares? Chupó faros// Presupuesto: se lo clavaban todo

Carlos Fernández-Vega | La Jornada

No es para presumir, dice el presidente López Obrador, pero en materia económica le gané a los expertos, porque sus apocalípticos pronósticos (construidos con 99.9 por ciento de mala leche y 0.1 por ciento de análisis) han resultado rotundamente fallidos (dólar a 30-35 pesos, crisis, desempleo galopante, quiebra del país, etcétera, etcétera).

Y el yerro de los supuestos expertos el mandatario lo atribuye a que ellos son muy pesimistas y además muy conservadores, y no nos ven con buenos ojos. Quisieran que nos fuera mal, aunque le vaya mal al pueblo, para demostrar que no sirvió el gobierno de la transformación, nada más que se han quedado con las ganas y se van a seguir quedando con las ganas.

Bien y de buenas –que los demás se ocupen y preocupen en el Consejo Nacional de Morena–, López Obrador estuvo en Huauchinango, Puebla, donde informó sobre el avance de los programas de Bienestar, y ahí recordó a ciertos expertos que, sin más duro que dale, repitieron sus apocalípticas premoniciones. “Decían algunos: ‘hay que comprar dolaritos’; ya saben, éstos que no nos quieren y nada más nos están atacando. ¿Ahora qué van a hacer?, porque el que compró dolaritos ya chupó faros por las malas recomendaciones”.

Lamentablemente, todavía hay quienes creen en ese tipo de cretinos que manipulan, desinforman y especulan, pero el problema es que quienes pagan por sus sandeces son sus fieles seguidores, porque de los 30-35 pesos por ellos pronosticados, la realidad ubica al tipo de cambio en 17.27 pesos por billete verde. Entonces, siempre de acuerdo con las recomendaciones de los expertos, si compraron dólares a 20-22, la pérdida para ellos ha sido de entre 13.7 y 21.5 por ciento, mientras los expertos no dejan de divulgar noticias falsas.

Ante tal panorama, López Obrador subrayó que “el peso está muy fuerte, no se veía en 50 años que nuestra moneda se fortaleciera tanto; es la que más se aprecia en el mundo, de todos los países. Y está creciendo la economía, y va a seguir así. Las finanzas públicas están bien, y la clave de todo, la lección mayor, la enseñanza mayor: ¿saben por qué tenemos presupuesto?, ¿y por qué están bien las finanzas? Porque no se permite la robadera, ahí está todo, desterrar la corrupción, esa es la clave. México tiene todo, hay de todo, pero se lo clavaban todo. Ahora, como el presupuesto es para el pueblo, como el pueblo está empoderado, ya no es el gobierno de los de arriba, ya no es la oligarquía, ahora es una auténtica democracia: gobierno del pueblo, para el pueblo y con el pueblo”.

En su intervención, el mandatario destacó que el salario está creciendo al doble, algo que no sucedía desde hace más de 30 años (41, para ser exacto); antes ni siquiera subían el salario por encima de la inflación. Por eso, durante todo el periodo neoliberal o neoporfirista en 36 años el salario perdió 70 por ciento (80, en realidad) de su poder de compra. Ahora estamos de nuevo recuperando el poder adquisitivo del salario y vamos a ir aumentando más el salario en el tiempo que nos queda, porque de esa manera sí se puede hablar de un salario que alcance para el mantenimiento, para el sustento en las familias.

Además, dijo, “hemos llegado a una situación en que hace falta mano de obra, porque México ya es de los países del mundo con menos desempleo; ahora hay mucha inversión extranjera que llega y seguirá llegando; ya estamos bajando la inflación, y esto es importante, porque se pueden tener más ingresos, pero si hay carestía de la vida no sirve de nada. Y la economía muy bien, las finanzas públicas fuertes. No hemos aumentado la deuda pública desde que llegamos: estaba en 46 por ciento de lo que se llama producto interno bruto, eso es lo que nos dejaron, pero la bajamos el primer año a 45. Pero vino la pandemia, se nos cayó la economía hasta el fondo, como nunca se había visto desde los años 30 del siglo pasado, y muchos pensaban que íbamos a tardar bastante tiempo en levantar de nuevo la economía; decían los expertos que iba a ser como una ‘L’, se cae, sigue abajo. Yo dije: no, va a ser una ‘V’, caerá y se levantará. Y así fue”. Por eso le gané a los expertos.

Las rebanadas del pastel

Con no pocas sonrisas nerviosas y/o forzadas, uno que otro advenedizo o chantajista presenta el fantasma de Manuel Camacho Solís y al grito de: ¡unidad!, en el Consejo Nacional de Morena las corcholatas firmaron la convocatoria para la encuesta mediante la cual se definirá la candidatura presidencial. ¡Aaaaarrrrancannn!

Twitter
Visit Us
Follow Me
You Tube
You Tube
Instagram
Continue Reading
Publicidad
Presiona para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicidad

Lo más Visto

Copyright © 2021 Cauce Campeche. Diseñado por Sin Contexto.