Caricaturas
El cartón de Iris
PERSPECTIVAS 0LIGÁRQUICAS
Por Roberto Iris Balán
Escuchar hablar a representantes del Frente Amplio contra México es tan desagradable como contar dinero delante de los pobres. La misma sensación cuando damos oídos a los expertos de la política en cierto programa de radio matutino, uta, revuelve el estómago.
Y es que no tienen la mínima idea de lo que es darle continuidad a una revolución inconclusa; para ser exactos creo que tampoco se consiguió la independencia… hagamos historia (no oficial, la verdadera sí).
Cuando a una parte de Las Indias, dieron el nombre de Nueva España, ya la habitaban los pueblos originarios, mezclados con africanos, minoría española y muchos mestizos de la España conquistada,
Se le atribuye a la tribu zuni de Nuevo México, llamar a las otras tribus “apachu”, que significa enemigo, por ello mismo los españoles nombraron a los pueblos originarios del norte, apaches. Por otra parte, la ganadería era un oficio tan pesado, que estaba a cargo de los esclavos negros, la cacería de búfalos y sus pieles, asunto de los indios apaches, esto es, muy pocos vaqueros blancos en el viejo oeste, solo galoparon por las llanuras los vaqueros negros y los mexicanos apaches.
En el tratado de mayo de 1848 se estableció que México cedería la mitad de su territorio a los USA: California, Nevada, Utah, Nuevo México, Texas, Colorado, Arizona, partes de Wyoming, Kansas y Oklahoma. (Todavía habitan apaches en Sonora, Coahuila, Chihuahua, Nuevo León, Tamaulipas, Nuevo México y Texas).
En el México independiente, el 80% de la población la conformaban indígenas, mestizos y afroamericanos. Con la Independencia (1810) el sistema de castas español, legalmente llegó a su fin, se acabó la esclavitud y se decretó que “todos los ciudadanos, sin importar el color de su piel, fueran tratados iguales y reconocidos como mexicanos”.
México es un gran mosaico étnico: Negros, mulatos, pardos, morenos, zambos, moriscos, todos de origen africano. La mezcla entre el indígena y el español, se le denominó, mestizo; del negro y el español, nacía el mulato; el sistema de castas nombró también, al nacido entre indígena y negro, coyote.
Entre 1840 y 1930 hubo un gran éxodo de esclavos africanos desde USA, primero escapando de la esclavitud y después, para no padecer racismo. Una prueba de que el afromexicano es parte de la patria es que Don José María Morelos, Josefa Ortiz de Domínguez, el segundo Presidente de México, Vicente Guerrero, y hasta el General Lázaro Cárdenas del Rio, son de origen africano.
Resulta que de un plumazo el casi campechano, José Vasconcelos, desapareció la negritud mexicana cuando pronuncia: “La mexicanidad es el resultado de la unión entre indios y españoles, esta es la raza de bronce”.
Es necesario aclarar que las riquezas de la nueva España, no la disfrutó el pueblo ibérico, sino los ancestros de este puñado de antipatriotas que quiere regresar a la rapiña.
Y dice la Xochitl que este puñado de ladronazos desde sus ascendientes no le tienen por qué pedir perdón al pueblo mexicano, y soy partidario de creer que nunca existió tal “raza de bronce”; va de cuento: Los nativos defendieron a tal grado a sus mujeres que ese puñado de piratas, mandó a buscar prostitutas para hacerlas esposas. De ahí los criollos que joden y joden, no todos, es claro.
Posdata; recomiendo a la comentocracia radiofónica, que aprovechen los libros de texto.
