Columnas Escritas

Baluarte Político

Published

on

Layda Sansores y la política de las grandes decisiones

Raúl García Araujo

La movilidad volvió a colocarse en el centro del debate público.

Así como hace más de dos décadas Andrés Manuel López Obrador desafió a sus críticos al impulsar el Segundo Piso del Periférico y el Metrobús en la Ciudad de México, hoy Layda Sansores San Román apuesta por transformar el sistema de transporte de Campeche con proyectos que buscan cambiar la manera en que miles de ciudadanos se desplazan diariamente.

La comparación no es casual.

Cuando López Obrador llegó a la Jefatura de Gobierno del entonces Distrito Federal encontró una ciudad atrapada entre congestionamientos, largos tiempos de traslado y una infraestructura insuficiente para atender el crecimiento de una de las zonas metropolitanas más grandes del mundo.

Su respuesta fue impulsar proyectos que en su momento generaron intensos debates políticos y mediáticos.

El Segundo Piso del Periférico fue blanco permanente de cuestionamientos.

Sus opositores aseguraban que la obra era innecesaria, costosa y políticamente motivada.

Algo similar ocurrió con el Metrobús, cuya construcción provocó resistencias de diversos sectores que advertían afectaciones al comercio y a la circulación vehicular.

Sin embargo, el paso del tiempo modificó la discusión.

Hoy ambas obras forman parte de la vida cotidiana de millones de capitalinos y representan ejemplos de infraestructura que lograron responder a necesidades reales de movilidad urbana.

Más allá de las diferencias ideológicas o partidistas, la experiencia dejó una enseñanza: las transformaciones profundas rara vez nacen rodeadas de consensos.

Esa misma lógica parece estar presente en Campeche.

Durante la inauguración del 35° Encuentro Nacional de Autoridades de Movilidad, celebrado en el Centro de Convenciones y Exposiciones Campeche XXI, la gobernadora Layda Sansores dejó claro que su administración busca colocar al estado en el centro de la conversación nacional sobre el futuro del transporte público y la movilidad sostenible.

No es una meta menor.

Por años, Campeche permaneció fuera de las grandes discusiones nacionales en materia de movilidad.

Mientras otras entidades avanzaban en la modernización de sus sistemas de transporte, la realidad campechana seguía marcada por unidades envejecidas, rutas limitadas y servicios que difícilmente podían satisfacer las necesidades de una población en constante crecimiento.

La propia gobernadora hizo un diagnóstico contundente al recordar que durante décadas muchas comunidades y zonas urbanas enfrentaron condiciones precarias para trasladarse.

“Hace treinta años prácticamente ya no había transporte”, recordó al referirse a una realidad que durante mucho tiempo pareció normalizarse.

Por ello, cuando Layda Sansores afirma que la creación del sistema Ko’ox representó un acto de audacia, no parece exagerar.

Transformar la movilidad siempre implica asumir riesgos políticos, administrativos y financieros.

Más aún cuando se trata de estados que enfrentan limitaciones presupuestales derivadas de fórmulas federales que históricamente han reducido sus márgenes de maniobra y cuando los ingresos petroleros, que durante años representaron una fuente importante de recursos, ya no tienen el mismo peso económico.

Aun así, la administración estatal decidió avanzar.

Hoy proyectos como Ko’ox, el DRT Tren Ligero de Campeche y su integración con el Tren Maya forman parte de una estrategia que busca construir un modelo de transporte más moderno, eficiente e incluyente.

La realización del Encuentro Nacional de Autoridades de Movilidad en territorio campechano también envía un mensaje político relevante.

No solamente convierte a Campeche en sede de una discusión nacional sobre transporte, innovación y sostenibilidad; también permite mostrar los avances alcanzados y generar espacios de cooperación con otras entidades federativas.

En un país donde la movilidad se ha convertido en un factor clave para el desarrollo económico y social, los gobiernos que invierten en transporte público no solamente construyen infraestructura: construyen oportunidades.

Cada ruta eficiente acerca empleos.

Cada sistema moderno facilita el acceso a la educación.

Cada proyecto de conectividad mejora la calidad de vida de miles de familias.

Por eso la movilidad no debe entenderse únicamente como un asunto de autobuses, estaciones o vialidades. Se trata de una política pública que impacta directamente en la vida de las personas.

Bajo esa visión también puede interpretarse la Ruta de la Transformación que recientemente puso en marcha la gobernadora Layda Sansores en el municipio de Champotón.

El programa busca acercar servicios gubernamentales, asesorías, programas sociales y atención directa a la ciudadanía, especialmente en aquellas comunidades donde históricamente la presencia institucional ha sido limitada.

La entrega de sillas de ruedas a personas en condición de vulnerabilidad realizada durante esa gira refleja precisamente esa idea de movilidad entendida desde una perspectiva más amplia: garantizar que nadie quede excluido por falta de acceso, infraestructura o atención gubernamental.

Al final, la historia suele ser implacable con los discursos, pero generosa con los resultados.

El Segundo Piso y el Metrobús sobrevivieron a las críticas porque demostraron utilidad.

La apuesta por transformar la movilidad en Campeche recorrerá el mismo camino de evaluación pública.

Serán los ciudadanos quienes, con el paso de los años, determinen el alcance de estos proyectos.

Pero algo parece claro: mientras otros gobiernos administraron durante décadas el rezago, la administración de Layda Sansores San Román decidió colocar sobre la mesa una discusión que durante mucho tiempo fue pospuesta.

Y en materia de movilidad, como ocurrió alguna vez en la Ciudad de México, las obras terminan hablando mucho más fuerte que sus críticos.

Desde La Muralla: La prevención también salva vidas en temporada de calor
Recientemente, el nuevo secretario de Salud, Dr. Orlando Jesús Alvarado Rivadeneyra, confirmó el registro de dos casos de golpe de calor y un fallecimiento relacionado con las condiciones extremas del clima, una situación que obliga a reforzar las acciones preventivas para proteger a la población.

Más allá de las cifras, lo relevante es la respuesta institucional que se ha puesto en marcha.

La Secretaría de Salud mantiene campañas permanentes de información y prevención dirigidas a la ciudadanía, con el objetivo de evitar afectaciones derivadas de las elevadas temperaturas y de la sensación térmica que suele incrementarse con las lluvias vespertinas.

La estrategia no se limita a reaccionar cuando aparece un problema. Su principal objetivo es evitar que el problema ocurra.

Por ello, se trabaja en el fortalecimiento de los protocolos de atención médica y en la difusión constante de recomendaciones básicas que pueden marcar la diferencia entre la salud y una emergencia.

Puede parecer una actividad menor para quienes observan la administración pública desde los escritorios de las ciudades, pero en realidad representa una de las herramientas más efectivas para proteger la salud comunitaria.

Porque la prevención sigue siendo la mejor medicina.

Cada persona que mantiene una hidratación adecuada, cada familia que evita la exposición prolongada al sol en las horas de mayor intensidad y cada ciudadano que toma medidas para proteger a niños y adultos mayores, se convierte en un aliado de la salud pública.

Desde El Fuerte: La salud que no sale en la fotografía

Mientras el debate público suele concentrarse en temas políticos, electorales o presupuestales, brigadas de personal especializado recorren comunidades rurales para combatir enfermedades que durante décadas han representado riesgos silenciosos para miles de familias.

Uno de esos casos es el mal de Chagas.

Se trata de una enfermedad que durante años permaneció prácticamente invisible para buena parte de la población urbana, pero que continúa siendo un desafío sanitario en diversas regiones del país.

Su principal vía de transmisión es la llamada chinche besucona o chinche triatomina, un insecto que encuentra condiciones propicias en viviendas con escasa protección o en entornos donde las medidas preventivas son insuficientes.

Por eso resulta relevante el trabajo que realizan las brigadas de Vectores de la Secretaría de Salud en municipios como Candelaria, Calakmul y Escárcega.

La estrategia no se limita a reaccionar cuando aparece un problema. Su principal objetivo es evitar que el problema ocurra.

Personal especializado ha desarrollado jornadas informativas y acciones preventivas en comunidades como San Dimas, Pulguero II, Nuevo Becal, Chan Laguna, Benito Juárez III y Juan Escutia, además de trabajar directamente con estudiantes, maestros y familias en escuelas primarias y telesecundarias de estas regiones.

La presencia permanente de brigadas sanitarias en localidades apartadas responde a una visión que coloca la prevención como una prioridad de gobierno.

No se trata solamente de llevar atención médica, sino de construir una cultura de autocuidado que permita reducir riesgos desde el hogar.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Lo más Visto

Salir de la versión móvil