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Baluarte Político
Sheinbaum y Sansores: unidad, temple y defensa de la hermandad entre México y Estados Unidos
Raúl García Araujo
Por momentos, pareciera que ciertos actores políticos de oposición desearían ver fracturada la relación entre México y Estados Unidos con tal de obtener beneficios mediáticos o electorales.
Apuestan al conflicto, alimentan la confrontación y buscan sembrar incertidumbre en una relación bilateral que durante décadas ha sido fundamental para millones de familias de ambos lados de la frontera.
Sin embargo, frente a esas voces que promueven la división, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha demostrado inteligencia política, madurez diplomática y, sobre todo, un temple firme para evitar cualquier provocación que pueda afectar a los pueblos de México y de Estados Unidos.
La relación entre ambas naciones no se sostiene únicamente por acuerdos comerciales o intereses económicos; se mantiene viva gracias a millones de mexicanos que con su trabajo, esfuerzo y dedicación fortalecen todos los días los vínculos históricos entre ambos países.
Así lo dejó claro la presidenta Sheinbaum durante “Las mañaneras del pueblo”, al destacar que los más de 38 millones de mexicanos que viven en Estados Unidos representan el mejor símbolo de amistad entre las dos naciones.
Y tiene razón.
La comunidad mexicana en territorio estadounidense se ha convertido en uno de los motores económicos más importantes de la Unión Americana.
De acuerdo con datos del Latino Donor Collaborative Think Tank, los mexicanos y sus descendientes aportan 2.3 billones de dólares al Producto Interno Bruto de Estados Unidos, una cifra que por sí sola desmonta cualquier narrativa de odio o discriminación impulsada por sectores extremistas.
Son hombres y mujeres honestos, trabajadores, emprendedores, que no solamente ayudan a sus familias en México, sino que sostienen industrias enteras en estados clave de la economía norteamericana.
California, Texas y Nuevo México tienen en la comunidad mexicana una fuerza productiva indispensable para su crecimiento económico.
En California generan más de 833 mil millones de dólares del PIB estatal; en Texas más de 629 mil millones; y en Nuevo México representan más del 30 por ciento de toda la economía estatal.
Es decir, la relación entre México y Estados Unidos tiene raíces profundas que van mucho más allá de la política coyuntural. Existe una integración social, cultural y económica que ninguna provocación podrá destruir.
Por ello ha sido importante observar la serenidad con la que la presidenta Claudia Sheinbaum ha manejado la relación con su homólogo estadounidense.
En lugar de responder con estridencias o discursos incendiarios, la mandataria mexicana ha privilegiado el respeto mutuo, el diálogo institucional y la defensa de la dignidad nacional.
Ese manejo responsable de la política exterior contrasta con la actitud de algunos dirigentes opositores que parecen apostar al fracaso de la relación bilateral.
Particularmente lamentable resulta la postura del dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, alias “Alito” Moreno, quien en todo momento busca generar confrontación y alimentar escenarios de ruptura entre ambas naciones, sin medir las consecuencias políticas, económicas y sociales que ello podría provocar.
La actitud del priista refleja el nivel de desesperación de una oposición que ha perdido conexión con la realidad del país y que insiste en construir discursos desde el conflicto y la polarización.
Pareciera que algunos sectores opositores no han entendido que cualquier fractura entre México y Estados Unidos afectaría directamente a millones de familias mexicanas, a los migrantes, al comercio y a la estabilidad económica regional.
Mientras unos intentan dividir, dentro del movimiento de transformación existen liderazgos que han entendido perfectamente la importancia de cerrar filas en torno al proyecto nacional.
Ahí destaca el llamado de la gobernadora de Campeche, Layda Sansores San Román, quien convocó a la unidad como la principal fortaleza del movimiento y del país.
Sansores fue contundente al señalar que no hay espacio para divisiones internas y que la cohesión política resulta indispensable para consolidar la transformación nacional.
Su mensaje no solamente tiene eco dentro de Morena; también representa una convocatoria a la unidad nacional en tiempos donde México necesita estabilidad, madurez política y visión de Estado.
Porque hoy el país enfrenta desafíos internacionales que requieren serenidad y responsabilidad.
La presidenta Sheinbaum ha comprendido perfectamente que la diplomacia no se ejerce desde la confrontación inútil ni desde el protagonismo político, sino desde la inteligencia y el equilibrio institucional.
Y ahí está precisamente una de las grandes fortalezas del actual gobierno: mantener firme la defensa de los intereses nacionales sin romper los canales de diálogo y cooperación con Estados Unidos.
Esa relación de respeto mutuo ha permitido privilegiar el bienestar de ambos pueblos por encima de las diferencias ideológicas o de las presiones políticas.
México y Estados Unidos comparten mucho más que una frontera. Comparten millones de historias familiares, intercambios comerciales, desarrollo económico y una comunidad binacional que ha construido puentes de cooperación durante generaciones enteras.
Por eso resulta irresponsable que algunos actores políticos pretendan dinamitar esa hermandad histórica por cálculos personales o electorales.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha optado por el camino correcto: actuar con prudencia, firmeza y temple.
Y junto al llamado de unidad impulsado por Layda Sansores, queda claro que el proyecto de transformación entiende perfectamente que la fortaleza de México radica en mantener la cohesión nacional y preservar una relación respetuosa y estratégica con Estados Unidos.
Desde La Muralla: Layda Sansores: atención directa y soluciones para el pueblo
La gobernadora de Campeche, Layda Sansores San Román, volvió a mandar un mensaje político claro desde Ciudad del Carmen: gobernar significa escuchar, atender y resolver de frente las necesidades de la gente.
La jornada realizada en el Centro de Convenciones Carmen XXI dejó ver un modelo distinto de hacer gobierno, lejos de la burocracia y más cercano al ciudadano.
Acompañada de integrantes de su gabinete y del alcalde Pablo Gutiérrez Lazarus, la mandataria estatal encabezó una audiencia pública donde cientos de carmelitas pudieron exponer directamente sus inquietudes y recibir respuestas inmediatas.
Uno de los temas que más atención recibió fue el de salud, una de las principales preocupaciones de las familias campechanas.
Ciudadanos acudieron para plantear solicitudes relacionadas con atención médica, medicamentos, canalizaciones y diversos servicios que durante años estuvieron atrapados en trámites lentos y oficinas cerradas a la población.
La presencia de los secretarios estatales atendiendo personalmente cada caso permitió agilizar gestiones y eliminar buena parte de la burocracia que tanto molesta a la ciudadanía.
Ese contacto directo entre gobierno y sociedad terminó convirtiéndose en el principal sello de la llamada “Ruta de la Transformación”.
Layda Sansores ha insistido en que la transformación no puede construirse desde un escritorio ni alejados del pueblo.
Por ello mantiene una estrategia de territorio, recorriendo municipios y sosteniendo encuentros cara a cara con la ciudadanía para escuchar necesidades reales y dar seguimiento a las soluciones.
Desde El Fuerte: Salud en tu Barrio: atención cercana y prevención para las familias campechanas
Mientras en muchos estados del país los servicios de salud continúan enfrentando rezagos y una creciente demanda social, en Campeche la estrategia de atención territorial impulsada por la Secretaría de Salud comienza a consolidarse como uno de los ejes más importantes de cercanía con la población.
La reciente jornada de “Salud en tu Barrio” realizada en la colonia Tacubaya, en Ciudad del Carmen, no solamente representó la instalación de módulos médicos; fue también una muestra del trabajo preventivo y comunitario que actualmente desarrolla el sistema estatal de salud para llevar atención directa a las familias que más lo necesitan.
A través del personal del Distrito de Salud para el Bienestar No. 3, la Secretaría de Salud de Campeche acercó servicios gratuitos de detección de VIH, diabetes, hipertensión arterial, sobrepeso y obesidad, padecimientos que hoy representan algunos de los principales desafíos de salud pública en el país.
La importancia de estas jornadas radica precisamente en la prevención. Detectar enfermedades a tiempo puede marcar la diferencia entre una atención oportuna y complicaciones mayores para miles de personas.
Por ello, el trabajo en territorio se ha convertido en una herramienta fundamental para atender comunidades donde muchas veces el acceso inmediato a servicios médicos resulta limitado.