Columnas Escritas
Baluarte Político
La hora de la unidad nacional
Raúl García Araujo
Por momentos, la historia coloca a los pueblos frente a definiciones que no admiten ambigüedades. México vive hoy una de ellas.
Desde Petatlán, Guerrero, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo pronunció una de las declaraciones más claras y contundentes de su joven gobierno: la independencia y la soberanía de México no están en negociación. No fue una frase retórica. Fue una línea política, una señal al mundo y un mensaje directo a la nación.
El contexto no podría ser más delicado. Las recientes amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de lanzar ataques terrestres contra grupos del narcotráfico en territorio mexicano no sólo constituyen una imprudencia diplomática, sino una afrenta directa al principio básico de la convivencia entre Estados: el respeto a la soberanía.
Ante ello, Sheinbaum actuó como jefa de Estado. Instruyó de inmediato al canciller Juan Ramón de la Fuente a gestionar una reunión urgente con el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, no para escalar la confrontación, sino para dejar algo absolutamente claro: México dialoga, coopera y construye acuerdos, pero no se somete ni permite injerencias.
En ese punto, la presidenta fijó la posición que hoy unifica a millones de mexicanos: cooperación sí, subordinación jamás. Seguridad compartida, pero desde el respeto. Desarrollo conjunto, pero con dignidad. Autodeterminación como principio irrenunciable.
Este momento exige algo más que posicionamientos institucionales: exige unidad nacional. Y es ahí donde cobra fuerza la voz de una gobernadora que ha sido clara, valiente y congruente: Layda Sansores San Román.
Desde Campeche, la mandataria ha sostenido —con razón histórica y visión política— que todos los mexicanos debemos cerrar filas en torno a la presidenta Claudia Sheinbaum, no por consigna partidista, sino por responsabilidad con la patria.
En los próximos días, esa voz se escuchará con mayor fuerza. Layda Sansores ha comprendido que el momento demanda liderazgo, templanza y solidaridad política. Porque cuando una presidenta defiende la soberanía de la nación, no defiende un gobierno: defiende a México entero.
La alianza política y humana entre Sheinbaum y Sansores no es circunstancial. Está construida sobre principios compartidos: justicia social, dignidad nacional, defensa de los más pobres y una concepción profunda de la soberanía como eje de la transformación.
Hoy, esa alianza se convierte en un dique frente a la amenaza externa y en un faro para la cohesión interna.
Pero este momento histórico también desnuda a quienes, por mezquindad política o cálculo electoral, prefieren el ruido interno a la defensa nacional. Es ahora cuando las fuerzas políticas, sociales y económicas del país deben decidir si están del lado de México o del lado de la confusión. No hay medias tintas cuando está en juego la soberanía.
Cerrar filas implica comprender que la patria está por encima de cualquier diferencia. Que la presidenta no camina sola. Que detrás de su voz hay una nación que no acepta imposiciones ni tutelas. Y que la Cuarta Transformación, lejos de debilitar al Estado mexicano, lo ha dotado de una nueva fortaleza moral y política frente al mundo.
Hoy México se planta con firmeza. Con una presidenta que no tiembla. Con una gobernadora como Layda Sansores que convoca a la unidad con autoridad moral y claridad histórica. Con un pueblo que sabe que la soberanía no es discurso: es destino.
Y en esta gran alianza de voluntad, política y conciencia nacional, México no sólo resiste: avanza. Avanza con la primera mujer presidenta de su historia, llegada al poder por el voto libre de millones de ciudadanos que depositaron en ella la responsabilidad de conducir el rumbo del país.
Y hoy, en medio de una de las coyunturas internacionales más complejas de las últimas décadas, Claudia Sheinbaum honra ese mandato con valentía, dignidad y una convicción inquebrantable: México no se arrodilla. México se defiende. México se respeta.
Desde La Muralla: La salud como política pública en Campeche
En la política hay discursos que prometen y gobiernos que cumplen. Campeche, hoy, pertenece al segundo grupo. Mientras en muchas regiones del país la salud sigue siendo rehén de la improvisación, en Campeche la prevención se ha convertido en una política pública clara, constante y con resultados tangibles.
La más reciente evidencia está en el avance de la Campaña de Vacunación contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) 2025, una estrategia que habla de visión de Estado y compromiso social.
Con fecha de corte al 2 de enero de 2026, la Secretaría de Salud de Campeche ha aplicado 13 mil 462 dosis de la vacuna contra el VPH a niñas y niños en todo el estado.
No se trata de una cifra fría: son miles de historias protegidas, miles de futuros resguardados, miles de familias que hoy viven con mayor tranquilidad gracias a una política sanitaria que entiende que prevenir es gobernar.
El impacto de esta acción es profundo. La vacuna protege contra nueve tipos del virus, incluidos aquellos responsables del 90 % de los cánceres anogenitales y del 90 % de las verrugas, además de ser una de las principales herramientas para prevenir el cáncer cervicouterino, una de las enfermedades más letales para las mujeres en México. Campeche no está reaccionando al problema: lo está anticipando.
Desde El Fuerte: La prevención del dengue comienza en casa
El riesgo de transmisión del dengue continúa presente en distintas regiones de Campeche, y ante ello la Secretaría de Salud mantiene operativos de control larvario en los 13 municipios del estado, como parte de las acciones permanentes para reducir los criaderos del mosquito transmisor.
Durante la jornada más reciente, brigadas sanitarias recorrieron colonias como San José el Alto y Bellavista en la capital; Unidad, Esfuerzo y Trabajo II en Escárcega; Guadalupe en Calkiní y Dzitbalché; la Conquista en Hecelchakán; así como los centros de Tenabo, Hopelchén, Champotón y Palizada. En el sur del estado, las acciones se concentraron en Xpujil (Calakmul), la colonia Independencia en Candelaria y Villas de San José en Carmen.
Las autoridades sanitarias subrayan que, si bien las acciones gubernamentales son fundamentales, la participación de la ciudadanía es indispensable.
La fumigación y el control del mosquito adulto son medidas necesarias, pero no suficientes si persisten criaderos dentro de las viviendas.
Por ello, la Secretaría de Salud hace un llamado permanente a la población para mantener patios limpios, eliminar objetos que acumulen agua y cubrir correctamente los depósitos, ya que la prevención efectiva del dengue depende de la suma de esfuerzos entre autoridades y ciudadanos.