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Baluarte Político
Layda Sansores: el antes y el después de Campeche
Raúl García Araujo
En Campeche se rompió una inercia histórica. Durante décadas el estado caminó sin proyecto, sin inversión estratégica y sin una visión de futuro que conectara desarrollo económico con bienestar social.
El cambio no llegó por casualidad ni por coyuntura: llegó con el arribo de Layda Sansores San Román a la gubernatura, quien transformó la lógica del poder y convirtió al gobierno en un motor activo de crecimiento, no en un simple administrador de carencias.
Desde su llegada, Layda impuso un estilo propio: gobierno en movimiento, decisiones firmes y una conducción política que colocó a Campeche en el centro del debate nacional.
La entidad dejó de ser un territorio periférico para convertirse en un estado con rumbo, con proyectos de largo plazo y con una gobernadora cuya imagen y liderazgo han sido fundamentales para reposicionar a Campeche como actor relevante en el escenario político y económico del país.
Ese nuevo dinamismo no se entiende sin la capacidad de Layda Sansores San Román para construir alianzas estratégicas de alto nivel.
Primero con el presidente Andrés Manuel López Obrador y hoy con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la gobernadora ha sabido traducir respaldo político en resultados concretos: inversión pública, obras estructurales, desarrollo regional y una agenda de transformación que hoy se refleja en múltiples frentes del estado.
Lo que hoy vive Campeche no es una suma de acciones aisladas, sino un proceso de transformación profunda. No se trata solo de medir kilómetros de carretera, metros de construcción o estadísticas administrativas; se trata de un rediseño completo del modelo de desarrollo, de la relación entre gobierno y ciudadanía y de la forma misma de ejercer el poder público.
Los resultados son medibles. En materia turística, Campeche dejó de ser una simple parada de paso para convertirse en destino.
De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Antropología e Historia, entre enero y noviembre 208,346 visitantes recorrieron museos y zonas arqueológicas del estado, superando por 18,449 personas el registro del mismo periodo del año anterior.
Enero se convirtió en el mes de mayor afluencia con 25,391 visitantes, y la zona arqueológica de Edzná se consolidó como el sitio más visitado, con más de 5,300 personas cautivadas por la majestuosidad de su Gran Acrópolis.
La nueva imagen de Campeche no es producto del azar: es resultado de decisiones políticas, planeación y liderazgo.
Pero la transformación que encabeza Layda Sansores no es solo económica. Su gobierno ha puesto en el centro a las personas. Ante el cambio de imagen de Campeche a nivel nacional, la gobernadora llamó a la reconciliación social, a la sanación colectiva, al cierre de heridas y a la reinvención personal basada en el perdón, el amor y la gratitud.
Esa visión humanista se refleja en una administración que entiende que gobernar no es administrar conflictos, sino reconstruir comunidad y futuro.
Campeche camina con rumbo, con proyecto y con identidad. Existe un antes y un después de Layda Sansores San Román en la gubernatura.
Antes: abandono, estancamiento y resignación. Después: crecimiento, dignidad y esperanza organizada. La historia no absuelve a los tibios ni a los indiferentes; reconoce a quienes tuvieron el carácter para transformar su tiempo. Y en Campeche, ese nombre ya está escrito con claridad.
Layda Sansores San Román no es únicamente la gobernadora de Campeche: es una mujer de izquierda forjada en la lucha, en la coherencia y en la resistencia, una figura política que no se explica desde la coyuntura sino desde la historia.
Su gobierno no es un episodio administrativo, es un parteaguas. Su nombre quedará asociado al momento en que Campeche dejó de ser periferia para convertirse en proyecto, cuando la política dejó de ser trámite y volvió a ser instrumento de transformación.
De ella se hablará por generaciones, no solo por las obras y los números, sino por el carácter con el que enfrentó inercias, rompió pactos de comodidad y se atrevió a gobernar cuando otros solo administraban. Ese es el sello de las mujeres y los hombres que cambian el rumbo de su tiempo.
Desde La Muralla: Salud pública en movimiento en Campeche
En Campeche, la política pública más efectiva no siempre se anuncia con discursos, pero se siente en cada comunidad.
La Secretaría de Salud del estado ha desplegado un frente sanitario permanente que hoy se convierte en uno de los pilares más sólidos del bienestar colectivo.
A través de brigadas médicas móviles y del trabajo coordinado de los Distritos de Salud para el Bienestar, el gobierno ha logrado establecer una cobertura territorial que no distingue entre zonas urbanas y comunidades rurales, llevando prevención y atención hasta los rincones más apartados de la entidad.
El combate al dengue se ha convertido en una operación estructural de gran escala. Miles de criaderos de mosquitos han sido eliminados directamente desde los hogares; miles de solares fueron limpiados; y la descacharrización, ejecutada en coordinación con la ciudadanía, retiró toneladas de objetos en desuso que representaban un riesgo sanitario latente.
Estas acciones no solo reducen la propagación de enfermedades transmitidas por vector, sino que construyen una cultura de corresponsabilidad social que fortalece el tejido comunitario y eleva la conciencia colectiva sobre la salud pública.
Paralelamente, la Secretaría de Salud ha reforzado el saneamiento básico como eje estratégico. El mantenimiento de sistemas de cloración y el monitoreo constante del cloro residual garantizan que el agua que llega a los hogares campechanos cumpla con estándares sanitarios seguros.
La Secretaría de Salud de Campeche se ha convertido así en uno de los actores clave del proceso de transformación del estado, demostrando que el verdadero cambio no solo se construye con infraestructura o inversión económica, sino con instituciones que protegen, previenen y acompañan a la gente en su vida cotidiana. En el terreno de la salud pública, Campeche ya no improvisa: gobierna.
Desde El Fuerte: Gobernar también es prevenir en Campeche
El clima cambiante de Campeche, con frentes fríos, lluvias persistentes y variaciones bruscas de temperatura, ha colocado a las enfermedades respiratorias en el centro de la agenda pública.
COVID-19, tos ferina e influenza siguen presentes, y frente a ese escenario la Secretaría de Salud del estado ha asumido un papel clave: anticiparse al riesgo antes de que la emergencia se instale en los hogares. La prevención ya no es un complemento del sistema de salud; se ha convertido en su columna vertebral.
La complejidad del problema radica en la aparente normalidad de los síntomas. Escurrimiento nasal, fiebre, dolor corporal, tos o dificultad para respirar pueden confundirse fácilmente con un malestar menor, cuando en realidad pueden ser la antesala de complicaciones severas.
Por eso, la política sanitaria de Campeche se orienta a romper esa falsa percepción y a promover una cultura de atención temprana que proteja la vida y la estabilidad de las familias.
El modelo de intervención que impulsa la Secretaría de Salud privilegia el acceso oportuno a los servicios médicos como un eje de contención social.
Atender los síntomas desde su inicio permite no solo asignar el tratamiento correcto, sino frenar consecuencias que podrían prolongarse durante meses o dejar secuelas permanentes.
En ese enfoque preventivo se refleja una visión de gobierno que entiende que la salud pública no se atiende cuando estalla la crisis, sino mucho antes.
La vacunación ocupa un lugar estratégico dentro de esta política. No es una acción aislada, sino un escudo colectivo que reduce la presión hospitalaria, protege a los sectores más vulnerables y fortalece la resiliencia comunitaria frente a los ciclos epidemiológicos.
A ello se suman prácticas básicas de autocuidado, desde el abrigo adecuado hasta la higiene personal, integradas como parte de una pedagogía social que coloca a la población como aliada de su propio bienestar.
Así, la Secretaría de Salud de Campeche no solo enfrenta enfermedades: construye gobernabilidad sanitaria.
