Columnas Escritas
Baluarte Político
Poder Judicial de rodillas ante el pueblo de México.
Raúl García Araujo
Todo parece indicar que finalmente, el ex presidente Andrés Manuel López Obrador y la presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo, vencieron a la mal llamada “burocracia dorada” que integran al Poder Judicial y la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Lo que se ve no se juzga, y es más que un hecho que el Plan C del Movimiento de la Cuarta Transformación se cumplirá al pie de la letra y, el próximo año, los mexicanos tendremos la oportunidad de ir a las urnas a elegir a jueces, magistrados y ministros de la Corte.
Por más que patalearon, tanto los integrantes del Poder Judicial, e incluso, los propios ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, todo parece indicar que fueron vencidos por la primer presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo.
A pesar de utilizar y comprar a periodistas en reconocidos espacios informativos, tanto de televisión como de radio, esto no sirvió de nada y el mensaje no permeó como querían entre los ciudadanos, que en todo momento negaron a los jueces, magistrados y ministros su apoyo.
Entonces, lo que vemos es un Poder Judicial mermado y de rodillas ante el pueblo de México, al que nunca escucharon ni atendieron sus demandas de justicia, ya que por décadas actuaron bajo sus propios intereses.
Y por lo tanto, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador entregó a los ciudadanos el poder completo de elegir libremente, quienes deben ser los responsables de la impartición de justicia en México.
La batalla no fue fácil, e incluso, en los últimos meses del gobierno del oriundo de Tepetitán, los jueces, magistrados y ministros de la Corte, como nunca sacaron de sus oficinas a los trabajadores del Poder Judicial para emprender una ofensiva y campaña de desprestigio en su contra.
Para ello, hicieron uso del recurso de las noticias falsas o fake news, argumentando que la Reforma al Poder Judicial iba afectar a sus trabajadores, cuando en los hechos, es todo lo contrario, ya que cada empleado mantendrá su salario y prestaciones como marca la ley.
En cambio, lo que si va ocurrir es que los jueces, magistrados y ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, dejarán de ganar más que la actual presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo.
Además de que se va a terminar de una vez por todas con los excesos y lujos que existen en el Poder Judicial, y que son pagados con dinero del pueblo. Se acabarán los fideicomisos que fueron creados por quienes dirigen al Poder Judicial, para mantener pensiones millonarias para la élite dorada.
Se terminará con los abusos para contratar a personal de seguridad para los familiares de los ministros de la Corte, que no tienen nada que ver con el ejercicio de la impartición de justicia en nuestro país.
Pero sobre todo, quienes pensaban que podrían mantenerse en el cargo hasta perpetuarse, tendrán ahora que demostrar su talento y resultados para ir a una elección popular, en donde será el pueblo el que decida si debe mantenerse como impartidor de justicia.
Lo cierto también es que el movimiento de “lucha” que impulsaron todos los que integran al Poder Judicial se fracturó y entre ellos mismos se traicionaron.
Por un lado, están los trabajadores que se mantienen en paro, claro, gozando de su sueldo por no trabajar, y por otro lado, están los titulares del Consejo de la Judicatura Federal, quienes al ver la batalla perdida, decidieron optar por lo correcto y entregar al Senado de la República la lista de jueces y magistrados, para iniciar con esto, la renovación completa de cada uno de sus integrantes.
En suma, lo que vemos en este momento estimado lector, es lo escrito en su momento en este Baluarte Político, cuando le hablé de la atinada lectura política, de la gobernadora Layda Sansores San Román cuando escribió acerca del legado que dejó el ahora ex presidente, Andrés Manuel López Obrador, que siempre será recordado como un mandatario cercano a la gente; pero sobre todo, por aniquilar y poner de rodillas frente al pueblo de México a todos los integrantes del Poder Judicial, llámese jueces, magistrados o ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Desde La Muralla: Sus adversarios políticos creyeron que la iban a detener y que podrían echar atrás uno de sus máximos proyectos de gobierno de la mandataria campechana Layda Sansores San Román, y se volvieron a equivocar.
Como una muestra de su poder político y de su liderazgo, la gobernadora Sansores visitó las obras de construcción del ambicioso proyecto de transporte electromagnético conocido como Tren Ligero.
La mandataria supervisó la llegada del segundo de los cinco convoyes que transformarán la movilidad urbana en la capital, lo que resalta la innovación en el sistema de transporte y la colaboración internacional que lo impulsa.
El Tren Ligero es en los hechos uno de los grandes proyectos de la gobernadora Sansores, en el cual, en todo momento, contó con el respaldo de Andrés Manuel López Obrador y que ahora se espera será inaugurado por la primera presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, quien por cierto, también ama y quiere a la gente de Campeche.
Desde El Fuerte: En este Baluarte Político lo dimos a conocer, que la mayoría en la Cámara de Diputados con la que cuenta Morena y sus aliados, no era sólo para lograr las reformas constitucionales que requiere el país a través del Movimiento de la Cuarta Transformación.
Sino que también iba a servir para llevar al banquillo de los acusados al dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, para pedir y lograr de una vez por todas, su proceso de desafuero, y de este modo, pueda rendir cuentas ante la justicia por el delito de enriquecimiento ílícito, así como una explicación precisa al pueblo de Campeche por el despojo que hizo de sus bienes públicos.
El tema ya se empieza a calentar en la Cámara Baja y pronto se tendrá noticias de esto. Tal vez Alito Moreno ya sabe la ruta que llevará su proceso de desafuero, y ahora anda con el miedo y recorre las calles de Polanco, en la Ciudad de México, con un gran número de escoltas.