Columnas Escritas
Franja Sur
La agresión de la ultraderecha española a México
René Alberto López
La ofensiva de la derecha contra el régimen que encabeza en México Claudia Sheinbaum persiste en un brutal intento de desacreditar a los gobiernos de izquierda en Latinoamérica. A la cabeza de la estrategia figura Donald Trump como parte de su política invasora para intentar dominar al planeta.
México es considerado por los gobiernos derechistas, aliados de Estados Unidos, como uno de los puntales del ala progresista en el continente americano junto con Brasil, pero su vecindad con Estados Unidos, la nación azteca se convierte en el blanco perfecto en las intenciones de los conservadores para ir debilitándolos. Ya fueron por el petróleo de Venezuela, y, su plan ahora es someter a México y luego Brasil, para en el corto o largo plazo negociar de manera perversa los productos naturales, en México el botín son el petróleo y el litio.
El gran pretexto es el tema de la bandas del narcotráfico en México, y su combate frontal, esto les sirve de bandera ante el mundo, y, así presentarse como el bueno de la película,, nada más ruin y falso. Si en serio quisiera combatir el narcotráfico, pues ya tiene en las cárceles de su país a dos de los grandes capos: el Chapo Guzmán y el Mayo Zambada. Estos detenidos podrían decirles, en el momento que lo deseen, quienes son sus clientes, quienes compran la droga en Estados Unidos.
Cuando en Norteamérica los gringos dejen de comprar y de consumir todo tipo de drogas, cuando en Estados Unidos sometan a los consumidores de los narcos, ese día se les acaba el negocio a los proveedores. Esto es, si los estupefacientes siguen siendo el cáncer para el país vecino, Donald Trump, tiene la solución en sus manos. Que no le busque tres pies al gato.
Sin embargo, el gran negocio de los gobiernos de EU, sobre todo en el actual, es doblegar y dominar a otras naciones para despojarlos de sus riquezas naturales. En ese plan se ubican los constantes ataques contra México y el gobierno de Claudia Sheinbaum, mismo que, claro, aplauden los conservadores de este país, y los mexicanos que no tienen memoria.
En esa siniestra estrategia entra la liberación en diciembre pasado del ex presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, sentenciado a 45 años de prisión, acusado de narcotráfico, por haber facilitado a las bandas el trafico de 400 toneladas de cocaína a Estados Unidos. Ahora libre Trump y su bloque de derecha en América Latina, lo usarán para hacer trabajo sucio contra los gobiernos de izquierda.
El plan conservador se ubica además en el arribó a México de la impresentable española Isabel Díaz Ayuso, alcaldesa de la Comunidad de Madrid, que llegó a México invitados por grupos de derecha en México, entre ellos el empresario Ricardo Salinas Pliego. Esta política de la ultradercha es algo así como la “Fernández Noroña” de España, en su manera de discursar.
En un descaro del tamaño del mundo vino a arremeter en su propia casa en contra del gobierno de Claudia Sheinbaum, pues califica a México de “narcoestado”, y en un brutal proselitismo de la derecha internacional encabezada por Trump, la provocación de la ultraderechista llegó al extremo de tratar de realizarle un homenaje en suelo azteca a Hernán Cortés.
Sin embargo, la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum fue contundente, criticó duramente a la ultraderechista, y, por suouesto, la derecha mexicana acusó boicot por sus declaraciones.
La presidenta respondió: “¿Cómo no voy a opinar como presidenta de la República de una persona que viene a México a hacerle un homenaje a Hernán Cortés? Pues cómo no voy a opinar”, señaló.
El 12 de mayo la Díaz Ayuso Salió con cajas destemplada de suelo mexicano ya que en todo acto que intentaba realizar en México, había protesta de los mexicanos que alzaron la voz. Ahí se las dejo.
