Columnas Escritas
El Postigo
Ambrosio Gutiérrez Pérez
El contexto
Elito y Alito, así identificados, pues a éste le atribuyen la «formación «política de aquél, fueron amigos y miembros de la misma pandilla de juniors que por un tiempo asoló bailes y fiestas de la capital campechana.
Desafiantes, broncos, «echados pa’ lante», utilizaban sus habilidades boxísticas y su gandallismo para golpear a quien quisieran, pues luego las relaciones de los papis de algunos de ellos los libraba de cualquier imprudencia policíaca o judicial.
El caso más sonado fue el de aquellos hermanos Rocher, a los que la pandilla persiguió hasta su casa y los golpeó al grado de poner en riesgo sus vidas. La «hazaña» está documentada.
Eso eran, juniors golpeadores (Alito no era junior, era guardaespaldas de esos juniors) hasta que Alito encontró la bondad política de Edilberto Buenfil Montalvo y del gobernador Antonio González Curi. Lo hicieron líder juvenil, con el objetivo de utilizarlo (como lo hicieron) como golpeador y crearon un grupo de choque. El mismo que aventaba huevos y tomates podridos en el Congreso del Estado a los diputados de oposición, o para sacar a patadas al rector Abud Flores.
La ambición, el motor
Pero Alito, a diferencia de los juniors a los que servía, utilizó su ambición de motor para crecer a costa de lo que fuera. Utilizando el cargo juvenil en el PRI de Campeche, se relacionó con juniors de mayor nivel: los Madrazo, los Murat, los Kawachi, los Velasco de chiapas.. y a través de ellos, con el paso del tiempo, a Peña Nieto que lo hizo gobernador.
Era el dinosaurio juvenil del PRI por antonomasia: ambicioso, tramposo, corrupto, servil con los de arriba prepotente con los de abajo y hambre de dinero, mucho dinero conseguido a costa de lo que fuere, tráfico de influencia, favores políticos y, aseguran… lo que fuera necesario.
Hábil, astuto, logró que los gobernadores González Curi, Hurtado Valdez y Ortega Bernés pagaran sus nóminas, incluso los viajes de placer con su séquito de muchachos.
El Trastornado
A punta de cañonazos disfrazados de regalos, Alito logró lo que quería, ser gobernador, mientras su amigo de pandilla, Elito, iniciaba su propio camino en el PAN, diputado, alcalde… y el destino los puso en el ring político. «Trastornado» le decía Alito, y Elito amenazaba con meterlo a la cárcel si llegaba a la gubernatura.
«Trastornado» a su vez por su ambición de poder y dinero, Alito utilizó el trampolín de la gubernatura para volar más alto: la presidencia del decadente PRI y… la Presidencia de la República. Por supuesto, en el futuro hay dos cosas: que el PRI pierda el registro y que él sea desaforado para enfrentar los procesos penales que le aguardan, es decir, para empatar a su viejo amigo de correrías, a Elito.

Del «Trastornado» al corrupto
Así se trataban, desde la alcaldía de Campeche, el «Trastornado» desafiaba al corrupto. Abundan los videos en redes donde Elito acusa a Alito de corrupto y de todo lo imaginable en política. Y sí, al menos a él le ganó la partida: quedó en segundo lugar en la elección para la gubernatura, mientras el sobrino cómodo de Alito quedó en tercero.
Lo peor de Campeche para Elito era Alito, y sí, tenía razón, hasta el gobernador Ortega Bernés decía que lo peor que le podía pasar a Campeche era Alito. Y le pasó. Pero los tiempos cambian. En política es muy fácil convertir al enemigo en amigo, si conviene a sus intereses muy personales. O qué otro interés podría tener Elito, si lo que hizo con la confianza del pueblo de la capital campechana fue traicionarla? O por qué creen que andaba prófugo? Por robarse el dinero… y no, no es que ahora ya sea inocente…
Jackson tiene que explicar
Jackson Villacís, el fiscal de Campeche, tiene que explicar a los campechanos porqué, en qué momento o por medio de qué artes, un prófugo de la justicia se puede aparecer como Juan por su casa, encabezar un mitin y hacer show para decir que buscará a su enemigo para hacer una coalición o, mejor dicho, una nueva complicidad para tratar de quedarse con Campeche, con el poder y con el dinero que es lo único que les interesa al par de sinvergüenzas.

Por qué Jackson no sale a decirnos con claridad? O es que el voto mocista para aprobar el presupuesto fue la moneda de cambio?
El peor error de Elito; el peligro
Pero bueno, más allá de las querencias de Elito está la realidad política. Su peor error ya es haber declarado públicamente su decisión de buscar al político más desprestigiado de México, ponerlo hasta de ejemplo, alabarlo y querer engañar con eso de que sirve a Campeche.
En qué cabeza cabe que un sujeto que acabó con lo que quedaba del PRI, que está bajo procesos penales (y que sólo la ha librado por el fuero) por corrupción, que en Campeche como en ningún otro lado lo conocemos bien, muy bien, que no puede explicar con decencia la mansión de Lomas del Castillo, que tampoco puede explicar lo de casas y terrenos en la playa, y un largo etcétera, pueda servir como aliado para convencer a la gente de votar por MOCI.
Se diría allá él y su trastorno, pero vale la pena denunciar, evidenciar y airear tanto cinismo que aqueja Campeche… y el peligro de que un trastornado corrupto y otro corrupto de grandes ligas aspiren a gobernar Campeche.
No era especulación, es complicidad
Desde hace varias semanas hemos preguntado en Chismes de Café, el programa de Cauce Campeche TV, qué está pasando con el desafuero de Alito, frenado según declaraciones del presidente de la Sección Instructora de la Cámara de Diputados, Hugo Erick Flores, por falta de información de la Fiscalía de Campeche, dijo primero; luego, que un miembro de esa Sección salió y al entrante le estaban dando tiempo para estudiar los expedientes; más recientes, que habían pedido más información a la Fiscalía de Campeche, pero eso sí, no hay sesgo político…

Pero el Búho, también conocido como Jorge Rueda, metió la zizaña con eso de que… a ver si no pasa como la primera petición de desafuero contra Alito, que acabó perdida… y bueno, para ilustrar nuestro optimismo, le dejo la declaración de Noroña, que algo debe saber:
El senador Gerardo Fernández Noroña denunció que Ricardo Monreal ha sido un factor clave para detener el avance del desafuero contra Alejandro “Alito” Moreno, dirigente nacional del PRI, pese a que existen solicitudes formales y antecedentes públicos que ameritan su revisión.

De acuerdo con lo expuesto por Noroña, el proceso permanece congelado en el Senado, lo que en los hechos mantiene a “Alito” protegido por el fuero constitucional. Para el legislador, esto no es casualidad, sino una muestra de acuerdos políticos que reproducen prácticas de la vieja política.
El señalamiento cobra relevancia porque el propio Noroña calificó a Moreno como “aliado y empleado” de quienes hoy evitan que el caso avance, acusando que se trata de una protección a la carta para figuras del PRI.
