Columnas Escritas
El Postigo
Ambrosio Gutiérrez Pérez
Los 7 años de Transformación
Lo dijo la propia presidenta Sheinbaum al iniciar su discurso: más de 600 mil personas reunidas, de todo el país, en la plancha del Zócalo y calles aledañas para celebrar 7 años del inicio de «una nueva era en nuestro querido México».
Después de una incursión rápida pero absolutamente exitosa a los Estados Unidos, donde saludó y platicó con un Trump que de nuevo la lleno de elogios, Sheinbaum llegó pletórica al centro neurálgico del país para pronunciar un discurso triunfalista pero apegado a datos duros, demostrables.

Dijo que en el 2018 el pueblo tomó una decisión sabia y valiente con López Obrador al frente y continuará para profundizar la Cuarta Transformación de la República.
Quedó muy claro, que en 2019 la separación principal debía ser la del poder económico del poder político, así ha sido y así seguirá siendo por el bien de la República.
Dañó el neoliberalismo
Pasamos, dijo de un país gobernado por una oligarquía a una verdadera democracia, donde el gobierno trabaja para todas y todos, pero especialmente para quienes más lo necesitan.
La corrupción y los privilegios del neoliberalismo dañaron profundamente al pueblo, dejaron pobreza, desigualdad, perdida de esperanza, violencia y corrupción.
México ya cambió, aseguró la Presidenta, no puede volver a ocurrir, no podemos regresar al tiempo de los privilegios, la justicia selectiva, ya no es opción, el gobierno está para servir al pueblo de México.
No vencerán
Recordó y advirtió a los conservadores que por más campañas sucias que hagan, por mas compra de votos y boots, por más alianzas con grupos de interés, por más consultores que contraten para inventar calumnias, por más intentos de hacer creer que México no es un país libre y democrático… no vencerán al pueblo de México y a su Presidenta.

Nos corresponde, dijo, construir el segundo piso de la transformación con un gobierno honesto, cercano a la gente… y presumió Inversión extranjera directa histórica, peso fuerte, más empleos y el índice de desempleo de los más bajos del planeta… el modelo económico funciona y da resultados..
Principios, creencias, guías
La justa medianía, también ética y moral, convicción. Creemos en la justicia y la transformación, nunca alejarse del pueblo, hay que predicar con el ejemplo, eso le dará larga vida a la transformación de México.
Qué nos distingue, dijo, claramente que somos humanistas que amamos nuestra patria, que tenemos un amor profundo a México y su historia… y nos indigna el clasismo, el racismo, las desigualdades…
No creemos en el consumismo y el poder del dinero… creemos en un México de libertades, de justicia, con soberanía. De democracia verdadera, donde mande siempre el pueblo.
Quien no recuerda sus raíces camina sin sombra ni rumbo, la memoria es semilla aunque si no se cuida no florece… el origen es pasado.
Nos guía la honestidad y el amor profundo al pueblo.. y la justicia para todas y todos los mexicanos por igual.
Nos guía, subrayó, la máxima obradorista de que: por el bien de todos primero los pobres.

El músculo
También se trataba de eso, de que el morenismo con Sheinbaum a la cabeza, demostrara su unión, su fuerza… de ahí el no estás sola, no estás sola, no estás sola… mucha Presidenta, mucha Presidenta, mucha Presidenta y otros cánticos que retumbaron en el centro neurálgico del país, de la política nacional.

El movimiento primero
De muchas maneras lo ha dicho la presidenta Sheinbaum, también la gobernadora Sansores, pero más allá de lo que nos están diciendo las autoridades emanadas de morena, se trata de sentido común.
Si el movimiento avanzó encabezado por Andrés Manuel López Obrador, por su liderazgo y principalmente su honestidad, también tuvo que beber cicuta mezclada con hiel… el trago venenoso y amargo que acompaña cualquier movimiento social o una transformación porque una de las primeras decisiones desde el liderazgo, si se quiere mantener y crecer, es la inclusión.
Por ello cobra relevancia la transformación ideológica o, lo que en la 4T se conoce como la «revolución de las consciencias». No fue sólo discurso que en su último mensaje a la nación como Presidente, López Obrador haya pedido a los morenistas, entre otras cosas, mantener la unidad, respetar los principios y continuar con la revolución de las consciencias pues es la única manera, frente a una eventualmente contaminación, que morena continúe en el tiempo para beneficio de los mexicanos.

@LuisAntonioR_mx
#amlo ayer, 📷para
@Los Tiempos de la Ciudad Nueva York
Hay que ser coherentes, pero también prácticos. Por ello la antigua izquierda nunca llegó al poder, porque las ideas eran prácticamente dogmas, inamovibles, sin permitir la inclusión.
¿Cuándo ganó morena y López Obrador? Cuando abrió las puertas a todos los que de buena fe se quisieran sumar al movimiento. Claro, muchos no se sumaron de buena fe, lo hicieron por intereses muy personales, por pragmatismo, por esconder pasados oscuros cuando vieron que el pueblo, desde el prianismo principalmente, no les daría una oportunidad más por corruptos, por mentirosos, por soberbios.
Hoy se paga el precio de muchas maneras pero no es un tema que no pueda controlarse y limpiarse desde adentro. Lo que debe evitarse son las posturas extremas y menos invocando a un pueblo que, más allá de la confianza en morena para llevarlo al poder, ignora los tejemanejes de quienes ostentan el poder.
La conclusión también es simple: primero el movimiento. Las posturas extremas sólo lo dañan, despiertan la desconfianza del pueblo que, de verdad, no merece caer de nuevo en las garras del PRIAN y menos de la corrupción y opacidad de Movimiento Ciudadano.
