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Razones

No es la soberanía, es la impunidad

Ovidio Guzmán, hasta el Culiacanazo, no tenía orden de aprehensión.

Jorge Fernández Menéndez

Excelsior

Si la FGR tenía desde hace dos años una orden de aprehensión contra Julio César Chávez Jr. ¿por qué no la ejecutó? En la carpeta de investigación, que se comenzó a filtrar ayer, aparece el joven boxeador junto con Iván Archivaldo Guzmán, con Ovidio Guzmán López, con El Nini, el jefe de seguridad del cártel, detenido en noviembre del 2023. Los otros estaban clandestinos, pero Chávez Jr. estaba en libertad, peleaba, daba entrevistas, conferencias de prensa, iba y venía a Estados Unidos, ¿cómo reclamarle a Estados Unidos que lo haya detenido sin informarle al gobierno de México, cuando la fiscalía lo tuvo en sus manos durante dos años y nunca lo detuvo?

Todo esto es sintomático de un problema mucho mayor que pasa por la impunidad de la que han gozado muchos personajes del crimen organizado en el sexenio pasado, cuyos coletazos continúan hasta hoy.

Esto se vincula, además, con la endeblez argumental de la narrativa oficial: cuando fue detenido Chávez Jr. lo primero que se dijo es que Estados Unidos no había enviado pruebas ni informado a México, pero después supimos que el expediente de sus relaciones con el crimen organizado, basado en intercepciones telefónicas autorizadas por un juez, lo tenía aquí la fiscalía.

Ahora que está a punto de ser la audiencia en Chicago de Ovidio Guzmán se vuelven a pedir pruebas de las presuntas acusaciones que estaría haciendo el integrante de Los Chapitos, y me parece muy bien. El problema es que ese argumento se desechó, por ejemplo, en el juicio de García Luna cuando se festinó ampliamente, se sigue haciendo, su condena desde el gobierno, aunque no hubiera, ni aquí ni allá, pruebas materiales de esas acusaciones: García Luna fue condenado por las declaraciones de nueve narcotraficantes, la mayoría detenidos durante su gestión en el gobierno, sin prueba material alguna que lo ratificara.

Ovidio Guzmán, por cierto, hasta el Culiacanazo, no tenía orden de aprehensión alguna. Se va a cumplir un año de la detención de El Mayo Zambada y de Joaquín Guzmán López, que de alguna forma llegaron a Nuevo México el pasado 25 de julio y el gobierno federal sigue pidiendo información al de Estados Unidos sobre lo sucedido, pero no realiza en territorio nacional las investigaciones necesarias para esclarecerlo: si El Mayo fue secuestrado o no por Joaquín, si fue subido a la fuerza o no a ese avión, si tenía concertada una reunión con Melesio Cuén y el gobernador Rocha o no, son temas que tendrían que ser investigados y resueltos en México.

Desde que se inició la guerra entre Mayos y Chapos y, sobre todo, desde que la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Defensa y la Marina intervinieron en Sinaloa, hay miles de detenidos de las dos facciones criminales: ¿realmente podemos pensar que no hay información suficiente para saber qué pasó aquel 25 de julio y tenemos que seguir pidiéndola a Estados Unidos?

Ayer, en otra notable operación del gabinete de seguridad respecto al tráfico de combustible ilegal, el mal llamado huachicol, se decomisaron nada más y nada menos que 15 millones de barriles de diésel, gasolina y destilado de petróleo, depositados en 129 tanques de ferrocarril. En días pasados se desmanteló una red de traficantes de combustible que operaba en el centro de la ciudad, se decomisó una refinería que estaba junto a Pajaritos; se han decomisado plantas de almacenamiento, pipas y hasta buques. Toda esta enorme trama de combustibles ilegales aprovisiona entre un tercio y un cuarto de los combustibles y derivados que se usan en el país, y tiene utilidades mínimas, en términos conservadores, de unos 12 mil millones de dólares al año. ¿Es creíble que no haya un solo político, funcionario, gobernador o dirigente de partido detrás de ese entramado que abarca casi todo el país?

De eso es de lo que se hablará, y mucho, a partir de este mes de julio, cuando comiencen las audiencias, las comparecencias de Ovidio, de su hermano Joaquín, de El Mayo y de muchos otros. También están los políticos que ya se han acercado a las autoridades estadunidenses para colaborar con ellas en forma soterrada. Y ante esa ola enorme de información de criminales que buscarán mejorar su situación legal y de un presupuesto inédito de 165 mil millones de dólares que tendrá en el siguiente año fiscal el gobierno de Estados Unidos para combatir el fentanilo, la migración ilegal y asegurar sus fronteras, el gobierno federal simplemente se ha puesto a la defensiva, a esperar que sigan llegando los golpes, sin hacer lo que la situación exige: actuar contra los políticos y funcionarios que protegen o participan de estas enormes red de corrupción.

Y hablando de impunidad: la violenta, agresiva, insensata marcha del viernes por las calles de la colonia Condesa, supuestamente en contra de la gentrificación, se convirtió en una exhibición de estupidez, xenofóbica y fascistoide. Se destrozaron inmuebles, se agredió a personas, se demandó la expulsión de extranjeros, sobre todo de estadunidenses y judíos. Y no pasó nada.

Lo grave es que hay autoridades que lo toleran, otras que no hacen nada y fuerzas de seguridad que no intervienen. Quienes los impulsan y protegen, incluso desde ámbitos oficiales, no entienden o quizás sí, tal vez ésa es su intención, que le están dando argumentos poderosísimos a Estados Unidos para redoblar las presiones contra México, además de dañar, aún más, la imagen del país. Desde los medios globales hasta Homeland Security reaccionaron ante estos hechos. Aquí, tanto el gobierno de la ciudad como el federal se quedaron de brazos cruzados.

Nudo gordiano

Texas

México envió brigadas de bomberos y personal de apoyo para colaborar en las labores de rescate.

Yuriria Sierra

Excelsior

La reciente catástrofe en Texas ha dejado una huella imborrable en la memoria colectiva de ambos lados de la frontera. El desbordamiento del río Guadalupe, tras lluvias torrenciales equivalentes a siete meses de precipitación en apenas dos horas, provocó una de las peores tragedias naturales en la historia reciente de Estados Unidos. Hasta el 7 de julio, la cifra oficial de fallecidos supera las 90 personas, de las cuales 27 eran niñas y consejeros de un campamento cristiano, y al menos 41 personas continúan desaparecidas. Entre los muertos, 48 eran adultos y 27 niños sólo en el condado de Kerr, el más afectado.

La tragedia se ensañó especialmente con los niños: Camp Mystic, un campamento de verano para niñas, perdió a 27 de sus integrantes, y aún hay menores y consejeros sin localizar. Más de 850 personas fueron rescatadas por aire y agua, muchas de ellas atrapadas en casas o vehículos arrastrados por la corriente. Se realizaron al menos 525 operaciones de rescate en todo el estado, 366 de ellas aéreas. El agua alcanzó hasta 30 pies de altura en una hora, arrasando casas, vehículos y campamentos, mientras las labores de búsqueda y rescate continúan ante la amenaza de nuevas lluvias. El evento fue descrito como la peor catástrofe climática de 2025 en EU, con lluvias que superaron cualquier pronóstico y pusieron en evidencia la vulnerabilidad de la región ante fenómenos extremos.

La presidenta Claudia Sheinbaum expresó públicamente su solidaridad y apoyo a las víctimas y sus familias. Durante su conferencia matutina destacó el heroísmo de dos jóvenes mexicanas, Silvana Garza y María Paula Zárate, quienes ayudaron a salvar a otras niñas en el campamento, y envió un mensaje de fortaleza y pésame a los afectados. El Consulado de México en San Antonio brindó asistencia directa a 30 connacionales afectados; de ellos, nueve solicitaron apoyo para regresar a México, 16 pidieron reposición de pasaportes por destrucción y cuatro recibieron asistencia de agencias contratistas por estar en EU con visa de trabajo. La presidenta Sheinbaum instruyó a su equipo a visitar albergues y mantener comunicación constante con las familias mexicanas, asegurando que la ayuda se mantendrá mientras sea necesaria. México también envió brigadas de bomberos y personal de apoyo para colaborar en las labores de rescate y asistencia humanitaria en Texas.

La tragedia tocó fibras sensibles a nivel internacional. Ayer, Viola Davis, actriz y ganadora del Oscar, publicó en Instagram un mensaje acompañado de una foto de Claudia Sheinbaum, sumándose a las muestras de solidaridad global y visibilizando la magnitud del desastre ante millones de seguidores. En su post, Davis escribió: “La Presidenta de México acaba de enviar equipos de rescate a Texas. Después de todo el odio. Después de todo el racismo hacia la gente morena. Aun así, ella ayuda. Aun así, colabora. Aun así, ella hizo lo correcto. Para un estado republicano que no haría lo mismo por ella. Eso es liderazgo. Eso es poder. Ésa es una mujer al mando”. Su mensaje, sencillo pero contundente, se convirtió en uno de los más compartidos en redes sociales en apoyo a las víctimas y en reconocimiento al gesto de la mandataria mexicana.

La tragedia en Texas es un recordatorio brutal de la fuerza de la naturaleza y de la fragilidad humana ante eventos extremos, pero también es testimonio de la solidaridad binacional y del impacto global que pueden tener estos episodios, no sólo en cifras, sino en las historias de vida, el heroísmo anónimo y la empatía que trasciende fronteras.

Juegos de poder

Peña, López Obrador, Sheinbaum y la corrupción

Otra rayita más al tigre para un expresidente que salió por la puerta de atrás.

Leo Zuckermann

Excelsior

Peña Nieto resurgió este fin de semana. A partir de una nota de un periódico israelí que habla de un conflicto entre dos empresarios de ese país, algunos medios mexicanos infirieron que estaban hablando del expresidente a propósito de un soborno de 25 millones de dólares que dichos patrones otorgaron al gobierno de México para vender el infame software de espionaje conocido como Pegasus.

Rápidamente, el expresidente, primero en X, luego en entrevista con Ciro Gómez Leyva, negó haber recibido dicha mordida con un argumento muy endeble. Dijo que los presidentes no son los “responsables de asignar contratos a empresas o prestador de servicio alguno, no está en nuestro ámbito de competencia, no nos corresponde”.

Efectivamente, no les corresponde, pero pueden ordenarlo con un simple comentario a los subordinados encargados de esas labores. Al respecto, Peña añadió: “Yo no doy línea ni di línea nunca de asignar contratos a tal o cual proveedor, no es mi tarea”.

Ah, bueno, ¡hombre!, nos quedamos tranquilos con tan creíble explicación.

En fin, se trata de otra rayita más al tigre para un expresidente que salió por la puerta de atrás, repudiado por la población, con una fama pública de corrupto que difícilmente se puede quitar.

Una mala reputación que cada vez resulta más creíble porque todos nos preguntamos de qué vive Peña hoy.

Por un lado, reside en Madrid en un lujoso barrio donde juega golf, se divierte en los mejores antros de la capital española y viaja por todo el mundo. Eso cuesta mucha plata.

Por otro lado, ni trabaja ni recibe una pensión, ya que López Obrador se las quitó a todos los exmandatarios.

Luego entonces, debe tener muchísimos ahorros.

¿De dónde los sacó cuando toda su vida profesional se dedicó al servicio público?

Primero se desempeñó en varios puestos partidistas del PRI del Estado de México. Luego pasó a la administración pública de ese estado. Fue diputado local y coordinador priista en el Congreso del Edomex. De ahí se convirtió en candidato a gobernador, luego gobernador, después candidato presidencial y, finalmente, presidente. 28 años de vida profesional como funcionario público o partidista donde nunca ganó sueldos estratosféricos que le permitieran vivir como marajá en el exilio actual.

Lo que sí sabemos es que, al llegar a la Presidencia, recibió una casa de lujo en las Lomas de Chapultepec que le regaló un importante contratista del Estado de México, la famosa Casa Blanca, que le costó tanto en su reputación personal. También sabemos que pertenece al notorio Grupo Atlacomulco, cuna de varios políticos mexiquenses, que tenían como doctrina el dictum de uno de sus fundadores, el profe Carlos Hank González: “Un político pobre es un pobre político”.

No hay que ser, entonces, un Einstein para inferir de qué vive Peña en la actualidad. En la corrupción rampante durante su sexenio se encuentra la explicación.

Corrupción que, por un lado, le hizo un enorme daño al proyecto neoliberal que implementó Peña en su sexenio. Sus reformas orientadas hacia la economía de mercado eran positivas y trascendentales. Sin embargo, todas acabaron en el basurero de la historia debido a la corrupción que caracterizó a ese gobierno.

La oposición estatista de López Obrador logró convencer a la población con una narrativa que vinculaba intrínsecamente al neoliberalismo con la corrupción.

Es una falacia, pero una muy poderosa porque la opinión pública estaba muy enojada con el enriquecimiento súbito del grupo peñista gobernante y demandaba una explicación. AMLO se las dio pegándole la etiqueta de “corrupto” al proyecto neoliberal.

Sin embargo, ya como Presidente, no hizo nada para perseguir judicialmente a los corruptos, comenzando con Peña. No lo tocó ni con el pétalo de una rosa. Hasta lo llegó a considerar un “demócrata”.

Lo cual hace creíble la existencia de un pacto entre el entonces presidente Peña y el entonces candidato presidencial López Obrador en la elección de 2018. El primero le aseguró condiciones para ganar los comicios (entre ellos le quitó del camino al otro candidato opositor, Ricardo Anaya, con acusaciones judiciales en su contra). A cambio, el segundo le otorgó completa impunidad terminando su sexenio.

Ambos cumplieron lo pactado. AMLO ganó. Peña se fue al exilio, donde ha vivido cómoda y tranquilamente hasta ahora.

Hasta ahora…

Porque la última pregunta que cabe hacerse es si dicho pacto sigue vigente con la actual Presidenta, a quien, en el contexto presente, no le vendría nada mal dar un golpe duro en contra de un expresidente poco querido y que sigue representando la horrenda cara de la corrupción gubernamental.

Astillero

Sostenida suavidad 4T con Peña // ¿Nomás medio tremendo? // Impunidad a cambio de elecciones // Netanyahu y San Donald pacifista

Julio Hernández López

La Jornada

La presidenta de México eligió un tono menor, tirando a elusivo, ante el reciente señalamiento mediático desde Israel contra Enrique Peña Nieto, el ex ocupante de Los Pinos a quien hasta hace pocos años la izquierda electoral acusaba de muchos de los graves daños que el erario federal y la nación en general han sufrido.

En su conferencia matutina de prensa, la presidenta Claudia Sheinbaum dio continuidad al tratamiento respetuoso, incluso elogioso, que el entonces presidente López Obrador otorgó a Peña Nieto, al grado de citarlo anteponiendo el distintivo supuestamente elogioso de licenciado y llamarlo demócrata (igual que a otro impresentable, Alfredo del Mazo Maza) por no haber hecho fraude electoral y dar vía libre a las candidaturas guinda (la presidencial en 2018, y la mexiquense en 2023).

Sin entrar a fondo, muy distante de la oratoria combativa utilizada en otros casos y respecto a otros personajes detectados en las sucias marquesinas de la corrupción nacional, la etapa neoliberal y lo moralmente derrotado, Sheinbaum respondió a una pregunta sobre las revelaciones periodísticas que señalan a Peña Nieto como presunto beneficiario de un pago de 25 millones de dólares por contratar el servicio de espionaje Pegasus: Pues sí estuvo medio tremendo, ¿no?

Luego hizo un recuento de lo sucedido, o al menos de lo publicado en el diario israelí The Marker, especializado en asuntos económicos y perteneciente al Grupo Haaretz, que entre otras publicaciones tiene un influyente diario de línea editorial señalada, en su contexto, de izquierdista (www.themarker.com). Así cerró la mandataria: “Pero, bueno, ya el ex presidente Peña Nieto dijo que ‘no, que no es así’. Entonces, bueno, ahí está el tema” (goo.su/zWIvAh).

El tema que ahí está es el relacionado con la falta de acciones justicieras contra mandatarios que en su momento cedieron el paso electoral a Morena a cambio de impunidad que se mantiene con rigor absoluto. Peña Nieto, desde luego, es el ejemplo mayor, ostentosamente intocable.

Pero también están las derivaciones estatales, con gobernadores y gobernadoras de oposición enviados a cargos diplomáticos (embajadas y consulados), o habilitados al vapor como nuevos morenistas premiados con cargos legislativos plurinominales, o incluso mandatarios con la propia casaca guinda que son reacomodados en posiciones del gobierno federal, como mensaje a los sucesores de que no deben tocar judicialmente a esos demócratas o a esos morenistas corruptos, pues ya fueron amparados por el poder federal y mal se vería, y sería susceptible de castigos, el avanzar en investigaciones y procesos contra quienes fueron protegidos por arreglos electorales.

El activista ambiental Renato Romero no pudo ser sujeto a proceso judicial, como pretendían la muy turbia empresa Concesiones Integrales, operadora de la marca Agua Puebla para Todos, y la corriente política dominante, con el gobernador Alejandro Armenta de promotor de la titular de la fiscalía del estado, Idamis Pastor Betancourt, quien ayer mismo procedió a impugnar la liberación sin condiciones de Romero.

Aunque Agua Puebla para Todos mantiene vigente la posibilidad de que haya más acciones judiciales contra otros de sus acusados, puede considerarse que es la principal perdedora, pues quedó exhibido el enorme daño que al erario poblano ha causado el superventajoso negocio asignado por el panista Rafael Moreno Valle, ya difunto, a miembros de la familia Hank Rhon. Un auténtico saqueo, con complicidades entre élites, incluyendo la del morenismo-marinismo del citado Armenta.

Y, mientras el ejemplo abnegado de pacifismo gazatí, Benjamin Netanyahu, ha propuesto a otro ejemplo de equilibrio emocional y prudencia en el decir y el hacer como gobernante, San Donald Trump, para recibir el Premio Nobel de la Paz.

México SA

Aranceles, derecho de piso // Donald Trump, extorsionista // BRICS sólido, dólar debilitado

Carlos Fernández-Vega

La Jornada

Cual vil hampón –que sin duda lo es–, por medio de su política arancelaria Donald Trump cobra derecho de piso a la comunidad de naciones y a cambio ofrece protección a todo aquel país que se someta a sus directrices, y al que no, le quema la casa. Esa ha sido la constante desde que se instaló en la Casa Blanca: extorsión como política de Estado, disfrazada de Make America Great Again. Es la versión más moderna del gran garrote de Theodore Roosevelt que tanto daño hizo, y hace, en América Latina.

Su más reciente extorsión, que no la última, es cobrar un arancel adicional de 10 por ciento a cualquier país que apoye las políticas antiestadunidenses, y no habrá excepciones; ¡gracias por su atención a este asunto!, las cuales, según él, promueve el grupo BRICS, comunidad que impulsa el multilateralismo como alternativa al régimen unipolar impuesto y regenteado por Estados Unidos. Y una de esas políticas ha puesto los pelos de punta al hombre naranja y su séquito: el uso de la moneda propia de cada nación, y no el dólar (cada día más debilitado), en el comercio exterior entre las naciones que integran ese bloque, que crece como la espuma y, de paso, debilita al billete verde.

Trump se sintió intimidado por un pronunciamiento de Vladimir Putin y no aguantó las ganas de amenazar con otro arancelazo. Dijo el mandatario ruso: los integrantes del BRICS deben aumentar el uso de monedas locales en el comercio internacional y la inversión de capitales entre las naciones del bloque, algo que, por lo demás, no resulta novedoso, porque, ante el avasallamiento del dólar, ese ha sido el rumbo desde la fundación de este exitoso mecanismo incluyente y multilateral, el cual a estas alturas agrupa a economías que en conjunto suman 77 billones de dólares, lo que supera ampliamente a las que forman parte del Grupo de los Siete, expresó el presidente al participar por videoconferencia en la primera sesión de la cumbre que se realizó en Río de Janeiro” ( La Jornada, Roberto González Amador).

De hecho, en ese cónclave los líderes del grupo BRICS expresaron su profunda preocupación por la imposición unilateral de aranceles y de medidas coercitivas contrarias al derecho internacional. La Declaración de Río de Janeiro fue aprobada ayer por la decimoséptima cumbre del bloque. El documento destaca la importancia del Sur global como motor de cambio positivo, especialmente en un momento en que crecen las tensiones geopolíticas, comerciales y migratorias, y subraya su posición a favor del multilateralismo en el comercio mundial y el rechazo a las medidas proteccionistas unilaterales, punitivas y discriminatorias contrarias al derecho internacional ( ídem).

Además, en su declaración de la cumbre de Río de Janeiro, el BRICS condenó los ataques del 13 de junio de Estados Unidos a Irán por ser violatorios del derecho internacional, expresó una profunda preocupación por los continuos ataques a Gaza y rechazó el uso que hace Israel de la hambruna como arma de guerra. Y si alguien es responsable del genocidio es Estados Unidos, de la mano del criminal de guerra Benjamín Netanyahu.

La presidenta Sheinbaum también se refirió a las más reciente amenaza de Trump: No estamos de acuerdo; la relación entre los países debe ser de cooperación para el desarrollo, siempre; esa es nuestra posición, no sólo por convicción, sino que está establecida en nuestra Constitución. Esa debe ser siempre la posición de cualquier presidente o presidenta de México.

Pero a Trump la importa un bledo el pronunciamiento de la comunidad de naciones, porque lo suyo es el cobro de piso, la extorsión. Ayer, independientemente del 10 por ciento a cualquier país que apoye las políticas antiestadunidenses, anunció que a partir del próximo primero de agosto impondrá aranceles adicionales (entre 25 y 40 por ciento) a cuando menos 14 países: Túnez, Bosnia-Herzegovina, Indonesia, Bangladés, Serbia, Camboya, Tailandia, Japón, Corea del Sur , Kazajistán, Malasia, Sudáfrica, Myanmar y Laos (estos dos últimos con la mayor tasa).

Entonces, lo único que ha logrado el salvaje de la Casa Blanca es enfurecer a la comunidad de naciones y ponerla en contra de Estados Unidos, y al paso que va impondrá aranceles al oxígeno en un planeta que no está dispuesto a dejar de respirar.

Las rebanadas del pastel

Buena noticia para el erario: el SAT informó que en el primer semestre de 2025 los ingresos del gobierno federal sumaron 3 billones 219 mil 727 millones de pesos, 10.3 por ciento más, en términos reales, que en mismo periodo de 2024. Y falta que Ricardo Salinas Pliego pase a la caja.

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