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Sentimientos de la nación digital
Debemos proclamar los Sentimientos de la Nación Digital, un manifiesto contemporáneo y a futuro que entienda, defienda y promueva los derechos digitales de los mexicanos y asegure la libertad, la igualdad y la prosperidad de todos en el ecosistema digital.
Jorge Bravo | Proceso
En esta nueva era histórica y de transformación digital de todo, necesitamos un pensamiento y proyecto novedosos que declaren nuestros derechos y aspiraciones en el mundo virtual, guíen y protejan a los ciudadanos de nuestra nación digital. Así como José María Morelos y Pavón plasmó los anhelos de una nación independiente hace 211 años, hoy debemos proclamar los Sentimientos de la Nación Digital, un manifiesto contemporáneo y a futuro que entienda, defienda y promueva los derechos digitales de los mexicanos y asegure la libertad, la igualdad y la prosperidad de todos en el ecosistema digital.
Libertad de expresión digital. En la vasta extensión del ciberespacio, la libertad de expresión es la piedra angular de la nación digital. Todo mexicano tiene el derecho inalienable de expresar sus ideas, opiniones, creencias y preferencias a través de medios digitales, sin temor a censura, represalias o interferencias.
Acceso universal a la conectividad e internet. La conectividad es el puente hacia el conocimiento, la comunicación y la innovación. Cada mexicano, sin distinción de origen, ubicación geográfica o condición socioeconómica, tiene derecho de acceso a una conexión a internet de calidad y alta velocidad en cada hogar, escuela y comunidad. El acceso universal a la conectividad es una necesidad técnica y un derecho fundamental que debe ser garantizado por el Estado y promovido por el sector privado.
Inclusión digital significativa y eliminación de brechas. La inclusión digital es el motor que impulsa una sociedad equitativa y próspera. Es imperativo eliminar las brechas digitales que separan las comunidades rurales de las urbanas, a las personas mayores de las jóvenes, y a aquellos con discapacidades de quienes no las tienen. Políticas y programas específicos deben ser implementados para asegurar que la inclusión sea significativa y nadie se quede atrás en el acceso y uso de las tecnologías digitales.
Educación digital para todos. El futuro pertenece a quienes están preparados para navegar y aprovechar todas las herramientas digitales presentes y venideras. Todos los mexicanos deben tener acceso a una educación, alfabetización y capacitación digital inclusiva y de calidad, desde la niñez hasta la edad adulta, como base de nuestra prosperidad futura. Las competencias, habilidades y destrezas digitales deben integrarse en todos los niveles del sistema educativo, para asegurar que cada ciudadano esté capacitado para participar activamente en la economía y la sociedad digitales.
Privacidad y protección de datos. En una era donde los datos personales, metadatos y conductas digitales son valiosos activos, la privacidad es un derecho fundamental. Cada mexicano debe tener el control sobre su información y datos personales, con la garantía de que sus datos serán protegidos contra el uso indebido, la explotación y la compartición no consentida. Las leyes de protección de datos deben ser robustas y estrictamente aplicadas, asegurando que las empresas y las instituciones públicas manejen la información con la máxima responsabilidad y transparencia.
Seguridad en el ciberespacio. Es una precondición para la confianza y el bienestar digitales de los ciudadanos. Cada mexicano tiene el derecho a navegar por la red sin temor a amenazas cibernéticas como el fraude, la suplantación de identidad, los ataques cibernéticos y cualesquiera otra modalidad de vulnerabilidad digital. El Estado, en colaboración con el sector privado, debe establecer y mantener infraestructuras de seguridad cibernética robustas, junto con campañas de concientización para educar a los ciudadanos sobre las mejores prácticas de seguridad en línea.
Democracia digital. Representa la evolución de los procesos democráticos tradicionales, adaptados a las oportunidades que ofrece la tecnología. Cada mexicano debe tener el derecho y la capacidad de participar activamente en la toma de decisiones políticas a través de plataformas digitales seguras y accesibles. La democracia digital debe promover la participación ciudadana, la certeza en las elecciones y la rendición de cuentas de los gobernantes.
Gobierno abierto, transparencia, anticorrupción y rendición de cuentas. En la gobernanza digital, la transparencia, la anticorrupción y la rendición de cuentas son principios de un Estado y sociedad democráticas. Las instituciones públicas deben operar con la máxima transparencia y permitir a los ciudadanos acceder a información clara y precisa sobre sus acciones y decisiones mediante políticas de datos abiertos. La tecnología y otras herramientas digitales deben ser utilizadas para asegurar la integridad, la honestidad, la transparencia, la rendición de cuentas y combatir la corrupción en el ejercicio del servicio público, en la gestión de datos y los recursos.
Fomento a la innovación y el emprendimiento digitales. Son la materia prima y los motores de la economía digital. El Estado creará un entorno que fomente la creatividad, la experimentación y el emprendimiento, y proporcionará a los innovadores y emprendedores las condiciones, los recursos y el apoyo institucional necesarios para desarrollar sus ideas y creatividad. El acceso a financiamiento, programas y redes de colaboración debe ser facilitado para impulsar el crecimiento de nuevas empresas y tecnologías.
La soberanía digital reside en el pueblo. Es el derecho de la nación de controlar su infraestructura crítica y digital, la adopción agnóstica de tecnología y la salvaguarda de los datos generados por sus ciudadanos. El ciberespacio es una extensión del territorio nacional y debe ser protegido y gobernado por y para el beneficio de todos los ciudadanos. México debe establecer políticas que protejan su soberanía tecnológica de interferencias colonialistas o geopolíticas, promover el desarrollo de tecnologías propias y reducir la dependencia de plataformas y servicios extranjeros, siempre en un entorno de colaboración en el concierto de las naciones. La soberanía digital asegura que las decisiones que afectan a nuestros ciudadanos en materia tecnológica se tomen dentro de nuestras fronteras, respetando nuestros valores, leyes y necesidades.
Economía digital próspera e inclusiva. La economía digital próspera debe ser inclusiva y asegurar que los beneficios del crecimiento económico se distribuyan entre todos los ciudadanos. Políticas públicas y privadas deben ser diseñadas para fomentar la creación de empleos e ingresos digitales, apoyar a las pequeñas y medianas empresas y promover la inclusión financiera a través de tecnologías innovadoras. Una economía digital inclusiva impulsa el desarrollo económico y mejora la calidad de vida de todos los mexicanos.
Culturas digitales. México debe preservar y promover sus culturas y patrimonio en el mundo digital y utilizar la tecnología para garantizar el acceso, compartir y celebrar la diversidad cultural de nuestro país. Cada ciudadano y organización pública y privada tiene la responsabilidad de actuar con integridad, respetar los derechos y la dignidad de los demás en el entorno digital. El Estado debe promover una cultura digital que fomente el respeto, la tolerancia, la diversidad y la responsabilidad en el uso de las tecnologías digitales.
Sostenibilidad digital. Implica el desarrollo y uso de tecnologías de manera que no comprometan los recursos y el bienestar de las futuras generaciones. México debe adoptar políticas y prácticas que promuevan la eficiencia energética, el reciclaje de equipos electrónicos y la reducción de la huella de carbono de las infraestructuras digitales. La sostenibilidad digital es innegociable para garantizar que el progreso tecnológico sea compatible con la protección del medio ambiente.
Cooperación internacional digital. En un mundo global e interconectado, la cooperación internacional en el ámbito digital forma parte de las relaciones diplomáticas. México debe trabajar en conjunto con otros países y organizaciones para establecer estándares globales de derechos digitales, seguridad cibernética, protección de datos, gobernanza y prosperidad digital. La cooperación internacional permitirá el intercambio de conocimientos y tecnologías, fomentando un desarrollo digital equilibrado, colaborativo y sostenible a nivel global.
Los Sentimientos de la Nación Digital son una visión para un futuro donde las tecnologías digitales empoderen a todos los mexicanos, promuevan la igualdad, la justicia y el progreso compartido.
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De naturaleza política
Ayotzinapa, una más de las herencias…
Enrique Aranda | Excelsior
Benefició a Morena en 36 mañaneras… ¿y luego?
Ayotzinapa, apueste usted, quedará como uno más de los pendientes y promesas incumplidas del régimen en (supuesta) ruta de salida.
Este miércoles apenas, tras concluir su enésimo e infructuoso encuentro con los padres de los 43 estudiantes desaparecidos y ejecutados de la guerrerense Normal Rural “Raúl Isidro Burgos”, el propio Andrés Manuel López Obrador decidió “bajar la cortina” sobre el polémico caso, próximo a cumplir una década, al anunciar que, si bien las investigaciones continúan, será la exregenta Claudia Sheinbaum quien se encontrará con ellos y sus representantes legales el 29 de julio para “tomar las riendas” del asunto.
Sin avance alguno en las pesquisas —que con la intención de rebatir y modificar la llamada “verdad histórica” definida por el gobierno de Enrique Peña Nieto y que en otro momento encabezó el entonces subsecretario Alejandro Encinas, que en más de una ocasión intentó investigar el supuesto o real involucramiento de elementos del Ejército en los lamentables acontecimientos ocurridos la noche del 26 y madrugada del 27 de septiembre de 2014—, el tabasqueño decidió, en un esfuerzo que pareció orientado a “justificar” la atención del caso ante la opinión pública, tomar el control del asunto para, igualmente, dejarlo sin ofrecer resultado alguno. Hoy, entonces, esa “puesta en escena” operada desde Palacio parece estar llegando a su fin…
En más de una ocasión en este mismo espacio hemos insistido en la versión, ratificada por uno de quienes en otro tiempo colaboraron directamente con López Obrador, de que lo sucedido esa noche no fue otra cosa que el resultado de la acción ordenada por el entonces alcalde de Iguala, José Luis Abarca, ahora preso, de reprimir manifestaciones de los normalistas, finalmente victimados, que alteraban el orden en la localidad de Guerrero donde, presumiblemente, se daba un enfrentamiento, en los hechos, entre dos distintos cárteles del crimen organizado por el control del trasiego de drogas.
Hoy, entonces, diez años después de lo ocurrido, las investigaciones persisten sin ofrecer alternativa alguna de salida por la simple y sencilla razón de que ésta no existe, como, más tarde que temprano si se quiere, independientemente del gobierno en turno, acabará demostrándose…
ASTERISCOS
* Creciente malestar en el hidalguense Valle de Apan, en el municipio de Emiliano Zapata en particular, por la abusiva e ilegal expropiación de agua que, con el supuesto apoyo del indolente gobernador moreno Julio Menchaca Salazar, viene realizando la firma Time Ceramics, de capital chino, que, además extraer el vital líquido de dos pozos para uso privado, complementa sus necesidades con las provenientes del pozo regional. Ufff…
* Preocupante reacción de quienes en verdad conocen la realidad de la educación en el país, particularmente la de nivel básico y secundaria, ante la postulación del cuestionado “administrador en turno” de Morena, Mario Delgado, como titular de Educación Pública del nuevo gobierno y el anuncio de que su prioridad no será otra que consolidar el proyecto ideológico identificado como “la Nueva Escuela Mexicana”. Doble ufff…
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Grande el voto y más grande el exvoto
Las abuelas recomendaban tener mucho cuidado con lo que se recibe. Un suculento salario o un ostentoso regalo o una apetitosa propina pueden significar valoración, generosidad o gratitud. Pero también pueden anunciar interés, anticipo o mercadeo.
José Elías Romero Apis | Excelsior
En los viejos tiempos, cuando era muy grande el milagro solicitado, también era muy grande el pago prometido. Del tamaño del don requerido tenía que ser el tamaño de la dádiva ofrecida. Según el favor, es la manda. Según el voto, es el exvoto.
En México arraigó esa creencia sinalagmática. Hasta hay un famoso barrio capitalino con los nombres de los que pagaron con templos, montepíos, hospicios, nosocomios, escuelas, manicomios, guarderías, asilos y reclusorios.
Quizá por eso las abuelas recomendaban tener mucho cuidado con lo que se recibe. Un suculento salario o un ostentoso regalo o una apetitosa propina pueden significar valoración, generosidad o gratitud. Pero también pueden anunciar interés, anticipo o mercadeo.
Así también sucede en la alta política. Una generosidad presupuestaria puede comprometer a una importante dependencia. Es bien sabido que cuesta más una “gorra” que un sombrero galoneado. Pero si los diputados le regatean el dinero, pues no tienen ni cara para reclamarle nada.
Es por eso, volviendo a nuestro título-refrán, que cuando alguien pone mucha limosna es que trae un gran pecado que limpiar o un gran milagro que lograr. Sin embargo, esto no ha germinado en México, por varias razones.
La primera es porque los mexicanos todavía nos encontramos en un estado patriarcal o paternal de nuestro sistema político, donde el gobernante no es un servidor, sino un padre, y los gobernados estamos sujetos a su patria potestad. Él nos da a su gusto y nosotros nos conformamos a nuestro pesar.
La segunda es porque ese infantilismo político nos coloca en una total inconsciencia de los asuntos públicos. En realidad, los gobernantes no saben cuáles son todas sus obligaciones ni los gobernados sabemos cuáles son todos nuestros derechos.
Por eso, ellos no saben cumplir y nosotros nos sabemos exigir. No tenemos método ni práctica para hacerlo. Cuando mucho, recurrimos a la calle en manifestación, en plantón o en bloqueo, que casi siempre poco le preocupa al gobernante.
La tercera es porque toda nuestra clase política de todos los partidos y de todos los sexenios se han empeñado en que sigamos en esa condición infantil. Han tenido éxito y, por eso, la democracia mexicana ha fracasado. Jesús Reyes Heroles alertaba sobre lo que llamó el desarrollo político o maduración de gobernantes y gobernados.
Así lo estipuló en su reforma política, pero ésta ha sido congelada. Por ello, el más importante invento político mexicano durante los últimos 50 años ha sido un plástico con fotografía y no un sistema de poder que consolide las potestades gubernamentales y los privilegios ciudadanos.
Habrá de llegar el momento en que los gobernados sepan exigir. Quizá comiencen por un primer plano donde los temas son del interés y de la comprensión más generalizada. Ellos son la seguridad, las medicinas, las escuelas, las guardarías, los servicios urbanos, el agua, el transporte, los hospitales y los precios de la luz, del agua o de la gasolina.
Hay un segundo plano para temas de interesados más conocedores, tales como la corrupción, el crecimiento, la contaminación, la energía y la justicia. Y un tercer plano donde podríamos anotar el destino del sistema federal, del equilibrio de poderes, de la participación democrática, de los espacios de libertad y del imperio de la soberanía.
La futura Presidenta logró el récord electoral. Ha sido muy grande el óbolo. Supongo que, para corresponder, los mexicanos recibirán uno o varios milagrotes. Que no nos repitan una vez más la insolvencia milagrosa que los creyentes le atribuían a San Alejo.
Repito que el gabinete anunciado es una buena promesa, en términos generales. Tan sólo comparemos con el gabinete anunciado hace 6 años, el cual aseguraba que el sexenio fuera tal como fue. No hubo engaño ni fracaso. Con ese equipo nada se prometió y nada se cumplió. Para el milagro no nos falló ni el rezo ni la manda, sino que tan sólo nos falló el santo.
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México SA
Fobaproa: historia de terror // Rescate y cuento de hadas // Mexicanos: deuda hasta 2070
Carlos Fernández-Vega | La Jornada
No fue un recuento nostálgico ni una historia de ficción. Por el contrario, lo que ayer hizo el presidente López Obrador fue un balance de tres décadas: de la reprivatización de la banca, entonces del Estado, con Carlos Salinas de Gortari (1991-1992) al ilegal cuan brutal rescate de esas mismas instituciones financieras con recursos públicos y la extranjerización de ellas, con Ernesto Zedillo (1995), que 29 años después los mexicanos no han dejado de pagar, y lo seguirán haciendo, mientras los rescatados, impunes, se mantienen en el inventario de multimillonarios.
El mandatario puso un ejemplo: cuando Salinas de Gortari privatiza Teléfonos de México, en la supuesta licitación participaron, como cabezas visibles, Carlos Slim y Roberto Hernández. El entonces inquilino de Los Pinos entregó la entonces paraestatal al primero, lo que causó la molestia del segundo, a quien a cambio de su tranquilidad le garantizaron que el en ese momento, mayor banco del sistema, Banamex, quedaría en sus manos, como sucedió el 26 de agosto de 1991.
Y así sucesivamente en la reprivatización de las 18 instituciones financieras que fueron entregadas a los amigos del régimen, casi todos especuladores bursátiles sin experiencia bancaria alguna, quienes exprimieron los bancos hasta la última gota y los quebraron sin consecuencia alguna, en el entendido de que Ernesto Zedillo ilegalmente los rescataría con recursos de la nación.
Es una historia de terror para los mexicanos y un cuento de hadas para los amigos de Salinas de Gortari y de Zedillo. Desde 1995, cuando se conoció a detalle la carnicería financiera practicada por esos barones, el PRI y el PAN se tomaron de la mano para proteger sus intereses, sin importarles las consecuencias para los mexicanos. En enero de ese año el entonces gobernador del Banco de México, Miguel Mancera Aguayo, aseguró que, sólo en caso de que fuera necesario, se apoyaría temporalmente a ese grupo de banqueros, vía Fobaproa, pero no rebasará los 50 millones de dólares.
Un año después, en su segundo informe de gobierno, Ernesto Zedillo aseguró que, para el rescate bancario, se han comprometido recursos fiscales estimados en más de 180 mil millones de pesos, que se irán erogando a lo largo de varios años, pero el hecho es que a la hora de que los prianistas legalizaron la deuda del Fobaproa (12 de diciembre de 1998) y la traspasaron al recién creado Instituto para la Protección del Ahorro Bancario (IPAB, el mismo Fobaproa, pero con otra careta) el saldo ascendía a 552 mil millones, tres veces más de lo inicialmente reconocido por el mismo ex inquilino de Los Pinos.
A la par, inició la extranjerización de los bancos rescatados y a estas alturas de los 18 originalmente reprivatizados, sólo uno, Banorte, permanece en manos mexicanas. El resto fue a parar a los activos de trasnacionales financieras, obviamente sin los pasivos que por obra y gracia de Zedillo y los prianistas asumió el Estado mexicano.
Sin su autorización ni conocimiento, desde 1995 los mexicanos comenzaron a pagar el desastre de los amigos del régimen, a la par que los barones rescatados no han dejado de incrementar sus de por sí abultadas fortunas. En los hechos, lo que hasta ahora han abonado no han sido los 50 millones de dólares de Mancera Aguayo, ni los 181 mil y 552 mil millones de Zedillo, sino alrededor de un billón y medio de pesos sólo en intereses, en el entendido de que falta por cubrir un billón 100 mil millones (al 31 de marzo de 2024), es decir, más de 2.5 billones por una deuda que, decía el entonces gobernador del Banco de México, no pasaría (en caso de ser necesario y de forma temporal) de 50 millones de dólares, en ese momento algo así como 320 millones de pesos.
Los más optimistas estiman que la deuda del Fobaproa-IPAB quedará saldada en el año 2070. En esos 75 años, tres generaciones de mexicanos habrán transferido, si bien va, más de 3 billones de pesos de su riqueza conjunta para pagar la decisión autoritaria e ilegal de Ernesto Zedillo, legalizada por el Prianato.
En vía de mientras, en los 29 años transcurridos desde el rescate, las utilidades netas (libres de polvo y paja) de la banca rescatada y engullida por las trasnacionales financieras han acumulado cerca de (¡sorpresa!) dos billones 500 mil millones de pesos, más las que se embolsen de aquí al año 2070.
Las rebanadas del pastel
Si esto no es un cuento de terror para los mexicanos y de hadas para los banqueros, entonces ¿qué es? ¿Modernidad, progreso, primer mundo? No: atraco a la nación e impunidad.
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El secretario Delgado de la 4T
Hugo Aboites * | La Jornada
Con el nombramiento de Mario Delgado como titular de la SEP, la virtual presidenta electa, Claudia Sheinbaum, indica el peso que tiene en su aún no iniciado gobierno la esperanza de que una mujer al mando significaría un profundo y muy saludable cambio en la cultura y política machista del país, y también y muy especialmente, en la educación. Esto último, porque es parte de su ADN social y político su estancia en escuelas progresistas, en la universidad pública de la nación, en la academia, en el activismo estudiantil y en el encargo político libre de acusaciones de manejos sombríos y en entretelones. Todo esto construyó implícitamente la esperanza de que sabría escuchar y, lo más importante, entender desde una perspectiva distinta a la de Mexicanos Primero, Banco Mundial y OCDE, lo que ocurre con la educación de este país. Con eso sería posible impulsar y abrirle espacios, precisamente, a una transformación desde los maestros y estudiantes y sus luchas más significativas. Entender, para remontar, el significado que han tenido y aún tienen el porfirismo y la burocratización en universidades y escuelas, y captar el sentido de liberación de esa herencia en la transformación que desde abajo y desde hace décadas han venido planteando maestras y maestros. Una lucha de la que Luis Hernández Navarro presentó un breve recuento en La larga travesía por la educación alternativa, en La Jornada, 3/7/2024.
El nombramiento del ex operador electoral también compromete a Morena. Nombrar en una secretaría como la SEP a alguien cuya tarea se convirtió en reclutamiento de candidatos por otros lados cuestionables fue estratégica para la votación; tiene, además, todos los visos de un premio. Con eso la 4T se suma al proceso de progresivo deterioro que desde hace décadas acosa a esa importante dependencia. A pesar de que la asistencia de niñas, niños y jóvenes a la escuela, más que la salud y el trabajo, es una de las tres áreas más significativas para las familias mexicanas, ha ocurrido con frecuencia que a la SEP lleguen y no por méritos, las y los premiados o improvisados, las y los desechados, y quienes están de paso o en la espera de otro puesto. Por eso ahí vemos cambios tan frecuentes. En la administración de Salinas hubo cuatro titulares, en la actual, tres, y el ahora nombrado aún antes de tomar posesión ya es radicalmente cuestionado. Sucede también que cuando se designa a un titular, este es objeto de críticas y antes de dejar el puesto, precisamente porque no tiene mucho qué perder impulsa iniciativas regresivas (como fue el caso en el sexenio menguante contra el derecho ala educación, contra la gratuidad y en favor de la evaluación y la mercantilización de la educación) y luego simplemente es enviado a una embajada. En ese sentido, sí es un problema que la llegada de un titular de la SEP sea básicamente por sus habilidades para trabar alianzas de gana-gana, y, además, es problema lo que dejará como herencia cuando tarde o temprano tenga que partir.
En la educación ahora se impone como requisito superior no la larga trayectoria intelectual probada con años en las aulas y laboratorios y en el diálogo académico-político, sino la eficaz habilidad de tejedor de pactos de fuerte olor mercantil: ‘tú ganas alto sueldo, fuero y prestigio, el partido gana votos’. Si algo ha traído Morena en la política y desde la misma Presidencia ha sido enfatizar la preponderancia del factor ético en la vida pública: no mentir, no robar, no traicionar. Pero con el nuevo secretario parece imponerse otra moral. La describe un artículo sobre Mario Delgado de analistas de la educación en una publicación internacional, como “una curiosa historia… [donde] creó una narrativa de logros y traiciones para justificar su retirada y cambiar de bando, hasta llegar a Morena.” (Mario Delgado Carrillo, el artífice desencantado. Portal Insurgencia Magisterial, pág. 1). Son sus opciones, pero, ¿por qué premiarlo? ¿Por qué entregarle un papel tan decisivo en la conducción del destino y las circunstancias en que 40 millones de niñas, niños y jóvenes estudian y cientos de miles de maestros, académicos y administrativos trabajan? Y, además, ¿por qué poner bajo el control del secretario Delgado las promesas que acaba de hacer la virtual presidenta de que ahora sí habrá para los jóvenes una gratuidad de adeveras? ¿Lo hará? ¿Incluirá a la UNAM, UAM y demás universidades públicas en esa gratuidad? ¿Cancelará evaluaciones como el examen único? ¿En qué consistirá y cuánto durará la alianza que propone a los maestros? ¿Podrán estos y estudiantes confiar en sus actuales palabras y promesas? Como dice la avalancha de correos y textos, muy lamentable decisión, pésima lectura del momento y pésimo comienzo en educación.
* UAM-X.