Columnas Escritas
Lo que dicen los columnistas
De naturaleza política
Temen se evidencie desunión en Morena…
Enrique Aranda
Excelsior
A juzgar por los hechos, el tiempo ya le ganó.
Empeñados en validar una unidad en la que ni ellos mismos creen, los aspirantes del oficialismo a hacerse con la candidatura del partido del gobierno de cara a 2024 enfrentarán esta semana el primer riesgo serio de fractura de aquélla cuando, controlada desde Palacio –¿alguien lo duda?– la administración de turno en Morena seleccione cuatro casas encuestadoras que, en su momento, deberán validar el dedazo de Andrés Manuel López Obrador…
Ni más ni menos. Este jueves, cuando de acuerdo con los tiempos inicialmente previstos la (sumisa) dirigencia integrada por Mario Delgado Carrillo y Citlalli Hernández Mora elija prácticamente “a voluntad”, de entre las 12 propuestas de las corcholatas, a las cuatro firmas encargadas de “sondear las preferencias de la militancia lopezobradorista, la “batalla real” por la disputada posición deberá tornarse más cruenta y de confrontación, a medida que pasen las semanas, los días incluso.
Entonces sí que terminará la puesta en escena en que, atentos a las órdenes e impulsos del inquilino de Palacio, se encuentran empeñados tanto la supuesta preferida exregenta eco Claudia Sheinbaum Pardo, como el (ahora) bailador excanciller Marcelo Ebrard Casaubon, el autodesignado brother Adán Augusto Hernández López y hasta el declinante Ricardo Monreal Ávila y comenzará la verdadera “guerra” de propuestas, programas y acciones de gobierno de los citados –¿porque estará usted de acuerdo en que ni el fifí verde Manuel Velasco Coello ni, éste sí chairo, Gerardo Fernández Noroña cuentan, verdad?– con ánimo de acrecentar y consolidar su posicionamiento ante la población y, más aún, ante el tabasqueño que, finalmente, será el único elector en el proceso que nos ocupa.
Que a nadie sorprenda entonces si en los días por venir vemos cómo se “calienta” la arena del morenismo, pues ello no será más que el resultado del cierre, hasta para los más sumisos y aceptatodo, del periodo en que la consigna a cumplir no era otra que mantener la boca cerrada y la sonrisa a flor de piel cuando de referirse a sus contrapartes en la puja por una candidatura sucesoria de YSQ que, si bien a decir de no pocos se encuentra definida ya para otros, más y más al paso de las horas, aún está por decidirse.
Al tiempo entonces…
ASTERISCOS
* Luego de prácticamente cinco meses del irresponsable incendio en que 40 migrantes perdieran la vida en la estación migratoria de Ciudad Juárez, y de la pobre y tardía disculpa que el intocable, miserable Francisco Garduño ofreció a los deudos, el Instituto Nacional de Migración (INM) informa que les indemnizará a éstos con hasta 3.5 millones de pesos a cada uno. Bueno…
* Bajo el sugestivo título de Querétaro, ciudad exponencial, la industriosa localidad es asiento de micro, pequeñas y medianas empresas que reciben un acompañamiento efectivo del gobierno encabezado por Luis B. Nava para fortalecerse, crecer y consolidarse. A la fecha, el número de empresarios favorecidos en pospandemia asciende a más de 12 mil…
Juegos de poder
Baja la pobreza durante el sexenio de AMLO, pero…
Leo Zuckermann
Excelsior
Dos estudios muy relevantes se publicaron durante las vacaciones para ver qué ha ocurrido con la pobreza durante este sexenio. Me refiero a la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares levantada por el Inegi y la Medición de la Pobreza que cada dos años realiza el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).
En este artículo voy a comparar los resultados entre 2018 y 2022. Me salto los de 2020 porque la pandemia de covid-19 afectó todas las variables de medición.
La pregunta más importante es si este gobierno, que supuestamente les da prioridad a los pobres, efectivamente ha tenido éxito en su misión de disminuir la pobreza en el país.
Primera respuesta contundente: sí.
No se le puede menospreciar este logro al gobierno de López Obrador. En 2018, cuando entró esta administración, había 51.9 millones de mexicanos en condición de pobreza. Cuatro años después, había bajado ese número a 46.8 millones. Estamos hablando de 5.1 millones de personas que dejaron de ser pobres. Aplausos.
Vale la pena mencionar que el Coneval define a un pobre de acuerdo a dos criterios. Primero, el ingreso. Aquí estamos hablando de una persona que carece de un ingreso mensual insuficiente para adquirir una canasta alimentaria y bienes y servicios que son considerados como necesarios. Segundo, a esa persona con un ingreso tan bajo también le hace falta uno o más de seis derechos sociales: 1. educación; 2. acceso a servicios de salud; 3. acceso a la seguridad social; 4. calidad y espacios en su vivienda; 5. servicios básicos en la vivienda; 6. acceso a la alimentación nutritiva y de calidad.
En términos de porcentajes, la pobreza bajó entre 2018 y 2022 de 41.9% a 36.3% de la población total, es decir, 36 de cada cien personas se encontraba en esta condición en México.
Insisto: no está nada mal. Felicitaciones a este gobierno.
Al parecer, dos políticas públicas han contribuido a disminuir la pobreza en el país: el aumento en el salario mínimo y los programas sociales de transferencias de dinero en efectivo. En este espacio he apoyado tanto el incremento salarial como las pensiones a los adultos mayores.
Veamos la otra cara de la moneda, es decir, el incremento de población en México que puede considerarse ya como de clase media, es decir, una persona que tiene un ingreso ya no de pobreza (para un hogar compuesto por cuatro personas, más de diez mil pesos mensuales en el ámbito rural y más de 14 mil 240 en el urbano) y que cuenta con los seis derechos sociales. En 2018 eran 29.3 millones de mexicanos que representaban 23.7 por ciento de la población total. Cuatro años después habían subido a 34.9 millones, equivalentes a 27.1 por ciento.
Buenos datos para un gobierno que extrañamente se ha dedicado a denostar a una clase media que ha incrementado durante este sexenio.
Pero no todo es miel con hojuelas del reporte del Coneval. Siempre hay peros. Yo destacaría dos.
El primero está relacionado con el número de pobres extremos. Se trata de las personas que, por un lado, tienen un ingreso tan bajo que, aun si lo dedican completamente a adquirir alimentos, no alcanzan a cubrir los nutrientes necesarios para desarrollar una vida sana. Estamos hablando de mil 631 pesos mensuales por persona en el ámbito rural y dos mil 125 pesos mensuales en el urbano. Pero, además, tienen tres o más carencias de los seis derechos sociales arriba mencionados.
Esa población tan vulnerable se incrementó de 8.7 millones a 9.1 millones entre 2018 y 2022 (pasaron de 7 a 7.1%). Detrás de este dato hay una falla en la política de transferencias del gobierno. Claramente no está llegando a los más pobres de los pobres del país.
La segunda mala noticia tiene que ver con el aumento desproporcionado de las personas que dejaron de tener acceso a los servicios de salud. Aquí estamos hablando, quizá, de uno de los peores fracasos del gobierno actual.
En 2018 había 20.1 millones de personas que carecían de este derecho social fundamental. Eran, ya, un chorro: 16.2% de la población total. Cuatro años después, se incrementaron a 50.4 millones equivalentes al 39.1% de los mexicanos. Estamos hablando que más de treinta millones de personas se quedaron sin servicios de salud. Una barbaridad.
Craso error cancelar el Seguro Popular para sustituirlo por el Insabi, que nunca funcionó. Tan es así que el propio gobierno lo liquidó para comenzar con el actual programa del IMSS-Bienestar. Una equivocación que amarga, sin duda, el buen sabor de boca que deja la reducción de la pobreza que ha logrado el gobierno de López Obrador.
México SA
A revisión, presupuesto del PJF // Cochinito multimillonario // Carísima burocracia dorada
Carlos Fernández-Vega
La Jornada
La bancada de Morena en San Lázaro anunció que realizará una revisión minuciosa de los ultramillonarios recursos que todos los años ejerce el Poder Judicial, pues en una primera evaluación se detectó que realiza gastos innecesarios (de 15 mil a 25 mil millones de pesos). Pues qué bien, porque finalmente se dio cuenta que quien autoriza la asignación de dineros públicos es, precisamente, la Cámara de Diputados, única facultada en materia presupuestal.
Por fin, aunque con toda lentitud, los legisladores morenos registraron que es en San Lázaro donde se aprueban las voluminosas cuan crecientes partidas presupuestales que año tras año ejerce el Poder Judicial para que sus integrantes vivan como reyes –especialmente la cúpula– y, sobre todo, sin rendir cuentas a nadie, como si se tratara del país más desarrollado del mundo. Además, si se comparan los faraónicos montos asignados para esta burocracia dorada con los escuálidos resultados en materia de administración de justicia por ella obtenidos, no cabe duda de que sale debiendo, y en proporciones crecientes, a los mexicanos, quienes sólo ven cómo año tras año esta oligarquía judicial acumula y acumula.
Qué bueno, pues, porque a pesar de que los diputados son los que autorizan las asignaciones presupuestales y están obligados a vigilar montos y ejercicios, debió ser el presidente Andrés Manuel López Obrador quien meses atrás documentara, detallara y denunciara el abundante cuan discrecional uso de multimillonarias partidas del erario por parte de esta casta dorada.
Meses atrás, el mandatario dio a conocer que el Poder Judicial mantiene fideicomisos que acumulan al menos 20 mil 516 millones de pesos. “Esa información es pública, nada más que mucha gente no lo sabía; todo lo que al Poder Judicial le ‘sobra’ va para el fideicomiso, no se devuelve a la hacienda pública”. Sólo para dar una idea, el fondo para pensiones de ministros y magistrados jubilados suma 4 mil 504 millones de pesos, y lo que falta (plan de prestaciones médicas, mantenimiento de casas habitación de magistrados y jueces, apoyo económico extraordinario y mucho más).
Pero bueno, ya está en la mira: el coordinador de la bancada morenista en San Lázaro, Ignacio Mier, declaró que el Poder Judicial tiene una partida de 3 mil millones de pesos destinados a reparaciones de domicilios particulares de ministros y jueces de distrito. Esto no tiene qué ver con el gasto destinado a la administración de justicia en un millón 200 mil asuntos que revisan o lo que se dirige a los juzgados, las secretarías, los trámites; todo lo que tiene que ver con la judicatura federal y su operación, explicó ( La Jornada).
El propio Mier anunció que también se revisará el tema de los 14 escoltas que tienen, los automóviles blindados de cada uno de los integrantes, y que se extiende en algunos casos para jueces y magistrados de distrito. Igualmente se evaluará a los organismos constitucionalmente autónomos sobre los recursos que no tienen relación directa para el cumplimiento del propósito por el cual fueron creados. Deben entender que la era de los privilegios se acabó, que la prioridad de la Cuarta Transformación es el combate a la pobreza y la desigualdad, los resultados están a la vista, 9 millones de pobres menos en el país gracias a la política de austeridad, el combate a la corrupción, manejo responsable de la economía y el uso del presupuesto como la política pública más importante de distribución del ingreso. Hay que acabar con la burocracia dorada que se niega a desaparecer en el Poder Judicial ( ídem).
Como elemento comparativo, hay que mencionar que los ahorritos del Poder Judicial de la Federación equivalen a un monto 5.4 veces mayor al presupuesto 2023 de la Secretaría de Economía; 13.3 tantos al de la Función Pública, 2.15 al de Relaciones Exteriores, 1.3 al de Cultura. Representan 10 por ciento del gasto asignado a Salud, 40 por ciento del de Energía o 65 por ciento del destinado al Consejo Nacional de Humanidades, Ciencia y Tecnología.
Pero en lugar de fortalecer presupuestalmente a esas áreas, y tantas otras, más de 20 mil millones de pesos se utilizan para pagar la catarata de privilegios de los guardianes de la Constitución, como asegura la ministra Norma Piña. Y todos esos dineros los autoriza la Cámara de Diputados.
Las rebanadas del pastel
Quienes no los conozcan dirán que es indigno el comportamiento de los Chuchos (dueños del cascarón del PRD), pero en los hechos siempre han sido prostitutas de la política.
La oposición política
Álvaro Arreola Ayala *
La Jornada
El reto mayor para los partidos como el PRI, el PAN y el PRD, reunidos en el autodenominado Frente Amplio por México, no es ganar la Presidencia de la República, lo cual a estas alturas es imposible. El logro político rumbo a las elecciones de 2024 será mantenerse unidos y mediante fórmulas electorales a modo conservar solamente el registro como partidos.
Como ha quedado demostrado desde hace cinco años, el gobierno federal no interviene en las elecciones como sí lo hicieron todos y cada uno de los que le antecedieron. De ahí que sobresalga en esta etapa inédita de elecciones primarias partidistas, con rumbo a las elecciones presidenciales, el caótico panorama organizativo que tienen los integrantes de dicho bloque opositor.
Al perder independencia tienen que soportar como máximo dirigente a un grupo de empresarios encabezado por Claudio X. González y, al no contar ya con militantes se han tenido que refugiar en los brazos de un grupo de académicos y ex funcionarios electorales afines a los intereses del PRI o del PAN, quienes por cierto desde 1988 engañan presentándose como ciudadanos libres o académicos independientes. Intento grotesco que ya a muy pocos convence. Son profesionales de derecha, sin más.
Los panistas-yunquistas no han aprendido la lección y quieren, a pesar de su fracaso estrepitoso en los comicios recientes, mantenerse a toda costa en el escenario del poder. Los más recientes ataques a los libros de texto de su dirigente principal y de la gobernadora de Chihuahua anuncian con sus actos que están dispuestos por todos los medios a violentar la voluntad de los mexicanos, de ahí que multipliquen sus campañas propagandísticas fascistoides.
El PAN ilusamente pretende que la candidata impuesta Xóchitl Gálvez sea aceptada sin condiciones por sus aliados menores. De ahí la urgencia de algunos por construir un grupo ad hoc denominado Misión de Acompañamiento Cívico, que enfrentado al comité organizador del Frente Amplio tendrá la última palabra para legitimar el previsible triunfo de la senadora. La suerte de la presunta coordinadora nacional de la oposición depende todavía del pataleo de priístas, quienes encabezados por Rubén Moreira, del comité organizador, tendrá muchos intereses de su partido que defender.
El viejo partido de Estado (PRI) sufre la agonía del poder. Condicionado toda su vida a depender del Ejecutivo federal en turno, del erario federal, estatal y municipal, y del corporativismo sindical, no se ha podido sobreponer a las múltiples derrotas electorales que le han ocasionado la pérdida de territorios, militantes y presupuestos.
Por lo general estaba reconocido en el PRI que sus órganos ejecutivos presentaran su renuncia ante la asamblea al cumplir su periodo de mandato o lo que fue más evidente desde el año 2000, si sucedían derrotas, el primero que se iba era el líder nacional. Alejandro Moreno no sólo no salió de la dirigencia, sino que prorrogó su mandato.
El aval del Tribunal Electoral de la Federación al Consejo Político Nacional, órgano secundario que pasó por encima de la Asamblea Nacional del propio partido no sólo modificó los estatutos para permitir a Alito Moreno (la peor dirigencia de la historia, que hizo pedazos al partido) extender su dirigencia, sino que se le autorizó además, a formalizar alianzas electorales con otros partidos.
Si el PRI perdió entre 2019 y 2023 en total 21 de 23 gubernaturas, así como 2 mil 50 presidencias municipales, la prórroga del mandato de su actual dirigente ocasionó hace poco la renuncia al tricolor de algunos senadores y 250 ex legisladores, ex alcaldes y ex dirigentes locales.
La única pista favorable a los intereses del PRI en el Frente Amplio es conseguir, si no la candidatura presidencial, sí el mayor número de las posiciones estratégicas en el próximo Congreso: Senado y Cámara de Diputados. La disputa por candidaturas entre lo poco que queda de la militancia priísta con los empresarios que dirigen el frente y los acomodaticios académicos y ex funcionarios electorales será todo un acontecimiento político.
El PRD, ese partido que alguna vez representó a amplios sectores de la sociedad mexicana y combatió dignamente a sus aliados de hoy, ya no tiene ninguna influencia. Carece de todo aquello que acompaña a un partido político. Hasta sus fundadores se fueron.
* Sociólogo e historiador. Investigador titular del IISUNAM.