Columnas Escritas
Baluarte Político
Destruyen prestigio de Proceso por pretender atacar a Layda
Raúl García Araujo
Sin medir el golpe a la calidad periodística y prestigio de la revista Proceso, sus directivos, decidieron formar parte de las filas de esos medios de comunicación que se dedican a esparcir fake news o noticias falsas en nuestro país.
La estupidez de publicar, en su versión digital, supuestos chats que involucran a la gobernadora de Campeche, Layda Sansores San Román, un familiar y algunos de sus colaboradores, sabiendo que eran falsos, habla del nivel tan ruin en que se ejerce ahora el periodismo en Proceso.
Es claro que era una nota pagada, pero lo triste es ver como la revista la publicó sin leerla o de menos, confirmar alguno de sus datos.
Estoy convencido que los directivos sabían que se trataba de una fake news y aun así tomaron la decisión de hacerla pública para sus 4.9 millones de seguidores en Facebook y 5.3 millones en Twitter.
Lo que ellos querían era el escándalo y golpear con su fuerza mediática a la gobernadora Sansores, pero les salió el tiro por la culata, pues su plan “siniestro” quedó en un total desprestigio, pero para ellos. Lo peor de todo esto es que le pegaron en la credibilidad de la revista y su reputación.
Considero que los millones de seguidores de este medio de comunicación no se merecen este tipo de información mediocre, falsa y sin rigor periodístico.
Lo que hicieron los directivos de Proceso, es anteponer lo que quería el cliente, sin tomar en cuenta a los lectores, que han mantenido por décadas a la revista.
En eso jamás pensaron los que dirigen la revista, me refiero a Jorge Carrasco Araizaga, a quien conozco desde su paso en el diario Reforma, donde era parte del equipo de los reporteros de reportajes especiales.
En ese entonces (1994) yo era un estudiante de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García y trabajaba en el centro de documentación del diario.
En múltiples ocasiones me tocó tomar el teléfono para atender las solicitudes de información a Carrasco Araizaga, para documentar a detalle y de manera precisa cada uno de sus reportajes.
Yo le pedía consejos sobre cómo hacer periodismo de calidad en nuestro país, a lo que Jorge decía que era la documentación diaria y el rigor del reportero a confirmar su información antes de publicar, era lo más valioso que tenía un periodista.
Hoy con enorme tristeza le aseguro estimado lector que las palabras de Jorge Carrasco Araizaga, se van al caño, ya que su actuar como director de Proceso, lo ubican como un comunicador que faltó a los principios básicos del periodismo: confirmar la información antes de publicar.
Lo hecho la semana pasada por Proceso es una clara burla para sus millones de lectores, pero también un duro golpe al prestigió que construyó por décadas Julio Scherer García.
No tengo duda que los cibernautas tienen claro que Proceso quiso hacer el trabajo sucio al dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, mejor conocido como Alito.
Hoy más que nunca los mexicanos y los medios de comunicación sabemos que Alito Moreno representa la corrupción en su máxima expresión en nuestro país y es calificado por la sociedad como uno de los políticos más miserables, sin escrúpulos, que es capaz de todo por mantener el poder y sus privilegios.
Hoy Proceso le apostó a él, aunque con ello terminó con el prestigio que por décadas edificó su fundador Julio Scherer García. Él decía:
“Como reportero que soy nada valoro por encima de los hechos (…) La cirugía y el periodismo remueven lo que encuentran. El periodismo ha de ser exacto, como el bisturí. Si algo me apasiona es el periodismo sin imaginación, el toque de la realidad como es (…) en nuestra profesión nada supera al dato estricto y a la palabra exacta”.
Con una atenta dedicatoria a la revista Proceso.
Desde La Muralla: Para todos aquellos sicarios de la información y opinadores que dudan del apoyo que le tiene el presidente Andrés Manuel López Obrador a la gobernadora Layda Sansores San Román, los invito a ver la conferencia mañanera del pasado lunes la semana. El jefe del Ejecutivo Federal no sólo le abrió las puertas de Palacio Nacional a la mandataria campechana, sino también los micrófonos de lo que hoy es considerado el mejor espacio de divulgación a nivel nacional de los proyectos de gobierno. La gobernadora Sansores mostró nivel político y altura de miras y que está lista para sortear cualquier cargo público. Su presencia en Palacio Nacional refrendó su compromiso por el pueblo de Campeche y que vendrán grandes proyectos en beneficio del pueblo de Campeche.
Desde El Fuerte: No pierda de vista el asunto del empresario Ermilo Castilla Roche, el cual se está convirtiendo en todo un escándalo en el Poder Judicial de la Federación. La semana pasada la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación iba resolver sobre este caso; sin embargo, los ministros de la Corte pidieron analizar a detalle este asunto para fincar alguna responsabilidad penal a los magistrados de Yucatán, Jesús Hernández Moreno y Jorge Enrique Eden Wynter, ante la negativa de recusarse en este caso, cuando es evidente que tienen un conflicto de intereses, ya que tienen lazos familiares, negocios y amistad con Fernando Ponce García, persona que demandó a Ermilo y metió a la cárcel por un presunto fraude. El asunto está tomando otra dimensión y estaremos muy pendientes de lo que resuelvan en este caso en Campeche, los magistrados Mario Toroya, Miguel Ángel González y Christian Omar González, ya que los ojos del Poder Judicial de la Federación están sobre ellos.